Militancia
01.07.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Es el fútbol un espejo que refleja las emociones colectivas de un país? Para un francés como yo, que observó con una mezcla de tristeza y humillación el comportamiento de la Selección francesa, dentro y fuera de la cancha (felizmente, la tortura ha terminado), la imagen que muestra el espejo tiene mucho sentido. ¿Pero se puede llegar a decir que un país deprimido sólo puede producir un equipo deprimido? Hay muchos países con situaciones sociales y económicas iguales o peores que la de Francia, y, sin embargo, sus selecciones hoy brillan en el campo de juego.
La catastrófica actuación del equipo francés en Sudáfrica bien podría profundizar la depresión del país. Los ciudadanos franceses necesitaban con urgencia unas vacaciones de la realidad socioeconómica de su país, aunque no duraran más que un mes. Pero no se debe confundir la consecuencia con la causa. La actuación del equipo francés quizá refleje el estado de ánimo del país, pero la falta de resultados de las estrellas internacionales de Francia reflejó, más que nada, una total ausencia de liderazgo. Demasiado dinero, muy poco respeto por el honor de lucir la camiseta del equipo: la caída de “Les Bleus” no fue un acontecimiento sino un proceso, la crónica de un desastre anunciado, para citar a Roselyne Bachelot, la ministra de Salud y Deporte de Francia.
 
El contraste entre un pasado reciente glorioso y un presente lamentable en ningún lugar es tan espectacular como en Francia. En 1998, Francia pudo festejar la victoria multicolor y multiétnica de “Les Bleus”. En 2010, Francia vive la melancolía de los “blues”, y algunos empiezan a ver, a través del fracaso de la Selección nacional, las limitaciones del modelo francés de integración.
Quizá, para comprender lo que le ocurrió al equipo de Francia sirva la magistral investigación de Marc Bloch sobre la debacle francesa de 1940, La extraña derrota.
 
Al igual que le ocurrió al ejército francés en la primavera de 1940, la estrategia y la técnica del equipo francés estaban pasadas de moda.
 
El autor es Politólogo francés. Traducción de Elisa Carnelli. (Agencia Paco Urondo)

30.06.2010

Johanesburgo, Sudáfrica (Agencia Paco Urondo) El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, rechazó este martes que la buena actuación de las selecciones suramericanas en el Mundial de Sudáfrica tenga como consecuencia más plazas para el subcontinente de cara a Brasil 2014. "Sólo son diez federaciones", contestó dejando claro que no piensa ampliar el cupo para la Conmebol. Para 2014, sin embargo, se cuenta con que una plaza africana vaya a parar a Sudamérica debido a que Brasil ya está clasificada como anfitrión. Pero Blatter descartó hoy que el subcontinente tenga más plazas a pesar de que los cinco representantes sudamericanos llegaron a octavos de final. El suizo admitió que la discusión por el reparto de cupos entre continentes ya ha comenzado, reseñó DPA. "El debate ya comenzó entre bastidores, pero dejen que termine este torneo", dijo el suizo hoy en Johannesburgo. Actualmente la Conmebol tiene cuatro cupos directos y la opción de un repechaje que se disputa con la Concacaf. Con motivo del mal rendimiento de los equipos europeos en Sudáfrica 2010 y del buen hacer de sudamericanos y asiáticos, se está discutiendo modificar el número de plazas por continente para el Mundial de dentro de cuatro años. 
"Es un interesante debate, me ilusiona", dijo el presidente de la FIFA con una sonrisa, sabedor de que un cambio puede generar polémica. Blatter no quiso comentar la rápida salida de los equipos africanos, excepto Ghana, presente en cuartos de final. "Siempre depende de en qué grupo le toca a un equipo. Los cuartos de Ghana son un importante éxito", dijo. Sudáfrica, Argelia, Nigeria, Camerún y Costa de Marfil cayeron en la primera ronda. Asia, a pesar de que Japón y Corea del Sur llegaron a octavos de final, podría perder una de sus cuatro plazas. (Agencia Paco Urondo)

29.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Página 12) La juventud –entendiendo por ella el grupo etario que va desde la pubertad hasta la adultez– es un fenómeno de la segunda mitad del siglo XX. Su emergencia en los años de la posguerra se explica por una combinación de factores. El primero, de tipo material, tiene que ver con los cambios en la economía, sobre todo la expansión del sector servicios, que comenzó a demandar una mayor cantidad de profesionales y técnicos. En un contexto de prosperidad, muchas familias impulsaron a sus hijos a prolongar los estudios. La extensión de la cobertura universitaria creó una enorme masa de jóvenes que compartían sus experiencias y sus sueños en espacios comunes de socialización: las sedes de las universidades, los campus y sus extensiones (los bares). Más educados y conscientes que sus padres, tenían tiempo y recursos para pensar y actuar.
Pero además el pleno empleo –que durante un par de décadas se vivió en Europa y Estados Unidos pero también, en menor medida, en países de desarrollo medio como Argentina o Chile– permitió que incluso aquellos jóvenes que pasaban sin mucho trámite de la adolescencia al mercado laboral tuvieran recursos para sostenerse a sí mismos. Ya no necesitaban de la familia para sobrevivir.
Y además el mundo estaba cambiando a una velocidad nunca antes vista. Esto creó un divorcio entre el presente y el pasado, una suerte de discontinuidad histórica, que debilitó el valor de la experiencia, incapaz de lidiar con fenómenos completamente nuevos. La sabiduría de los ancianos perdió buena parte de su peso simbólico, menos por la maldad de los nuevos jóvenes que por las transformaciones estructurales de la economía y la sociedad, abriendo un abismo generacional. Los aceleradísimos cambios tecnológicos le dieron a la juventud una ventaja sobre los adultos. Por primera vez en la historia, los jóvenes sabían cosas que sus padres no. Un ejemplo simple es el del padre que le pide a su hijo adolescente que lo ayude con la computadora. No es difícil imaginar el impacto de esta nueva realidad en la autoconfianza juvenil.
Complementariamente, y como reflejo de estos cambios, la juventud protagonizó lo que Eric Hobsbawm definió como una “revolución cultural”. La emergencia de la juventud como un grupo social no sólo autónomo, sino también dotado de recursos, convirtió a los jóvenes en el eje de los mercados de consumo del capitalismo, cuyo paradigma fue el rock: las ventas de discos en Estados Unidos pasaron de 277 millones en 1955 a 2000 millones en 1973 (los números son de Hobsbawm). Y también hubo otros reflejos: el auge del turismo juvenil (nace la Lonely Planet y la cultura mochilera) y de las drogas (como señala Hobsbawm, el hecho de que la droga preferida por los jóvenes occidentales, la marihuana, sea menos dañina que las drogas de sus padres, el alcohol y el tabaco, hizo que fumarla fuera no sólo acto de desafío, sino también de superioridad). Y el gran símbolo de la época, el héroe que vive intensamente y muere joven: el antecedente es James Dean, y luego hay miles de ejemplos, desde Janis Joplin y Brian Jones al Che Guevara o Rodrigo.
En este marco, no debería resultar llamativo que los jóvenes se convirtieran en protagonistas políticos. Lo fueron en el Mayo francés de 1968, en las movilizaciones anti-Vietnam en Estados Unidos en 1967 y en el “otoño caliente italiano” de 1969. Y también en Argentina, en el Cordobazo coprotagonizado por los estudiantes universitarios. En todos estos casos, la juventud fue un actor político central, pero de duración fugaz y más reactivo que propositivo, lo cual se vincula con su estado natural –la juventud es una etapa transitoria por definición– y con el espíritu subjetivista, casi emocional, de sus consignas.
En la Argentina de los ’70, el peronismo montonero y las guerrilleras fueron un fenómeno más duradero. Pero la intención de esta nota no es desarrollar este tema, que excede largamente a su autor, sino marcar algunas diferencias con la juventud actual y especular sobre la relación que con ella ha establecido el kirchnerismo.
En primer lugar, señalemos que hoy la juventud de clase media argentina no es muy diferente de la del primer mundo. Se trata de jóvenes que estudian muchos años y que en algunos casos prolongan su carrera universitaria en el exterior. Se emancipan tardíamente y se casan (cuando tienen la ocurrencia de hacerlo) pasados los 30; tienen hijos tarde, y pocos. Pero ésta es sólo una parte de la juventud. En paralelo, los sectores más pobres desarrollan un ciclo de vida corto, donde todas las etapas se aceleran: el paso de la niñez a la vida adulta es veloz por la necesidad de generar prontamente un ingreso, la emancipación es temprana, los hijos llegan rápido y de a muchos y la muerte los alcanza más jóvenes, como resultado de los déficit alimentarios y sanitarios. Esto se comprueba al comparar los datos de esperanza de vida y la tasa de fecundidad entre provincias: una persona vive en Chaco, en promedio, cinco años menos que en la Capital. La investigadora Susana Torrado lo resume en una frase: “Vivir en apuros para morirse joven”.
Como sostiene el sociólogo Gabriel Kessler, esta doble condición le da a la estructura demográfica argentina una particularidad: comparte con los países en desarrollo la presencia de muchos niños (pobres), pero se asemeja a los más desarrollados en cuanto al alto porcentaje de adultos mayores.
Desde el punto de vista cultural, los jóvenes de hoy no confrontan con los adultos como sucedía en el pasado. La juventud de los ’60/’70 era una juventud que se afianzaba contra los mayores, que eran los que no los entendían, los que les bloqueaban las oportunidades y los que dominaban el planeta (el mundo de posguerra era una gerontocracia, comprobable en el hecho de que casi todos los grandes líderes de la época eran viejos: Churchill, De Gaulle, Stalin, Perón, Gandhi). Las cosas hoy son diferentes. Como señala el Informe sobre Juventud en el Mercosur del PNUD, los jóvenes de hoy alcanzan un “pacto familiar” mediante una negociación con sus padres.
Y esto, sumado a los bajos salarios y el auge del “trabajo basura”, explica el retraso de la emancipación (en el sentido de la formación de una familia propia) entre los jóvenes de clase media. La comodidad y la relativa libertad que se respiran en el hogar familiar, junto a las dificultades del mercado laboral, estiran el momento de abandonar el nido, tibio y de heladera llena. Sucede que los jóvenes de hoy pueden ser hippies, pero también pueden ser los hijos de los hippies (o de su variante patética, el deslizamiento del hippismo hacia el new age descuartizado por Michel Houellebecq en Las partículas elementales). Y como siempre es el cine, antes que la sociología, el que mejor refleja este tipo de cosas, recordemos el gran ejemplo de Los Fockers, en la que Ben Stiller, productor de la película y ácido crítico de la sociedad norteamericana, visita a sus padres: Dustin Hoffman, que pasó de abogado a amo de casa, y Barbra Streisand, terapista sexual, cultores ambos de la vida sana, el sexo libre y el aire puro. En Los Fockers, Ben Stiller no sólo no discute con sus padres: se avergüenza de ellos.
Ahora bien, ¿cómo se sitúa el kirchnerismo frente a la juventud? ¿Y cómo frente a las dos juventudes que conviven en la Argentina del Bicentenario? En un principio pareció prestarles poca atención a los jóvenes, enfrascado en un relato generacional que alude a la juventud, pero a la de los ’70, y que muchas veces se reduce a la disyuntiva exasperante de “jóvenes idealistas que hacían la revolución” versus “jóvenes consumistas que sólo quieren jugar a la PlayStation”. Para ser justos, hay que decir que ni los Kirchner ni sus más conspicuos funcionarios, muchos de los cuales fueron protagonistas de los ’70, han suscripto públicamente esta tesis, aunque sí algunos de sus intelectuales más o menos orgánicos.
Pero el tiempo ha producido un fenómeno nuevo: la emergencia de una militancia juvenil kirchnerista, probablemente un subproducto de la progresiva transformación del kirchnerismo en una “minoría intensa”, un sector de la sociedad cuantitativamente minoritario pero cohesionado, con un liderazgo y un programa, en buena medida resultado de iniciativas como la ley de medios y la Asignación Universal.
En todo caso existen hoy círculos de jóvenes militantes kirchneristas. Se trata por supuesto de grupos reducidos, mayoritariamente de clase media, irrelevantes desde el punto de vista del padrón electoral, pero activos e influyentes en los medios y las nuevas formas de comunicación, como las redes sociales y los blogs. Existen, por ejemplo, algunos muy buenos blogs kirchneristas. Atribuirlos a una simple maniobra oficial es absurdo: incluso si el Gobierno los apoyara financieramente, ese apoyo llegó después y no antes de su creación. Y en todo caso existen otros partidos, que también manejan recursos y no dudan en utilizarlos, pero que carecen de este tipo de militancia: ¿dónde están los blogs del radicalismo? ¿Dónde los del PRO? ¿Alguien conoce un blog que defienda las ideas de De Narváez? Quizás haya que remontarse a los primeros años del alfonsinismo para encontrar un fenómeno similar, aunque aquel momento probablemente haya sido más masivo y aunque tuvo una expresión universitaria (la Franja Morada) y partidaria (la Junta Coordinadora) más definidas.
Mi tesis, en el final de esta nota, es que el kirchnerismo descuida las políticas específicamente orientadas a las “dos juventudes”, sus problemas y necesidades.
Algunos ejemplos desordenados. En los sectores de menores recursos, de ciclo de vida corto, sobresale la ausencia de políticas para enfrentar el drama del embarazo adolescente, que alimenta los mecanismos de transmisión inter-generacional de la pobreza (el principal avance en este tema fue la ley de salud reproductiva sancionada en la etapa duhaldista, pero es insuficiente y encuentra graves problemas de aplicación; el hecho de que el Gobierno no quiera ni hablar de despenalización del aborto impone un límite difícil de superar). Otras políticas posibles son aquellas tendientes a reducir la deserción escolar en las madres adolescentes y jóvenes, a través por ejemplo de becas específicamente dirigidas a ellas. O políticas que faciliten la construcción o alquiler de viviendas propias para los jóvenes de bajos recursos recién emancipados. O programas más amplios de primer empleo (hay uno del Ministerio de Trabajo). O medidas tendientes a acercar la universidad, que sigue siendo un reducto de la clase media, a los jóvenes más pobres.
En cuanto a la juventud de clase media, se trata de buscar políticas orientadas a facilitar, entre otras cosas, la emancipación a través de subsidios, por ejemplo a la compra de la primera vivienda u orientados a reducir el precio de los alquileres. Es notoria también la ausencia de una política universitaria más definida (curiosamente, el menemismo sí tuvo una: la creación de universidades nacionales en el Conurbano, cuyo objetivo fue reducir el peso de la UBA pero que, aunque desordenadas y de desigual nivel, le agregaron diversidad a la educación terciaria y la acercaron a los jóvenes de los sectores populares).
Desde un punto de vista más simbólico, la estrategia comunicacional del Gobierno ignoró a la juventud durante años y recién desde hace un tiempo ha comenzado a considerarla. Y su política cultural, de raigambre “jauretcheriana” y “pacourondista”, parece limitada sólo a los jóvenes de los ’60/’70, sin considerar a los jóvenes de hoy.
No hay mucho misterio: se trata de atender las necesidades de una juventud partida y registrar la politización de un sector de los jóvenes, fenómeno que el mismo kirchnerismo ha generado y en el que apenas parece haber reparado. (Agencia Paco Urondo)

28.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Más de 200 compañeros se acercaron a participar de este evento que se inició con una serie de proyecciones, luego de la cual el compañero Julio Chirino (responsable de la UB) saludó a todos los compañeros y agradeció especialmente al compañero Jorge Olmedo de la Cooperativa del Oeste de Cartoneros que colaboró con el camión que sirvió de escenario. Luego invitó a hablar al compañero Walter Ordóñez de la Coordinadora de Defensa del Cine del Plata. Después de él subieron al escenario a tomar la palabra los compañeros Hugo Corpo de la Cooperativa de Trabajo Envases Flexibles Mataderos, Fabián Ochoa (Secretario General de los Trabajadores del Mercado de Hacienda), Ricardo Borro (hijo Sebastián Borro, histórico dirigente peronista que lideró la toma del frigorífico Lisandro de La Torre), la legisladora de la Ciudad María José Lubertino.
Finalmente, Alejandro Amor (Secretario General de las 62 Organizaciones Gremiales Peronistas de la Capital) y Francisco "Tito" Nenna (legislador de la Ciudad por el Encuentro Popular para la Victoria) reafirmaron el rol de los trabajadores, las organizaciones libres del pueblo y la juventud en la construcción de la fuerza que dé sustento al Proyecto Nacional en la Ciudad, cuya base de sustentación debe ser primordialmente los barrios del sur, históricos bastiones del peronismo. Luego se leyó una carta enviada especialmente para la ocasión por el Ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada. Entre otras cosas decía: “Me hubiera gustado poder compartir ese momento con ustedes, pero en esa fecha estaré fuera del país de viaje con la señora Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, invitada como oradora al Congreso Mundial de Organizaciones Sindicales. (…) Valoro muy especialmente la militancia y las acciones que los compañeros y compañeras del Movimiento Evita desarrollan es respaldo a las políticas (…) que desde el año 2003 viene impulsando el Gobierno Nacional. (…) Justamente, en los tiempos que corren, es que debemos acrecentar nuestros esfuerzos y la presencia del peronismo porteño en la Ciudad de Buenos Aires, para reconquistar un territorio en donde hoy se retacean a sus habitantes derechos sociales y humanos que ostentan plena vigencia en el orden nacional.” También dejó asentado su “compromiso militante de acompañarlos en las actividades que organicen y en las que pueda contribuir con mi aporte personal.”
 
Cerró el acto Sebastián Demiryi, por el Movimiento Evita Capital, quien puso de manifiesto la voluntad férrea del Movimiento Evita de abrir unidades básicas y casas de la militancia en todos las comunas de la ciudad, especialmente en la zona sur, en función de fortalecer el desarrollo del peronismo en el distrito como principal sostén del Proyecto Nacional que conducen Néstor y Cristina: “La Ciudad no puede quedarse mirando París, Londres o las grandes capitales del mundo, como si fueran modelos a seguir, sino que debe encontrarse con la riqueza y la inmensidad de su Patria e insertarse definitivamente en el actual modelo de crecimiento y justicia social que está devolviendo la alegría a millones de argentinos.” Destacó el rol de los trabajadores como punto de apoyo principal del Gobierno Nacional, retomando la declaración de Mar del Plata de la Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista no como un manifiesto sindical sino más bien como un documento de reactualización doctrinaria. A casi un año de aquel traspié electoral del 2009, reflexionó sobre la actitud del Gobierno Nacional: “Mientras muchos buscaban reacomodarse en escenarios poskirchneristas y anunciaban salidas anticipadas con concesiones a los grupos económicos, este Gobierno salió de aquel tropezón electoral de la única manera que salen los movimientos nacionales y populares: ¡para adelante, siempre para adelante! Con Ley de Medios, con Asignación Universal por Hijo y con un Bicentenario con más de 6 millones de compatriotas festejando en las calles.”
 
Estuvieron presentes en la actividad los compañeros Álvaro Ruiz (Subsecretario de Relaciones Laborales del Ministerio de Trabajo), Dante Rubio, Pablo Vera, Héctor Hugo Trinchero (decano de la Facultad de Filosofía y Letras), Aníbal Torretta (Secretario de Juventud de las 62 Organizaciones Gremiales Peronistas Regional Capital), Omar Furlán, Juan “Mejicano” Sánchez, Augusto Tito Ypas (Confluencia de Militantes Peronistas), Omar Rincón (Espacio Malabia Nacional y Popular), Leandro Iniesta (JP Evita Capital), Carlos Hugo (CEL Capital) y compañeros de La Matanza e Ituzaingó. Se leyeron numerosas adhesiones, entre ellas: Juan Cabandié (legislador de la Ciudad por el Frente para la Victoria), sede Juan Manuel de Rosas del barrio de Mataderos integrante de las 62 organizaciones gremiales peronistas Regional Capital, Asociación Gremial del Mercado de Hacienda de la República Argentina, Nahuel Beibe (Corriente Nacional Martín Fierro), Lista 9 Azul y Blanca de los trabajadores bancarios (Alberto Lamas - Apoderado Nacional, y Raúl Fontana - Secretario General), Ahora o Nunca en La Cámpora, Red K de Militantes para la Victoria, Grupo de Base 25 de Mayo - Komuna 9, Cooperativa de Trabajo Envases Flexibles Mataderos, Confluencia de Militantes Peronistas, Partido Comunista de Mataderos, CADISE (Cooperativa Argentina de Diseño, Imagen y Servicios Empresariales), APPA (Agrupación Peronista Parque Avellaneda), Omar Reta (Frente Vecinal Solidario del Encuentro para la Victoria), Comedor Solcito de Soldatti, Peronismo Independiente Comuna 9, Espacio Cultural Sebastián Borro, Agrupación Peronista Rodolfo “Pigua” Villar del barrio Los Perales, Corriente Peronista Tercera Posición, Corriente Política 17 de Agosto, Radio Solidaria La Milagrosa de Ciudad Oculta, Periódico y Radio Línea 9 (Nora Mestre y Carlos Montero), compañeros del Club Cárdenas, Alberto Espiño y Norma González Falderini (Espacio Carlos Mugica - Encuentro Popular para la Victoria). También dejó su saludo la compañera Kelly Olmos, quien no pudo hacerse presente por razones de último momento. Después del acto de inauguración, siguió una choripaneada, con música y teatro.
 
Fotos: http://www.facebook.com/album.php?aid=2948&id=100001234115880 (Agencia Paco Urondo)

28.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en El Argentino) Ambos referentes de la Juventud Peronista K y fuertes defensores del modelo instaurado en 2003. Uno es nieto de desaparecidos durante la dictadura militar, que recuperó su identidad y se transformó en un militante político y legislador porteño. El otro, referente de la agrupación oficialista La Cámpora  y jefe de la JP bonaerense.

Ottavis y Cabandié aseguran que el escenario de cara a 2011 cambió. Sostienen que existe una juventud movilizada que enfrenta el debate. Las consignas que se autoimponen es "evangelizar" la política, "que es contar las cosas buenas del Gobierno”. Ambos señalan como contrincantes a los sectores históricos de la política y a los medios de comunicación concentrados.- ¿Cómo analizan el escenario político actual? ¿Varió el clima en comparación con 2009?José Ottavis - Desde la juventud peronista de Buenos Aires y desde la calle vemos que hay una discusión fuerte que hace mucho tiempo no se daba en la Argentina y en muchos lugares del mundo. Se ha instalado una discusión de ideas por un modelo de país que es el que plantea (Néstor) Kirchner y Cristina (Fernández) con este proceso político. Este modelo piensa en que lo que menos tienen salgan de la situación de pobreza y de bienestar social, y eso implica que para hacerlo hay que regular a los poderosos desde el Estado.Juan Cabandié - El escenario lo veo muy bien después de las elecciones porque muchos nos daban por muertos, pero la capacidad de trabajo de Cristina y la visión estratégica de Kirchner han hecho que hoy el proyecto sea una alternativa real para las soluciones reales. Cuando la sociedad mira lo que está enfrente se retrotrae al pasado reciente, al 2001, a la década del '90. Del otro, hay un proyecto contrario a esa realidad pasada. La Argentina tiene dos alternativas: la continuidad y profundización de lo que hasta ahora se viene desarrollando con mucha claridad y épica, o volver a las experiencias que ya hemos tenido. No hay lugar en el medio porque hay algunos sectores que pretenden posiciones intermedias pero como diría Jesucristo, "a los tibios los vomito en mi boca".- ¿Cómo se capta la atención de la juventud?JO- La franja etaria de la juventud donde hay discusión, rebeldía, donde hay condena a la injusticia no mira para otro lado, al revés, es la primera que reacciona. Nosotros tenemos dos maneras de llegar: una, defender lo que se hace bien porque podemos defender una política de derechos humanos que condena a los represores y genocidas, y ellos eligen que Videla esté preso y dicen que éste Gobierno lo hizo. La otra, que Juan es un buen ejemplo en la Ciudad, es estar al lado de los problemas porque estamos para señalarlos. Porque las chicas son madres a los 15 años, el paco es una realidad, la condena social a la pobreza también está. Nosotros estamos al lado de ellos diciendo que queremos cambiar esa realidad.- ¿Hay militancia en la Ciudad? Porque se acusa a la juventud porteña de frívola.JC- Yo no diría que la Capital está trazada por una cuestión geográfica sino por una cuestión sociológica. El comportamiento de la juventud es igual al que se tiene en todos los grandes centros urbanos del país, y la sociedad se deja llevar más por los medios de comunicación que por lo experimental. La concentración de medios que se hizo desde la dictadura a esta parte ha hecho que muchos no se acerquen a la cuestión colectiva, a tal punto que en la Ciudad muchos que viven en edificios ni bajan a una reunión de consorcio. Pero también es cierto que hay una gran parte de la sociedad que tiene una postura solidaria y se ve cuando sucede un hecho trágico como una inundación. Nosotros desechamos la caridad y queremos la solidaridad. Por eso en la Ciudad hay militancia, se evangeliza porque nuestra tarea es contar las buenas noticias y nosotros tenemos mucho para contar. ¿Cómo hace un militante del PRO que no tiene buenas noticias para dar?, y ¿cómo hace un radical después de que Ernesto Sanz dijera que la Asignación Universal es para que los pobres se droguen?. Pero la juventud peronista tiene argumentos para decir que hay que acompañar y profundizar el modelo.- ¿Y cómo miden esa presencia de la juventud kirchnerista?JC- Lo comentamos con José, porque varios jóvenes de otras fuerzas políticas se han acercado y nos han dicho: "a ustedes Kirchner les da mucha importancia y mucho lugar". Y la verdad es que la militancia juvenil del kirchnerismo no la tiene ninguna otra fuerza, y no es para hacer alarde, porque sabemos que nos falta mucho trabajo.- ¿Cómo repercutieron en los bonaerenses los dichos de Sanz sobre la Asignación Universal por Hijo?JO- King Kong es mendocino porque es la gorilada y es el exabrupto más grande que se dijo en el último tiempo. Pero no es tan grave lo que significa decirlo sino más grave aún lo que significaría hacerlo, porque en realidad Sanz lo que le está diciendo a una parte de la sociedad es que si sos pobre vas a morir en la ignorancia porque cree que si tenés plata te vas a drogar o la vas a perder en el juego. Y eso es gorilismo, igual que pintar "viva el cáncer", o "los 30 mil algo habrán hecho". Pero lo peor es qué haría si fuera Gobierno, que es sacar la Asignación Universal, devolver las jubilaciones a las AFJPs, dejar a los militares genocidas libres, derogar la Ley de Medios.-¿Cómo viven esta pelea con el grupo Clarín?JC- Nosotros no tenemos una pelea sino que buscamos la democratización de la información. Los medios concentrados tienen una pelea con cualquier Gobierno que los desobedece. Ellos están peleados con nosotros. Cuando hubo un gobierno que estaba peleado con Magnetto se venían las cinco tapas famosas e iban a sus pies. En este caso hubo un gobierno que rompió esa obediencia debida con Magnetto y con el grupo Clarín.JO - Cuando uno pelea contra los intereses, estos reaccionan fuerte y de manera estratégica y táctica. Clarín y Magnetto encarnan la defensa de los poderes en la Argentina que defienden los intereses de los poderosos, esto implica a grupos hegemónicos; la patronal agro-exportadora; y en general a la clase política de antes. Cuando en la tapa de Clarín se ve una condena total a Néstor y Cristina, y un beneplácito total con Duhalde, Carrió, De Narváez, Macri, lo que en verdad están haciendo es defender el pasado.-¿Qué mirada le aportan desde la juventud al Gobierno?JC- Acá la pelota la mueve Cristina porque ella fue la que arbitró los medios necesarios para que haya una ley que va en contra de la concentración mediática, y nuestro rol es acompañarla con la militancia para dar a conocer la importancia de esta ley.  Víctor Hugo (Morales) va con su programa de radio por los pueblos y después se queda a dar charlas sobre la ley y cuenta que los más interesados son los jóvenes. Esa es una tarea que realizamos también nosotros más allá que Víctor Hugo es mucho más reconocido y viene peleando por la democratización de los medios hace muchísimos años.JO- Hay un dato que no es menor, que se trata de que las medidas más importantes están en manos de los jóvenes. Mariano Recalde está defendiendo una aerolínea de bandera que nos comunica a todos los argentinos, y él es un joven. Andrés Larroque, dirigente de La Cámpora, que se encuentra trabajando con el tema de la reforma política. Diego Bossio, que tiene 30 años, y ese equipo de jóvenes que lleva adelante la asignación universal. Por ejemplo Boudou, que es un poco más grande, reestatizó los fondos de las AFJPs por decisión de Cristina y después se encuentra en Economía cerrando el segundo canje. Este Gobierno escucha, pero te deja hacer y habla de un presente concreto.- ¿En la provincia de Buenos Aires el rival es De Narváez?JO- Desde que Scioli empezó a crecer cada vez más es golpeado por la corporación política y mediática. Cuando todo el mundo pensaba que iba a ser un traidor en la política, demostró no serlo y es de los tipos más leales a un modelo político. Después se dijo que no iba a poder gobernar  y que el único que podía hacerlo era Felipe Solá.  Pero Scioli agarró la provincia que Felipe le dejó bastante prendida fuego y pudo cerrar paritarias con los docentes, no sacó ninguna cuasi moneda, implementó políticas sociales que cortaron con el clientelismo, etc. Entonces, hay un buen gobernador; y además hay un peronismo muy fuerte con una historia que no tiene que ver con "alica, alicate", sino con la historia de Perón, que son reivindicaciones. En ese sentido Balestrini, que hoy está pasando un mal momento, y todo el peronismo bonaerense significan estar al lado de los más humildes y tratar de sacarlos de esa situación. Por eso vamos a dar una muy buena batalla y vamos a ganar holgadamente a cualquier invento que nos quieran poner enfrente porque la gente no compra el pasado.- ¿Y en la Ciudad cómo se presenta el escenario teniendo en cuenta que Pino Solanas disputa un espacio similar al de ustedes?JC- En primer lugar, Pino Solanas va a tener que dejar de hablar de las minas y los hielos para hablar de los árboles, los baches, el alumbrado, barrido y limpieza que son las cuestiones cotidianas de la Ciudad si es que quiere ser jefe de Gobierno. Pero me parece que no tiene muchas ganas de representar a los porteños. En cuanto a nosotros, tenemos una chance importante y sabemos que tenemos que sacar la mayor cantidad de votos porque si fallan los centros urbanos, falla la elección nacional. Eso se va palpitando porque hay una especie de revisión histórica del pasado reciente y se sabe que Kirchner va a garantizar estabilidad en términos económicos y confiabilidad porque las transformaciones que viene realizando el gobierno de Cristina nunca han sido en desmedro de la sociedad sino todo lo contrario. (Agencia Paco Urondo)

28.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Revista “Un Caño”, gentileza Fernando García) Basta pronunciar el nombre de Maradona, aguardar unos segundos y, en un instante, se podrá comprobar de qué lado del país se encuentra el interlocutor.Estamos lejos de aquel momento de proclamas unánimes, cuando todos decíamos que dios era argentino y vestía una camiseta celeste y blanca con un tierno diez en la espalda. Hoy, los mortales de estas tierras se dividen, como en los cincuenta, entre gorilas y maradonianos.El nuevo gorila siglo XXI, sórdido y estrafalario, tiene afectos campestres. Entre los chanchos y los cardos, sintoniza temprano a Magdalena Ruiz Guiñazú en Radio Continental. Luego cambia de emisora y lee los editoriales de La Nación o se entristece con las malas noticias de la Revista Noticias. De sus gustos futbolísticos se sabe poco: A veces se reconoce hincha de Boca, o mejor dicho plateísta de Boca; es admirador de los pumas, y es imposible que por el servicio premium de su Direct Tv observe algún encuentro del ascenso. Se molestó, y bastante, cuando Diego hizo una precisa mención de hacia dónde debía dirigir sus labios el periodista Passman. En apretada síntesis, odia al gobierno, odia a los piqueteros, odia a Chávez y odia a Maradona. Por supuesto, si alguien le pregunta si ha leído alguna vez la revista Un Caño, inmediatamente desenfunda.Indudablemente, el nuevo gorila quedó horrorizado cuando Maradona formó parte del acto en que Cristina terminaba con el monopolio del fútbol. Momento, advierto un error: en el lenguaje de estos hombres y mujeres (porque las gorilas son mayoría, valdría acotar), el nombre Cristina no existe. Ha sido reemplazado por “la yegua”. Entonces, cuando “la yegua” estaba al lado del Diego, los gorilas le juraron al diez muerte occidental y católica. Se sintieron como Arnaldo Pérez Manija, la notable creación de Capusotto en Hasta cuándo, y faltó que gritasen “¡Señor Maradona, renuncie! ¡Señor Maradona, montonero!”.
El próximo destino de esta gente, tan peluda y tan paqueta, es un junio con las maldiciones en la carne. Gritarán para que Maradona pierda, se enferme o se desnuque al bajar una escalera en Pretoria. Por ende, sus tres deseos al apagar las velitas son: Que la selección fracase, o que si pasa de ronda le toque brasil, o que en la final la mano de Blatter la condene con un árbitro que tenga las mismas deficiencias que Codesal en 1990.Por estos días leen con mucha atención los titulares de Clarín y esperan que Wiñazky le escriba a Roa un editorial reflexivo que arroje la siguiente conclusión: “el país no puede seguir rumbo al chavismo futbolístico”.¿Y qué hay de los maradonianos? Pues que andan también intolerantes. Acuden a todas las macumbas posibles para lograr que los enemigos de Diego sufran algún trastorno tan malo como el que le desean a Cobos. A diferencia de la unidad gorila, hay maradonianos de diversos clanes. La primera mayoría, por llamarla de alguna manera, se proclama peronista. Escencialmente frentevictoriana.Un dato menor, y medianamente comprobable, los lleva a pensar que el Diego pertenece a la izquierda peronista. Se trata de la observación de los tatuajes que aún habitan la epidermis más idolatrada. Allí están los rostros del Che Guevara y de Fidel, como para que nadie dude.Poco saben del peronismo de Maradona. Quizás guardan en sus memorias la imagen soñada, de abril de 2008, cuando diego se afilió al pj. O el terapéutico recuerdo de que alguna vez leyeron que Don Diego, el padre, era peronista. Todo ello les alcanza para creer que el mejor regalo para el Bicentenario, para los pueblos morochos y para la Rosada será verlo nuevamente con la misma copa, con la misma sonrisa, pero esta vez con una recepción en la Casa Rosada junto al Matrimonio K.
Las segundas y terceras y cuartas minorías argumentan muy seguido sentencias revolucionarias. Son algo así como adeptos, nada fanáticos, de algunas medidas presidenciales. Miraron con cierta simpatía los festejos del Bicentenario y ahora aguardan que una selección que tiene como entrenador a un líder histórico, anti-Clarín, anti-Videla y anti-Torneos y Competencias, brinde la alegría a un Pueblo que debe ponerle freno al avance derechoso del trío iglesia, campo, banqueros.Los gorilas y maradonianos se repartirán asimétricamente cuando se inicien las transmisiones desde los estadios sudafricanos. La línea divisoria pondrá de este lado a muchos más de los que somos. En los bares, en las pantallas gigantes y hasta en los sillones de los domicilios particulares de miles de argentinos se podrá ver a las dos facciones, disimuladamente abrazadas. Y si bien es cierto que Messi obrará como “prenda de unidad”, no podemos dejar de advertir que el gorilismo resuelve, en estos momentos y sobre un papel, cuál será el afiche anti-K y anti-Maradona que manos anónimas pegarán sobre las paredes el 13 de julio.Probablemente, durante el mundial los gorilas sufrirán ciertos retorcijones en el estómago. En especial cuando observen tribunas negras, de mayorías negras. Tendrán siempre el mal chiste a mano. Probablemente, durante el mundial, los maradonianos, agrupados en sus diversas etnias, intentarán corear el “Diegooooo / Diegooooo” que sepulte cualquier predisposición opositora de esos días.Los primeros, qué duda cabe, esperan más la derrota de Diego Armando que la derrota celeste y blanca. Verlo a Diego llorando será para ellos el fin de uno de los símbolos de un gobierno que consideran montonero, setentista y maradoniano. Ya hay murmullos en las tendenciosas cabezas de Lilita Carrió, Gil Lavedra, Cletísimo Cobos y un tal Ernesto Sanz, cuyas noches transcurren en la búsqueda de una originalidad para cuando le pongan el micrófono. Si una vez Sanz fue capaz de predicar que la asignación por hijo se iba en “bingo y paco”, también lo podrá ser para plagiar slogans merecedores de un almirante: “nos fue mal por culpa de ese negro villero”.Los sueños de los otros, en cambio, incluyen la sabrosa imagen de ver sobre las multitudes a un personaje que ya alzó la copa, alzarla de nuevo.A ese sueño, le agregaremos una revancha, un dato sencillo de la realidad que define nuestra forma de ver la historia por medio de sus hechos simples: Otra vez, el héroe será argentino y será barbado. (Agencia Paco Urondo)

25.06.2010

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) El 18 de junio de 1976, Francisco Urondo conducía un coche en el que iban Alicia Raboy, la hija lactante en común, Ángela Urondo, y la Turca, una militante mendocina. Francisco, Paco, era el nuevo interventor provincial de Montoneros, en momento donde el aparato estatal genocida arreciaba con todo su poder. Se dirigían a una cita con otro compañero, pero estaba envenenada. Es decir, el militante había sido apresado y había confesado el encuentro. En efecto, al llegar al barrio de Dorrego (en el partido de Guaymallén, Gran Mendoza) se inicia una persecusión entre fuerzas policiales y el grupo comandado por Urondo.
Paco les descerraja completo el cargador de su pistola, pero la relación de fuerzas es muy desigual. Un hombre, su arma, dos mujeres y una bebé contra un grupo de tareas artillado de armas largas. Al llegar a la esquina de Tucumán y Remedios de Escalada comprende su destino fatal. Decide evitar el secuestro y la tortura y toma una pastilla de cianuro. Se lo advierte a sus copilotos y las urge a abandonar el auto, que se estrella frente a un corralón. La Turca logrará escaparse, milita los Derechos Humanos hasta la actualidad. Alicia no, continúa desaparecida.
Por primera vez en 34 años, la Municipalidad del populoso distrito de Guaymallén decide recordar el hecho con una placa sobre un monolito y un mural. A continuación, las imágenes de un acto donde lo político - colectivo y lo íntimo - familiar se intersectaron constantemente.
Cliquear para rodar videos:
Presentación

Discurso municipal

Descubrimiento del mural

Discurso Ángela Urondo

Discurso de La Turca

Minirecital de despedida
 
(Agencia Paco Urondo)
 

24.06.2010

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo)
 
El sábado 26 de junio a las 18hs en Rocamora 4015, Almagro
 
El Colectivo de Comunicación La Paco Urondo, invita a un ciclo de cine-debate, con la proyección del film de Daniel Desaloms: “Paco Urondo, la palabra justa”.
La iniciativa es abierta a la comunidad, y tiene como objetivo desarrollar y conocer el documental que reconstruye, a treinta y cuatro años de su asesinato, aspectos de la vida del poeta Francisco "Paco" Urondo. Incluye reportajes a su hermana Beatriz, a su hijo Javier y a su hija Ángela, esta última sobreviviente en el momento de la muerte de su padre y del secuestro y asesinato de su madre.
El film cuenta además con un valioso archivo de imágenes documentales y documentos personales del poeta, pertenecientes a la familia Urondo, así como materiales históricos de distintos archivos del país y del extranjero y la invalorable participación de Cristina Banegas y Juan Leyrado, interpretando los poemas de Urondo, de quien este año se cumplieron 29 años de su muerte, luego de que una patrulla del Ejército persiguiera el auto que él conducía por la localidad de Guaymallen, en la ciudad de Mendoza. El punto de partida que llevó al director a investigar los hechos para luego rodar el film, fue comprobar que ningún evento oficial evoca aquel atardecer invernal de junio de 1976, cuando este intelectual que brilló como poeta, novelista, dramaturgo y guionista cinematográfico fue asesinado. Además, salvo excepciones, como la oportuna antología que se publicó en 1998 bajo el título “Poemas de Batalla”, que prologó su compañero y poeta consagrado, Juan Gelman, o la reedición de su novela “Los pasos previos”, Urondo es un autor ignorado, y a 29 años de su luctuosa muerte, este documental intentará rescatar el valioso y entrañable legado, de un artista que para las nuevas generaciones sigue siendo un NN, sin identidad ni memoria.

Los esperamos a todos los interesados el sábado 26 de junio a las 18hs en nuestro local. La dirección es Rocamora 4015, en el barrio porteño de Almagro.

Política, Comunicación, Debate y Construcción.

La Paco Urondo
 
 
 
(Agencia Paco Urondo)
 

24.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Página 12) Nunca imaginé querer ser Palermo por un día, para ver qué se siente vivir así, con la posibilidad de que te pueda pasar cualquier cosa, la esperanza y la desazón de saber que, cuando aparezcas en el escenario principal, te puedan ocurrir cosas como que:

- hagas dos goles en 10 minutos en la final de la Copa del Mundo de clubes, lejos, muy lejos de La Boca original, y gracias a esos dos patadones tu equipo gane el ansiadísimo trofeo.
- que te rompas los ligamentos por algún movimiento de camélido.
- que regreses de un postoperatorio donde te habían de- sahuciado, y entres en los últimos minutos de un partido continental, y corones, en tu cancha, una goleada a tu acérrimo enemigo, haciendo un inusual paso de ballet y colocándola en un rincón.
- hacer un gol de chiripa con la cabeza desde casi media cancha;
- que erres un penal clave frente a Colombia, jugando para la Argentina;
- que tires otro en el mismo partido, y lo erres de nuevo;
- que tires un tercero en el mismo partido, y te lo atajen;
- que soportes la prensa, a los enemigos, a los colegas: “Palermo se terminó”;
- que tu hinchada tenga un cartelón con los goles que hiciste, tachando la cifra superada cada vez que la metés, y sentir que ellos te están empujando a quebrar records;
- hacer goles de tijera, cuando en realidad sos –lo sabés– un jugador limitado;
- reponerte, y convertir penales luego de aquel desastre de los tres penales errados;
- cumplir años, ser un veterano y saber que no triunfaste en el exterior;
- transformarte en un anciano del fútbol al que jubilan cuando pierde un campeonato;
- transformarte en una convocatoria salvadora de último momento para la Selección de tu país;
- romperte una y otra vez, chocarte contra un cartel, o que se te caiga encima con un grupo de entusiastas por tu gol, y que eso te condene a meses de pies vendados;
- soportar la incertidumbre de si vuelvo o no vuelvo a las canchas;
- hacer delirar de emoción, allá, en su palco, al jugador más genial de todos los tiempos;
- entrar a último momento en el partido decisivo, con la celeste y blanca, bajo un diluvio de patriada, y hacer el gol que abre la esperanza y posibilita la amenazada clasificación al Mundial;
- que te lleven al Mundial, torpe como sos, en agradecimiento por ese gol salvador;
- entrar a un partido clave del Mundial, 10 minutos antes del final, participar en una jugada con el mejor jugador del mundo de ese momento, y hacer el gol que le faltaba a tu Historia;
- saber que sos limitado, torpe pero voluntarioso, veterano, ilógico, y que, precisamente por esa ley de imprevisibilidad que sólo dictaron para vos, estás destinado a que te pueda ocurrir cualquier cosa, pero cualquier cosa, dentro del perímetro de la cancha;
- y lo principal: darte cuenta de que, sin proponértelo, sin carisma, sin blablá, tenés el don de darle alegría a la gente, pero no cualquier alegría, sino ese tipo de explosión que provoca la sorpresa verdadera, esa sorpresa de las buenas que a veces ocurre entre las malas, y que a vos mismo te asalta cuando menos te la esperás, ya sea con los pies, la cadera, el muslo, la cabeza, la nariz, la nuca, la pantorrilla, o simplemente el culo.
Palermo se nace.
www.miguelrep.com.ar y www.miguelrep.blogspot.com (Agencia Paco Urondo)

23.06.2010

Bahía Blanca, Buenos Aires (Agencia Paco Urondo, publicado en Frente a Cano) Una nueva corriente kirchnerista se lanzó hoy en nuestra ciudad: La Güemes. A nivel nacional está encabezada por Luciano Di Césare y tiene como coordinador al bahiense Federico Susbielles, quien será el principal referente en Bahía Blanca. Junto al dirigente de PAMI estará el grupo que lo viene acompañando desde hace tiempo, entre los que se encuentran Diego Palomo, Pedro Silberman y Rafael Morini. “La corriente es un espacio con identidad propia, que nació el año pasado y que defiende el proyecto nacional encabezado por Cristina Fernández de Kirchner”, explicó Susbielles en diálogo con Frente a Cano. Asimismo, aclaró que en Bahía Blanca la corriente intentará confluir con el resto de los espacios que apoya al kirchnerismo. Por último, cuando se le preguntó si se encontraba cerca o lejos de Cristian Breitenstein, el directivo de PAMI aclaró: “todos los que defendemos al gobierno debemos sentarnos en una mesa de trabajo”. (Agencia Paco Urondo)

23.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Vuelta en U, gentileza Rubén Fernández Lisso) No importa que sea el goleador histórico de Boca, el ídolo, el referente. Cuando de jugar con la sele se trata, Martín Palermo se la pela. La anterior es una idea tan compartida como injusta, dado que el rubio veterano hacía rato que había desaparecido de la albiceleste, castigado tras protagonizar la pelada más grande de todos los tiempos para un delantero: botar tres penales en un mismo partido. 

Aquel episodio fatídico desterró a Palermo de la selección argentina, por lo que debió conformarse con sumar goles por docenas con Boca. Ídolo local, sin salir de la Bombonera. Luego llegó Maradona al frente del equipo nacional y, como es su costumbre, hizo lo inaudito, lo insospechado, lo risible: resucitar a Palermo.

 

En un equipo encabezado por dios en la tierra –Lionel Messi– y con depredadores de porteros como Milito, Tevez, Higuaín y Agüero, Palermo es una anomalía, un bicho raro, un antojo, un chiste, un capricho del caprichoso Diego Armando... y en buena hora que Maradona hace lo que le da la gana.Mientras que la mayoría de los técnicos en el Mundial africano destellan elegancia, clase, buen vestir, gusto y decencia, Maradona es un corrientazo, un hincha metido en un traje entero que se quiere reventar. Con aretes y pelo a la taxista, el Diego es el entrenador más divertido de la cita, ese al que los aficionados pagan por ver tanto, o incluso más, que a su equipo.Maradona llegó a Sudáfrica y disparó tieso y parejo: se cagó en Platini y Pelé; endiosó más a Messi; humilló a los coreanos con un inesperado taquito; besó y nalgeó a todos sus pupilos para decir más tarde que a él lo que le gustan son las mujeres, brincó como un enano... pues es un enano.Y hoy, con su equipo más que clasificado y sin nada que perder, Diego se salió con la suya: mandó a llamar a Milito y en su lugar metió a Palermo, sí, al roco de Palermo.Cuando lo vi entrar a la cancha no pude evitar una risa de satisfacción, involuntaria pero sincera: ahí estaba jugando, por primera vez en un Mundial, el artillero insigne del fútbol argentino, el mismo que hasta hoy se pudo quitar de encima el karma que da el pelársela como sólo él se la ha pelado.

Palermo corrió, la pulseó pero estaba claro que meter un gol era misión imposible para él y todos sabíamos que ese sería, posiblemente, el único ratico que lo veríamos en acción en este torneo, dado que los partidos que siguen son como finales y ni alguien tan chiflado como Maradona metería a un delantero de 35 años en un partido de octavos o cuartos de final.Pero Martín ya estaba feliz: para él la noche era completa, pues su equipo ganaba, pasaba de primero de grupo y al fin se le hizo su debut mundialista.Y llegó Messi.Obsesionado con marcar un gol en este Mundial (paciencia, pequeño saltamontes), Messi tiró por enésima vez en el partido. El portero griego rechazó a como pudo y la bola, la maldita bola, le quedó al roco, al capricho de Diego, a ese, sí, a ese que llaman Martín Palermo.El macho acomodó al otro lado del arquero, con estilo, y aunque sabía que había anotado desde el momento en que el taco y la bola se juntaron, no celebró sino hasta que vio la redonda al fondo, en los mecates, allá donde no pudo colocarla tres veces, hace ya muchos años, por la vía del penal.Palermo salió corriendo y a mí, sólo frente al tele gigante de la cafetería, se me vinieron las lágrimas. Mierda, primera vez que se me afloja el menudo viendo un partido de una sele que no sea Costa Rica. Maldito Palermo, me sacaste las lágrimas.En el banco, el enano peludo brinca como endemoniado, besa, abraza y toca nalgas... Maradona se ha salido con la suya y con ese gol de Martín dejó callados, al menos por hoy, a todos los que lo criticaron –con razón– por ser un entrenador a la Charly García: alguien que, a pesar de sus atentados contra sí mismo, siempre se las arregla para sonreír de último.

Antes de que empezara el Mundial africano yo no tenía equipo predilecto. Brasil me cansa con sus payasadas y el único equipo europeo que me llamaba la atención, España, está para tragicomedias. Así que hoy me decidí y voy por Argentina, no por Messi ni por todos los demás magos albicelestes, sino por la Brujita Verón; por el resucitado Palermo y por el corrientazo de Maradona.Quiero que al final sean esos rocos argentinos los que alcen la Copa, quiero que la Brujita se retire como Campeón del Mundo; quiero que Martín pueda rajar que en su primer Mundial salió por la puerta grande y, por sobre todas las cosas, quiero que el enano peludo tenga más motivos para basurear a Pelé; para inspirar nuevas y disparatadas iglesias en su nombre; quiero una nueva generación de niños llamados Diego Armando... quiero que el entrenador que la Fifa más odia, el que los periodistas detestan por no seguirles el juego, y el que los entendidos aborrecen sea prueba viviente de que el más enano puede tener la leyenda más grande. (Agencia Paco Urondo)

23.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Página 12) No hace falta tener las últimas encuestas en la mano para darse cuenta de que la actual división entre peronistas nos resta posibilidades de triunfar en las próximas elecciones. Si finalmente deciden ir por fuera quienes hoy disienten con la conducción del Partido Justicialista –incluyendo no sólo al llamado “peronismo disidente” sino también a quienes llamándose peronistas apoyan a Proyecto Sur o expresiones partidarias similares– no sólo perderán irremisiblemente, sino además serán eventualmente responsables del triunfo de una reedición de la malograda Alianza de 1999. Sin pretender minimizar las diferencias existentes entre ellos y quienes adhieren al Gobierno, en los hechos unos y otros actúan como si fuera preferible una presidencia de Cobos, de Carrió o de Macri antes que la de un peronista de un sector opuesto.

Para justificar esta contradicción algunos compañeros buscan difundir la creencia de que las diferencias ideológicas entre “izquierda” y “derecha” son más importantes que las políticas. Juan Perón, a quien se pretende invocar para respaldar esa actitud, postulaba exactamente lo contrario. El demostró que en la Argentina la división política más importante no es binaria sino tripartita: su tercera posición, nacional y popular, se opuso a la derecha antinacional y a la izquierda antipopular.
Los “presidenciables” tienden a dar importancia a las diferencias ideológicas cuando se refieren a sus competidores, pero hacen la vista obesa con sus propias segundas líneas. Eso es posible porque la diferencia entre derecha e izquierda ya no es lo que era. Hoy parece involucrar más el destrato por razones de género que las estructuras sociales y económicas injustas. Tomar partido entre una izquierda “moral” y una derecha “pacata” no es una disyuntiva digna de un peronista.
La ilusión de refundar el sistema político en esta clave –tal como pretenden, entre otros, Di Tella y Laclau– apenas logra ocultar otra fantasía: la de moldear al enemigo a imagen y semejanza de esos ardores morales. El único logro que pueden adjudicarse en todos estos años fue el corrimiento de Carrió hacia la derecha. Los peronistas siempre nos hemos divertido con los delirios literarios de quienes pretendieron caracterizar nuestra personalidad con argumentos “científicos”. Esa experiencia debería servirnos para descreer de los academicismos que postulan que el sistema político argentino avanza saludablemente hacia una división más “europea”, en la que se agruparán los buenos peronistas con los progresistas sensibles y los malos peronistas con los oligarcas innobles. La realidad desmiente día a día estos espejismos: la mayor parte de los peronistas adherimos a los ideales de soberanía política, independencia económica y justicia social, que no son de izquierda ni de derecha.
Por su parte, otros dirigentes asumen posiciones similares a las del gorilaje fundacional, criticando el vestuario o los estilos de dirigentes afines al Gobierno. Arturo Jauretche se haría una fiesta describiéndolos. Asombra además que en su afán de diferenciarse hagan acuerdos y pronuncien frases que enajenan a muchos compañeros. Parecen olvidar que si tienen alguna oportunidad de ganar las elecciones necesariamente va a ser con esos votos, salvo que pretendan llegar al sillón de Rivadavia en andas del antiperonismo...
Unas y otras actitudes se explican por la tendencia a traducir las diferencias políticas en clave moral, donde lo microscópico se vuelve decisivo. Ahorrémonos las especulaciones que suelen hacerse sobre una eventual segunda vuelta. Aspirar a ganar por un voto no sólo es riesgoso, sino también supone consagrar la postura de que es preferible arriesgar todo antes que buscar acuerdos, que se asimila más a un aforismo radical que a la tradición peronista. Se puede entender esa disposición en una apuesta personal cuando sólo hay un lugar a ocupar y varios postulantes, pero no es razonable pretender que todo el movimiento la asuma como estrategia principal.
Sin embargo, el ejemplo de 1999 no es el único válido para reflexionar sobre el presente. También la experiencia de 1989 puede servir para recordar que a veces la defensa a ultranza de la unidad puede llevar a abandonar nuestros principios más elementales. Por eso no pretendo sugerir que la solución sea simplemente celebrar una interna alegre y entre todos, porque ella no garantizaría a quien pierda que el ganador tome en cuenta sus propuestas. La interna es indispensable, pero no suficiente: para que la interna sea un puente hacia la unidad tiene que ser inobjetablemente transparente, y a la vez debe confirmar el protagonismo popular, para evitar que el rumbo del peronismo se dirima en negociaciones entre cúpulas más o menos iluminadas.
Dejando de lado a algunos sectores insignificantes y las sobreactuaciones, es mucho más lo que la mayoría de los peronistas tenemos en común que lo que nos diferencia. Hay compañeros que no se sienten representados por el Gobierno, pero bien podrían apuntalarlo en los momentos decisivos si éste hiciera un esfuerzo por entender que el apoyo crítico también suma. Y algunos disidentes podrían ser más aceptados por quienes adhieren al Gobierno si dejaran de jugar para la tribuna contraria. El resto, los intransigentes de uno y otro lado, seguramente quedarían aislados y estarían obligados a acompañar al conjunto.
Juan Perón decía que la unidad del justicialismo sólo se podía lograr gracias a una concepción común acerca de la validez de la doctrina, y no resolviendo en elecciones limpias quién tiene más votos: “la unidad de concepción es el origen de la unidad de acción”. El único fundamento de la unidad políticamente efectivo y moralmente justificable es la afirmación de ideales compartidos. Esta es la solución para resolver a la vez las dos crisis crónicas del peronismo: la de unidad y la de identidad.
Perón diferenciaba tres niveles para esa unidad de concepción: la doctrina, que es el conjunto básico de valores que un movimiento impulsa; la teoría, que son los mecanismos de selección y capacitación de dirigentes, y los que asume la organización para tomar decisiones colectivas, y las formas de ejecución, que indican las líneas políticas principales de cada área de gobierno. Para que haya unidad se requiere que haya acuerdo en todas y cada una de estas dimensiones. El ideal de unidad peronista, por tanto, no debe dar lugar a melancolías, sino a un esfuerzo por superar aquello que la obstaculiza: el vacío doctrinario. Explicitar la doctrina también servirá para establecer los límites que indiquen claramente aquello que el peronismo excluye, por ejemplo, cualquier forma de reivindicación de las últimas dictaduras militares.
Por eso, la solución, una vez más, es la política, que no consiste en convencernos de que tenemos razón hablando sólo con quienes ya piensan igual que nosotros, sino en debatir con quienes –a pesar de las diferencias– compartimos una base política común. Perón decía que “el motor impulsivo de la organización peronista debe ser la persuasión”.
Hoy sólo hay muy reducidos espacios de debate o publicaciones que sirvan para clarificar los valores que los peronistas compartimos. Pero todos notamos la importancia de estos valores apenas intentamos ejecutar acuerdos políticos con quienes provienen de otras corrientes. Hay algo que les falta, aunque no lleguemos a saber muy bien qué es. Si buceáramos en las causas de esta diferencia entenderíamos mucho más acerca de los pilares sobre los que se puede concebir la unidad del peronismo. No hacerlo es abrir la puerta para la llegada de otra Alianza como la de 1999, y a la vez abortar las defensas que debemos construir para evitar que nuestro movimiento se sume a otra aventura neoliberal. (Agencia Paco Urondo)

22.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, audio) Basta de Zonceras! entrevistó a José Robles, de la Autoridad de Aplicación de la Ley de Medios (ex Comfer) y militante de La Cámpora de Formosa. El funcionario se refirió al escrache llevado adelante por Clarín contra periodistas y medios por la supuesta afinidad a determinadas políticas del Gobierno Nacional.
 
Escuchar audio de la entrevista

(Agencia Paco Urondo)

18.06.2010

Córdoba (Agencia Paco Urondo, desde ANADig) Cros. del PJ Digital Cba.: solicito que publiquen esta carta, ya que espero alguien lea y me explique algo que no consigo entender.
 
De la Sota aparece en una foto y nota, en La Voz de hoy, junto a Bergoglio, Chiche Duhalde, De Narvaez y dice textualmente: "El ex gobernador participó de un seminario junto a encumbrados dirigentes anti-K...En un encuentro realizado en la Universidad del Salvador de Buenos Aires, el principal disertante fue el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, a quien el kirchnerismo no duda en tildar de "opositor". De la Sota mantenía un bajo perfil desde hacía varios meses. Su última aparición pública fue el 20 de mayo pasado, cuando participó, junto con el gobernador Juan Schiaretti, de la inauguración de un puente en la ciudad de Río Cuarto.
 
Fuentes del kirchnerismo aseguran que el ex gobernador mantiene "aceitados" contactos con el influyente ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y que habría mediado en el acercamiento que hoy existe entre Schiaretti y los Kirchner. Sin embargo, De la Sota sorprendió ayer sacándose una foto con dirigentes y personalidades que están en las antípodas del kirchnerismo." ¿Que pasó? ¿Este es el verdadero De la Sota ?
 

 
Desde ya gracias, los saluda un Cro. militante de la Juventud . Sebastian Gonzalez. ANADig, publicado via mail, carta de lectores. (Agencia Paco Urondo)

17.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Elpais.com)
Cuando nadie te sonríe ni te saca una foto.

 
Cuando en el cuarto solo una ráfaga de luz se anima.
 
Cuando el silencio de la noche es tu amigo.
 
Cuando el rugido en el estómago es tu cómplice.
 
Cuando los recuerdos salpicados son tu tesoro.
 
Tu fuerza. Tu refugio.
 
Soñás en lo más íntimo. Soñás con el alma de un chico. Soñás con el cielo del universo. Soñás con ser campeón mundial.
Cuando caminás por las calles de tu barrio.
 
Cuando ves los trapos colgados de ilusión.
 
Cuando sentís ese murmullo aguerrido, amordazado, reprimido.
 
Cuando te vestís cada mañana en un predio con olor a pasto.
 
Estás en tu hogar. Está en tu sangre. Estás en medio del pueblo argentino.
 
Estás con las palpitaciones aceleradas, con las venas hinchadas, con el corazón hirviendo.
 
Cuando suene el silbato de una tarde africana.
 
Cuando se despierte la esperanza de un planeta.
 
Cuando Diego te golpee la espalda y salgás enorme, gigante, poderoso.
Comerás tierra. Tragarás bloques de cemento. Chocarás contra tractores sin freno.
 
Iluminarás tu talento sagrado, tu fuego de guerrero, tu mente de estratega.
 
Pasarás por tus límites volando, y barriendo chispas serás invulnerable.
Te olvidarás del cansancio, te sacrificarás por tus hermanos y solo frenarás tu adrenalina en un vestuario
 
de algarabía. En un omnibús enloquecido. Entre banderas celeste y blancas, bombos y gritos.
 
Te abrazarás con todos, te subirás con tu orgullo a la cima de las atmósferas y llorarás con la gloria chorreando,
 
con un país festejando y con tu más íntimo y visceral sueno cumplido. Aferrado entre tus manos. Compartido con los tuyos.
Ofrecido a millones de trabajadores, que cuando nadie los mira.
 
están ahí soñando en penumbras igual que vos....

Juan Pablo Sorín disputó 76 partidos con Argentina y fue capitán de la selección albiceleste en el Mundial de 2006. Acaba de estrenar blogsorin.com. (Agencia Paco Urondo)