fbpx Economía | Page 112 | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Economía
17.01.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) “Huelga” se denomina al acto de resistencia de los trabajadores, que consiste en negar la puesta a disposición de su fuerza de trabajo al empresario. “Huelga” es un término indisoluble del concepto de “fuerza de trabajo”. No hace huelga quien impide la utilización de los medios de producción que son de su propiedad. Los trabajadores solo tienen su fuerza de trabajo, los empresarios son propietarios de medios de producción.
El derecho de huelga está garantizado por la Constitución. Es un derecho reconocido por la Ley, acá y en todos los países del mundo.
El acto de los empresarios que impide la utilización de los medios de producción se llama “Lock Out”. No existe el “derecho al lock out”. Ni acá, ni en ningún lugar del mundo. No es algo que se me haya ocurrido a mí: en el recordado intento destituyente protagonizado por estos mismos señores allá por 2008, el Dr. Julio Maier, digno juez del Superior Tribunal de Justicia de la Ciudad de Bs. As., y reconocido doctrinario, publicó un recordado artículo donde explicaba fundadamente esta cuestión.
Los medios de producción tienen una función social y el derecho de propiedad no alcanza para justificar el abuso de ese derecho. Así lo dice nuestra Ley, Art. 1071 del Codigo Civil (“La Ley no ampara el uso abusivo de los derechos. Se considerará tal al que contraríe los fines que aquella tuvo en mira al reconocerlos…”)
El derecho de propiedad está reconocido en la Constitución para “promover el bienestar general”. En ningún caso puede ser usado para promover malestar, que es lo que ostensiblemente los empresarios están haciendo.
La semana pasada, “La Nación”, publicó (en un artículo que no compartiré) “Con un paro por una semana, vuelve el campo a la protesta”. Miente y confunde, como siempre. El acto de los empresarios no es “paro” por lo que mas arriba expliqué. Y no es “el campo” porque la naturaleza no para la germinación ni la vida de las especies cuyos frutos alimentan a la población. Son los dueños de la tierra, que no es lo mismo que “el campo”.
“La Nacion” acostumbra a mentir hasta cuando quiere decir la verdad. Y lo hace también en este caso. Hay algo en ese titular que es verdad, pero lo es de manera putativa. Porque es verdad que el acto de los empresarios es una “protesta”. Dice el Diccionario de la Real Academia Española (22º edición) que “protestar” es expresar oposición a algo. Cuando trabajadores ejercen la protesta, lo que hacen es expresar su oposición a que se los fuerce a poner su fuerza de trabajo a disposición en unas condiciones o por un salario que ellos rechazan.
En el caso de los empresarios del campo, no pueden estar disconformes con lo que ganan (véase “Espigas” publicado por Pagina 12, nota que sí, comparto) ellos expresan con esto su oposición al poder constituído. Y allí está la ilicitud: no se puede utilizar el derecho de propiedad, que tiene un objeto específico y un fin social, para intentar una extorsión a las autoridades constituídas, las autoridades de la Constitución.
Este acto ilícito de los empresarios del campo implica un apartamiento de la ley. El estado, a través de sus instituciones tendrá que hacer cesar el incumplimiento de la ley. Utilizando para ello la justicia, si solo se trata de actos ilícitos. Salvo que las ilicitudes, además, constituyan delito. (Agencia Paco Urondo)

14.01.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) En 2010, la economía nacional tuvo un rebote y logró recuperarse plenamente de la merma evidenciada en 2009, esta última debido a la crisis internacional que sacudió al mundo. En efecto, se espera que el crecimiento económico cierre para todo el año (2010) cerca del 8% interanual (i.a.), fuertemente traccionado por el consumo (tanto público como privado), así como también por un buen impulso de las exportaciones y la inversión, que lograron rebotar y volver a niveles pre-crisis. De esta manera, el arrastre estadístico permitiría a la economía crecer en 2011 a una tasa del 6% i.a. aproximadamente, fogoneada aún más por el hecho de ser un año electoral.
En 2010, ayudó la mejora del contexto internacional, especialmente el fortalecimiento del principal socio comercial, Brasil; el incremento en la segunda parte del año de los precios de commodities; y las políticas fiscales, de ingresos y monetarias, que fueron más expansivas, algo que se mantendría durante el próximo año. Consecuencia de ello, la inflación subió unos escalones hasta superar el 17%, este dato corresponde a un análisis de los distintos porcentajes obtenidos por consultoras privadas y datos oficiales.
 
En 2010, la Argentina avanzó un paso hacia la normalización en la relación con la comunidad financiera internacional, al cerrar exitosamente el canje con holdout, anunciar el avance en la regularización de la deuda con el Club de París y permitir una misión del FMI para la actualización de un nuevo índice de precios al consumidor (a nivel nacional). El tipo de cambio se mantuvo como ancla nominal, se deslizó levemente (menos de un 5%), aunque fue mas que compensado por la evolución de precios local, produciéndose de esta forma una apreciación real importante, que solo fue parcialmente compensado en términos multilaterales por la apreciación de las monedas de los principales socios comerciales.
 
En materia social, el desempleo descendió, gracias al efecto del crecimiento económico y la consecuente generación de empleo, a pesar de haber sido menor la elasticidad de estas dos variables.
 
En el ámbito político, cabe resaltar que durante 2010, debido a la pérdida de mayoría en ambas Cámaras, el oficialismo no logró imponer su agenda. La prueba más elocuente de ello fue la no aprobación del presupuesto (por primera vez en la historia democrática reciente de Argentina), es por ello que, tras prorrogarse el Presupuesto 2010, se espera un manejo de partidas presupuestarias por decreto presidencial durante 2011.
 
En el plano sindical, 2010 fue un año ruidoso, donde se cerraron paritarias con aumentos del 21% (estatales) al 40% (Alimentos). Hacia adelante, debido al año electoral y a la importante puja del poder sindical, se espera que con un verdadero acuerdo social entre el empresariado, el gobierno y los sindicatos, se pueda llegar a buen puerto.
 
En este contexto, el crecimiento económico acumulado en los primeros 9 meses del año (2010) asciende a 7,9%, aunque la performance del PIB fue variando a lo largo del año. En efecto, tras un muy buen inicio, con tasas de hasta dos dígitos, durante el tercer trimestre la actividad económica mostró un avance importante, aunque por debajo de la performance de la primera mitad del 2010. Esta menor velocidad de expansión se debió a la suma de bases de comparación más altas, dado que la economía ya comenzaba a recuperarse en el segundo semestre de 2009 y por el menor impulso proveniente de la producción agropecuaria, que impacta mayormente en el segundo trimestre del año al recogerse la cosecha gruesa. Asimismo, en el mes de julio se registraron problemas de faltante energético que afectó la industria. En este sentido, el PBI creció un 7,6% i.a.. Este avance se debió al continuo impulso proveniente del consumo de las familias (+7,5% i.a.) y del consumo público (+7% i.a.), los cuáles sin embargo, ralentizaron su tasa de expansión en relación al primer semestre. Paralelamente, la inversión muestra una importante recuperación (16% i.a.) impulsada por las compras de equipo durable del exterior, mientras la construcción exhibe un menor ritmo de alza, aunque también en terreno positivo. En el caso del sector externo, el aporte al crecimiento continúa siendo negativo, en tanto las importaciones (40% i.a.) aumentaron a tasas mayores a las evidenciadas por las exportaciones (25% i.a.) en términos reales.
 
Por el lado de la oferta, la producción de bienes mostró un ritmo de recuperación parejo al del sector de servicios (8,1% i.a. y 7,8% i.a., respectivamente), mientras que en el trimestre anterior había sido muy superior debido a la performance del sector agropecuario. Por el lado de los bienes, se destacó la actividad sostenida del sector de la industria manufacturera, que creció un 10,6% (la mayor tasa interanual del año), mientras que en el caso de los servicios, los drivers (sectores más dinámicos) continúan siendo el comercio mayorista y minorista (15,3%) y el transporte (11%), aunque también se destaca el alza de hoteles y restaurantes (8,8% i.a.).
 
Para el 2011 se mantienen las buenas perspectivas. Esto se debe a que, en primera instancia, las condiciones internacionales continuarán favoreciendo a la Argentina debido a que la economía global continuará recuperándose lentamente de la crisis internacional (4,2%); y, en particular, las economías emergentes continuarán expandiéndose (6,4%) y liderando el crecimiento mundial (especialmente China en Asia y Brasil en América Latina). Seguramente, el ritmo de crecimiento tenderá a normalizarse (tasas que no sobrepasan los 5 puntos) a medida que los gobiernos apliquen medidas para evitar el sobrecalentamiento de las economías. Es por ello que, en el caso del nivel de actividad local, se espera un crecimiento económico del 6% i.a., que fácilmente se alcanzaría con el arrastre heredado del 2010 (de más del 2%) y un crecimiento promedio de la mitad del presente año (1,2% vs. 2,2% respectivamente). Esto, bajo un contexto electoral que sin duda estará signado por un aumento de la inversión pública, con un fuerte impacto en el consumo privado, que no sólo estará traccionado por el push del lado público sino también por el leve incremento de la masa salarial real (similar al de este año) y la inflación que, aún estando en los mismos niveles (y con tasas de interés real negativo), desincentivará el ahorro en favor del consumo. De esta forma, se espera que estos agregados crezcan un 6% en el caso privado y un 7% el consumo público.
 
La inversión, por su parte, es probable se modere, debido al “wait and see” (esperar y ver, o en buen criollo, desensillar hasta que aclare) propio de los años electorales, creciendo a un ritmo del 10% i.a.. Finalmente, mientras que las exportaciones mantendrían un ritmo de dos dígitos (12% i.a.), las importaciones acotarían un poco su expansión (20% i.a.). (Agencia Paco Urondo)

13.01.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por Noemí Arzamendia) "Hay formas de trabajo que se hacen en el campo, que quizá alguien que está sentado en una oficina, desconoce". Así se referió Mario Llambías, titular de las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), al ser consultado por su posición ante las denuncias de trabajo esclavo, minutos antes de la reunión que se llevó a cabo en el día de ayer entre la Mesa de Enlace y el Gobierno Nacional, representado por el Ministro de Agricultura, Julián Domínguez y el Ministro de Trabajo, Carlos Tomada.

Asimismo afirmó que los trabajadores "golondrina" vienen mayoritariamente del norte del país porque "Las condiciones de vida que tienen en sus lugares de origen son mucho peores a la que tienen cuando se vienen a trabajar acá. Si quieren ganarse mil pesos por mes eso es bueno". Por otro lado apuntó al Gobierno Nacional de ser el responsable de la falta de regulación en el trabajo rural argentino sin ahondar en detalles.
Por su parte Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria Argentina, discrepó con Llambías en un punto y coincidió en otros. Por ejemplo dijo "Yo no voy a defender a Cargill. El Gobierno sigue gobernando para las multinacionales", mientras que afirmó que "Hay una fuerte ausencia de políticas de regulación del trabajo rural. Gana Cargill, ganan las multinacionales, pero pierden los chacareros y los consumidores". Cabe recordar que la multinacional Cargill, fue denunciada por la FAA de ser beneficiaria con regulaciones que establece el Gobierno para el comercio de granos. Denuncia que fuera desmentida por Hugo Kranj, presidente de la filial argentina de esa empresa. "Es necesario que con el Gobierno avancemos en la formación de una Agencia de Comercio Exterior que ponga freno al avance de las multinacionales y a Moreno". Con respecto al anuncio de una línea de crédito para la producción de trigo, Buzzi afirmó que para él "no es política, y no es suficiente. Es necesaria una actuación como la de la Junta Nacional de Granos que defienda los intereses del país y de los productores". Con respecto al trabajo esclavo Buzzi afirmó que "El Gobierno corre el eje al apuntar sobre el trabajo esclavo, cuando el problema es la ausencia de legislación. Es repugnante que exista trabajo esclavo, pero lo que realmente hace falta es una legislación. Es una oportunidad que Tomada esté presente en la reunión". Además Buzzi deslizó una molestia "Llambías y yo no nos hablamos hace meses".
Para Biolcati, presidente de la Sociedad Rural sin embargo "Tratar el tema del trabajo esclavo junto con la exportación de granos es embarrar la cancha". Para Biolcati "Si hay algo que se respeta en el campo, es la relación humana entre patrón y empleado".
Finalizada la reunión, el Ministro de Trabajo, Carlos Tomada, precisó que se conformará una mesa de discusión de acción conjunta para luchar contra el trabajo no registrado y reafirmó que "la primera responsabilidad es la de los empresarios, luego le sigue la de los sindicatos y a eso se le suma el Estado, porque recordemos que desde el 2003 ha habido un cambio sustantivo en materia de fiscalización del trabajo no registrado", detalló. Además ratificó la "voluntad" del Gobierno y la "predisposición", para trabajar con el sector hacia una solución conjunta. "Esperamos de las cámaras y la mesa de enlace una manifestación que condene las prácticas ilegales e indebidas en una actitud responsable hacia el trabajo digno". (Agencia Paco Urondo)

13.01.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en ArtePolítica) Soy una de las cien mayores empresas industriales de la Argentina. Tengo voz en la Unión Industrial Argentina (UIA) y también, junto con grandes compañías de otros sectores, en la Asociación Empresaria Argentina (AEA). No represento toda la visión del empresariado, es cierto. También están los bancos, los hipermercados y los shoppings, lo que queda de las privatizadas y todo lo que se desprende de la Mesa de Enlace. Pero, a la hora de conseguir voceros, soy una de esas “empresas a las que les interesa el país”.

Quiero timonear el tema del “pacto social” para que salga lo mejor posible de acuerdo a mis intereses, desde ya. Contener los aumentos salariales sin que se metan demasiado en mis asuntos. En ese contexto, no me viene nada mal que se hable mucho de los señores sentados del otro lado de la mesa, los sindicalistas. De lo que hacen y dejan de hacer. Siempre que se hable poco de mí, mantengo serias posibilidades de beneficiarme todavía más.
Me confieso un poco, ya que estoy entre amigos. Integro esta cúpula industrial desde hace tiempo. A pesar de que al sector le fue mal en los 90s, en mi caso la historia es distinta. Me mantengo entre las compañías manufactureras que más facturan. Me modernicé e internacionalicé. Logré despegarme por lo menos de las peores cosas que debió sufrir el resto de la industria durante el gobierno de Carlos Menem y lo poco que duró la gestión de Fernando De la Rúa.

Para que se den una idea: en los diez años del uno a uno, el PIB total aumentó 29 %, pero el industrial creció apenas 10%. Contando el 2001, la cosa fue todavía peor. El peso de la industria en la economía había caído 3 puntos en diez años y se ubicó apenas alrededor del 15 %. Sin embargo, me llevé bastante bien con los gestores de la convertibilidad. Comandé, claro, el repliegue de la industria hacia núcleos productivos vinculados a la explotación de recursos naturales y  vi caer en desgracia a ramas estratégicas: bienes de capital, metalmecánicas, electrónica industrial.
Desde la poderosa cúpula empresarial pude observar, un poco más cómodo, la suerte de la industria durante la recesión iniciada en 1997 y el quiebre de 2001. El PIB industrial cayó en esos años 16,5 %. Si se tiene en cuenta 2002, la cifra llega al 25,6%.
Con la mega devaluación -por la que hice un fuerte lobby- logré que se transfirieran parte de los costos de la crisis, no sólo a los trabajadores, desde ya, sino a las empresas de servicios públicos privatizadas y a los bancos.
Ojo, a partir de la devaluación a toda la industria no le fue nada mal. Entre 2001 y 2008, la economía en su conjunto creció 45,5% y la industria lo hizo 52,8%. En 2005 el PIB manufacturero superó los niveles de 1998 y el coeficiente de industrialización en la economía subió.
Pero a mí, claro, en la elite del sector, me fue tantísimo mejor. Dicho en criollo: en actividades en las que participan muchas empresas pequeñas y medianas (calzado, máquinas herramientas, prendas de materiales textiles) los precios mayoristas subieron entre 2001 y 2008 entre 70 y 130 %. Cuando vamos a los mercados altamente concentrados (mi hábitat natural, digamos), como por ejemplo elaboradores de cervezas, maquinaria agrícola, cemento y cal, siderurgia, cubiertas y neumáticos, aceites y grasas vegetales, los aumentos van de 260 a 440 %. Grosso modo, el triple.
Me fue súper en estos últimos años, la verdad. Ahora, si me preguntan qué me parece el Gobierno nacional, y… tengo mis reparos. A ver si lo puedo poner en números. En mi añorado 2002, cuando Eduardo Duhalde era presidente de la Nación, nuestro peso, el que tienen las cien mayores empresas manufactureras en el total de la industria pasó del 44,2 por ciento al 58,1 por ciento. Desde entonces, esa proporción viene en baja. En 2008 había vuelto al orden del 44,3 por ciento. No está nada mal, claro, pero la verdad, no me gustaría que nuestra influencia se achique aún más.
Cuando miro el conjunto de la industria también me preocupo. Por ejemplo: sólo en el dorado 2002 el sector logró un recorte en el costo salarial del 40 por ciento. Pero desde el 2003 no para de subir esa variable. Lo que nos cuesta en concreto pagar salarios es la cifra más alta cuando se mira una serie de 14 años.
Y la productividad sube, por cierto, pero no tanto como el costo salarial. Entre 2003 y 2008, la relación entre ambas variables cayó un 30 por ciento. Y en un contexto en el que la cantidad de obreros ocupados subió fuerte (en 2008 el sector tenía un 40 por ciento más de gente trabajando que en 2001).
Me gustaría volver a aquel año dorado del duhaldismo, claro. Y me resisto a que el pedazo de la cúpula en la torta industrial se reduzca al 35 por ciento que tenía antes de la recesión. Peleo como puedo. Presiono por un tipo de cambio alto, quiero que se mantengan beneficios para la industria automotriz, hago lobby para que se mantenga el poder regulatorio privado sobre oligopsonios agroindustriales y trato de quebrar cualquier tipo de toqueteo estatal sobre el mercado de combustibles. Ni me hablen de que el Estado quiera controlar fusiones y adquisiciones de empresas, que haya un política férrea de defensa de la competencia ni que el sector público se quiera meter en cómo hago para fijar los precios.
En general, solemos quejarnos de que estamos “aislados del mundo” como país y de que acá, así, no vienen inversiones. No es cuestión de levantar mucho la perdiz, pero claro, en confianza, lo digo: de las cien empresas que somos -las industriales de mayor facturación- en 1995 las extranjeras eran minoría: 36. En 2008, son nada menos que 7 de cada 10 y  manejan el 70 por ciento de las ventas del conjunto. Las empresas totalmente nacionales son cada vez menos entre nosotras (de 32 en el 2001 pasaron a 25 en 2008). Pero desde la crisis se la arreglaron para concentrar cada vez más porcentaje de las ventas. Del 20 por ciento al 27. Se las ve “gorditas”, rozagantes.
Me acuerdo todavía el momento en el que llegaron los coletazos de la crisis internacional, en pleno 2009, y salimos con todo a pedir una nueva devaluación. El Estado tuvo que intervenir para que no despidiéramos a tantos obreros. Y no nos privamos de tener fuertes conflictos con los sindicatos.
En 2010, la cosa cambió. Volvió el crecimiento fuerte de la economía, crecieron el empleo y el consumo. Pero el tipo de cambio no tiene el nivel que nos gustaría, los sindicatos siguen bastante activos, las molestas negociaciones paritarias continúan duras. Suficientes elementos como para seguir mirando la realidad desde un rincón conservador (no por nada la capacidad instalada industrial subió apenas 26,3 por ciento entre 2002 y 2008, cuando el incremento de la producción del sector triplicó ese porcentaje).
Habrá que mostrar los dientes lo más que podamos. Si el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner se muestra fuerte en la consideración pública será más difícil salir a exigir mega devaluaciones y a darle aire a candidatos alternativos, que nos garanticen que nada ni nadie tocará nuestra cómoda posición. Pero seguimos allí, expectantes. Firmes de nuestro lado del mostrador. Porque, después de todo, nos “interesa el país”, claro.
(Los datos estadísticos surgen de una lectura personal de: Azpiazu, D. y Schorr, M. (2010), “La difícil reversión de los legados del neoliberalismo. La recuperación industrial en la posconvertibilidad”, en Nueva Sociedad 225, Enero-Febrero 2010, Buenos Aires. (Agencia Paco Urondo)

03.01.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, informe de Abece.com) Ya es un hecho conocido que la fabricación nacional de vehículos llegó a niveles récord en el año 2010, impulsando el crecimiento del país. Hasta noviembre ya se habían fabricado  más de 650 mil, superando la producción anual de los períodos anteriores. Y según estimaciones de abeceb.com, este año cerraría con una producción de más de 700 mil unidades.
Desde la crisis del 2002, el sector creció un 350% y de manera casi ininterrumpida sino fuese por el año pasado, cuando se vio jaqueado por la crisis internacional. Esta evolución aumentó la participación argentina en la producción mundial, que llegaría hasta un 1% a fines de 2010. A primera vista este número podría parecer de importancia menor, pero si se considera que los mercados a los que tiene acceso la Argentina (por cuestiones de distancia) son sustancialmente menores en tamaño a los que acceden otros países como Estados Unidos, China o Japón, el dato es sumamente relevante: el país podría pasar a estar entre los veinte mayores productores mundiales.
Es importante recalcar que en la mejor época de los años `90 dicha participación era menor al 0,6% y cayó hasta un 0,3% en la crisis de la salida de la convertibilidad. Por lo tanto, el número que se alcanzaría en el 2010 es todo un logro para el sector. Además, según estimaciones de abeceb.com, para el año 2014 se podría llegar al millón de unidades producidas, ubicando a la Argentina en un club de grandes productores al que pocos países tienen acceso.
Esta evolución se da en un contexto en el cual los países emergentes les están sacando terreno a los países desarrollados. Si bien estos últimos son los que concentran la mayor parte de la producción, su participación es cada vez menor. A principios de esta década, fabricaban más del 80% del total mundial, mientras que para el 2010 este número se reducirá hasta un 60%.
Asímismo, mientras las industrias automotrices de los emergentes ya superaron los cimbronazos de la crisis financiera internacional,  los países avanzados producirían en el 2010 un 15% menos de vehículos que en su máximo alcanzado en 2007.
Esta coyuntura tuvo su efecto en el ranking de los mayores productores, generando varios cambios interesantes.  En primer lugar, Estados Unidos, el mayor productor en el año 2000, dejó serlo para ceder su lugar a China, que enfrenta un mercado sustancialmente mayor. Esto hizo retroceder dos lugares al país del norte y lo mismo sucedió con otros países desarrollados como Alemania, España y Francia (esté último con una fuerte tradición en el sector).
En segundo lugar, es importante recalcar el ascenso de Brasil, que se ubicó sexto en el ranking de mayores productores en el 2009,y el de India, que ocupó el séptimo lugar. Estos países se ubicaban en los puestos º12 y º32 respectivamente en el año 2000. Así, tres de los países del llamado BRIC ocupan el ranking de los mayores diez productores mundiales. (Agencia Paco Urondo)

03.01.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La ministra de Industria, Débora Giorgi, dijo ayer que la tasa de inversión es la más alta de los últimos 30 años” y afirmó que “con este modelo quedó claro que para los empresarios es rentable invertir para sustituir importaciones”.

Giorgi aseguró que Argentina avanza en un proceso de sustitución de importaciones consistente con la tasa de inversión registrada en el país, que en el tercer trimestre del año fue récord de los últimos 30 años, con el 24,6% sobre el PBI, y que se espera para 2011 un crecimiento sostenido de la actividad industrial, en línea con el que se dio en 2010.

“No hay duda que estamos sustituyendo lo que antes importábamos y vamos por más, porque con este modelo de crecimiento con inclusión social quedó demostrado que para el empresariado invertir para sustituir importaciones es rentable”, adelantó Giorgi.Resaltó que “hemos avanzado en la aplicación de medidas de defensa comercial contra la competencia desleal y el monitoreo del flujo de importaciones, y en dos años triplicamos la aplicación de Licencias No Automáticas (LNA)”.La ministra explicó que cuando los empresarios cuentan con un mercado demandante, que además está preservado de la apertura ingenua y la competencia desleal, responden con más inversiones productivas que generan trabajo nacional.“En 2010 se importó por casi 3.000 millones de dólares menos que en 2008 y el PBI aumentó 30.500 millones de dólares”, dijo Giorgi.Agregó que “el 85% de los proyectos de inversión aprobados en el Fondo del Bicentenario (préstamos del Gobierno a tasa del 9,9% anual y pagadero a cinco años) están destinados, en una gran proporción, a sustituir productos que actualmente se compran en el exterior”.Con respecto a las exportaciones industriales argentinas (MOI), ya representan el 35% del total exportado, marcando un máximo histórico. Junto a las manufacturas de origen agropecuario (MOA) suman el 68% de las exportaciones.“Las exportaciones MOI sumaron US$21.764 millones en los primeros 11 meses del 2010 y son récord, superando en US$1.342 millones (+7%) la cifra para el mismo período del año 2008, que era la anterior marca récord", señaló."Pero las importaciones MOI por su parte, están por debajo aún de los máximos niveles de 2008, a pesar de que el nivel de actividad de la economía este año es un 9,2% mayor al de aquel año”, agregó Giorgi.La caída en las importaciones es de sectores que en el período incrementaron significativamente la producción y concretaron importantes inversiones, logrando así una sustitución de los productos importados.Entre ellos, se destacan los sectores textil e indumentaria, calzados, línea blanca y productos electrónicos, maquinaria agrícola, juguetes, muebles y productos químicos.“Como resultado de las mayores exportaciones y menores importaciones, el déficit comercial de productos industriales se ha reducido pasando de US$ 25.186 millones en 2008 (11 meses) a los US$ 22.399 millones en este 2010. Es decir que hubo una reducción del déficit MOI de casi US$ 2.800 millones, equivalente al 11% del máximo del 2008”, dijo Giorgi. (Agencia Paco Urondo)

30.12.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en ¡La Nación!) Históricamente es un mes de fuertes aumentos, pero esta vez, sorpresivamente, fueron más moderados.

 

Con sorpresa, la mayoría de las mediciones privadas dieron cuenta de una marcada desaceleración de las subas de precios de los alimentos en diciembre. Tradicionalmente, la inflación pega un salto en el último mes del año impulsada por los aumentos en casi todas las categorías de alimentos y bebidas. Esta vez, sin embargo, las subas en esta categoría vienen mucho más moderadas, aunque la desaceleración no alcanzó para que 2010 no cierre con una inflación muy alta, que oscilará entre 23 y 25 por ciento, lo que significa la mayor suba en el costo de vida desde 2002.
El freno en las subas de los alimentos en diciembre se explica en gran parte por la evolución de los precios de la carne. En las últimas semanas, la hacienda en pie registró bajas superiores al 10%, que no se trasladaron a los precios al público en las carnicerías, pero que al menos sirvieron para evitar que se produjeran las tradicionales subas de fin de año.
"Alimentos viene más tranquilo de lo que esperábamos. A diferencia de lo que venía pasando en los últimos meses, la carne se calmó y tampoco se notan grandes aumentos en el resto de los alimentos frescos. Con este panorama, la inflación de diciembre nos da cerca de 1,5% y el año estaría cerrando en 23,3%", explicó Marina Dal Poggetto, economista del estudio Bein.
Suba moderada
En la misma línea, el relevamiento que realiza la consultora Economía & Regiones precisó que en diciembre la canasta de alimentos y bebidas tuvo un alza del 0,7%, frente al 2,1% registrado en noviembre y el 5% de octubre. Según esta medición, en el último mes de 2010 se registraron aumentos en frutas, verduras y lácteos, pero los incrementos estuvieron claramente por debajo de los promedios del resto del año. De hecho, el 0,7% de diciembre significó, después del 0,6% de abril, la segunda menor suba registrada en alimentos a lo largo de todo el año.
La medición que realiza el estudio de Orlando J. Ferreres también dio cuenta de un incremento promedio en el precio de los alimentos por debajo de las expectativas que se habían formado, a partir del ritmo de los aumentos de los últimos meses. "En diciembre la inflación estará en torno al 2%, aunque sorprendió que los alimentos vengan más tranquilos de lo que se esperaba, con lo cual el año está cerrando con un alza del 26% en el costo de vida", señaló Milagros Gismondi, economista del estudio Ferreres.
En Finsoport también estiman que la inflación de diciembre se ubicará por debajo del 2%, con los alimentos subiendo 1,6%, aunque en los últimos meses acumulan un alza del 27 por ciento.
A pesar de la desaceleración de diciembre, los analistas privados sostienen que no hay muchos motivos para festejar. "Se trata de la inflación más alta desde 2002, cuando los precios habían llegado al 40%, pero igual el panorama no es muy diferente del que se vivió en 2007 y 2008. Esos dos años cerraron con una inflación en torno al 20%, es decir, un porcentaje similar al de 2010, si se excluyera la carne, que por sí sola representó cuatro puntos de la inflación de este año", señaló Dal Poggetto.
Perspectivas
Las perspectivas para el año que está por comenzar tampoco son demasiado optimistas. "Este año está cerrando con una inflación de 28% y para 2011 esperamos una cifra un poco más alta, superando la barrera del 30%. La carne va a seguir complicando el panorama en materia de precios, porque hay un faltante estructural, y con la economía creciendo en torno al 5 o 6% la demanda va a seguir en alza", señaló el economista Camilo Tiscornia.
La idea de que la inflación seguirá ocupando un papel preponderante en la agenda económica es compartida por la consultora ACM. "Para 2011, incluso considerando subas más modestas en el precio de la carne, no esperamos una moderación en la inflación, principalmente porque no se vislumbra un cambio en el rumbo de la política económica, en un contexto menos propicio para políticas expansivas", precisó Javier Alvaredo, director de ACM. (Agencia Paco Urondo)

28.12.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Último informe realizado por el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA) de la CTA Diciembre 2010. Coordinador: Eduardo Basualdo Integrantes: Nicolas Arceo, Mariana González y Nuria Mendizábal.

 

Desde el últmo trimestre de 2009 se asistió a una sensible recuperación de la economía argentina, que alcanzó en el tercer trimestre de 2010 una tasa de crecimiento interanual del 8,6%. Se debe destacar la recuperación de los sectores productores de bienes que se expandieron un 8,1% entre el tercer trimestre de 2010 e idéntico período del año pasado, en tanto que los sectores productores de servicios lo hicieron en un 7,8%.
Este proceso permitió revertir la contracción que habían experimentado los sectores productores de bienes en el marco de la crisis internacional.
Sin embargo, la recuperación del nivel de actividad no fue acompañado por una mejora sensible en los indicadores laborales. En efecto, la tasa de empleo evidencia niveles similares a los verificados durante el año 2007, en tanto que el leve incremento del empleo registrado en comparación con el año 2008 se asocia íntegramente con la expansión del empleo público.
Por el lado de los salarios tampoco se observa una mejora significativa. Es más, para el conjunto de los asalariados el nivel de las remuneraciones se encuentra aún por debajo de los niveles registrados a fines del régimen de convertibilidad y en idéntico nivel que en el segundo trimestre del año 2009.
En el caso de los trabajadores registrados el panorama es levemente más alentador, ya que se observa un incremento del salario real del 2,1% entre el segundo trimestre de 2010 e idéntico período del año pasado.
El estancamiento del empleo, de las remuneraciones reales y el incremento en el ritmo de variación de los precios no han permitido alcanzar una sensible disminución en los niveles de indigencia, a pesar de la instauración de la Asignación Universal por Hijo a fines del año pasado. En efecto, la incidencia de la indigencia en la población se redujo en sólo un 19,2% entre el segundo trimestre de 2010 con respecto a idéntico período de 2009.
El comportamiento observado en el mercado de trabajo, una vez superada la crisis internacional, pone en evidencia la creciente dificultad para alcanzar un sendero de crecimiento sustentable e inclusivo en el mediano y largo plazo.
Todo parecería indicar que una vez superada la crisis internacional la economía argentina vuelve a encontrarse con los dilemas que presentaba en el año 2007, en donde la paulatina pérdida de competitividad de los sectores productores de bienes se traduce en un estancamiento en las condiciones imperantes en el mercado de trabajo.
Para ver el documento completo: cliquear aquí. (Agencia Paco Urondo)

26.12.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, en base a un artículo publicado por Juventudes Larouchistas) Hoy más que nunca Argentina debe relanzar la construcción del Tren de Alta Velocidad COBRA, cuyos tramos unirán Buenos Aires, Rosario y Córdoba. Este proyecto único en el continente representa la punta de lanza tecnológica que impulsará la transformación de la Argentina hacia una patria soberana, y será clave en la integración sudamericana. Sin embargo, mucho se ha hablado del supuesto Tren Bala, poco se sabe.

Ficha técnica:
Tecnología: La más avanzada en Europa en trenes sobre ruedas, con récord de velocidad de 587km/h. Sería el tren más avanzado de América en este momento, solo superado por los transportes de levitación magnética en China.
Características técnicas: El COBRA es un tren TGV-Duplex, de ocho vagones de dos pisos movido por dos locomotoras eléctricas en cada extremo.
Consumo: 9 Mw, un 3% de lo que producirá un reactor nuclear CAREM.
Capacidad: Cada tren tiene espacio para 500 pasajeros.
Tiempo de viaje: Buenos Aires - Rosario en 2 horas, Buenos Aires - Córdoba entre 5 y 6 horas.
Incidencia en el transporte: Este sistema de trenes podrá reemplazar a todos los micros y automóviles que hoy usamos para viajar entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba.
Seguridad: reducirá enormemente los accidentes en ruta.
Financiamiento: Dado que la tecnología y maquinaria es francesa (ALSTOM), lo financia un banco francés a pagar en cuotas anuales en 30 años, haciendo el primer pago a siete años de comenzada la obra, y a un 12% anual.
Transferencia tecnológica: Al convivir con estas tecnologías, serán asimiladas rápidamente y será una nueva plataforma para el próximo desarrollo tecnológico.
El desarrollo del Tren de Alta Velocidad tendrá múltiples consecuencias sobre la realidad económica nacional:
1) El tren de Alta velocidad está ubicado estratégicamente para dar rendimiento a la Cuenca del Plata que une a Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina, con esta combinación de agua, transporte eficiente y energía vamos a llevar prosperidad a la abandonada Llanura Chaco Pampeana para reverdecerla aceleradamente, multiplicando la producción.
2) Multiplicará la industria ferroviaria ya existente en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires con el fin de expandir las líneas medias de trenes, acelerando la asimilación de tecnología.
3) Córdoba es otro núcleo tecnológico histórico de gran envergadura y una zona propicia para el desarrollo de la Energía Nuclear que será imprescindible para llevar a cabo todo este programa.
4) Sin embargo, la consecuencia más importante del COBRA es fomentar una generación de jóvenes creativos, sin la cual ninguna economía puede sobrevivir.
La pregunta real es ¿cuál querés que sea la velocidad de tu país? Un país cuyos trenes van y vuelven cinco veces por día genera cinco veces más producción que aquel con una frecuencia diaria de trenes. Una revolución económica que desencadene este proceso de multiplicar la riqueza no es posible de sostener sobre trenes convencionales ni tecnologías obsoletas. Comencemos el Tricentenario de nuestra Patria invirtiendo en la más avanzada tecnología disponible.
El siguiente artículo está basado en extractos de la nota escrita por Betiana González, miembro del Movimiento de Jóvenes LaRouchistas, para leerlo entero ir al siguiente link:" http://spanish.larouchepac.com/static/2010/12/16/tren-de-alta-velocidad-justicia-social-320-km-h-cu-l-quer-s-.html (Agencia Paco Urondo)

25.12.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, N. Bondarovsky y J. Cornejo) El viceministro de Economía, Roberto Feletti, analizó brevemente la evolución de la economía argentina en el escenario venidero que genera el año electoral entrante. La mini - entrevista fue realizada durante el encuentro de la Corriente Nac & Pop.
 

(Agencia Paco Urondo)

17.12.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado por Diario BAE 10/12/2010) En la Republica Argentina, el desarrollo económico y social ha sido reinstaurado a partir del año 2003. Es importante señalarlo, dado que economistas del campo ortodoxo y algunos del heterodoxo todavía presentan reticencias en reconocerlo. El desarrollo económico que Néstor Kirchner instauró y que esta profundizando la presidenta Cristina Fernández presenta un alto grado de inclusión social, de redistribución de la riqueza, un fuerte crecimiento de todos aquellos indicadores que permiten determinar el grado de desarrollo económico y social de un país.
 

 
Tanto la tasa de actividad, como la cantidad de trabajadores declarados, el salario mínimo, vital y móvil, el índice de nivel de empleo industrial, en construcción, en comercio y el índice de nivel de empleo total, el nivel de alfabetización, los niveles de esperanza de vida y la capacidad de desarrollar nuevas tecnologías han tenido un fuerte crecimiento sostenido durante el presente período. Pero además, ha contado con una fuerte disminución de las tasas de desempleo y subocupación, la tasa de mortalidad infantil y las tasas de desigualdad, entre otros indicadores.
 
De esta manera, podemos afirmar que este modelo de desarrollo es, sin lugar a duda, el más importante en los últimos 60 años. Sin embargo, debemos contemplar algunas situaciones que impiden profundizar aún más el modelo. Cabe destacar que ciertos aspectos en materia económico-tributaria continúan presentando rasgos de desigualdad. Mismo caso se presenta en materia financiera con el acceso al crédito. Estos ejes centrales de discusión han tenido una fuerte modificación, en su modo de operación y su capacidad de respuesta, durante estos últimos años. Han desarrollado grandes avances en materia de controles, en materia de investigaciones, y por sobretodo, en romper con los ejes centrales del neoliberalismo acompañando el proceso con políticas fiscales y monetarias muy importantes.
 
La discusión sobre el sistema tributario argentino es amplia e importante, dado que afecta a sectores económicos poderosos y a la población argentina en su totalidad. Pero es necesario indagar el siguiente interrogante: ¿porque grupos económicos fuertes y consolidados adhieren a mecanismos poco claros que permiten suavizar su contribución fiscal?
 
Debemos considerar que, gracias a los cambios tecnológicos en materia de controles e investigación, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) durante el presente año ha podido determinar graves casos de evasión fiscal que desfinancian al fisco, defraudan al erario público y cuyo sustento legal deriva de la Ley Penal Tributaria que concibe infinitos grises dentro del concepto de elusión fiscal. Los casos más relevantes han sido los de Bunge, Cargill y en estos últimos días el de Molinos Río de la Plata. Grandes multinacionales que utilizaron un mismo mecanismo base: la triangulación.
 
¿Qué es triangular? Es vender, o declarar que se vende, desde Argentina hacia un país con una minima o nula carga fiscal de manera de contribuir poco o nada sobre dicha operación, y luego desde ese país vender a países con contribuciones más elevadas. Es decir, que la triangulación es un mecanismo por el cual las empresas utilizan un intermediario para pagar una menor cantidad de impuestos.
 
Veamos un caso. Uruguay tiene dentro de su territorio lo que se denominan zonas francas. Zonas de escasa o nula tributación que no llegan a ser considerados Paraísos Fiscales o zonas Off-Shore, pero que se le parecen bastante. Durante el año 2009, de acuerdo a la información que proporciona Aduana, las exportaciones que Argentina realizó a Uruguay fue de US$ 2.015 millones. Hasta aquí uno podría considerar que no existe ningún tipo de inconveniente. Pero al analizar los datos que AFIP recibe, en base a las declaraciones juradas (DDJJ) de IVA, sobre empresas argentinas en operaciones con empresas del país hermano, esa cifra asciende a US$ 8.842 millones. Por lo tanto, existe una diferencia del 338.81%.
 
Ante esto podemos preguntarnos de lo declarado por facturación, ¿donde fue a parar la diferencia de las mercaderías exportadas por US$ 6.827 millones? Y desde aquí se debe analizar el problema. Si esas mercaderías salieron del país hacia Uruguay, según los declarado en la DDJJ de IVA, donde fueron a parar dado que Uruguay sólo recibió el 22,8% de esa mercadería. La evidencia ante la razón indica que el saldo restante de las mercaderías nunca cruzaron el charco, sino que fueron enviadas hacia otros destinos. De esta manera, estamos ante un caso de evasión fiscal a niveles muy importantes.
 
Comparémoslo con alguna cifra relevante en materia socio-económica nacional. Por ejemplo, el programa de asignación universal por hijo, la medida social más importante de los últimos 60 años, que brinda cobertura a más de 3,5 millones de niños en todo el país y que generó la inserción o reinserción de más del 25% de niños en establecimientos educativos, tiene una inversión aproximada de US$ 2.500 millones. Por lo tanto, lo evadido en las operaciones comerciales con Uruguay permitiría generar más de 2,5 programas de asignaciones universales. Con esto vemos que este hecho es relevante y reviste una importante gravedad a la profundización del modelo económico argentino.
 
Otros países presentan las mismas diferencias entre aduana y las declaraciones juradas: Suiza, Barbados, Islas Caimán, Singapur, y la lista continua. Ante esto, ¿Como podemos explicar esta situación? Muchas empresas multinacionales con sede operacional en el país han creado filiales en distintos países del mundo, y entre estos, en algunos de escasa tributación. A partir de ello, las operaciones comerciales que realizan, las efectúan a través de dichas filiales.
 
La triangulación directa refiere al siguiente esquema. Una empresa con sede en Argentina, realiza operaciones con su filial uruguaya y el envío de mercaderías se hace desde la aduana nacional, en una parte por la empresa sede y en otra mediante la facturación de la empresa filial hacia la importadora real. A través de esto, la empresa con sede en Argentina sólo contribuye de la manera correspondiente en el porcentaje que exporta de por si, mientras que lo exportado por su filial ingresa en el marco de operaciones fraudulentas desfinanciando al estado nacional en los parámetros que anteriormente describimos.
 
Las triangulaciones con subfacturación responden a otro modelo: vender a precios inferiores que los de mercado desde las filiales hacia otros destinos, generar quebrantos contables para luego reabsorberlos en la sede central en Argentina y pagar menor cantidad de impuesto a las ganancias.
 
Ambos mecanismos traen las mismas consecuencias fiscales de desfinanciamiento y vaciamiento del Estado por parte de algunas empresas nacionales, y recaen en primera medida en materia de elusión. Debido a este tipo de procedimientos, los casos Bunge y Cargill se encuentran en manos de la Justicia Penal Económica y el caso de Molinos esta en proceso de investigación.
 
Pasando al plano financiero, también existen inconvenientes. Según una investigación realizada por Cefid-Ar (Centro de Economía y Finanzas para el Desarrollo de la Argentina) la fuga de capitales, que atenta contra la Republica Argentina, desde hace décadas tuvo un punto de impacto muy grande en el trienio 2007/2009 con un nivel de salida de capitales en términos de US$ 30.000 millones (debido en gran medida al lock-out patronal de algunos sectores agropecuarios, a la reestatización del sistema previsional y a la crisis financiera mundial). De esos US$ 30.000 millones, tan sólo US$ 1.119 millones fueron vendidos desde el Banco Central, que dirigía Martín Redrado. Por lo tanto, algo más de 29.000 millones de dólares fueron fugados por parte de los sectores privados vía el comercio exterior (dos conglomerados empresarios, como el sector Cerealero y Aceitero, están bajo un fuerte proceso de investigación por dichas operaciones).
 
La fuga de capitales durante el presente 2010 ha presentado una importante disminución, lo cual resulta coincidente con el arribo de Mercedes Marco del Pont y las medidas adoptadas. Los niveles de control y de cruce de información son ahora precisos e indispensables. Y ante la evidencia de este tipo de fraudes comprobados, los niveles de control han dejado de ser individuales de cada institución, y ahora son interinstitucional con una importante participación del BCRA, AFIP, UIF, Anses entre otras.
 
Por lo antedicho, queda reflejada la imperiosa necesidad de realizar una fuerte modificación del sistema tributario nacional para que estos marcos de elusión fiscal sean reconsiderados desde el punto de vista legal, donde el sistema tributario se convierta en un sistema más justo y equitativo, y donde el sistema financiero no repita las practicas históricas y se comience a repensar el sistema de créditos como un derecho y no como un privilegio. Y donde la contribución de los empresarios se corresponda con los niveles de actividad que presentaron en el marco que se ha creado desde las decisiones políticas y se distribuyan con los agentes que generan la riqueza de la nación, que son sin lugar a dudas el pueblo trabajador, manteniendo los mecanismos de control Inter-institucionales existentes. Pues sin lugar a dudas, “los muchachos son buenos, pero controlados son mejores”.
 
El autor es integrante del Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (GEENaP) (Agencia Paco Urondo)

15.12.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por José Cornejo) Los últimos datos publicados en el INDEC muestran una sensible mejora en la distribución del ingreso en la Argentina. Mientras el tercio más pobre aumentó casi un 40% su participación en el Ingreso nacional, el tercio más rico retrocedió casi un 20%. Los datos publicados son los siguientes:
 

 
(Agencia Paco Urondo)

12.12.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por José Cornejo) Mini entrevista realizada a la ex ministro de Economía, Felisa Miceli, en el acto realizado por la Corriente de la Militancia nacional y popular.
¿Qué evaluación hace de la gestión de Boudou?Responde a las instrucciones que le da la presidenta, sigue la política económica como corresponde, y hace un buen papel defendiendo y profundizando este  modelo. Me parece una buena gestión.
¿Y respecto de la convocatoria al asesoramiento del FMI en el INDEC?Esa medida tiene una cierta picardía política en el sentido que busca un aval para un año electoral en una materia que puede ser conflictiva, no tengo ninguna duda que no va a haber modificaciones ni que entre el Fondo con sus políticas a Argentina.
¿Cómo dejarlo pegado al FMI al INDEC?Exactamente.
 

(Agencia Paco Urondo)

10.12.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por David Bono, publicado en Espacio Iniciativa) Espacio Iniciativa entrevistó en exclusiva al economista de la UNGS y UBA e integrante del Plan Fénix. Nos habló de la economía argentina, de la crisis internacional y del proceso de integración regional.

¿Qué opinión puede darnos sobre el período económico que comenzó en 2003, post convertibilidad y su marcha actual?
Este período empieza con modificaciones importantes con respecto al periodo anterior. Hablo de cambios en los precios relativos -en las tasas de ganancias de los distintos sectores de la economía-, de un muy fuerte ajuste fiscal y de un cambio dramático en relación al sector externo. Este nuevo panorama macroeconómico en relación a la década precedente tuvo dos aspectos que a mi me parecen positivos: por un lado, empiezan a ganar dinero sectores productivos, frente a sectores que ganaban en los noventa, y lo segundo es que es un modelo económico que no tiende necesariamente a la explosión -cosa que estaba implícita en las bases estructurales de la escuela de la convertibilidad-. Se crearon condiciones propicias para una expansión y se dieron resultados muy positivos como la generación de puestos de trabajo, la recuperación de cierta autonomía financiera de la esfera del sector público, e incluso, el hecho de que la economía argentina pudiera funcionar sin necesidad de endeudarse sistemáticamente a la par que reduce el endeudamiento externo. Son logros importantes desde el punto de vista de retomar un mayor grado de soberanía nacional y también mayores grados de autonomía del Estado.
Desde el punto de vista social, es importante que se hayan creado puestos de trabajo, pero en general no han sido de buena calidad. Por su parte, al inicio de la gestión, en 2003, se empezó con una situación distributiva peor que la de los años noventa, y eso progresivamente fue mejorando. En este sentido, la asignación universal por hijo de alguna forma admite que el funcionamiento del  libre mercado es incapaz de remover ciertos grados de pobreza estructural y de miseria que había en la Argentina. Por eso es bienvenido que surja una política pública tan contundente.
En suma, desde el 2003, ha habido avances desde el punto de vista de tener una economía capitalista más normal. Funcionó el esquema, pero hay que profundizarlo. Todavía debemos responder interrogantes como: ¿Qué clase de industria queremos tener? ¿Qué clase de actividad agropecuaria se quiere desarrollar? ¿Qué política energética? ¿Qué proyección en el largo plazo?
¿Cuál es su mirada acerca del proceso de integración regional?
Creo que se debe analizar desde dos planos. Por un lado, ha habido avances muy importantes materia política. Mejoró el clima político, el nivel de coordinación, el grado de confianza. Se ha creado un núcleo de países, cuyo centro, desde mi punto de vista, es Brasil. Me parece importante el desarrollo de un espacio de autonomía política regional que contrasta con la historia latinoamericana. Un claro ejemplo de dinámica política que ya no es válida es lo que se dio en 1962, cuando la OEA expulsó a Cuba. La batuta, en materia de diplomacia, ya no es norteamericana. Es un gran logro.
En materia económica, no soy tan optimista en cuanto a la integración regional. Se presentan deudas pendientes desde el punto de vista de la base económica concreta, del proceso de integración productiva. Incluso el desafío se da en relación a la necesidad de desarrollar políticas económicas regionales que den cuenta del momento que se vive a nivel internacional.  No podemos perder de vista el proceso de crecimiento de los países asiáticos. Surgieron con mucha fuerza, y si bien hay una decadencia relativa de Norteamérica y de Europa, la verdad es que América Latina es un continente muy desintegrado que ostenta las tasas más altas de  desigualdad. Se mantiene un nivel de intercambio con el resto del mundo mucho más fuerte que el nivel de desarrollo del mercado interno y regional. Hemos sido consumidos por años por el capital multinacional, con una burguesía regional de liderazgo escaso. Realmente queda mucha tarea pendiente en América Latina, en relación a un verdadero, rápido y efectivo proceso de integración.
¿Qué evaluación puede hacer de la Crisis Internacional surgida en 2008?
La crisis no está terminada en absoluto, es una crisis en la que sorprende la incerteza y la inoperancia con que está siendo manejada. Creo puede volver a presentarse un escenario como el de 2009. Hay elementos a nivel regional, nacional o subnacional, que se mantienen en condiciones sumamente precarias. Se presentan situaciones endebles de muchas economías en Europa del Este y en el Sur de Europa y el centro del desarrollo de Europa está pendiente de estos escenarios. Si se presentara, por ejemplo, la caída de algún país del este de Europa, repercutiría en la banca de Austria y de Italia. La interconexión es fuerte y hay muchos puntos precarios que no se han superado nada.
Al mismo tiempo se da una paradoja con respecto a esta crisis que fue muy rápidamente (mal) atacada, aunque atacada al fin. Se intentó provocar la sensación de que no era un problema real, no se exhibió suficientemente que el problema estaba en el mercado, en el sector privado. Hoy parece que los problemas fueron ocasionados por los Estados, lo que es un escándalo realmente. A diferencia de la crisis del ’30, que puso la brutal limitación de la economía de mercado, en esta crisis los estados son criticados por no hacer sus tareas correctamente, cosa que es increíble, después de ver donde surgió la crisis. Este es un problema que impide una visualización política, colectiva, de donde esta el mal, y por lo tanto se aleja la búsqueda de soluciones. De alguna forma la crisis estuvo, desde el punto de vista discursivo, en lo mal que funcionan las políticas públicas, los Estados, las demagogias, o los episodios de corruptela, como se habló en el caso de la crisis griega, cuando en realidad el problema es del capital financiero internacional, su falta de regulación, la abdicación del propio estado capitalista, de su capacidad de intervenir en la economía, la pérdida de autonomía del estado en relación a fracciones del capital. Esto está totalmente tapado por esta especie de cuestión política, donde los culpables terminan siendo los Rodríguez Zapatero.
¿Qué opina de la iniciativa de desarrollar el Banco del Sur?
La idea de crearlo surge en un momento muy positivo para América Latina en términos coyunturales. Fue cuando los precios de los commodities estaban muy altos y a todos nuestros países ingresaban una lluvia de dólares. Entonces surge con mucha dificultad la posibilidad de pensar en un banco que pueda tomar toda esta lluvia de dólares y las pueda canalizar hacia actividades interesantes, pero finalmente la motivación desaparece cuando cambia la coyuntura internacional. Se desactiva parcialmente y, creo, debería ser accionado de otra forma. Incluso en estas circunstancias habría que seguir haciendo un esfuerzo. Es ahí cuando se ven las limitaciones de la integración, que debería estar pensada en términos de necesidad. Su creación es impostergable y debe ser pensada en condiciones de independencia de los gobiernos locales.
¿Cuáles son sus perspectivas a futuro en los ámbitos nacional e internacional?
Es un ejercicio difícil de realizar por muchas cuestiones absolutamente imponderables de la crisis. Por ejemplo, yo no se si Estados Unidos, de continuar en crisis, y si esto afecta el clima político, en qué medida no va a empezar a desarrollar tendencias chauvinistas o proteccionistas. Incluso es esperable un discurso fuertemente anti-chino, que de hecho se vio en la última campaña electoral, y a su vez no se sabe cuál puede ser la reacción China, que por supuesto va a ser una reacción absolutamente soberana.
Yo veo un escenario internacional conflictivo, sin muchos márgenes de acuerdo. Las últimas reuniones del G-20 navegan en la intrascendencia, porque no quieren tocar absolutamente nada del orden internacional actual y entonces veo un escenario complicado y con repercusiones económicas tendientes a crear situaciones de proteccionismo, de falta de colaboración.
La guerra de monedas es una guerra por la demanda internacional y esto es una cosa absolutamente ridícula: seguir tratando de robarle demanda a los países vecinos, cuando lo que hay que hacer es expandir el mercado interno. En esto no terminan de ponerse de acuerdo y siguen con la misma partitura de hace treinta años. En ese marco, a mi me alegra mucho que se haya fortalecido un poco el gobierno nacional frente a la oposición de derecha. Lo que se ha mostrado desde estos sectores de derecha tiene que ver con volver a los noventa sin ningún argumento, y volver a los noventa en estas condiciones es exponerse a ser una especie de casino a la centésima potencia de todos estos países que están desesperados por importar, por exportar, por colocar capitales. Esto implica exponerse a un Cavallo al cuadrado. En ese sentido, el Gobierno Nacional es, por sus intereses, una suerte de escudo protector frente a posibles experimentos más bien siniestros. Es una situación en la que uno dice: o navego en algún cuadro del subdesarrollo desarrollista o me expongo a los procesos de disolución nacional implícitos en las políticas de la década del noventa. Es claro que este proyecto es bueno, ya que no te expone a desastres, más allá de las limitaciones que tiene. De todos modos, habría que redirigir la industria. Entre que las automotrices produzcan seiscientos mil autos al año o que se fundan, prefiero los seiscientos mil autos, pero me gustaría profundizar el transporte colectivo de pasajeros por ejemplo, pensar cosas estratégicamente.
Por ejemplo, los norteamericanos están pensando en todo un proceso de reconversión industrial, basados en la industria ecológicamente limpia y eso va a generar procesos proteccionistas. Así que habría que hacer cosas de este tipo, y no quedarse en los combustibles fósiles. Se deben implementar políticas que reorienten la producción y profundicen un modelo industrial de desarrollo. (Agencia Paco Urondo)

08.12.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Cristina Fernández encabezó un acto en la sede de YPF, en el que Sebastián Eskenazi informó el descubrimiento de un megayacimiento de gas y petróleo en Neuquén, en el marco del la presentación del balance del programa de Desarrollo Exploratorio y Productivo 2010-2014, que apunta a conocer el potencial de reservas y gas en el país, y a chequear las posibilidades de hallazgo de hidrocarburos en el mar Argentino. Esto incrementará hasta cinco veces el volumen de las reservas de gas del principal yacimiento explotado por Repsol-YPF, que está en Loma de la Lata, también en Neuquén, y en un plazo perentorio permitiría sustituir las importaciones de gas.
 

 

 

(Agencia Paco Urondo)