DDHH
02.07.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La Paco Urondo habló en exclusivo con Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo. En este último tramo, Carlotto cuenta las reuniones con Héctor Magnetto, CEO de Clarín, opina sobre el movimiento de DD. HH. argentino y sobre la postulación para el premio Nobel de la Paz.

APU: ¿Podrías explicar desde cuándo proviene la Causa Noble?
Carlotto: Desde hace muchos años recibíamos información de gente que sabía algo y nos decía, por teléfono o anónimamente, o en una carta, o se presentaba y nos  decía “no les doy mi nombre pero quiero contar lo que sé”. El caso Ernestina Herrera de Noble está en la institución desde hace más de veintipico de años. Al nosotros tener una cantidad de informaciones y corroborarlas, efectivamente la señora Noble tenía chicos adoptados de tal edad, etc. Con todo ese bagaje nosotros dijimos, bueno, esta señora es una civil, no es un militar que se apropió matando a la madre de ese chico, sino una civil que a lo mejor pudo de buena fe adoptar. Entonces, fuimos, pedimos audiencia y nos recibió Magneto (Héctor, CEO de Clarín), no nos recibió la señora. Le explicamos la situación, se escandalizó, dijo no, cómo la señora va a adoptar hijos de terroristas, de ninguna manera. Y nosotros, sin llegar a discutir, le dijimos, bueno, acá las cosas están así; él nos dice acá el que esta diciendo esas barbaridades es Guillermo Patricio Kelly, porque tiene un odio contra la señora y además debe ser Carlos Menem por lo de Papel Prensa, y nosotros le dijimos que no, que la información venía de otro lado. Magnetto nos dijo bueno, yo voy a hablar con la señora, vengan otro día. Volvimos las tres abuelas el día fijado, nos recibe nuevamente y nos dice que ya habló con la señora, ella repite lo que yo ya les dije a ustedes y nosotros sabemos quiénes son las madres que abandonaron a esos chicos. Entonces, dijimos, que fácil, díganos quiénes son y ya está. Bueno, dice, yo les voy a decir el nombre de las madres si ustedes me dicen los nombres de quienes denunciaron a la señora. Es decir, nos pedía un trueque de información, nos estaba chantajeando. Nos fuimos y no volvimos más. Siempre se nos pregunta ¿por qué tardamos tanto en presentarnos en la causa? En el ínterin tratamos de buscar los expedientes, para ver cómo era el proceso de adopción, no teníamos más elementos como para acusar a una persona porque hay que ser muy cuidadosos. En el medio, en el juzgado de San Isidro, aparece una señora que tiene un conflicto con Herrera de Noble, porque su marido, empleado de la señora Herrera de Noble, le inician un juicio por dinero. Y aparte de eso, dice “y además tiene dos hijos de personas desaparecidas”. Ahí cae la denuncia formal donde nos enganchamos, decimos bueno, ahora ya está, bueno metámonos las abuelas, se meten dos familias querellantes y el juez Roberto Marquevich encuentra los expedientes, los estudia y la detiene porque encuentra serias irregularidades en el proceso

 
APU: En la Argentina hay un movimiento de DD. HH. extraordinario, con características inéditas en el planeta ¿Cuál es tu explicación sobre lo que ha pasado en el país?
Carlotto: Vos fijate que muchos países en Latinoamérica simultáneamente tuvieron dictaduras y cada país lo resuelve a su manera, con la sociedad y lo que marca el estado de derecho en cada país, es la sociedad la que lo impulsa. En Argentina venimos luchando desde la dictadura, a pesar de los miedos, los riesgos, a mi me quisieron matar hace poco, hace 8 años. Uno sabía en aquellos tiempos que se corrían esos riesgos, pero salimos igual, es una característica argentina. Salimos las madres, abuelas, familiares, los hermanos, salieron los estudiantes, profesionales, los obreros. Es decir, no hubo pausa en esta búsqueda de verdad y justicia, por eso apoyamos el juicio a los comandantes, desaprobamos y pensamos que fue un retroceso muy grande las leyes de obediencia debida, punto final y los indultos, luchamos para que se saquen y se sacaron. La Convención Internacional por los Derechos De Los Niños lleva 3 artículos que hicimos las Abuelas, artículos argentinos que hablan de la identidad y el derecho de un chico robado a que recupere sus derechos. Hemos sancionado leyes y hemos abierto caminos en la genética, en la psicología, en la jurisprudencia. Hemos abierto caminos, hemos trabajado y caminado aquellos primeros 8 organismos de Derechos Humanos iniciales y muchos otros que se fueron sumando más adelante y seguimos. Y tenemos la suerte de tener también gestiones de gobierno, las dos últimas, la actual y la anterior, que han dado carácter prioritario a este tema de los derechos humanos y han reivindicado a las víctimas. Se avanza, no se oculta, se buscan argumentos, caminos, se sancionan leyes, la 3 últimas leyes que se sancionaron en diciembre del año pasado fueron leyes de Abuelas, las presentó el Ejecutivo. Entonces yo defino a mi país, a nuestra gente, a nosotros, como gente de paz, porque todo se hace sin violencia, ningún padre salió a matar aún sabiendo quién mató a su hijo, yo sé el nombre del asesino de Laura, no se me ocurrió buscarlo, quiero que la justicia lo busque y lo condene, esa conducta es propia de acá; a parte de esto, la perseverancia, la persistencia, la tenacidad que tenemos como sociedad y con el acompañamiento cada vez mayor de la gente, porque antes estábamos muy solas. Entonces eso que dice La Nación de que en vez de querer la unidad la rompemos es una falacia total. Nosotros estamos tratando de unir con la verdad y la justicia, ahora si se tapa, miren lo que pasa España. Yo fui a España hace poco para hablar de los crímenes del franquismo y para mostrar cómo hizo Argentina para traer la verdad y la memoria porque ellos quieren hacer como nosotros. Están los nietos queriendo saber lo que los abuelos habían clausurado por decreto, con la Moncloa. La Argentina tiene esa característica, tiene su buena gente, hay buena gente, a pesar de que no tenemos cultura democrática. Yo nací en el `30, nací con un golpe de estado y viví y crecí hasta el `76 con golpes de estado y casi los aceptamos a todos y no vi pancartas en el `55 ni listas de familiares, hubo silencio, eso no pudo pasar en el `76, ya teníamos otra cosa que era nada más y nada menos que el ejemplo de nuestros hijos.

 
APU: ¿Qué te genera todo lo que ha pasado con la postulación al Nobel de la Paz?
Carlotto: Realmente estamos muy satisfechas, muy contentas, muy alagadas con que el Licenciado Daniel Filmus (cuando era Ministro de Educación y ahora como Senador) siga impulsando el mérito que él piensa que tenemos para ganar el Premio Nobel de la Paz. Se han juntado firmas, está recorriendo el mundo toda esta mención para que se adhieran aquellos que ya ganaron el permio y nos quieran apoyar o personalidades, organismos, en fin toda la sociedad que quiera suscribirlo. Estamos esperando hasta octubre que es cuando se decide el ganador o la ganadora para entregarle el premio el10 de diciembre. No se puede negar que causa satisfacción porque a quién no le gusta que lo reconozcan; nos vendría bien por una cuestión de apoyo a esta lucha de tantos años, a mujeres bien viejas como nosotras. Ya en el final del tramo de la vida, sentirnos queridas, reconocidas es muy bueno, porque lo hacemos desde ese lugar. Llama a veces la atención en países donde las generaciones están tan divididas entre sí, donde los adolescentes viven solos, los viejos solos y los padres también. El querer juntar casi les resulta un milagro. Y el dinero que trae como consecuencia también, para este trabajo que gastamos nada más, no producimos nada que dé ganancia. Acá la ganancia son los nietos. Y es un trabajo muy duro, cada vez más complejo, más gente es necesaria para hacerlo. Ya llevamos mucho tiempo y 101 nietos encontrados, es un número muy importante, pero faltan 400, que es una barbaridad. La institución marcha bien, tenemos mucha gente joven trabajando, el relevo del día de mañana, para que sigan cuando no estemos las abuelas y el deseo, de las que no hemos tenido la suerte, de encontrar el nieto cuanto antes.

 
(Agencia Paco Urondo)

01.07.2010

Bariloche, Río Negro (Agencia Paco Urondo, publicado en ANBariloche) La Cámara Segunda del Crimen de Bariloche hizo lugar al recurso presentado por la defensa del cabo Sergio Colombil. Apartó al Juez Martín Lozada de la causa y, además, dejó sin efecto el procesamiento del imputado. Un duro golpe a la ya alarmante situación en Bariloche.La Cámara Segunda del Crimen de esta Circunscripción Judicial hizo lugar a la recusación planteada por el letrado defensor del Cabo de la Policía de Río Negro, Sergio Colombil, imputado en la causa en la que se investiga la muerte del joven Diego Bonefoi, y que había sido procesado por el Juez Martín Lozada, quien fue apartado del expediente.Así, declaró la nulidad de la declaración indagatoria, el procesamiento y la prisión preventiva determinados por el magistrado, que ahora será reemplazado por Miguel Ángel Gaimaro Pozzi al frente de la causa.La presentación de recusación fue presentada por el abogado Marcelo Ganuza, defensor del imputado Sergio Colombil, acusado de dar muerte al joven Diego Bonefoi.Lozada había dado por acreditado que el disparo que acabó con la vida del menor fue realizado a unos 2 ó 3 metros y que el accionar del policía fue "alevoso", ya que el joven no tuvo oportunidad de defensa. Cuestionó además que "con el correr de las horas" apareció a cuatro metros del lugar donde cayó Bonefoi un arma calibre 22 que no había sido encontrada durante las primeras horas de puesta en marcha la investigación. Así, Lozada consideró que Bonefoi no pudo hacer uso de defensa alguna.Ahora, ante la recusación del defensor del cabo policial, la Cámara Segunda del Crimen pidió una investigación "por el delito de coacción agravada y abuso de autoridad", al considerar que Lozada le manifestó "a su asistido ante una mujer que `le convenía declarar`".En duros términos, el abogado -y dio crédito la Cámara- cuestionó el accionar de la instrucción, al apuntar que hasta puso en "riesgo la seguridad personal" del imputado al pedir el pasado viernes 18 de junio que "sea llevado a su despacho para tomarle indagatoria en momentos en que había violencia callejera, la que fue suspendida según informó el Secretario porque venia un piquete al Tribunal a metros del despacho. Decisión imprudente que puso en riesgo la integridad de su defendido".Otro de los cuestionamientos consistió en apuntar que existió una "violación del derecho de defensa", ya que "la instrucción penal fue llevada inaudita parte, sin intervención de defensor que controlara las diligencias".Además, el defensor del cabo criticó por "parcialidad" a Lozada porque "fue personalmente al barrio alto a hablar con manifestantes y saqueadores para calmarlos, a los familiares del Sr. Bonefoi a llevar consuelo y no a la esposa e hijos del imputado, al que condenó antes de procesar y al que desprecia."En ese sentido, agregó que el magistrado mostró "simpatía y favoritismo hacia la familia del fallecido".Tales acusaciones fueron rechazadas por Lozada, en el marco del análisis del expediente de recusación.La Cámara se abocó a analizar algunas declaraciones periodísticas del juez Lozada, como la publicada por el Diario Página/12 el sábado 19 de junio, que "tras informar para entonces de tres personas fallecidas, al hacerlo respecto del caso que ahora nos ocupa, le atribuye al magistrado que: `...en dialogo con Página/12 Lozada aclaró que, en el lugar donde fue encontrado el cuerpo del chico, `no había ningún arma` que pudiera ser asignada a la víctima. Admitió que con posterioridad `se encontró un arma tirada en la plaza (cercana), pero no hay nada que indique que perteneciera a Bonefoi. Es muy dudoso el origen de esa arma, teniendo en cuenta los protagonistas del hecho...`".Sobre este tema puntual, el Tribunal detalla que el arma fue detectada cuando se "reinició el procedimiento" en el lugar del hecho, ya que en horas de la madrugada, cuado ocurrió el hecho no había luz suficiente: la muerte de Bonefoi ocurrió aproximadamente a las 4,30 horas del 17de junio y "a las 6.20 horas la llegada del Juez y el Fiscal que no ingresan al sitio vallado con cinta donde estaba la persona (con referencia al occiso), dan directivas para el inicio de diligencias por el personal del Gabinete de Criminalística, lo que ocurre cuando se presenta el Jefe del Gabinete, y Juez y Fiscal se retiran. Tras diversas constataciones el Jefe del Gabinete dispone, atento la escasa iluminación, se resguarde el sitio con custodia, y finaliza la diligencia a las 7.45 hs para continuar con luz solar.Entre las constancias siguientes se anota `...Siendo las 9.15 hs se reinicia el procedimiento realizando un rastrillaje sobre el lugar escenario de los hechos, donde se logra hallar distante a cuatro metros hacia el cardinal noreste de la mancha de sangre junto al pie de uno de los caños de soporte de la hamaca un arma de fuego tipo revólver marca Tala calibre 22 largo con 6 alvéolos y 6 cartuchos de bala completos el cual es secuestrado en presencia de los testigos`".La Cámara apuntó que confrontando el acta con las declaraciones periodísticas de Lozada, el magistrado realizó una "merituación personal" en la que consideró que "esos datos sirven para descartar cualquier valoración que pretenda sustentarse sobre la premisa de existencia del arma en el sitio, y concluir en la portación de la misma por la víctima en ocasión de producirse el disparo letal"."Si el Juez lo hace es porque, como mínimo, intuye que esa hipotética circunstancia de hecho, es relevante para determinar la entidad de la conducta que pueda reprocharse al ejecutor del disparo fatal. Ha emitido entonces un juicio sobre una circunstancia que considera de peso para la determinación del caso. Y lo ha hecho fuera del proceso y antes de escuchar al imputado", critica el fallo.Así, el Tribunal da por cierto lo expuesto por el defensor del cabo de la Policía en torno a que "previo a la declaración indagatoria, existe prejuicio", y que su parte "no cuenta con un juez imparcial"."Esa conducta extraprocesal del magistrado permite a la defensa creer, o cuanto menos temer y sospechar que, por el contrario, aquel direccionará la producción y recepción de pruebas, y ordenará necesariamente sus argumentos en sus decisiones, en función del prejuicio publicado", agrega.Para la Cámara que integran César Eduardo Lanfranchi, Héctor Leguizamón Pondal y Miguel Angel Lara "ha quedado suficientemente acreditado el antecedente que permite establecer que el magistrado recusado no garantiza la neutralidad indispensable para integrar proceso legal válido".Tras analizar otros aspectos del expediente, el Tribunal resolvió hacer lugar a la recusación, disponer el apartamiento de Lozada, y declarar la nulidad de la indagatoria y el procesamiento de Colombil. (Agencia Paco Urondo)

01.07.2010

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Desde los Organismos de DDHH convocamos a la ciudadanía de Córdoba a marchar este viernes, hasta las puertas de los Tribunales Federales para acompañar el comienzo del juicio a Videla y otros 30 genocidas.

El próximo viernes 2 de julio comienza el juicio por los fusilamientos de la UP1. Hace 34 que esperamos este día, donde la impundiad retrocederá otro gran paso. Este juicio arrojará luz sobre una una parte importante de lo que fue terrorismo de estado en nuestro País.
Por esto, y como lo venimos haciendo en cada juicio por delitos de lesa humanidad en Córdoba, convocamos a todos los cordobeses y cordobesas a marchar y celebrar la llegada de la justicia. Estos juicios nos pertenecen a todos los que anhelamos una sociedad más justa, a todos los que repudiamos el accionar terrorista del Estado.

Nos concentraremos a las 9 hs, en la rotonda ubicada entre las calles Valparaiso y Concepción Arenales, a 500 métros de los Tribunales Federales. Llegaremos marchando para acompañar el inicio de este histórico juicio. Desde la calle seguiremos por pantalla gigante el desarrollo de la audiencia y desde el medio día realizaremos diferentes actividades artísticas.

Comisión de Homenaje de la UP1
Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Córdoba
Abuelas de Plaza de Mayo
Asociación de Ex Presos Políticos
SERPAJ
H.I.J.O.S.  (Agencia Paco Urondo)

 

01.07.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, comunicado) "Noble Herrera por contaminación de las prendas
Abuelas de Plaza de Mayo informa a la opinión pública que hoy el Banco Nacional de Datos Genéticos comunicó a la justicia el resultado del estudio que le había sido encomendado para determinar si Marcela y Felipe Noble Herrera son hijos de desaparecidos.El estudio determinó que las prendas de vestir, que habían sido entregadas voluntariamente por Marcela y Felipe Noble Herrera en el allanamiento practicado el 28 de mayo pasado, no fueron aptas para obtener su perfil genético, por lo que no se pudo concretar el entrecruzamiento con las muestras de los familiares que buscan a sus seres queridos desaparecidos durante de la última dictadura militar.
Las prendas analizadas fueron medias, remeras, camisas, pantalones y ropa interior femenina, ya que Felipe Noble Herrera no portaba calzoncillo al momento de la requisa.
Los peritos informaron que, llamativamente, las prendas contenían información genética de numerosas personas de distintos sexos.
El informe también está suscripto por los Dres. Primarosa Chieri y Alejandro Ruiz Trevisán, quienes actúan como peritos de parte de Ernestina Herrera de Noble y Marcela y Felipe Noble Herrera. Cabe destacar que ninguno de ellos pidió la nulidad del allanamiento ni cuestionó judicialmente el estudio.
Se aguarda que los peritos declaren ante la justicia, a fin de que expliquen por qué razones podrían aparecer tantos perfiles genéticos en prendas íntimas y de vestir, pues no parece posible que se trate de algo casual o accidental.
Desde la experiencia de Abuelas de Plaza de Mayo, no es posible descartar que las prendas hubieran estado contaminadas desde antes de que fueran obtenidas por la justicia, para imposibilitar el estudio. Ello sería posible si los involucrados hubiesen sido advertidos del procedimiento con anterioridad, tal como ha sucedido en otras causas similares.
Abuelas de Plaza de Mayo espera que la jueza Sandra Arroyo Salgado defina el curso a seguir para finalmente dilucidar si Marcela y Felipe Noble Herrera son hijos de desaparecidos, pues esta indefinición solo provoca más dolor a todos los involucrados.
Buenos Aires, 30 de julio de 2010"
 
(Agencia Paco Urondo)
 

01.07.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Se está trabajando en este momento en algunos organismos de Derechos Humanos la hipótesis que tanto Marcela como Felipe "Noble" harían salido del país. Según señaló en Agencia Paco Urondo en una entrevista exclusiva la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, la ley indicaría que tanto Felipe como Marcela no podrían negarse a una extracción compulsiva de sangre. Esto habría motivado su salida apurada del país, algo que difícilmente pueda estar desconectado con la condición de apropiación de ambos jóvenes y el eventual crimen de lesa humanidad cometido por Ernestina Herrera de Noble.  (Agencia Paco Urondo)

30.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) El diputado Juan Carlos Dante Gullo presentó un proyecto de resolución para que el gobierno de la Ciudad explique la subejecución del presupuesto asignado a los sitios de la Memoria y qué criterio utilizó para “retener 5.000.000 millones de pesos de los 6.300.000 que la Legislatura había aprobado en el presupuesto 2010 para obras destinadas a la recuperación y preservación de los ex Centros Clandestinos de Detención, Tortura y Exterminio ESMA, Automotores Orletti, Club Atlético, Olimpo y Virrey Cevallos, todos ubicados en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires”.
El proyecto, que también lleva las firmas de los diputados Remo Carlotto; Juliana Di Tullio; Adela Segarra; Juliana Perié y Raúl Barrandeguy, reclama conocer “Qué destino le ha dado a las unidades retributivas –Urses– destinadas a pagar horas extras para recomponer salarios caídos en el marco de la atención del personal de los sitios mencionados y Cuáles son las condiciones de empleo para los trabajadores del Instituto Espacio para la Memoria en punto a aumentos salariales postergados, plantas permanentes y situaciones contractuales en general.
El Instituto Espacio para la Memoria denunció en la Legislatura que hace dos años que el gobierno de la Ciudad traba la ejecución de obras en sitios de Memoria ejecutando una restricción presupuestaria que imposibilita la concreción de obras e impide pagar los salarios que corresponde a los trabajadores. (Agencia Paco Urondo)

30.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, audio) Agencia Paco Urondo entrevistó a Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza (se escuchó en Basta de Zonceras!, FM La Boca, martes de 10 a 13). Se abordaron todos los temas: causa Noble, encuentros con Magnetto, movimiento de DD. HH., premio Nobel de la Paz. Además, Calotto habla sobre cómo debe seguir la Causa Noble si las últimas pruebas no alcanzan.

Agencia Paco Urondo: ¿Qué opina sobre la causa de Ernestina Herrera de Noble y los chicos? ¿Cuál es su impresión?
Estela Carlotto: Como todos saben, es una causa muy penosa por lo larga y extensa. Sobre todo con esta perturbación del proceso de la causa a través de los abogados de la Sra. de noble. Las víctimas son los dos chicos que son dos personas que no sabemos si son nuestros nietos, pueden ser, eso lo va decir recién la sangre cuando se analicen o con los elementos rescatados. (La causa) lleva casi diez años, le costó el cargo a un juez, el Dr. Marquevich, lo tomó otro juez totalmente comprometido a favor de la apropiación, si es que la hay. Estamos en el proceso final, que no es fácil, porque no es lo mismo analizar una muestra de sangre que analizar ropa, en eso está el Banco Nacional de Dato Genéticos (BNDG).
Yo creo que esta semana alguna noticia tiene que dar e informarle la Directora del BNDG a la Jueza Arroyo Salgado, esperemos que todo ande bien. Nosotros, por la experiencia que tenemos y más en esta situación particular, donde se manipuló tanto, se transgredió tanto… primero toda la perturbación que hubo al desafectar al juez Marquevich, el atraso que hubo en manos de Bergesio. Luego Bergesio manejó la causa favoreciendo más a la victimaria que a las víctimas, exponiendo a los chicos a lo que no corresponde hacer porque son seres humanos que hay que respetar. Recordemos que las primeras muestras de sangre las sacaron en el Cuerpo Médico Forense que no correspondía y era ilícito, se pusieron en un sobre, no sabemos si las muestras están bien, si se lacró el sobre y está impecable, si el papel donde se puso la gota de sangre era el correcto, si no se contaminó con las manos, porque esos son procesos científicos que hace el BNDG. A la chica no le pudieron sacar sangre ¿es raro no? sospechoso que no le salga sangre de un dedo, medio raro. Le hicieron un hisopado de saliva. También está luego el propio juez que hace esto hace el allanamiento con una demora de de una hora y pico en la puerta que iban allanar, lo cual le da tiempo y lo sabemos por experiencia, de que cambien todo, que cambien los cepillos de dientes, los peines, que pongan ropa limpia en vez de sucia, es decir es todo una farsa eso.
La (nueva) jueza instrumentó otro allanamiento, donde no sabemos en el fondo que se rescató, si realmente sirve, pero tenemos confianza que el BNDG esté realizando como ha hecho hasta ahora correctamente el proceso debido. Yo, hablando del BNDG quiero expresar la indignación que tenemos que estos abogados han querido ensuciar la historia del BNDG quitándole calidad, veracidad o idoneidad, cuando en realidad es un Banco que siempre funcionó muy bien y por el cual se restituyeron más de un centenar de chicos.
 

 

(Agencia Paco Urondo)

30.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Agencia Paco Urondo entrevistó a Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza (se escuchó en Basta de Zonceras!, FM La Boca, martes de 10 a 13), sobre qué hacer si las pruebas tomadas a Felipe y Marcela, hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble no fueran suficientes.
APU: ¿Puede ser que las pruebas hayan sido insuficientes y que se tengan que volver a tomar?
Estela: Bueno, yo acabo de recibir una comunicación de Perfil.com, donde no sé quién dice que las muestras estarían adulteradas; que no le daría el perfil genético de los chicos en ninguna de las prendas. Y esto no sé de dónde salió. Ahora, si juntamos las cosas que ya están corriendo. Una: que ya había dado que el chico era hijo de un uruguayo; que la de Noble se fugó y que pidió asilo político en Estados Unidos porque se siente perseguida, y esto, son voces que salen, no sabemos de dónde para poner qué, ¿más angustia?, ¿más cosa rara? Esto es algo extraño. Nosotros tenemos que atenernos, institucionalmente, a lo que el Banco de Datos responda. Y eso es palabra santa.  Ellos son los que dicen si sí, o si no. Ahora si ellos encuentran que son insuficientes los elementos para rescatar ADN de esas prendas, la jueza tendrá que ver las otras alternativas. Las otras alternativas (yo lo digo desde mi lugar; no soy la jueza ni abogada). Hay una ley. La ley que marca las pruebas alternativas, que son los allanamientos, si no se prestan a la extracción de sangre en el banco. Si el allanamiento no da resultado por segunda vez (porque tampoco dio resultado lo rescatado por Bergessio), yo creo que la ley marca en ese caso, la extracción de sangre compulsiva. O sea una gotita de sangre. Una pinchadurita en la yema del dedo, hecho en el Banco, como corresponde por ley. Yo creo que la Jueza tendría que hacer eso. Pero yo me arriesgo a suponer, lo cual no es bueno. No soy la jueza y hay que ver como se la interpreta. Lo que sí, lo digo desde el sentimiento: tenemos que terminar con esta historia. (Agencia Paco Urondo)
 

29.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, comunicado enviado por H.I.J.O.S.) Fue la cara de la dictadura. Fue la cara de la impunidad. Pero llegó la hora de la Justicia. Juicio al genocida Videla. Comienza el viernes 2 de julio en Córdoba, será juzgado junto a Menéndez y más represores. A 25 años del Juicio a las Juntas, el dictador Videla vuelve a estar en el banquillo.
Hay juicios en toda la Argentina, por eso presentamos el mapa-fixture de los juicios a los genocidas. El jueves 1º de julio, a las 19 en UTE (Bartolomé Mitre 1984), para que todos y todas sepamos dónde son juzgados y participemos en los juicios.
 
Los crímenes de la última dictadura cívico-militar comenzaron a ser juzgados. Si tenés 18 años o más podés ingresar con tu DNI o cédula (con pasaporte si sos extranjero).
 
JUICIO EN MENDOZA: comienza el 1° julio, en San Rafael. Seis represores serán juzgados por cuatro víctimas, entre ellas el poeta Paco Urondo. El genocida Luciano Benjamín Menéndez, ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, fue apartado del Juicio para ser juzgado en Córdoba.
 
JUICIO A VIDELA Y MENÉNDEZ: Córdoba: comienza el 2 de julio. Se juzgará al genocida Jorge Rafael Videla, entre otros, por 32 homicidios a presos del Departamento de Informaciones (D2) y la cárcel de San Martín, la entonces Unidad Penitenciaria Nº 1 (Causa "UP 1"). Además, serán juzgados el genocida Luciano Benjamín Menéndez y otros 11 represores, en la Causa "Gontero", en forma unificada.
 
CRONOGRAMA DE LOS JUICIOS: www.hijos-capital.org.ar
 
H.I.J.O.S. Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio. Regional Capital en la Red Nacional, 15 años. hijos@hijos-capital.org.ar. Si naciste entre 1975 y 1980, tenés dudas sobre tu identidad y creés ser hij@ de desaparecid@s, comunicate con nosotr@s al 15-3-571-0767 o a hermanos@hijos-capital.org.ar. (Agencia Paco Urondo)

29.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, Télam, gentileza El Noticialista) La conductora Mirtha Legrand podría perder su distinción de "Ciudadana Ilustre" en caso de prosperar un proyecto del legislador porteño Raúl Fernández.

“El relato de Mirtha Legrand dio cuenta de sus oficios ante distintos funcionarios de la dictadura militar para lograr la aparición con vida de un familiar", argumentó el diputado, y agregó que "la conductora reconoció que gracias a su fama y reconocimiento público consiguió la liberación de su sobrina".Advirtió que estas "repentinas declaraciones demuestran que desde los inicios de la dictadura la señora comprendía la gravedad de los hechos que estaban ocurriendo en la Argentina”. “No entendemos cómo en todos estos años, sobre todo desde el regreso de la democracia, la señora no ha hecho denuncia judicial alguna o aportado elementos a la Justicia o a los distintos organismos de derechos humanos”, enfatizó Fernández.
Y afirmó que “las últimas declaraciones hacen que reveamos nuestra decisión como miembros del Cuerpo Legislativo y ya que entendemos que la distinción de ciudadano ilustre no sólo debe ganarse sino sostenerse en el tiempo proponemos retirar la distinción con la que la Legislatura honró a Mirtha Legrand"."Entendemos que las conductas públicas deben reflejar el compromiso permanente para con los valores democráticos, los derechos, las garantías y el respeto por el orden constitucional”, concluyó. (Agencia Paco Urondo)
 

28.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La Agencia Paco Urondo charló durante casi una hora con Estela de Carlotto, presidenta de la institución Abuelas de Plaza de Mayo. La entrevista se escuchará por primera vez mañana en el programa de radio de la Agencia (Basta de Zonceras, martes de 10 a 13, se escucha en FM 90.1 o www.fmlaboca.com.ar). Todos los temas: Causa Noble, reuniones con Magnetto, Premio Nobel y Derechos Humanos en la Argentina. (Agencia Paco Urondo)

27.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Miradas al Sur) Entrevista exclusiva con Julieta Panebianco, la sobrina nieta de la conductora de televisión.
El martes 15 de junio la señora Mirtha Legrand sacudió el solemne y acartonado almuerzo de su programa para confesar con cara de circunstancia que una sobrina suya había sido secuestrada junto a su marido durante la dictadura y que gracias a su gestión había logrado que la liberasen a las cuarenta y ocho horas. La conductora explicó al aire que le solicitó ayuda primero a los interventores de Canal 13 y después al ministro del Interior de Jorge Rafael Videla, el general Albano Harguindeguy. “A mi sobrina la liberaron, pero al marido no”, precisó.

La sobrina de la conductora tiene nombre y apellido: María Fernanda Martínez Suárez. Su hija, que tenía pocos meses de vida cuando secuestraron a sus padres, también: Julieta Juana Panebianco. Tiene 33 años y desde que su distante tía abuela dijese lo que dijo en su programa, un nuevo cimbronazo sacudió su vida. Miradas al Sur estuvo con ella en una taberna de San Telmo. Tenía ganas de repasar y contar su historia. Y no con cualquiera.
–¿Cómo te enteraste de las declaraciones de Mirtha Legrand?
–Leyendo los diarios al día siguiente. En un principio me quedé en blanco y después me puse muy nerviosa. Busqué en internet el video con las declaraciones. Yo no recuerdo que mi mamá haya dicho que había escuchado el sonido de trenes y, además, eso no lo declaró en sus testimonios.
La conductora había dicho que su sobrina, en cautiverio, había escuchado el pesado sonido de varios trenes.
–Mi mamá al principio pensó que habían estado en el Regimiento de Patricios por la distancia del trayecto desde nuestro departamento hasta su destino final, y porque todavía no estaba extendido el conocimiento de los centros clandestinos de detención. La detuvieron militares y conectó con ese regimiento donde hay militares. Mis dos abuelos, materno y paterno, enseguida hicieron los trámites de habeas corpus . Toda la familia se movilizó por mis padres, y sabían que Legrand había hecho gestiones con los milicos para que larguen a mi vieja, pero mi mamá no declaró en sus testimonios judiciales que le hayan dicho que la habían soltado por ser la sobrina de ella.
–¿Por qué pensás que habla ahora, más de treinta años después?
–No es casual. Hacía poco se había solidarizado con Ernestina de Noble y como está a punto de estallar todo por el aire con el caso de sus hijos apropiados, ahora se quiere despegar. Es obvio que al menos uno de esos chicos es apropiado. Fue una barrabasada solidarizarse con la Noble.
–¿Legrand tiene que declarar en la Justicia sobre sus dichos?
–Estaría bueno que la Justicia le pregunte qué sabe de todo lo que pasó en esos años. No sé si sabe mucho o no, o si les preguntó a los milicos qué hacían con las personas secuestradas. Pero claro que sí, que aporte todo lo que sabe porque cualquier cosa que sume nos sirve a todos nosotros para conocer mejor lo que pasó en la dictadura, un período de nuestra historia que todavía algunos quieren tapar.
–¿Qué te pasó a vos?
–Me impresionó mucho que se contara parte de mi vida en los medios. Igual tuve que salir a aclarar algunas versiones que se difundieron sobre mi papá ( NdelR : se había dicho que el cuerpo de su padre había sido identificado). Es real que Mirtha hizo gestiones por mi mamá, y con eso no puedo ser ingrata. Pero su rol de comunicadora a lo largo de los últimos veinticinco años, ante semejante genocidio, es reprochable. No está y nunca estuvo conectada con lo que realmente pasó en Argentina en los años de la dictadura. Y además desconoce lo que pasó con la búsqueda posterior de mi viejo y que nosotros nos enteramos que lo mataron en un enfrentamiento fraguado (Legrand, en sus declaraciones televisivas dijo: “Nunca más supimos de él”). Se ocupó del caso de mi mamá y quedó ahí. No me sorprende. Ya sabemos quién es y no se le pueden pedir peras al olmo.
Julieta es delgada, usa el pelo largo y llegó al bar abrigada con un sacón de lana de color violeta. Ahora, sentada junto a Miradas al Sur en un entrepiso con paredes de madera, gesticula con las dos manos al hablar. El corazoncito que lleva colgado del cuello le baila cuando se revuelve sobre la silla.

A los 23 años, tiempo después de haber terminado la secundaria en el progresista y palermitano Nicolás Avellaneda, se cargó una mochila al hombro y se fue a viajar por México con su pareja y su primer hijo en la panza. Se acercaba el fin del menemismo y ella necesitaba un rotundo cambio de aire. Sentía que acá algo estaba por explotar. Allá tenían techo y comida en la casa de la hermana de su padre, exiliada durante la dictadura. Julieta tocaba la batería y su novio el bajo. Durante un tiempo tiraron un paño con artesanías en plazas y parques. Más adelante, armaron una cuerda de percusión con la que vivieron momentos inolvidables. Luego, pusieron una sala de ensayo.
“Estuvo muy bien la experiencia mexicana, me gusta viajar”, cuenta. “Pero en un momento me di cuenta que quería volver para conectarme con mi historia.” Pisó suelo argentino a comienzos del 2004. Manú ya tenía cuatro años. Ese mismo año entró a trabajar en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad. Arrancó en el área de prensa y comunicación, con Oscar González, actual vicejefe de Gabinete de La Nación. “Fue él quien me motivó para que estudie fotografía”, detalla Julieta. Estudió fotoperiodismo en Argra y hoy es la encargada de lograr las imágenes institucionales de la Defensoría. A los pocos días de haber entrado a su nuevo trabajo, se realizó la histórica apertura de la Ex Esma. Ella quería ir pero no se animaba a pedir permiso. González llamó a la oficina y autorizó a todo el personal. “Era un día histórico y no daba para perdérselo”, recuerda. Ese mismo año se subió a un micro con destino a Jujuy. Por medio de un amigo se había acercado a la murga Los verdes de Monserrat , y casi sin conocerlos, no lo pensó dos veces. El viaje de los murgueros, que realizan todos los años, tenía un objetivo concreto: participar del homenaje que se hace todos los años a los obreros desaparecidos en el apagón del ingenio de Ledesma. En el viaje le contaron que el primer show de la murga había sido en el Club Atlético, el centro clandestino de detención y exterminio donde habían estado secuestrados sus padres. “Lo mío era el redoblante –aclara– no me daba para bailar.”
–El día que secuestran a tus viejos, ¿vos estabas ahí?
–Sí. Tenía cuatro meses. Fue el 2 de marzo de 1977. Fui reconstruyendo los hechos con mi familia. Vivíamos en un primer piso frente al Botánico, en Palermo. Estaba mi mamá, mi hermano mayor de cuatro años, mi bisabuela y yo. Una patota tiró la puerta abajo a eso de las ocho de la noche. Buscaban a mi papá. Como no estaba, lo esperaron. A nosotros nos encerraron en un cuarto. A mi mamá la esposaron y vendaron y también la guardaron en alguna parte de la casa. Los secuestradores eran muy jóvenes y estaban nerviosos, con miedo. En un momento uno de los tipos intercambió unas palabras con mi hermano, en tono confidente y cínico. Los hijos de puta le preguntaban cómo se llamaba. Cuando llegó mi papá lo tabicaron y se lo llevaron junto a mi mamá. Antes de irse, saquearon el departamento. Y nosotros, con mi hermano, tan chiquitos, vibrando toda esa mierda.
La historia completa del secuestro y posterior desaparición de su padre, Julieta la empezó a armar a los ochos años, cuando su madre la sentó y se la relató, mirándola fija a los ojos. En 1984, María Fernanda Martínez Suárez declaró ante la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep, legajo 2.781) que había estado detenida en una dependencia militar desde el 2 hasta el 4 de marzo de 1977. Y veintinueve años después volvería a testimoniar detalles de su cautiverio en el juicio oral que se le siguió al represor Jorge Carlos Olivera Róvere. “Mi mamá hizo las denuncias en todos los lugares que se abrieron para hacerlas y siempre aportó su testimonio para la verdad y la justicia.”
Julio Enzo Panebianco, Rulo , había nacido y crecido en Lomas de Zamora. De chico formó parte de un grupo de boys scouts . Cursando el colegio secundario decidió cambiar de tipo de organización y dio sus primeros pasos en la política al sumarse a la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Conoció a la madre de Julieta en una de las tantas unidades básicas que afloraban como hongos a comienzos de la década del ’70 en la ciudad. Cuando lo secuestraron, Julio tenía 22 años. Ya militaba en la JTP (Juventud Trabajadora Peronista) y trabajaba en la DGI.
Un ex detenido del Club Atlético compartió celda con Julio Panebianco. “Este hombre nos hizo llegar una carta”, cuenta Julieta, con los ojos vivaces y muy abiertos, “en la que contaba que a mi papá lo tiraron dentro de la celda a las tres de la mañana y que le habían dado con mucha saña y en todo el cuerpo”. La madre de Julieta, acurrucada en su celda, escuchó las torturas que sufría su marido.
–¿Cómo fue el tema del trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf) en el caso de tu papá?
–Los antropólogos identificaron restos humanos de un caso de un enfrentamiento fraguado por los milicos. Los estudios certificaron que mi viejo había estado ahí, por unas huellas dactilares, y de ahí surge el dato de que lo habían matado junto a otros tres militantes, arriba de un Citröen. Fue en Parque Patricios, el 18 de marzo del ’77.
Corría el año 2004 cuando el Eaaf realizó la exhumación de los restos de aquel enfrentamiento fraguado. El trabajo se realizó en el cementerio de Chacarita y los análisis fueron contundentes: los restos pertenecían a una mujer, y no a Julio, el padre de Julieta. “No me movió un pelo que no hayan encontrado sus restos”, confiesa. “Si eran o no los restos de mi papá, a mi me daba lo mismo. Mi viejo estaba muerto desde el 18 de marzo del ’77, y de alguna manera me deja tranquila saber que su sufrimiento duró sólo catorce días.”
–¿Pensaste alguna vez que Legrand pudo salvar a tu papá?
–Nunca se me pasó por la cabeza reprocharle que no haya salvado a mi viejo.
Se nota que la acusación hacia la conductora televisiva se refiere a su rol ante la sociedad entera y no ante su familia en particular. Julieta no lo dice pero hay ahí un sentimiento muy especial: se sabe víctima de una masacre colectiva. No se trata de salvar individuos en particular, aunque sea su padre: se trata de un genocidio y del papel que jugó esa figura pública ante esa totalidad.
Julieta rescata algo positivo en las palabras de su tía abuela: “Al decirlo ella, hay mucha gente que se va a callar antes de decir pelotudeces sobre los desaparecidos. Yo misma escuché a algunas personas afirmar que los desaparecidos estaban en Europa. No sé si lo creían o lo decían para provocar, pero hoy la verdad también la dice Mirtha Legrand y toda esa gente, espectadora de ese mundo de mierda, ya no tiene lugar para decir boludeces. Que lo diga ella sirve para abrir la cabeza de los negadores. Y da cuenta también de que la verdad es innegable y que la lucha dio sus frutos”.
Julieta hace una pausa para mojarse los labios con un trago de cerveza. En lugar de retomar el hilo de la historia, prefiere condensarla en algunos papeles y fotos que saca de la cartera de hilo que tiene sobre las piernas. Ofrece los objetos en absoluto silencio. Un brazalete de cuero de la JP, una libreta de los campamentos a los que fue su papá con su grupo de exploradores, una foto en blanco y negro de Rulo , un carné que acredita su participación en el Operativo Dorrego formando parte de la JP, varias fotos de ella con su hermano, su mamá, su papá y su abuelo.
Julieta repite permanentemente que se siente muy conectada con su padre. Cuenta que hace algunos años se hizo una carta natal y que ahí le dijeron que había tres fechas claves en su vida. Dos ya habían pasado y la restante no. En ese momento advirtió que las dos primeras tenían que ver con el año que su mamá le contó lo que había pasado con su padre y con el momento que supo que lo habían fusilado en un enfrentamiento fraguado. La tercera fecha era mayo de 2010, y estaba acompañada por tres palabras: frutos, forma, orden. Se había olvidado de eso, hasta ahora. No fue exacta la fecha pero casi: mediando junio habló Legrand. Julieta saca la carta natal de la cartera, y la muestra. “Estoy terminando de armar el rompecabezas de mi papá, formando su historia. Y me agarra en un momento especial. Estoy preparada para enfrentar todo esto, tengo cosas para decir”.
LA DESMEMORIA DE LA DIVA DE LOS ALMUERZOS
En septiembre de 1978 Mirtha Legrand decía en su almuerzo televisivo que había una campaña organizada contra la Argentina en el exterior. Acompañada por una joven Susana Giménez que argumentaba que eso se debía a “la falta de cultura”, Legrand se quejaba porque se atacaba a la Argentina desde Europa. Y aseguraba que el problema era la falta de información. Sin embargo, Legrand sabía muy bien que no se trataba de una campaña orquestada ni mucho menos de una carencia de información, sino de voces que gritaban verdad. Lo sabía bien porque ella misma, un año antes, había intervenido en el secuestro y desaparición de su sobrina. Por eso, el testimonio televisivo de la ex actriz del 15 de junio último provocó la reacción de periodistas, activistas por los derechos humanos y funcionarios, indignados por el silencio que la conductora mantuvo durante más de treinta años. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se quejó por “la familiaridad con la que hablaba de los peores como Videla y todos estos siniestros personajes del mal llamado Proceso”. Y agregó: “No la veo preocupada por lo que estaba sucediendo en aquel momento porque los archivos la muestran de otra manera”. Lo cierto es que Legrand podría ser llamada a declarar como testigo en la mega causa que investiga los delitos de lesa humanidad ocurridos en el área del Primer Cuerpo de Ejército, a cargo del juez Federal Daniel Rafecas. El pedido lo presentó el abogado y periodista Pablo Llonto, representante legal de familias que actúan como querellantes en esa causa, reabierta por la Cámara Criminal Federal luego de que en agosto de 2003 el Congreso Nacional anulara las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final.
ANADig, fuente El Argentino (Agencia Paco Urondo)
 

25.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en La Gaceta de Tucumán) El testigo Juan Carlos Clemente, secuestrado en julio de 1976, aportó sorpresivamente 259 folios al Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOF), en el marco del segundo juicio oral por violaciones a los derechos humanos que se realiza en esta provincia con el fin de determinar la suerte de 22 personas durante la dictadura militar. En los papeles figuran nombres de supuestos detenidos, desaparecidos, policías del Departamento de Inteligencia (D2) y del Servicio de Informaciones Confidenciales (SIC), de subversivos buscados y de cadáveres reconocidos. Además, los papeles contienen trámites judiciales y administrativos, recomendaciones de ascensos, transcripciones de interrogatorios y fechas de seguimientos. Para ver el material completo, haga click aquí en las listas. 
Lista 1

Lista 2

(Agencia Paco Urondo)

24.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La mesa federal de la JP Evita manifiesta su repudio al asesinato por parte de la policía de la provincia de Río Negro bajo el amparo político del gobernador Miguel Saiz, de Diego Bonefoi (15), Nicolás Carrasco (17) y Sergio Cárdenas (28) el día jueves 17 del corriente, en un humilde barrio de la ciudad de Bariloche.
Entendemos que este terrible suceso, es la consecuencia de una serie de definiciones políticas del gobierno de la provincia de Río Negro, que devela su carácter represivo y antipopular al designar y proteger funcionarios, vinculados con la dictadura militar (caso Lorenzatti, separado de la fuerza hace solo algunos días), otros que han sido denunciados por asociación con las redes de trata de personas, y asimismo, violaciones a los derechos humanos en dependencias policiales y cárceles de la provincia (caso Cufré, actualmente Secretario de seguridad).
En contraste, desde el año 2003 el gobierno nacional, primero con el  compañero Néstor Kirchner y actualmente con la compañera Cristina Fernández, ha desarrollado una política de protección de los derechos humanos y de resolución pacífica de los conflictos, como el reciente hecho de levantamiento del bloqueo de frontera en Gualeguaychu. Queda manifiesto que los conflictos sociales no deben ser resueltos por la policía sino por definiciones políticas.
Desde la JP Evita sostenemos que Miguel Saiz, debe asumir la responsabilidad política de este accionar represivo de la policía.  Asimismo creemos necesaria la renuncia del Ministro de Gobierno, Diego Larreguy, por justificar este accionar policial.
Sostenemos y denunciamos que los discursos de mano dura contra los jóvenes y en particular de los sectores populares, reproducidos en forma constante por los monopolios de comunicación, en boca de figuras como Macri, Duhalde, Sanz, entre otros, quienes pretenden hacernos creer que la inseguridad se resuelve con más policía y más represión, terminan justificando atrocidades, como el asesinato de estos tres jóvenes.
Solo habrá más seguridad, en la medida en que se creen o profundicen políticas de estado que logren mayor inclusión social y una distribución más equitativa de las riquezas.
Mesa Nacional JP Evita- Mesa Nacional Movimiento Universitario Evita- Responsables Distritales (Agencia Paco Urondo)

24.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, Publicado en Revista 7 Días) En uno de sus almuerzos, Mirtha Legrand confesó por primera vez que una sobrina suya estuvo secuestrada con su marido durante la dictadura y que ella intervino frente a los militares para rescatarla. Los familiares de desaparecidos piden que la conductora declare ante la Justicia. La condena de sus colegas del medio artístico. Casi como alguien cuenta una anécdota o algún recuerdo de juventud, la señora de los almuerzos televisivos, Mirtha "Chiquita" Legrand, confesó –como al pasar– que su sobrina María Fernanda Martínez Suárez había estado secuestrada durante la dictadura de los años más terribles y duros del país, junto a su marido Julio Enzo Panebianco.
Ante las caras confusas de sus invitados de ese mediodía, la diva contó que había tenido un caso de "un miembro de mi familia" desaparecido y que el ex ministro del Interior, Albano Harguindeguy la ayudó a recuperarlo. Mirtha relató, también, que le pidió "a un general de la Nación a quien circunstancialmente habíamos conocido" (en referencia a Harguindeguy) que intercediera en su caso, porque desde Canal 13 había pedido "ayuda al que era interventor y no me la brindó por temor”, y agregó: “Todo el mundo tenía miedo". La respuesta que le dio el ministro de Rafael Videla fue: "déme un tiempo Mirtha, lo voy a averiguar”. Finalmente, “a mi sobrina la liberaron, pero al marido no", recordó la conductora.
Siguiendo con los detalles sobre el pasado más guardado de Mirtha, el relato concluyó diciendo que "nunca más supimos de él (por Julio, marido de su sobrina), nunca más. Al muchacho lo torturaron muchísimo, es la primera vez que lo cuento". Nadie habló en esa mesa paqueta, sólo un breve comentario de la actriz Florencia Raggi –invitada para promocionar su última película “Cómplices del Silencio”– que, mirando fijo a la conductora, le dijo: "Cómplices de un silencio es todo aquel que sabe algo y se hace el que no sabe. Había mucha gente así". Pero "Chiquita" no pudo escuchar el comentario de Raggi, estaba muy conmovida con lo que había contado, a pesar de haberlo hecho luego de 30 años del genocidio más sangriento y perverso que vivió el país.
Fernanda y Julio. Cuando Legrand se refirió a su sobrina, rescatada gracias a sus contactos, también mencionó muy por encima a su esposo: "Al muchacho lo torturaron muchísimo”. Ella no supo nada más de él, lo cierto es que Julio Enzo Panebianco, de 23 años y compañero de María Fernanda Martínez Suárez, permaneció secuestrado y torturado en "Club Atlético", el centro clandestino de detención cuyos restos funcionan como testimonio del horror.
Su hija, Julieta Panebianco, se encargó de desmentir la información que daba a su padre por muerto en un enfrentamiento fraguado. Algunos medios publicaron que los restos de Panebianco habían sido exhumados. Lo hizo vía email, y aclaró que el cuerpo de su padre nunca fue encontrado, por lo cual permanece desaparecido. "Chequeen con el Departa-mento de Antropología Forense", exhortó. Además, lo hizo con tenacidad. Ingresó en medios importantes, pero también en blogs anónimos. A cada persona que re-produjo la noticia, Julieta le corrigió en ese dato no menor. Sin opinar sobre lo acontecido en la mesa de Legrand días anteriores, con su dolor a cuestas, la hija de Julio Panebianco dejó en claro que su papá es un desaparecido.
La joven es fotógrafa y trabaja en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad. Y para insistir en algunas aclaraciones relacionadas con su padre sólo eligió una radio: FM La Tribu. Donde habló desde el programa que conducen miembros de H.I.J.O.S., se dejó entrevistar y brevemente contó que la "información que circuló tiene que ver con una exhumación que se hicieron de restos que finalmente no fueron de mi viejo. Que eso quede claro: que sigue desaparecido. No hubo ningún velatorio. Tampoco fue el año pasado, fue hace seis años". Julieta quiso contar a los oyentes del programa “La lucha que nos parió” algunas cosas de Julio Panebianco: "Mi viejo militaba en la JTP, trabajaba en la DGI... Yo no lo conocí. El sí me conoció. No lo recuerdo pero lo tengo súper presente, lo siento todo el tiempo, me acompaña, estoy muy orgullosa. Para mí es difícil estar hablando de esto". Uno de los conductores comentó que su abuelo José, hermano de la señora Legrand, tuvo una participación bastante importante en los intentos para dar con el paradero de su hija y su yerno, a lo que Julieta no vaciló en afirmar: "Sí, muy importante. En ese momento fue muy bravo para toda la familia. De hecho, se puso muy mal con esto porque vuelven todos esos días de terror. La verdad que fue muy valiente, porque salió a ver por dónde conseguía hábeas corpus y todo lo que se pudiera hacer... No le daban bola, se te cagaban de la risa, un desastre", finalizó la muchacha.
En relación a María Fernanda Martínez Suárez, su legajo en la Conadep tiene el número 2.781. Mirtha, sentada en la comodidad de su mesa televisada dijo que su sobrina "cree que estuvo en Palermo, porque escuchaba pasar trenes". Este dato es crucial, ya que si estuvo detenida en Club Atlético al igual que su compañero, por allí no hay ferrocarriles cerca. La sobrina de Legrand fue liberada en cercanías de la avenida General Paz. Según su tía, cuando la dejaron en libertad le acentuaron: "Te salvaste porque sos la sobrina de Mirtha".
El 4 de marzo de 1977, 48 horas después de su detención, la mujer quedaba en libertad. Los militares no imaginaban que esa misma persona declararía en los juicios que sellaron su suerte. Tampoco el represor Jorge Olivera Rovere sospechó que aquella joven testificaría en 2009 en su contra. Ninguno de los integrantes de aquella maquinaria de horror pudo concebir que algún día la justicia llegaría y que personas como María Fernanda Martínez Suárez –que comparte con su tía solamente el apellido– se pararía frente al juez español Baltasar Garzón y lo estremecería con una sola frase: "Oía los gritos de mi marido cuando lo torturaban”.
En resumen, y luego de las repercusiones sobre los dichos de Mirtha Legrand, es posible que sea llamada a declarar como testigo en la megacausa que investiga los delitos de lesa humanidad en el Primer Cuerpo de Ejército a cargo del juez Federal Daniel Rafecas. Quien presentó este pedido fue el abogado y periodista Pablo Llonto, representante legal de familias que actúan como querellantes en esa causa, reabierta por la Cámara Criminal Federal luego de que en agosto de 2003 el Congreso Nacional anulara las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. En el escrito presentado a Rafecas, Llonto manifestó que "tales afirmaciones indican que su testimonio (el de Legrand) es importante" para el sumario penal y podría ayudar a recavar más datos sobre "el lugar donde estuvieron detenidos" su sobrina y Panebianco, ya que la conductora también comentó que María Fernanda escuchaba "ruido de trenes" mientras estaba secuestrada. Llonto agregó que la declaración aportaría más información para determinar "la responsabilidad de Harguindeguy y funcionarios del Ministerio del Interior en las privaciones ilegales de la libertad, tormentos y homicidios ocurridos en la zona correspondiente al Primer Cuerpo del Ejército", porque "ese diálogo confirma que no sólo recibía denuncias y manejaba listas, sino que tenía poder para sacar a quien quisiera de un centro clandestino". Entre otras dudas surgidas del relato de la Legrand, el abogado aseguró que "es importante que se aclare cómo surge el dato sobre el lugar de detención en Palermo, ya que si la sobrina estuvo en Club Atlético (donde fue visto Panebianco), ahí no había ruido de trenes. Si estuvo en el Regimiento de Patricios, en Palermo, permitiría confirmar que allí también funcionó un centro clandestino de detención".
Famosos enojados. El malestar en la gran familia del espectáculo no se dejó esperar. Muchos actores y cantautores reconocidos por su apoyo y militancia en temas relacionados a los derechos humanos, hablaron y se mostraron muy asombrados con el almuerzo más comentado en lo que va del año. El primer duro e implacable fue el actor Juan Leyrado, que en el programa “6-7-8”, emitido por Canal 7, dijo que la conductora sufrió de una “incontinencia de protagonismo" y por eso habló. Además se mostró indignado porque "Mirtha hizo todo lo que hizo para poder sacar a su sobrina con sus contactos y no lo denunció. Yo comprendo su dolor, pero habría sido importante haber estado en algunos de los juicios que se han hecho, haber contado que vio en ese momento gente de Canal 13 que estaban en la marina, o sea, gente que decía que no se podía hacer nada porque era muy peligroso, por lo tanto sabían lo que estaba pasando".
La actriz Anabel Cherubito, quien apoya a diversas agrupaciones en materia de derechos humanos, fue más tajante a la hora de hablar de Mirtha: “Esto que pasó es muy raro, porque su postura es clara, nunca ha repudiado a la dictadura. Si hubiera hecho ese comentario delante de mí, le hubiese preguntado por qué no lo dijo antes, por qué no repudia a la dictadura. Ella habla que ahora hay miedo, eso es una vergüenza. ¿Se olvida que se torturó, que se asesinaron a 30 mil personas? Se destruyó una generación que tenía sueños y ahora compara esos años terribles con este gobierno diciendo que tiene miedo". También el cantante y autor Ignacio Copani dijo lo suyo, aunque más medido: "El tiempo que lo calló es un tema personal, sabrá por qué calló y por qué lo dijo ahora. Lo que me interesa es como pueda actuar la justicia si ella declara, diciendo que tenía información para salvar a un familiar. Mirtha tiene que entender que todo lo que pueda aportar sobre estos temas es importantísimo, de hecho, los avances que han tenido las causas fueron por los testimonios de las víctimas y nunca de los victimarios". El actor Juan Palomino intentó poner un manto de piedad a lo que sabía, iba a suceder con la confesión de la estrella: "Siempre ha habido oportunidad para hablar en este país sobre el genocidio que hubo. Tuvo la oportunidad de hacerlo mucho antes y bueno, capaz que no lo pudo callar más, ¿no?". También se mostró asombrado porque Mirtha contó que "habló por teléfono con Harguindeguy, pero también él estuvo sentado en su mesa como otros personajes de la dictadura. Que recién ahora lo haga público no habla bien de ella, sobre todo haberlo negado todos estos años. (Agencia Paco Urondo)