fbpx Cultura | Page 229 | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Cultura
30.06.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) El artiguismo fue, en la primera década revolucionaria, el sueño nacional que más profundamente cuestionó tanto la herencia colonial como el proyecto de las clases dominantes rioplatenses: se proponía conquistar la independencia, pero no sin reparar la larga deuda social con los desposeídos. Sólo los poderosos habían accedido a las “mercedes reales” o “repartimientos” que otorgaba el virreinato.

La palabra de Artigas es rotunda: “...los más infelices serán los más privilegiados. En consecuencia, los negros libres, los zambos de esta clase, los indios y los criollos pobres, todos podrán ser agraciados con suerte de estancia, si con su trabajo y hombría de bien propenden a su felicidad y a la de su provincia... Serán igualmente agraciadas las viudas pobres si tuvieren hijos. Serán preferidos los casados a los americanos solteros, y éstos a cualquier extranjero”.
Artigas fue el precursor y el más intransigente partidario de la independencia nacional, frente a gobiernos vacilantes. En el noroeste y Cuyo, Güemes, Belgrano y San Martín, y en oriente Artigas. Son conocidas sus Instrucciones a los diputados orientales a la Asamblea Constituyente de 1813: “Primeramente pedirán la declaración de la independencia absoluta de estas colonias, que ellas están absueltas de toda obligación de fidelidad a la corona de España, y familia de los Borbones, y que toda conexión política entre ellas y el estado de España, es y debe ser totalmente disuelta”.
Pero si se estaba fundando un régimen poscolonial, ¿se intentaría una articulación más igualitaria entre las provincias o se confirmaría la preeminencia de Buenos Aires sobre el interior?
Después de la muerte de Moreno y el desplazamiento del oriental Joaquín Campana, Artigas enfrentó en soledad a fuerzas gigantescas: el imperio esclavista de Brasil, el centralismo de Buenos Aires y la insidiosa diplomacia británica. Pero el enemigo más difícil de vencer, y el que finalmente lo venció, porque estaba adentro mismo de sus fuerzas propias, era el espíritu oligarca. Los doctorcitos con su ideologismo y los ricos de mirada corta, sacrificaron la grandeza de la revolución al precio vil de sus privilegios. Artigas fue el bárbaro y la amenaza a un nuevo orden tan injusto como el colonial.
El dilema artiguista era claro: revolución o contrarrevolución.
Al gauchaje movilizado en la reconquista y la defensa de Buenos Aires de las invasiones inglesas los movía algo más que fervor patriótico: iban tras sus reivindicaciones sociales. A partir de entonces, sin distinción de raza ni estamento, aquellos desposeídos preferidos por Artigas estaban tiñendo con su sangre los escenarios de la emancipación americana. ¿Serían algo más que carne de cañón para el encumbramiento de una nueva clase dominante? ¿Tendrían a su regreso la porción de tierra que les pertenecía, el respeto ciudadano que se habían ganado, la dignidad e igualdad por la que habían peleado, el derecho a ejercer libremente su cultura, su tradición? Esa era la creencia que llevó a miles de pobres a la guerra. ¿O sólo serían dueños de su fuerza de trabajo, sin derechos sociales ni participación en las decisiones políticas, al servicio de los privilegiados de siempre y nuevos ricos empinándose otra vez  sobre su sacrificio?
A partir de estas interrogantes es que se comprende la misión histórica que inspiró a Artigas, encarnación de lo plebeyo. Cuyanos que poblaron los ejércitos sanmartinianos, altoperuanos que se rebelaron en las “republiquetas”, orientales que protagonizaron la “redota”: de la interpretación de sus esperanzas surgen los principios que van a regir en las principales medidas de gobierno adoptadas por Artigas, cuya cumbre son los logros alcanzados en el llamado Congreso de Oriente, que de modo irregular e históricamente poco documentado, se sabe que sesionó en el Arroyo de la China, actual Concepción del Uruguay, en la provincia de Entre Ríos.
A favor de la trascendencia de la fecha del 29 de junio de 1815 debemos además advertir: en ese Congreso se sentaron las bases de un pensamiento que dio origen a todos los movimientos nacionales y populares, incluso a los que hoy imperan en la mayor parte de los países que componen la Nación fragmentada de la América del Sur.
Implícito en todas las revoluciones americanas, desde las asonadas hasta las guerrillas, de las insurrecciones campesinas a las puebladas urbanas, la memoria de José Artigas, de su pueblo en armas y de los caudillos que lo acompañaron, ha vivido en la intuición de los pueblos que luchan por la igualdad, la libertad y la dignidad. Castro, Ortega,  Chaves, Roussef, Humala, Correa, Morales, Mugica y Cristina Kirchner, UNASUR, son herederos de esta tradición de Patria Grande y Justicia Social.
Podemos afirmar así que ¡ARTIGAS VUELVE!, porque a pesar de más de un siglo de ocultamiento y denigración, hoy su figura a cabalga por el continente americano, su Patria, la que él no pudo ver. (Agencia Paco Urondo)

29.06.2011

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo, en el Blog Los Huevos y las Ideas)
Soy de River, soy.Una ola cuando nace, empujada por el viento, tiene como destino fatal la playa. Sólo ante la prepotencia de lo concreto, la arena o la roca, es detenida. Desanda luego su camino para, una vez más, repetir el ciclo y nacer. Así el destino de River parecía marcado, inexorable, a partir de ese campeonato en el que Simeone decidió alejarse. El final es previsible. Era previsible. La suma de los acontecimientos prefiguraba el descenso.
Entiendo pero no justifico a los que, desbordados, arrojaron parte del Monumental hacia la cancha. Ni los jugadores de Belgrano (felicitaciones) ni los de River merecían eso. Pagar una entrada no te da derecho alguno a involucionar, a convertirte en simio. No es, además, Pavone el responsable del descenso. Tampoco López o Passarella. Tiene su cuota pero no es mayor la de Cappa a la de Astrada o Gorosito. El padre de esta derrota tiene nombre y apellido y todos sabemos quién es. El deterioro institucional, de tantos años, repercute finalmente en el plano deportivo. Esos que se dicen hinchas, que cantan que llegó la hinchada cuando entran, también cargan una pesada mochila sobre sus espaldas. Su responsabilidad no es menor.La tristeza es honda. Mayor aún porque algunos inadaptados no supieron afrontar con orgullo e hidalguía el empate que nos deposita en la B. Recién puedo nombrarla. La B. Ahí jugaremos y, si bien será un estigma en la historia del club, no es motivo de deshonra. El honor está adentro, al lado del corazón, caliente. Y no es la mirada del otro.Pavone, gracias. Lamela, gracias. Pereyra, vos también. Juan Pablo, Jota Jota, Daniel Alberto, gracias por poner el hombro y su historia en esta difícil circunstancia. Pelado Almeyda, seguí. Gracias a vos también. No le hagan caso a los que saldrán ahora a aprovechar el momento. Aunque sean glorias pasadas del club, no son parte del presente. Aquel que se pone por encima de River no merece ser llamado hincha, porque como dijo el General: primero el Fútbol, luego el Club y, finalmente, los hombres.Por ahora seguimos nadando contra la corriente de nuestra propia historia. Pero River, como la ola, sabrá renacer.De River, yo soy.Posdata: de un hincha de River y militante del proyecto nacional y popular, a una hincha de Gimnasia y militante del proyecto nacional y popular: Presidenta, River merece seguir en el Fútbol para Todos, para que todos y todas podamos seguir su campaña, ahora más que nunca y como siempre.
 
 
(Agencia Paco Urondo)
 

28.06.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Estimado Luis,

los discursos totalitarios afectan a nuestras sociedades de maneras diversas pero siempre con consecuencias lamentables. “Todos los X son Y” es una frase demasiado común en las conversaciones cotidianas, en los medios de comunicación, en los debates políticos… Una frase demasiado común para que la dejemos entrever quienes nos autoproclamamos democráticos, plurales y respetuosos de la diversidad.
La discriminación también se esconde en frases como X es Y. Frases como “No sería raro que detrás de Schoklender esté el Mossad”. Esta frase podría inscribirse en la tradición de Walter Beveraggi Allende (autor intelectual de la teoría del Plan Andinia mediante la cual los judíos se apropiarían de la Patagonia para crear allí un Estado). Una tradición retomada entre otros por el General Roberto Bendini en 2003. Nos da tristeza e indignación que vos también recurras a construcciones intelectuales similares en 2011. Una frase que por “sutil” no es menos aberrante y que demuestra que aún hoy tenemos en nuestra esfera política que lidiar con argumentos que degradan nuestras banderas democráticas.
Nosotrxs amamos la Justicia. Queremos Justicia por los atentados de la AMIA-DAIA y de la Embajada de Israel, Justicia por los crímenes cometidos por el Estado terrorista en los años 70 y 80 como en tantas otras causas que aún esperan en una cola demasiado larga de impunidad. Y queremos también Justicia en la “causa Schoklender”. Por eso nos duele que vos, Luis D’Elía, luchador y militante de causas populares y democráticas, utilices fórmulas tan banales y dañinas, alejadas del proceso de ampliación democrática que estamos experimentando en este momento singular y único de nuestro país.
Tus posicionamientos políticos respecto de las políticas del Estado de Israel, de las investigaciones por el atentando a la AMIA, de la dirigencia comunitaria o del régimen iraní podrían ser legítimos y aportarían al debate si tus declaraciones no transitaran tan livianamente esquemas conceptuales que incentivan un fenómeno hoy aislado en la Argentina, como es el antisemitismo. Luis, estamos dispuestxs a dar todos los debates que sean necesarios. En efecto, nos creemos protagonistas de una corriente generacional que pretende poner sobre la mesa mucho de lo que nuestra dirigencia comunitaria oculta. Ahora bien, sólo puede enriquecerse el intercambio de ideas y la contienda política cuando las disputas se den en el marco de respeto con nuestra comunidad, que es argentina y judía.
El judaísmo es una opción de vida, un credo, y/o una construcción identitaria en disputa que no es incompatible con la argentinidad: nacionalidad por derecho o por opción que nos es negada cada vez que se asocia judío con extranjero.
* Schoklender no es Israel.
* Schoklender no es los judíos.
* Schoklender no es la Asociación Madres de Plaza de Mayo.
* Schoklender no es el gobierno nacional.
A cada culpable su condena y a cada colectivo el respeto que se merece.
Judíos por la Profundización Democrática (Agencia Paco Urondo)

27.06.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por Dolores Curia, publicado en Revista Debate) Heredero de un modo jauretchiano de enfrentarse al mundo, que Norberto Galasso conoció personalmente, cuenta aquí cómo fue que se hizo peronista sin dejar de ser de izquierda mientras critica sin pelos en la lengua a quien se cruce en su camino nacional y popular.

¿Cómo se hizo peronista?
Vengo de una familia que provenía de una familia pobre, de inquilinato, de piezas corridas. Mi viejo había estudiado hasta segundo año. La familia de mi mamá era distinta, todos maestros, su padre había sido empleado de una empresa inglesa de tranvías. Yo empecé en el medio de esos dos mundos, papá que era de izquierda, y cuando el peronismo comienza a hacer cosas importantes,  lo apoya; y mis tíos maternos, sarmientinos, socialistas, anarquistas, furiosamente antiperonistas. Mi madre tenía un sentido social importante, pero era radical por tradición, y yo de adolescente pensaba que la gente culta tenía razón. Después tuve experiencias de vida que me contaron que los libros enseñan, pero no todo. Ahí enfrente de donde ahora está Coto, estaba antes la fábrica Royal. Mis tíos me daban a leer literatura socialista, y un día lo paré a un obrero. Le dije, uno de esos días que tenga tiempo presénteme a un compañero suyo que sea socialista, y él con mucha picardía me dijo que  esa mercadería no existe. Ellos eran peronistas, claro. Y me invitó a tomar unos vasitos de kerosene, que era vino, en su casa. Me explicó que el que había hecho las cosas era Perón, ahí conocí a Jauretche, estuve en el partido de Abelardo Ramos, de la izquierda nacional, hice una síntesis entre los que había leído, Marx, Trotsky y la experiencia argentina donde el peronismo juega su gran papel, desde su denigración con el menemismo, hasta su resurgimiento, sus rasgos latinoamericanistas, su socialismo nacional. De todo eso era difícil enterarse, porque la gente que tenía la información, era gente que vituperaba a los obreros, por vagos. El peronismo tiene esas cosas raras.
También tiene algo de elegir algunos personajes históricos y defenestrar otros…
La Presidenta me invitó a la inauguración del Pabellón de la Mujer, para el Bicentenario, y cuando veo la lista de mujeres, y que está Alicia Moreau de Justo, entonces pienso: cómo le digo que no. Así que pregunté quiénes hablaban. Me dijeron que de Alicia iba a hablar Pacho O’Donell, Pacho no tiene problema para hablar de nada, él habla de cualquier cosa,  pero yo si tengo que hablar de ella, digo, la versión de que cuando fusilaron a Valle ella lamentó que no hubiera champagne para festejar. Lo mismo con Mariquita Sánchez de Thompson, que a Rosas le dice que ella tiene que estar con el bando de su marido, y no con el del país donde había nacido. Y sí, yo preferí Tita Merello, Alfonsina, Evita, y Pacho agarró la otra banda. Un amigo mío, con el que nos conocemos hace como setenta años, me criticó, él es un obrero, nos criamos juntos jugando a la pelota acá en el parque. Muchos creen que el crecimiento de los derechos de los trabajadores va en desmedro de la clase media, que si ella puede ir sola a la playa o si tiene los restoranes todos para ella está bien, pero si no le molesta.
¿Qué aportes puede hacer el revisionismo histórico para este proyecto de país?
El revisionismo es vital. Pero hay diversos revisionismos, cuando empieza a quebrarse la idea de que hay una sola historia y aparece una segunda historia que dice que no son las únicas figuras Mitre y Belgrano, ahí hay dos revisionismos, uno rosista, que es del 30, fundamentalmente de derecha, que dice que Rosas era un gran tipo porque era tradicionalista, que imponía el orden, que no permitía críticas a la religión católica. Después hay otro revisionismo rosista, más popular, el de Pepe Rosas, o Fermín Chávez, del que tengo los mejores recuerdos, sabiendo que no coincidíamos en muchas cosas éramos muy buenos amigos. Pensábamos que a la historia la hacen los pueblos, no las grandes figuras, nosotros reivindicamos el plan de Moreno, Dorrego, los caudillos federales, hacemos nuestras críticas a Rosas, Yrigoyen, Perón, y Kirchner, donde el pueblo se va expresando de distintas maneras y cada vez más profundamente a recomponer la unidad latinoamericana. Volviendo, creo que no hay posibilidad de lanzarse hacia el futuro si no se conoce el presente, y sólo se conoce el presente estudiando el pasado. Este pasado radical que fue importante, primer movimiento de masas, derrocado, con su líder muerto y ya desorganizado. Después en el 43 ya el radicalismo ataca a Yrigoyen y está a la derecha. A través de Frondizi o Alfonsín tiene un pequeño cambio social, pero poco. Son expresiones de clases medias muy prudentes que no quieren que la cosa cambie demasiado. Que quieren que cada uno esté en su casa.
¿Y la izquierda argentina?
La explicación de por qué actúan los grupos de izquierda te la da la historia, vienen con la inmigración, no surgen con una concentración obrera, no surgen estos grupos sin un movimiento industrial, se nutren de estudiantes que se reciben de abogados, que miran las manifestaciones desde los balcones de su casa, como decía Olivera. La izquierda no consigue entroncar con los trabajadores. Ahora estamos sacando (una publicación del Ministerio) unos números explicando el empréstito Baring-Brother, explicamos a los caudillos, a la Banda Oriental, ahora preparamos un número sobre Rosas. Esto es enviado a los colegios y algunos lo cajonean. Los maestros tienen interés, muchos jóvenes se dan cuenta de que la opinión de ello se multiplica, y si el chico cree que lo que el país necesita es estadistas pro británicos, que creen que somos bárbaros, que la civilización es Europa, bueno, se forman en una ideología conservadora.
¿Qué opinión tiene sobre el boom sostenido que tiene la historia novelada, como Aguinis, por ejemplo
Aguinis no tiene ningún sustento en lo que dice, practica una campaña de autonegación de lo argentino, que siempre fuimos corruptos, de afirmaciones muy débiles. Mucha gente falsamente culta cree que tiene que tener ciertos libros best seller en el comedor. Y ahí aparece él, o Kovadloff. Tipos inconsistentes.
¿Y los fenómenos de divulgación histórica como Pigna?
A Pigna hay que reconocerle que la juventud se interese por la historia, ahora, a ciertas cosas las simplifica demasiado. Pero ésa es una tendencia actual, la simplificación. Una cosa es reconocer que los pueblos originarios fueron despojados de sus tierras y otra es la propuesta de hacer una nación mapuche. En muchos casos hay gente que por su formación, como Bayer, sigue sin entender el peronismo que dice que Evita murió en la cama, y lo hizo porque contestaba las cartas que la gente le mandaba. Yo conocí mucho de Evita porque conocí a su confesor que me dijo: “Yo me hice cristiano cuando la conocí a ella. Eva iba con remedios a lugares donde la gente tenía purulencias en la cara, y los besaba, y yo, pastor de Cristo, le decía no, señora, no, ella se enojaba. No llevaban medicamentos, sino solidaridad. El mensaje de que había alguien en el poder preocupado por el pueblo le estaba llevando”.
Usted parece siempre muy bien predispuesto para la discusión.
¡Nunca hay que dejar de discutir! Ya tuve tres agarradas polémicas con Rivera, que es un hombre del PC, rompió con él, que desconoce todo lo que fue y es el peronismo.  Y un hombre que actúe en política tiene que considerar los actos que hizo el peronismo aunque no adhiera. También con Altamira, él me cansó con sus barbaridades. Nosotros en la Discépolo tenemos sesenta personas, cuarenta son chicos. No es que yo confunda víctima con victimario pero también decirle a esos chicos que hay que salir a pelearle a Pedraza con la cara y el pecho descubierto es una responsabilidad muy grande, me dio bronca, cruzamos algunas cartas. Él contestó con injurias. Ellos se definen como trotskistas, y yo creo que de todos los hombres que aportaron cosas a la humanidad, hay que tomar lo mejor. Cuando Lázaro Cárdenas quiere en México nacionalizar el petróleo Trotsky dice “yo lo apoyo”. Y Cárdenas no era socialista. Como cuando Lincoln gana la Guerra de Secesión, no pone un gobierno socialista, pero hay una diferencia apreciable entre él y los latifundistas del sur. En las últimas páginas del Manifiesto Comunista Marx dice que hay que apoyar a todo aquel que cuestione el orden del privilegio.
¿Cómo ve a la oposición?
Con delirios como los de la doctora Carrió y una centroizquierda que anda dando vueltas, que hasta último momento dudó en juntarse con un Alfonsín que se disfraza del padre. Que Alfonsín lleve en la fórmula a un economista que en su momento declaró que asesoraba a cuarenta bancos extranjeros es suficiente para demostrar la inclinación del radicalismo. Y que Binner lleve como vice a una legisladora como Norma Morandini, también demuestra dónde debemos ubicarlo. Caracterizar a Morandini como “progresista” es un absurdo. La oposición está entrando en un estado de desesperación por las encuestas que la lleva  a tratar de provocar quiebres entre la CGT y Cristina, demonizando a Moyano o haciendo actuar a las barras bravas como lo hicieron en Constitución, repitiendo en TN veinte veces un mismo crimen y fantochadas sobre la libertad de prensa. Son representantes de un mundo que ha quedado atrás, que empezó a quedarse atrás en el 2001 cuando decíamos “que se vayan todos”. El asunto de Schoklender que ha servido a los sectores de la oposición que operan junto al poder mediático para tratar de descalificar a la Madres y, en especial, a Hebe, siendo ella un ejemplo: una persona que ha sufrido la muerte de sus hijos y eso, en vez de provocarle una actitud de venganza, le ha provocado una actitud de solidaridad. La muerte le ha provocado el impulso de crear vida: la Universidad, todas las viviendas que hizo, la radio, creó un programa y con él se manifestó políticamente. No sólo en la época bien dura de la resistencia, sino también después, ha mantenido sus convicciones y valores fundamentales y de ninguna manera se la puede tratar de manchar como intenta hacer la oposición. Si un funcionario de ella ha actuado mal, la Justicia deberá operar. Eso es todo.
Y al kirchnerismo, ¿no le falta nada?
Falta una apertura de espacios para la formación de cuadros dentro del kirchnerismo. Kirchner fue un Presidente que llegó casi caído de un paracaídas, sin un armazón político que lo sostuviera y tuvo que recurrir a su gente de confianza que estaba acostumbrada al manejo provincial. A veces protesto un poco. El otro día fui a darles una charla a los chicos de La Cámpora. Macanudísimos, con esa pureza que tiene la juventud. Me contaban todo el trabajo que hacen en los barrios. Yo les dije que todo eso estaba muy bien pero que también debían formarse.
Ahora, al final de la entrevista, se lo escucha más conciliador con el presente…
Me considero un hombre de izquierda pero no un delirante ni un voluntarista que pide que pasado mañana recuperemos YPF.
Ediciones Colihue acaba de publicar los dos tomos de Historia Argentina. Desde los pueblos originarios hasta el tiempo de los Kirchner (1296 páginas) (Agencia Paco Urondo)

27.06.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por Daniel Chiarenza, publicado en su blog personal) El gobierno de "Isabel" -hegemonizado por el "brujo" López Rega- entronizó en el ministerio de Economía a Celestino Rodrigo, quien produjo una devaluación monetaria del 100%, llevando el dólar a $ 30.-, después de haber estado en $ 10.- en febrero; aumentó las tarifas entre un 100 y un 200 por ciento; la nafta aumentó un 172,7%. Lo peor del caso es que pretendió mantener el aumento de salarios en un 38%. Ante el rechazo sindical, el gobierno ofreció un 45% que, como era obvio, también fue rechazado, y concluyó por dejar nuevamente sin topes a las paritarias. Esto permitió que los aumentos fueran de un 60% para los gremios más débiles y alcanzara hasta un 200% en los más poderosos, con lo que el plan se derrumbaba. No obstante, la partida no estaba definida, pues era necesaria la homologación oficial para efectivizar los convenios.
La UOM organizó una movilización ante la Casa Rosada para "agradecer" -cínicamente- a Isabel por la homologación, pero el ministerio de Economía no estaba derrotado y ante la postergación de las homologaciones la CGT convocó a una concentración de "apoyo a Isabel" y repudio a la política económica. La Plaza de Mayo vuelve a llenarse de trabajadores que corean consignas elocuentes: "Despacito, despacito, despacito / va cayendo Lopecito".

Elocuente el cartel que se observa en uno de los colectivos que llevaban a los que se movilizaban.
La inocente madre del aborrecido "Brujo" recibió también recuerdos del estilo que los argentinos acostumbran en estos casos, con la música de una popular canción de los Beatles: "López Re, López Re, López Re, López Rega / la puta que te parió".Los manifestantes esperaron horas -en vano- la presencia de la presidente. Pese a la ausencia de Lorenzo Miguel y de Casildo Herrera, ambos en Ginebra en una asamblea de la OIT, se espera el desplazamiento del lopezrreguismo y su reemplazo por un gabinete que respondiera al sector sindical. Al caer la tarde, la cúpula presente de la CGT es convocada a la quinta de Olivos, donde la presidente los recibe acompañada, entre otros, por el "Brujo" y su yerno, el presidente de la Cámara Baja, Raúl Lastiri. Parece claro el intento de repetir la escena en que Perón había amonestado la conducta de los diputados rebeldes de la JP, pero los protagonistas eran otros. La entrevista fue transmitida en directo por la televisión. La señora de Perón informó secamente a los sindicalistas presentes que escucharía a uno solo de ellos, no sin señalar que el regreso de Perón a la Patria se había logrado por el esfuerzo de "un grupo de amigos", entre los cuales se destacaba sin duda aquél cuya madre había sido recordada sin mucho afecto esa tarde. Respondió el lucifuercista Adalberto Winer, quien, sin agraviar a su interlocutora, afirmó las posiciones peronistas, tan alejadas de la política económica.

María Estela Martínez de Perón junto a López Rega en 1975.El 28 de junio se anuncia que habrá un aumento general del 50%, al que se le agregarán un 15% en agosto y otro 15% en octubre, tras lo cual Rodrigo anunció por televisión su política de shock.

Lorenzo Miguel, Isabelita y Casildo Herrera.
El ministro de Trabajo, Otero, hombre de la UOM, presentó su renuncia. En el Congreso se inician maniobras contrarias a la política del Ejecutivo, que culminarán con la elección de Italo Luder para llenar la vacante de presidente provisional del Senado, postergando a Lastiri de su condición de vicepresidente de hecho. Miguel y Herrera, de regreso de Ginebra, se pusieron a la cabeza de la protesta y la CGT convocó a un paro general para el 7 y 8 de julio.

Ricardo Otero, ministro de Trabajo
Antes de cumplirse las 48 horas de huelga, el gobierno cede. Los convenios serán homologados y tanto Rodrigo como López Rega se verán obligados a renunciar. Taccone autocritica la actuación política del movimiento obrero. "Se produce la caída de López Rega, Lorenzo Miguel y Herrera vuelven al país, y caen en un error de táctica. Ven la posibilidad de un gran triunfo del movimiento obrero. Pero en función de la coyuntura. Y entonces van a negociar los convenios colectivos de sus respectivos gremios, el metalúrgico y el textil, y logran el 120% de aumento, o 130, o más, alentados por los propios empresarios de las respectivas cámaras, [se] consigue desplazar a López Rega. Después de este colosal triunfo, en lugar de avanzar sobre el poder... el movimiento obrero se hace el "hara kiri", quedándose en la coyuntura con un aumento salarial. (Agencia Paco Urondo)

25.06.2011

Lanús, Buenos Aires (Agencia Paco Urondo, por Nahuel Placanica, exclusivo) El martes 21 de junio se llevó a cabo, en la Universidad Nacional de Lanús, la jornada de cierre del postgrado “El pensamiento nacional: sujeto político y el proyecto argentino; actualidad y perspectivas”. Disertaron el vicerrector de la casa de estudios Nerio Neirotti y el historiador Norberto Galasso.La rectora Ana Jaramillo estuvo a cargo de la presentación. Destacó la presencia del intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez y remarcó que desde la UNLA se busca poner a la universidad al servicio del Pueblo para que ayude a pensar las problemáticas nacionales.A continuación el vicerrector Neirotti desarrolló una exposición sociológica y de políticas públicas, marcando la línea de la charla. Realizó un recorrido histórico en el que planteó dos cosas: primero, las grandes transformaciones sociales ocurren cuando hay un encuentro entre un sujeto popular movilizado y un proyecto nacional; y en segundo lugar, la existencia de un bloque histórico nacional y popular que tuvo gran vigencia entre 1945 y 1976, y que tras ese golpe militar prácticamente desaparece hasta que en 2001, 2002 y 2003 se empiezan a generar las condiciones para la constitución de un nuevo bloque histórico.Por su parte, Galasso explicó como se fue conformando un pensamiento antinacional que le permitió a las clases dominantes legitimarse y que predominó en varios periodos de la historia argentina. También dedicó su exposición a dos cuestiones: la aparición del kirchnerismo en el contexto post crisis 2001, remarcando las decisiones de Néstor Kirchner, caracterizando al ex mandatario como “un presidente inesperado”; y a los gobiernos latinoamericanos que se esfuerzan en consolidar la unión entre los países de la región.Como cierre del seminario, Jaramillo entregó a Galasso el título de Profesor Honorario de la UNLA en homenaje a su “incansable aporte” al conocimiento histórico y político de nuestro país.Una vez finalizada la jornada Neirotti compartió con La Paco su visión acerca del rol de las universidades nacionales y dijo “la UNLA está comprometida en un encuentro, en un abrazo entre las organizaciones de la sociedad y la comunidad académica”. En este sentido, agregó “la universidad tiene que estar al servicio de este proyecto. Esto proyecto supone en principio pensar en nacional, desde nuestra propia realidad. Por supuesto que abrevamos en teorías y posiciones intelectuales que pueden provenir de distintos lugares del mundo, pero hacemos uso de ellas para resolver los problemas de nuestra comunidad”Por su parte, Galasso también conversó con La Paco acerca del reflorecimiento del pensamiento nacional y consideró que “está estrechamente ligado con el protagonismo popular, es decir, se ha empezado a creer nuevamente. Kirchner logró demostrar que la política no es una cosa  negativa y logró la confianza de la gente a medida que confrontaba con el FMI, la Sociedad Rural y las corporaciones mediáticas”. Relacionando pensamiento nacional y profundización del modelo, Galasso agregó “uno tiene que conocer el país donde vive y en función de eso, decir qué hay que tocar, qué transformar para mejora de todos y  para redistribuir el ingreso, desarrollar la industria, tener soberanía, tener la unión de toda América Latina. Está todo ligado y hacia eso vamos”.
Con la calidez que lo caracteriza Norberto se retiró del aula magna de la UNLA recibiendo los elogios de los presentes, entre los que se encontraban jóvenes con una edición de Imperialismo y Pensamiento Colonial en la Argentina bajo el brazo. (Agencia Paco Urondo)

24.06.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, en mdzol.com) “Ser millonario” o “Rey de copas”, millonarios y reyes en un país de pobres y siervos de la gleba. Estamos pariendo. Descendió el equipo del “Inglés” Babington, la Boca-empresa de Macri toca fondos, el equipo del “Kaiser” pierde la batalla a manos de un patriota, Belgrano. Simbólico. Lacaniano. Foucaultiano. Y claro, Jauretcheano pues.


No, ya no es un fantasma que acosa el sueño ni desvela. No, ya no se trata de tejer posibilidades o probabilidades sobre la necesidad de desenlaces, más ecuánimes, en el deporte o la política, la cultura y la sociedad, la economía y la justicia. Un nuevo tiempo ha llegado y es el que estamos hoy viviendo. No te lo están contando como pasado ni lo tenés que imaginar como futuro. Lo estamos transitando, como la vida, cambiante, de a porrazos, en zigzag como el ebrio al sol que va enderezando el caminar en busca de recuperación.
Que no es el mundo perfecto pues ya lo sé, no me vengan a putear por lo que no dije. No es perfecto ni quiero que sea, aunque sí más justo y equitativo lo prefiero, pero en eso estamos… ¿no?
¿Porqué la sociedad argentina está  consternada con la posibilidad real (nunca más imaginaria) de que River  termine cayendo el domingo en descenso a una categoría inferior en el fútbol nacional?
Justamente, River (los millonarios) hace unos años viene en caída libre en lo deportivo, pero también en lo económico e institucional. Un club que se desarrolló a la medida del poder político y económico de turno (recordemos: “el monumental” en sus inicios de construcción fue financiado arbitrariamente con fondos del gobierno de Agustín P. Justo en la “década infame” –también se financiaron las grandes catedrales e iglesias-, como la cancha de Boca, mientras los estadios de los equipos menores o “chicos” plasmaron su construcción bajo la década del 40 y 50) Un club-potencia que siempre tuvo el amparo de esos micropoderes que construyó el deporte en nuestro país, llámense asociaciones de árbitros, Asociación del Fútbol Argentino, empresarios y políticos, medios de comunicación y además barrabravas con una organización para-estatal sin precedentes.
Por ello estimados lectores, esto no es fútbol “a secas”,  toda vez que el mismo se encuentra históricamente atrapado en una lógica de intereses corporativos que lo moldean. El fútbol es político y participa en la construcción de imaginarios y universos simbólicos que generan identificaciones sociales. “Ser millonario” o “Rey de copas”, millonarios y reyes en un país de pobres y siervos de la gleba. Estamos pariendo. Descendió el equipo del “Inglés” Babington,  la Boca-empresa de Macri toca fondos, el equipo del “Kaiser” pierde la batalla a manos de un patriota, Belgrano. Simbólico. Lacaniano. Foucaultiano. Y claro, Jauretcheano pues, ya que estamos.
Estamos hablando en un tiempo nuevo, en un tiempo presente distinto y complejamente interesante que debe llevarnos a pensar, reflexionar y establecer relaciones de analogía, compatibles con lo que está pasando desde hace al menos diez años en la sociedad. Y el fútbol, no es escapa a este nuevo tiempo. Y la caída libre de River, pero también de Boca, de Independiente, de Racing, son los síntomas de estos cambios. Es más, creo que “el fútbol para todos” como concepto está arrasando con aquellas estructuras aceitadas que contribuyeron por años a la lógica del mercado darwiniano del deporte y del fútbol.
Y viene pasando en la política, la justicia, la economía; en la sociedad y la cultura en general. Me atrapa la idea de “descenso  de los poderosos”. Esta posibilidad concreta de bajar al barro de los comunes, para tocar fondo y no hacer borrón pero sí cuenta nueva (jamás olvidar) es lo que le ha ocurrido a varios sectores de la sociedad argentina.
La impunidad de los que participaron en la dictadura militar y su proceso económico ya no cuenta. Hoy están sentados en el banquillo declarando y, permítanme la analogía, descendiendo. Los monopolios de la comunicación están en la picota con la nueva Ley de medios. Y ya no deberemos de creerles las mentiras ni las operaciones para subir gobiernos y luego bajarlos.
La señora Herrera de Noble y el señor Magnetto están como River: vienen en caída libre y los espera pronto el descenso. Clarín no vende lo que vendía y la gente no come vidrio a mordiscones como antes. Es más, la posibilidad de someter a estudios de ADN a Felipe y Marcela (hijos apropiados en dictadura por la señora de Noble) es una muestra más que nos indica que los poderosos y los millonarios, están en descenso directo. Es el descenso de los clubes tratados como empresas como la idea de tomar a la sociedad como una gran empresa (Modelo de acumulación rentístico-financiero 1976-2001).
No es poco. Tampoco es todo lo que había que hacer. Falta, y mucho. Pero hoy la crítica en los mismos medios de comunicación está posicionando a dos tipos de periodistas en la argentina: a los que todavía creen en la aséptica independencia de todo orden en sus posicionamientos (que da rédito en el mercado de pases periodístico), y a los que están poco a poco diciendo lo que piensan (acusados de periodistas militantes), aunque no coincida con los intereses de sus patrones ni con el nuestro. Es sintomático lo que ocurre con River Plate… ¿No?
Pero también hay que hacer visible en el discurso que “los que ascienden” son los que vienen del barro, de la “inferioridad” deportiva, social, cultural y política. Lanús, Vélez, Godoy Cruz. Los pobres o siempre vilipendiados se han asomado como soles en el horizonte. Los dignos. Los que piensan distinto al poder dominante y juegan a lo colectivo, volviendo a los orígenes de la socialidad identitaria. Y, por analogía, también la parición de nuevos medios de comunicación y nuevas voces, de nuevos escritores y nuevos políticos, de jóvenes valores, de nuevas prácticas, de un enjambre de voluntades ansiosas de justicia. De empresarios nacionales que producen para el mercado interno, de nuevos liderazgos que recuperan “la otra historia”, la de los derrotados en la letra de los ganadores (“No existe documento de cultura que no sea a la vez un documento de barbarie”, dijo Walter Benjamin).
En fin, un país más justo nace todos los días. Y esto se produce no solo por el gobierno nacional sino fundamentalmente por el protagonismo de la sociedad real que no quiere más patrones de estancia en su vida cotidiana.
Es una buena oportunidad para seguir pensando “el descenso” como una forma de simbolización de lo que nos está pasando. Pues desde allí, creo, debemos celebrar algunos descensos. Ya era hora. (Agencia Paco Urondo)

21.06.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por Juan Ciucci) Esta semana presentan la reedición de un libro fundamental de nuestra historia reciente: La patria fusilada. Fruto de la entrevista que les realizara Paco Urondo a los sobrevivientes de la Masacre de Trelew en el Penal de Devoto la noche previa a la asunción de Héctor Cámpora, estuvo por mucho tiempo casi perdido. El próximo jueves 23 a las 19 hs en el Auditorio Alicia Eguren de Cooke del Archivo Nacional de la Memoria (Av. del Libertador 8151), participarán de la presentación Javier Urondo, Raquel Camps, Horacio Verbitsky y Daniel Riera.

A modo de homenaje a los compañeros que allí narran parte de su historia, y festejando el esfuerzo de tan importante reedición, reproducimos fragmentos de un estudio critico que publicamos en la Revista Afuera el año pasado (http://www.revistaafuera.com/articulo.php?id=41&nro=8).

Relatos / Praxis política
La lectura del libro nos sumerge en un ámbito privado, en una especie de tensa calma. No son fáciles las palabras que hay que pronunciar, no están solos en esta celda mientras recuerdan. Los compañeros están también allí, los caídos y los de afuera, detrás de esta reja que no pertenece a la realidad. Asistimos a momentos de alegrías y de desazones, de recuerdos dolorosos. Del recuerdo de la muerte, de la propia, próxima, y de la de los otros. De esos cuerpos que fueron enfriándose, que dejaron de responder. De la sangre, del dolor de un balazo, del estallido de una bala en la cabeza. La sencillez del texto nos interpela, nos abruma. ¿Cómo se cuenta una masacre? ¿Cómo se cuenta sobrevivir a ella? ¿Que palabras digo por los que ya no pueden decirlas?
El relato es coral, las cuatro voces van integrándose en un discurso superador. En el plano de la reconstrucción de la masacre, cada uno aporta una parte sustancial de los hechos. Cada punto de vista ayuda a dar una visión global y totalizadora. También ayuda a esto la postura ideológica compartida por todos. Es un relato desde la militancia, no intenta una reconstrucción objetiva de los hechos. Esta historia está atravesada por las historias de cada uno de ellos. Están los hechos irrefutables, y está la propia interpretación de estos hechos; de esta confluencia aparece el relato. Y la interpretación es política, militante. ¿Podría acaso ser de otra manera? (¿cómo podemos acercarnos hoy a este texto, sin comprometernos de alguna manera?)
Los sobrevivientes relatan lo que han visto y vivido, que es sumamente fragmentado. Surgen en el relato contradicciones, correcciones, preguntas. Es que no han estado todos juntos, y por la posición en las celdas que ocupaban han tenido distintas experiencias de los hechos. Como también distinta es la experiencia de género: Maria Antonia Berger remarca en el relato las diferencias entre su experiencia y la de sus compañeras con las de los hombres. Desde una revisación médica vejatoria, hasta el trato despectivo y humillante por parte de los militares. En el aeropuerto a ella casi no la miraban, sino que le hablaban a los hombres que estaban allí presentes. No comprendían muy bien que hacía una mujer allí, que autoridad tenia para parlamentar con ellos. Y cuenta que a Sayo (Ana María Villareal de Santucho), la pareja de Santucho, le preguntaban por qué la había dejado su marido; si la había abandonado. Doble enfrentamiento: el patriarcal y el militar.
Dado que cada uno tenía un acceso parcial a los sucesos, en el cruce se confrontan informaciones. Y cada uno pregunta y repregunta, erosionando el rol de reportero que sostiene Paco Urondo. Éste, por otro lado, es el encargado de comunicarles lo que sucedía afuera, desde las organizaciones. Qué esperaban de los hechos, qué se enteraron, qué sabían. Incluso cuenta anécdotas, como para corroborarlas con ellos. Entre los cuatro dan una perspectiva acabada de la situación, con clara conciencia de este intento. Son varios los momentos en que cualquiera de ellos interrumpe el diálogo, para volver sobre un punto que quisiera aclarar. O para impedir que el relato se adelante demasiado, se desconecte de los pasos dados. “Es decir, para que quede bien clarito”, dice Haidar, y vuelve a detallar lo antes dicho. Hay un intento de reconstrucción lineal de los sucesos, de los momentos que llevan hacia la masacre. Como un intento de un relato final, acabado, de los hechos. No es casual que la entrevista se realice un día antes de la asunción de Cámpora.
Justamente, el espíritu de la época (de la breve primavera camporista) se siente profundamente. En la valoración política de los sucesos, el optimismo ante el proceso que acaba de iniciarse es inocultable. Además, ¿qué peronista revolucionario no lo estaría? En el gobierno que asume al día siguiente hay una fuerte presencia de la tendencia revolucionaria. Por lo tanto, la valoración que hacen de Juan Perón es sumamente positiva. Critican que no estimaron como correspondía el rol que podía tener Perón en esa coyuntura. Cómo logró desarticular al GAN (Gran Acuerdo Nacional), cómo le gano la pulseada a Lanusse. Y a su vez, se critican por sobreestimar la fuerza del enemigo, porque no supieron ver sus contradicciones internas. Si bien la fuga ayudó a este deterioro de las fuerzas represivas, creían que era imposible el deterioro que comenzaba a manifestarse en la dictadura; y que llevaría a las elecciones (imposible no sentir una profunda angustia ante esta esperanza, que tan pronto seria mancillada).
La lectura política de los hechos se ve modificada por la cambiante realidad política del país. Los cuatro pertenecen a dos organizaciones que están en proceso de fusión: FAR y Montoneros. De allí que gran parte del relato sean las discusiones que en la cárcel tenían los militantes de ambas estructuras. Esta entrevista es también un acto político a favor de la unión de las organizaciones, una recuperación de una experiencia política que fue fundamental para dicha unión. El libro sale editado en agosto de 1973, y la fusión se oficializa en octubre de ese año. Esa sangre derramada, esa historia de lucha, es un bastión para el proceso que debe desarrollarse. Los relatos sobre la elaboración del documento conjunto conocido como “El Balido de Rawson” (Opiniones sobre los problemas centrales de la guerra revolucionaria en esta etapa), dan muestra de ello. Haidar relata que fue desde la cárcel donde se hizo más por la unidad, en donde existía un proceso de discusión y confluencia que no se daba afuera.
Esta dimensión política le da a la memoria otra variante, otro propósito. Porque la coyuntura se vio tan modificada desde la masacre hasta la asunción de Cámpora, que el relato del recuerdo tomo otro significado. Ya no es este un libro sobre un hecho político aislado, sobre una acción criminal por parte del Estado argentino. Es un relato de la militancia, de cuadros importantísimos sobre el momento histórico que les toca transitar. Y esto no es necesariamente planificado, sino que tiene que ver con el accionar político de estos actores sociales. En este proceso revolucionario, este mirar atrás significa repensar el presente y el futuro. Significa extraer las conclusiones y las experiencias necesarias para este aquí y ahora. Y para lo que vendrá. La fusión de estas dos organizaciones no fue para nada sencilla. La formación marxista de la mayoría de los cuadros de las FAR se vio simplificada por los planteos de Montoneros. Estos, en tanto formación de frente antiimperialista, tenían otro tipo de organización y de debate. Sin embargo, la fusión era estratégicamente necesaria, y estos cuadros políticos dan testimonio también de esto en el libro. Triste es saber que Paco Urondo sufriría en carne propia los avatares del verticalismo montonero. Su muerte en Mendoza fue resultado de ello.

Las discusiones políticas de la entrevista muestran a cuatro cuadros preparados y con conocimiento cabal de su realidad. No hay diferencias notables entre el poeta y los militantes, posibles desde la perspectiva de “la poca politización de los artistas”. Al mismo tiempo que provoco un extrañamiento en aquellos que solo veían a Paco como un poeta vanguardista, excéntrico. Tomaban (y aún toman) su militancia como un juego, como un error, como una moda. Quieren desprestigiarlo, olvidándolo como militante. Este texto sirve para tomar clara conciencia de su preparación política.
La entrevista también permite la transmisión de conocimientos para la militancia de las organizaciones. El relato pormenorizado de la fuga, por ejemplo, sirve para infundir coraje y orgullo en los militantes. Que ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), FAR y Montoneros hayan sido capaces de unirse para llevar adelante una acción de tamaña envergadura es un hecho político importantísimo. No sólo coparon el penal, sino que organizaron la fuga tomando el control del aeropuerto comercial de Trelew, secuestrando un vuelo comercial para escapar hacia Chile. Una falla en la comunicación entre el exterior y el interior del penal, fue lo que imposibilito que se fugasen cien combatientes. Aún así, el hecho político fue demoledor para una dictadura que se vanagloriaba de tener controlada la situación. Recordemos que los principales cuadros dirigentes de las organizaciones estaban presos (testimonio de ello son los seis fugados que logran escapar), la comunicación y la planificación se veían fuertemente dificultadas por las distancias y el desierto patagónico; y sin embargo, la acción fue casi perfecta.
En este sentido es que fue necesaria también la memoria, no solo para enjuiciar y recordar la masacre. Sino también para recordar la alegría de la fuga, de los preparativos, de las discusiones. En todo el relato se cruzan bromas, anécdotas, pequeñas historias. Se habla de la pasión por el fútbol, de las comidas, de los sueños. Ante la construcción ficcional del “extremista”, este relato permite vivenciar la vida cotidiana de los militantes políticos de los setenta. Alberto Camps relata que ya en la Base Almirante Zar, el asesino Roberto Bravo le proporciona un panfleto llamado “El desengaño”. Allí se cuenta la historia de un joven que se une a un grupo guerrillero, y el desengaño que sufre al ver que son capaces de hacer cualquier cosa: matar ancianos, bebés, etc. Y Bravo les discutía, o intentaba argumentar, sobre el por qué de lo que hacían. Dice Haidar: “Siempre mirándonos como si fuéramos piezas de museo, asesinos”. “Gente extraordinaria”, acota Berger. Gente extraordinaria. La mirada de los represores es contrastada por la existencia de los militantes. Trelew significó también eso: el rostro humano de la lucha armada. La foto de los diecinueve detenidos, sonriendo, fue impactante. Como también lo fue la conferencia de prensa en el aeropuerto, en donde estos jóvenes relataban su clara visión de la realidad. En el aeropuerto, a Alberto del Rey la gente le pide un recuerdo, y él comienza a repartir municiones. Testimonio de una praxis vital, de un compromiso. Ni asesinos ni gente extraordinaria: militantes.
Esta parte del relato da herramientas de combate. Se nos explica cómo coparon el penal, qué armas utilizaron, cómo redujeron a todo el personal. Cómo fue la planificación desde el exterior, qué apoyos tenían en el avión y en el aeropuerto. La preparación física necesaria, los modos de organizar a los partícipes, la distribución de la información. “¿Se podrá decir que es lo que se copó?”, pregunta Berger. “Eso lo saben los servicios, así que aunque no se haya dicho, se puede decir”, responde Urondo. Lo que se cuenta sirve a aquellos que militan, que luchan. Como la experiencia en la tortura, en la represión. Un otro nos refleja lo que puede pasarnos, y nos da fuerza y herramientas para poder sobrellevarlo. No son relatos sobre el horror, son relatos sobre la resistencia. Al haber una lucha que los engloba, que los supera, su muerte individual no será en vano. Su dolor es parte de la lucha; resistir en la tortura es un deber moral del revolucionario. En esto también el texto es un documento de una estructura de pensamiento política, que también quisieron desaparecer. Sirva como ejemplo la imagen de Maria Antonia Berger, quien sintiéndose moribunda, escribe con su sangre en la pared LOMJE (Libres o muertos, jamás esclavos).

 
 
(Agencia Paco Urondo)

21.06.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Él no era militar. Era un abogado y economista obsesionado con la idea de la libertad y la independencia. Lo pusieron a general, quizás como él mismo intimamente sospechaba, para sacarlo del medio cuanto antes como ya lo habían hecho con Mariano y Juan José.

Pero Manuel no le hizo asco a nada.

Le dió para adelante y ganó Tucumán y ganó Salta y convenció a todo un pueblo (y al que no lo convenció lo pasó por las armas) de un sacrificio extremo para matar de hambre a los godos cuando llegaran a Jujuy.
Enarboló la azul y blanca contra viento y marea y no se dejó vencer por las derrotas y aún en su lecho de muerte, olvidado y empobrecido, dedicó sus últimos pensamientos a esa Patria que sólo pudo ver constituida en sus más caros sueños.
Hoy estamos retomando aquel camino y seguramente, desde donde sea que estén las almas puras de los Revolucionarios, las almas de los que ven más allá del horizonte, sabrá que su entrega no fue en vano.
Seamos dignos y estemos a la altura de semejante ejemplo y digamos hoy al unísono: General, Doctor, Compañero Manuel Bellgrano: ¡Hasta la victoria siempre! (Agencia Paco Urondo)

20.06.2011

 
Rosario, Santa Fe (Agencia Paco Urondo) Imágenes de Rosario minutos antes que hablara la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, en el acto del día de la Bandera.
{gallery}rosariobandera{/gallery}

 

20.06.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, en tvpts.tv) El jueves pasado se organizó la charla "Los intelectuales, el kirchnerismo y la izquierda" realizada en la sede de Constitución de la Facultad de Ciencias Sociales de la cual participaron Horacio González, María Pía López, Eduardo Grüner, Pablo Alabarces y Christian Castillo. Participaron más de 600 alumnos.

18.06.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por Juan Ciucci) La Paco Urondo charló con Cristian Castillo, candidato a vicepresidente por el Frente de Izquierda. La entrevista se dio en el marco de una charla en la Facultad de Ciencias Sociales referida a discutir las relaciones entre la izquierda y kirchnerismo. Ver video de la charla.

Agencia Paco Urondo:Bueno, tu opinión sobre el debate, ¿qué te pareció?
Christian Castillo: Creo que fue un buen debate donde cada uno expresó su posición con claridad. La compañera María Pía López y Horacio que explicaron por qué su adhesión al kirchnerismo y los otros panelistas que explicamos por qué no estamos con el kirchnerismo. Entonces, a partir de ahí hay un debate que tocó desde aristas teóricas (el tratamiento de la cuestión nacional en el marxismo, en los distintos movimientos nacionalistas que ha habido en la historia latinoamericana e internacional) hasta la visión de la crisis capitalista, si hay cooptación o no por parte del kirchnerismo como tal. Bueno, yo sostuve una posición crítica, obviamente, del gobierno por la necesidad de construir una alternativa obrera y socialista y alrededor de eso intervenimos en los distintos debates. Me parece un hecho político importante en un sentido por un elemento negativo, que es que no son más habituales. Es decir, estos debates deberían darse más habitualmente, donde se pueden contrastar los distintos puntos de vista, las ideas, que me parece que fue lo que atrajo a tantísima gente que vino hoy acá a presenciarlo porque era una cosa que la gente quiere, que debatamos más. Y me parece que, en ese sentido, fue un primer paso para una polémica adentro y es que estamos ubicados en proyectos políticos distintos, diferentes, pero donde hemos tenido una polémica fuerte, sin concesiones. No hubo diplomacia en el debate, fue una polémica donde cada uno presentó sus posiciones respetuosamente y creo que cada uno tiene que probar sus ideas en la discusión y el debate con otro, ¿no? Sino hablarse a sí mismo tiene su límite y me parece que, en ese sentido, como todo debate fue un debate enriquecedor, cada uno tiene que pensar sus argumentos, mejorarlos, ver. Y bueno, creo que fue un aporte el debate, ¿no? No sé lo que opinarán los demás compañeros que estuvieron en el panel, pero me parece que fue un aporte dentro del que uno sostiene una posición cimentada en una militancia, en un hecho, en una izquierda que no es de las patronales sojeras, que no se la puede acusar de estar ahí. Nosotros somos una izquierda anticapitalista que no es instrumento de ninguna corporación mediática. Somos enemigos de la derecha, pero tampoco estamos con el gobierno nacional. No consideramos que haya un campo burgués progresivo, sino que nos parece que la política es la organización independiente de la clase obrera y donde señalamos que la cuestión nacional no nos es ajena. Lo que decimos es que la burguesía nacional no es la que puede liderar la lucha por la emancipación, sino que esa lucha la tiene que liderar la clase obrera hegemonizando al conjunto de los sectores oprimidos. Ahí partimos de esa discrepancia teórica o de esa discusión teórica que articuló el resto de los debates políticos: el balance de la era kirchnerista, el papel de la intelectualidad. Bueno, son algunos de los temas que se trataron en el debate.
APU: En ese marco, ¿qué te deja de la participación de quienes se identifican con el proyecto nacional en la mesa?
CC: No, me parece bien que hayan venido a dialogar, una buena actitud. Si vos querés, hay una crítica de por qué estos debates surgen sólo a instancias de la izquierda. O sea, por qué teniendo otros medios también para hacerlo no han tenido la vocación de estas discusiones. Nosotros mostramos la apertura que tenemos a la discusión, al debate, que no le tenemos miedo a ninguna discusión. Yo creo que ahí había un problema de ubicación política que es que parte de la izquierda kirchnerista construyó la idea de que a la izquierda de Kirchner sólo estaba la pared, entonces si está la pared para qué voy a discutir con algo que es parte de la pared. Entonces, cuando eso se muestra que no es la realidad, que la izquierda existe, tiene presencia y todo, bueno, obliga a un debate porque es la realidad. Hubo más de 400 intelectuales, docentes, personalidades de la cultura que han firmado la adhesión al Frente de Izquierda. Eso responde a un hecho político en una parte de la intelectualidad que está en disputa entre el kirchnerismo y la izquierda clasista, entonces también responde a esa discusión, ese debate abierto.  No nos escapa que parte del panel tuvo más sintonía en un momento con Carta Abierta que con la izquierda clasista y ahora está en otra posición. Todo eso es parte de una realidad política cambiante que me parece que explica la realización de este debate, ¿no? Y también que nosotros hayamos sido una izquierda con la que los compañeros kirchneristas no coinciden, pero no se puede decir que nosotros hayamos sido sojeros. A nosotros no nos pueden poner ese mote que le ponen al MST o al PCR que es la verdad de lo que hicieron. Nosotros no fuimos a la Sociedad Rural. Ahora somos independientes también del gobierno nacional. Creo que a partir de eso se dio esta discusión, este rico debate que me parece que les va a interesar a los que no lo vieron y lo pueden ver por TVPTS, que va a estar próximamente.
APU: En ese sentido, quizás una de las acusaciones más directas es cierta imposibilidad de permeabilizar un poco el discurso o la interpretación del proceso histórico, al menos fue lo más fuerte sostenido desde González y María Pía. El PTS y sobre todo el pensamiento trotskista tienen una cierta postura distinta. ¿Qué reflexión te dejó la manifestación de esa discusión?
CC: Yo creo que esa visión parte de una adhesión a una visión política de que un movimiento policlasista es aquel que puede llevar adelante la tarea de la emancipación social. Nosotros no coincidimos en eso. Eso no quiere decir que nosotros no comprendamos y tratemos de entender los sentimientos de las masas que están alineados con un proyecto determinado. De hecho… Bueno, no se pudo desarrollar a lo largo del debate, pero los compañeros nuestros del PTS que tienen posición de dirección en los sindicatos la tienen con trabajadores que muchos de ellos son kirchneristas, que simpatizan con el gobierno, o sea, luchamos en común en lo que hay que luchar. Lo que ellos llaman incomprensión es una comprensión diferente del proceso histórico. Es como si yo les digo: “Ustedes no comprenden el proceso histórico porque…”. No, no es incomprensión, sino visiones diferentes de las alianzas de clase, de las opciones políticas. Ese término es un término peyorativo, que si vos querés en última te sitúan en un sector, “vos estás afuera de la historia”. Eso no es así. Son distintas formas de pensar que hay que intervenir históricamente. Yo le dije a Horacio: “Para mí tu opción con el kirchnerismo fue una opción conservadora. Vos decís que criticás el capitalismo y” - lo ha escrito en su libro, que está por el acapitalismo -  “bueno, entonces una opción política en donde se defiende el capitalismo como un sistema que se puede mejorar, etc, es una opción política desde mi punto de vista conservadora.” Ahora, yo no le digo que no comprende el proceso histórico, le digo: “Mirá, tomaste una opción política”. Puedo calificarla como conservadora progresiva. Y bueno, creo que en última ellos también nos critican a nosotros. Para nosotros la opción de lucha está acá y son decisiones políticas que uno toma, opciones de lo que opine que es lo mejor, lo que corresponde, y yo creo que cada uno subjetivamente opina que es la mejor opción que puede tomar en el momento en que está, ¿no?
{youtubejw}XURptwFBoL8{/youtubejw}
(Agencia Paco Urondo)
 

18.06.2011

En la Facultad de Ciencias Sociales (UBA) fue sede de una charla para discutir las relaciones entre izquierda y kirchnerismo. Participaron Horacio González, María Pía López, Eduardo Grüner, Pablo Alabarces y Christian Castillo. La Paco charló con González, director de la Biblioteca Nacional.

16.06.2011

 
Córdoba (Agencia Paco Urondo) La Universidad Nacional de Córdoba presenta ante el consejo superior de dicho organismo la solicitud de distinguir con el honoris causa al Presidente de Bolivia Evo Morales. La rectora Carolina Scotto expresó la importancia de dicho reconocimiento porque en la figura del presidente Morales se encuadra la lucha de los pueblos indígenas, revalorizando un sentir latinoamericano que nos reencontró a todos los latinoamericanos unidos y celebrando el bicentenario de cada miembro de la patria grande durante el pasado año 2010.
 
Scotto reconoció que el petitorio cuenta con una amplia aprobación dentro del Consejo Universitario y que está previsto  realizar dicha ceremonia a finales del mes de junio de este año. Esta distinción honorifica no sería la primera que recibe el presidente Evo Morales, ya que las universidades de Comahue (Neuquén), de Cuyo (Tucumán y San Juan), y de La Plata (Buenos Aires) le otorgaron con anteriormente dicho reconociendo. (Agencia Paco Urondo)

15.06.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por Victoria Palacios, exclusivo) El escritor Washington Cucurto estuvo en la Muestra-Homenaje a Paco Urondo, y allí habló de su relación con Urondo y su obra.

Agencia Paco Urondo: ¿Por qué viniste al acto? ¿Qué es lo que te interesa de Paco Urondo?
Washington Cucurto: Bueno, nos invitaron al acto, a Eloisa Cartonera invitaron, y bueno vine acá con los compañeros. Soy un admirador de Urondo, me parece un gran poeta, y bueno, siempre con la curiosidad de cualquier  lector es conocer un poco más a los autores a quien admira. Vine a ver los manuscritos, las primeras ediciones, las noticias de la época. Y todo lo relacionado con este hombre. Bueno, por eso, además me parece muy bien que lo valoricen, porque primero es un gran hombre y después un gran poeta.
APU: También podría conectarse con Eloisa, la acción cultural y social que tuvo él…
W.C: Son épocas distintas, yo solamente lo conozco como lector, no como un héroe, después nosotros somos de otra época, otra vida, posteriores, no tenemos ninguna relación con la política, no militamos en ningún lado. Somos simplemente trabajadores.
APU: ¿Y de su producción hay algún período que te interese más?
Me gusta mucho su poesía, sus primeros libros, Adolecer, me gustan mucho Los poemas de Batalla, la novela Los Pasos previos, su parte periodística también, sus reflexiones de poesías. Bueno, soy un lector que conozco bastante a Urondo, y por eso estoy acá.
APU: ¿Y la editorial cómo anda?
W.C: Y la editorial anda bien, estamos trabajando y contentos, se va ir viendo.
{youtubejw}1pcJgBmBHpY{/youtubejw}
{youtubejw}JxSgxRck_fo{/youtubejw}
Washington Cucurto (1973) es el seudónimo de Santiago Vega, poeta, narrador y editor argentino. Dirige la editorial Eloísa Cartonera, un proyecto social que publica libros de autores latinoamericanos editados en cartón comprado a los cartoneros de Buenos Aires. (Agencia Paco Urondo)