Cultura
23.04.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Josefina Adrover es presidenta de la Cooperativa de Comunicadores Populares LA MINKA,Movimiento Nacional OCTUBRES.
Sr. Vargas Llosa:

Me presento, soy como Ud. una comunicadora. Expresamos, difundimos, enunciamos, informamos, transmitimos mensajes. Ud lleva la ventaja de la pluma literaria. Yo me remito a la comunicación popular, oficio que aprendí en el diario La República, en el Perú a los 6 años. Soy argentina y me crié en el Perú. Por lo tanto tengo una sola Patria: la Grande.

Esa mayúscula identidad me invitó a leer las obras de nuestros escritores latinoamericanos. Entre ellos, uno que le recomiendo: El Laberinto de la Soledad, de Octavio Paz. Yo, por mi parte quiero contarle que leí su libro “Pantaleón y las Visitadoras”. Me gustó mucho. Aprendí con Ud lo patéticos que son nuestros militares moldeados por las potencias gringas, una verdadera metamorfosis a lo Kafka desde los gloriosos ejércitos de San Martín y Bolívar. A San Martín me lo presentaron a los 7 años en una escuela peruana cerca del Río Mantaro. Y cuando volvimos a la Argentina en el ‘84, me lo volvieron a enseñar, pero desde una escuela con programas escolares muy atrasados. Allá en Huancayo recuerdo que estudiábamos a Tupac Amaru, a los 14 incas y saludábamos al padre Sol.
Sin embargo, si algo me enseñó mi país es que hay mucho que desaprender. Para eso sacamos la nueva Ley de Medios en Argentina, una Revolución Cultural que llevó el bisturí hasta el hueso en eso de cuestionarnos quien cuenta “la realidad”? desde dónde? qué intereses se defienden? cómo se moldea un pueblo? quién gana? quién pierde?..
Qué buen libro Pantaleón y las Visitadoras! Y hoy, 22 de abril Ud. visita Salta!
Debo decirle que tanto geográfica como ancestralmente Salta es igual al Perú. Bueno, es una región propia del Tahuantinsuyo! Nada tienen que ver las fronteras políticas trazadas por Rivadavia, Mitre y un puñado de terratenientes con los espacios culturales de miles de años.
Por eso Salta tiene dos mundos, que digo mundos… dos galaxias! Por una parte, un patriciado rancio, heredero hasta en la última vocal de su doble apellido de la vieja colonia española; conservador, acumulador, apropiador de tierras originarias; cuya única actualización histórica, es la tecnocracia neoliberal, visible en la administración empresarial del Estado provincial, en el más alto índice de desempleo del país, en las relaciones con los poderes transnacionales de intereses concentrados, en un falso federalismo que esconde la autonomía separatista provinciana, similar a la medialuna boliviana… o en el diámetro minúsculo del brazo de un niño de Tartagal cuando se muere por desnutrición.
La otra Salta con la que a lo mejor se encuentre cuando baje de un remís: es la del inmenso mosaico cultural. Una joya en la Argentina que cuenta con todos los climas, todas las geografías, todos los colores y la mayor concentración étnica de la Nación: Nueve Culturas! con conocimientos invaluables a patrón oro o a cualquier moneda de cambio, quienes nos enseñaron que el Estado es la suma de los habitantes, los recursos y territorio de un pueblo. Si tiene suerte podrá ver en vida los pómulos gastados de los niños en la puna tal como lo exhiben los niños momias del incanato, hace 500 años ofrendados a la Pachamama y hoy exhibidos en los museos profanadores de tumbas y cultos, en el centro de la Ciudad frente a la plaza, a un costado de la Catedral.
No se asombre cuando descubra que la Cultura está bajo el ejido del Ministerio de Turismo. Por lo que se reduce a la imagen de un aborigen tejiendo en la vidriera de la Casa de Salta, en Bs. As., a las gigantografías con la foto de una llama o al palabrerío de la oligarquía criolla en un libro ponderando al gaucho… o a un poncho que seguramente le regalarán.
Ayer los medios locales informaron que se quedará varios días para hacer turismo, pero que primero iba a almorzar con el gobernador.
De acuerdo a sus declaraciones mediáticas de los últimos tiempos, seguramente, más que de literatura, le habrá contado a Urtubey cuáles son los principios de la Sociedad de Mont Pelerín.
 
Seguramente también, desde su imaginario Nobel, le habrá hablado de la unidad en esa sociedad de timbre francés, de personajes como Aznar, cómplice de Bush en la guerra contra Irak, la cual Ud. mismo promovió transmitiendo desde el lugar; de cómo se reacomodan los nuevos generales, herederos de Milton Friedman en la Escuela de Chicago; de la eficaz represión de Macri a las hordas totalitarias de villeros, del vaciamiento táctico de recursos en escuelas y hospitales; de la tenacidad política de Duhalde que, desde aquella Masacre de Pasco en Lomas de Zamora hasta las muertes de Kosteki y Santillán, continúa queriendo dar batalla por una nueva presidencia. Con su verba frondosa se habrá tentado de convencer al gobernador reelecto y actual adalid del peronismo de derecha en la Argentina, que reúne todas las condiciones para referenciar otro modelo de país, distinto al del matrimonio de los Kirchner; que se avecinan los tiempos en que las potencias desarrollas del norte aleccionarán de una vez por todas a las subdesarrollas del Sur, y que para eso está la cuarta flota.
Habrá elogiado en la mesa no sólo el buen vino, sino también la actitud díscola y prudente del joven gobernador cuando no apoyó las leyes de matrimonio igualitario, la de medios o las retenciones a los exitosos de la soja. En ese almuerzo le habrá aplaudido el gabinete de expertos de la anterior administración, la mansa relación con los amigos del opus dei, la enseñanza del culto católico obligatorio en las escuelas, la prohibición de la educación sexual y la mesura en cada declaración para no quedar evidenciado en una sola línea ideológica.
Como creador de la Fiesta del Chivo tiene Ud. un gran imaginario, podría decirse que una libertad de amplio espectro!
Desde el respeto que me inspiran sus obras y desde el rechazo que me pueden sus declaraciones políticas, me despido con una aclaración y un par de pedidos:
Aclaración.- Más allá de si le importa o no, quiero decirle que elegí ser Comunicadora Popular porque a diferencia de Sociedades como la de Mont Pelerin, la Comunicación Popular defiende intereses populares.
A diferencia de Sociedades como la de Mont Pelerín creo en la distribución de la riqueza y no en la libertad de mercado que garrapiñea los recursos naturales de nuestras naciones y los justifica con la retórica del capital financiero. A diferencia de sociedades como la de Mont Pelerín y sus reuniones de elite a puerta cerradas, creo en el debate popular de los miles que, como en las ollas populares elaboran el saber público. Un ejemplo: los congresos de “el populista” Evo Morales en Bolivia, con más de 6000 congresales dialogando en 4 idiomas, al cual pude entrar más que por identificación ideológica porque las puertas estaban abiertas.
1er. pedido: Cuando elija ser más que un escritor y husmear en el a veces lodo y otras prado mundo de la política, hay que hacerse cargo. Y cuando saque el estilete del hombre político no saque el escudo o el preservativo del escritor.
2º pedido: Reflexione sobre el concepto LIBERTAD. Vea la película Revolución de nuestro compartido Libertador José de San Martín quien dice sabiamente: “No luchamos por cualquier Libertad!” (Agencia Paco Urondo)

22.04.2011

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo, Por Matías Farías y Soledad Guarnaccia) En un lapso muy corto de tiempo un premio Nobel y un “taquillero” filósofo español han criticado ferozmente al peronismo. Como todo mensaje supone un destinatario, es interesante tratar de pensar a quiénes les hablan Varga Llosa y Savater y sobre qué tipo de ideas buscan cierta complicidad con el público al cual se dirigen –cierto, no por mucho tiempo puesto que en sus dichos hay una clara estrategia marketinera tendiente a despertar una disputa que brinde algún rédito también de taquilla ahora que se abre la Feria del Libro-

En un punto, Varga Llosa y Savater se dirigen a un mismo público: esa franja social que hoy bajo la palabra “populismo” quiere darle prestigio “teórico” a un odio de clase que al fin de cuentas le resulta difícil disimular. Ahora bien: ¿cómo se racionaliza ese odio de clase? Apelando a una mirada de la historia argentina singular, que por vías distintas llega a la misma conclusión: el peronismo ha impedido que la modernidad se realice en la Argentina. En el caso de Varga Llosa, la idea se expresa de manera decadentista: el peronismo es la causa de que un país que estaba en condiciones de ser la “Suecia” Latinoamericana, un país del “Primer Mundo”, no sea más que un país con irremediable destino latinoamericano, lo cual en la visión del premio Nobel, es todo un problema. Savater dice lo mismo pero al revés: según el español, decirse peronista hoy, es actuar contra la modernidad, como reivindicar a los dinosaurios. Pero en uno u otro caso, la “modernidad” es connotada como valor supremo; el peronismo, en cambio, es el movimiento que detiene su impulso. De este modo, en el marco de un contexto de gran crecimiento económico y  distribución del ingreso, estos “intelectuales” buscan la complicidad de su público con uno de los argumentos que más repite el arco opositor: que la Argentina sigue desaprovechando las chances para ser un país moderno. El argumento es tan viejo como el gorilismo, pero aparentemente es una vía privilegiada para atacar al gobierno nacional y popular de Cristina –toda esa historia en torno a la otra vía de ataque, la libertad de prensa, es tan disparatada que no puede ser sostenida ni por los empleados de la oposición, es decir, la “prensa libre”.
¿Qué decir de estas intervenciones? Por un lado, dejan ver que la oposición no tiene hoy argumentos novedosos contra el peronismo. A su vez, estos argumentos necesitan ser avalados por la palabra de un “otro” extranjero, con cierto prestigio cultural, para que la palabra opositora resulte autorizada: en un típico caso de colonialismo cultural, no les alcanza con lo que dicen los “intelectuales” locales opositores. También, que Vargas Llosa y Savater  han perdido ciertos reflejos mínimos que pueden reclamarse a un intelectual: que digan algo novedoso, no algo que convalide lo que su público está dispuesto de antemano a escuchar. Vargas Llosa sabe que al decir que Buenos Aires es como París está halagando a su público y no emitiendo un juicio con algún valor de verdad. Cuando Savater equipara a Franco y a Perón sobre la única base de ¡lo que él pensaba cuando era más joven!, funda en un prejuicio personal una aseveración que pretende tener validez histórica y encima es expresada en una escuela pública. La pregunta, así, cae de maduro: ¿qué clase de intelectual es aquel que no puede ni por un instante problematizar sus propias creencias?
Sin embargo, si la “modernidad” es la divisa de la oposición, y ella está fundada en una serie de prejuicios tenidos como válidos de antemano, más interesante es desmontar esta falsa dicotomía (peronismo o modernidad) para habilitar un interrogante: ¿cómo profundizar un modelo en el que la modernidad no es el rostro feroz de la “globalización”, sino una tarea a realizar colectivamente de la mano de la justicia social? Este es justamente el desafío que nos propone Cristina en sus discursos y actos de gobierno.
 
(Agencia Paco Urondo)
 
 

21.04.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Este mes puede verse en la cartelera porteña la monumental obra de Alexander Kluge que intenta abordar al libro bisagra de la modernidad: El Capital, de Karl Marx. Retomando la idea del cineasta ruso Sergei Eisenstein de llevar a la pantalla el texto canónico del marxismo, Kluge utiliza múltiples herramientas para alcanzar momentos cuasi oníricos de reflexión político-filosófica. Una película experiencial que nos interpela en tanto pasivos espectadores (de la existencia); que permite enriquecer nuestro conocimiento de la realidad.   

Fundacion Cineteca Vida Boulogne Sur Mer 549 (Teatro IFT)  Tel. 4963 7591 Entrada $8.
NOTICIAS DE LA ANTIGÜEDAD :
Jueves 21 de Abril - 20:15 hs
Parte I - Marx y Eisenstein en la misma casa –
duración : 180 minutos
Jueves 28 de Abril - 20:15 hs
Parte II - Todas las cosas son personas encantadas –
duración: 200 minutos
Jueves 5 de Mayo - 20:15 hs
Parte III  - Paradojas de la sociedad de cambio –
duración 185 minutos
 

 
 
(Agencia Paco Urondo)

18.04.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Respuesta a la nota La superficialidad del mal, de Beatriz Sarlo, en el diario La Nación, del jueves 7 de abril de 2011.
¿Se habrá visto aterrada la señora Sarlo, ante la posibilidad imaginaria de que le vuele un pelotazo por el marulo, fruto de la vehemencia futbolera de unos purretes peronistas, caminando por alguna plaza porteña?

Al parecer, un juego llamado “Tírele al gorila”, dado en arrojarle pelotitas a un muñeco de gorila a cambio de puntos, cual kermesse de barrio, en una muestra de Homenaje al pensamiento y al compromiso Nacional, realizada por el gobierno en el Palais de Glace, despertó la ira de la señora Sarlo; a quien da la sensación de que pese a la “imprecisión semántica e ideológica” que le atribuye al uso de la palabra gorila sabe, aun intuitivamente, donde se encuentra parada sin necesidad de que nadie la encasille.
Cola de paja, que le dicen en mi barrio.
La nota arranca con una copiosa enumeración de los movimientos revolucionarios en el mundo a partir de la década del  60. Le dedica a esto casi la mitad de su artículo. Lo que abunda no daña, dirá Bety, para desacreditar a quienes según ella misma pretenden hoy emular aquellos movimientos de manera berreta.
Sin embargo; como escribió José Hernández acerca del crimen, el que lo comete “se agazapa, se esconde, pero siempre deja la cola afuera.”
Y no puede la señora no terminar esta introducción de ponderación falsamente benévola a los movimientos revolucionarios (solo a los fines de, por oposición, intentar ridiculizar al kirchnerismo) sin decir lo que es su pensar y el del diario que la publica: “La historia seguía cauces que no por equivocados, e incluso maléficos, dejaron de tener un eco grandioso.”
(Las negritas, dicho sin ánimo de ofender a nadie, me pertenecen).
O sea, la preciosa Bety Sarlo nos dice: revoluciones y revolucionarios eran los de antes; no los que ahora se pretenden, para peor falseando la historia. El mayo francés; los Black Panthers; el maoísmo; el propio Sartre y Foucault repartiendo periódicos de literatura marxista; los montoneros, e incluso el movimiento de sacerdotes por el tercer mundo, etc: eran verdaderos revolucionarios, eran “grandiosos”. Revolucionarios en verdad destacables para la señora, por todas las virtudes que les profiere; pero tanto más porque ya no existen, porque ya no hacen peligrar ningún privilegio. Están lejos en el tiempo, y la mayoría de los mencionados hasta en el espacio; esa es su gran cualidad. No es original la señora en este aspecto; dado que hay sobrados ejemplos de aguerridos progresistas argentinos, militantes de las causas de todos los pueblos del mundo, menos del suyo. (Es real también, y lo cortés no quita lo valiente, que los negros de Nicaragua o de Ruanda tienen, al menos desde Buenos Aires, un olor a pata muchísimo mas tolerable que los de Rafael Castillo).
Incongruencia de entrada: para defenestrar a un movimiento pretendidamente transformador como el kirchnerista, pondera movimientos revolucionarios que se jugaban en serio; que no se andaban con chiquitas; dice Sarlo: “no se trataba de un juego menor”, como ahora; “no era el capricho o la conveniencia de un puñado de dirigentes empleados por el Estado”; como se deduce inferir que sucede en estos tiempos de la mano del movimiento nacional conducido por Cristina Fernández.
Ahora; me asalta (siempre el drama de la inseguridad) la pregunta ¿desde donde está expuesta esta crítica; desde la alabanza a los movimientos revolucionarios; o desde la vereda de enfrente?
Porque decir que esto no es una revolución sino un coro de funcionarios mediocres y oportunistas y que los verdaderos revolucionarios eran los de antes; implica reconocerle mérito político, o cuanto menos moral, a los revolucionarios “verdaderos”. Pero; ¿no eran estos “maléficos y equivocados”? Maléficos: aptitud moral. Equivocados: aptitud política.
Entonces; si los revolucionarios son, al fin, maléficos y equivocados: será que Bety lo plantea desde el lado conservador; liberal; o de derecha, digámosle, en términos del amigo Tomi Abraham? O sea; debo entender que está parada entonces desde el no estar de acuerdo con las transformaciones sociales propiciada por esos, paradójicamente, “grandiosos” aires de cambio que Bety agota en elogios antes de blanquearnos que son maléficos y equivocados, en la introducción del artículo?
Si está parada, pues, desde la vereda de enfrente, entonces; desde una posición conservadora; desde la articulista estrella del diario La Nación, le pregunto: ¿Qué es lo que le molesta tanto que los berretas y farsantes emuladores actuales “K” hagan mal su papel de jacobinos? Ya veo que, según el criterio que plantea Sarlo, serían elogiados por ella, aun desde la vereda de enfrente, si Cristina al frente de una columna de obreros vivando la revolución social, declarase a la Argentina como una nación socialista y rompiera relaciones comerciales con EEUU; o quizás si expropiara por medio de un decreto el gran diario argentino; o declarase la propiedad colectiva estatal bajo control de los trabajadores de todos los resortes estratégicos de la economía, como la banca, el comercio exterior, los recursos naturales; o al menos si se dejase crecer el bozo y comenzara a fumar habanos?
Pero; ¿estaría satisfecha, aún en la disidencia, Bety Sarlo con el kirchnerismo si actuara de este modo: como verdaderos revolucionarios? ¿O estaría exactamente igual que ahora, pero mucho mas indignada y seguramente sin disfrutar de la libertad de expresión que ahora (pese a lo que dicen algunos trasnochados) disfruta libre y rentadamente?
(Libertad claro, que no pudieron tener los periodistas arrojados vivos desde los aviones por el gobierno militar que su compañero y colega de diario Mariano “Demócrito” Grondona apoyó ferviente.)
 
No es mi interés defender el juego “Tírenle al gorila”, ni lo contrario. No fui a la muestra, y vengo a enterarme de la existencia del mismo gracias a la señora Sarlo. De haberlo sabido, y si la puntería se pagase con premios, seguro hubiera asistido; todos saben en mi barrio Palermo, que en materia de puntería siempre fui un privilegiado.
Dícese de primates herbívoros que habitan los bosques del África central.
Anticipándosenos, la señora Sarlo, ya no podrida sino harta, de que la encasillemos como gorila, lo hace por si sola. Pero es curioso a las conclusiones a las que llega Sarlo quizás en la mezcla de su encono con alguna fiebre otoñal.
Primero dice: “Nadie se animaría a montar un jueguito de "tírenle pelotas al asesino o al estafador", porque se sabe que los linchamientos, incluso los simbólicos, están mal vistos. El "gorila" queda fuera de esa protección legal.” (Negritas propias.)
O sea; inventa algo que no existe y que no tiene ningún sentido (tírenle pelotas al asesino y al estafador); y dice que eso no lo haríamos porque “se sabe”(¿?) que los linchamientos aun simbólicos están mal vistos! Toda esta ingeniería del lenguaje para poder decir ahora esta obra maestra de la confusión: denunciar el retiro de esa (reciente y ficticiamente inventada como conjetura retórica) libertad democrática o garantía constitucional que vendrían a tener los asesinos y estafadores de no ser linchados simbólicamente en el caso de que alguien decida ponerlos en un juego de pelotas!!! Así quedarían, pobres los gorilas, a merced de algún peronista loco que se le ocurra hacer justicia por mano propia e inaugure un terrible caso de “pelota fácil”. Como mínimo: bastante rebuscado el “argumento” de la Sarlo para decir no sentirse identificada en el apelativo primate.
Pero lo mas curioso viene después; refiriéndose a la palabra gorila dice: “incluso es imprecisa la categoría (gorila) a la que, en fila india, pertenecemos todos los no peronistas, según el talante de quien califica”.
Y mas abajo nos esclarece: “El helado páramo del lugar común donde vibra la palabra "gorila" oculta una realidad: en vez de revelar grupos verdaderamente antidemocráticos que existieron a lo largo de la historia argentina, nos coloca a todos en ese lugar impreciso, sin límites semánticos o ideológicos.”
Entonces; la señora primero tacha de imprecisa la categoría (gorila); y luego la liquida desnudándola: “sin límites semánticos ni ideológicos”; pero en el siguiente párrafo nos indica a quien sí deberíamos adjudicarle el pueril e imprudente término: “A lo sectores verdaderamente antidemocráticos que existieron en la Argentina!!!“.
Bety no se priva de retarnos por descalificar a cualquiera de gorila (incluso a ella), pero llamativamente luego se arroga lo inmediatamente antes criticado! Determinar a quien le cabe o no el simiesco apelativo!!!
Entonces Bety sí puede, y sabe con certeza y sin abusos, administrar el impreciso concepto; e incluso nos arenga, combativa, contra quiénes debemos apuntar nuestros cañones (pagos por pauta oficial): contra los verdaderos gorilas! Ellos sí son gorilas! No yo! Dirá Bety.
Si; eso dice Sarlo, pese a que dos renglones mas arriba acababa de decir casi que gorila era un término inutilizable por impreciso y vago! Pero, como para Aristóteles el hombre: para Bety, la medida de todas las cosas es ella misma; y su intelecto, claro.
Una perlita al pasar: Bety nos dice que los “grupos verdaderamente antidemocráticos que existieron en Argentina”, o sea: no existen más en la actualidad. “Que existieron”, en el pasado; no en el presente: los que interfirieron la radio del avión presidencial y vivaron la fina proclama de “matemos a la yegua” no existen; los grupos como el de Cecilia Pando que consideran presos políticos a los militares presos por la justicia por delitos de lesa humanidad, no existen. (Ni mencionar que Chechu Pando estuvo en el lanzamiento de la candidatura presidencial del lula argentino: Eduardo Duhalde). La mesa de enlace que cortó las rutas del país durante tres meses y desabasteció al pueblo, no existen. Los que le hicieron un golpe exitoso aunque, gracias a Dios, luego revertido a Chávez en Venezuela, no existen. Los que intentaron derrocar sin éxito a Correa en Ecuador, no existen; etc.
Es verdad que no tienen peso político en nuestra sociedad estos sectores; pero (como las brujas) que existen: existen.
Dos en uno.
Vayamos a la forma. El artículo es maniqueo, porque emparenta como si fuera uno solo, dos hechos totalmente independientes y separados entre si; dos hechos que son abiertamente distintos uno del otro; sin ningún tipo de relación mas que la relación interpretativa hecha por la democrática imaginación de Bety. O sea: presenta dos hechos distintos y sin relación casi como si fueran uno solo. Y cito: “Por eso el juego "Péguele al gorila", ya comentado en Perfil por Tomás Abraham, es una pobre miniatura. Y es singularmente asqueroso el cartel con imágenes para escupir que colgó La Poderosa. Algunas fotos muestran impecables niños de capas medias, con buen corte de pelo y buenas remeras, muy publicitarios, en la primorosa instantánea de la escupida... (Nuevamente mis negritas).
Vemos como sin intermediar aclaración ni nada similar; luego del “Péguele al gorila”, Bety nos declara su asco por una acción realizada por un grupo llamado “La Poderosa”(del cual no se nada mas que lo que me cuenta Bety) que es utilizado por la señora para mezclar y generar el escándalo por los dos acontecimientos (péguele al gorila y el de los escupitazos de la poderosa) al precio de uno.
Y así como al pasar: ¿No les da la sensación que la señora se indigna aún más porque los chicos que gargajean son chicos bien; como uno? Como si la tendencia a los gargajos, a los desmanes, y hasta al peronismo, fuera menos escandalosa y hasta mas esperable en mis pequeños amiguitos de Rafael Castillo que en los nenes “publicitarios” con los cuales se abruma Bety..?
De una u otra manera; lo que es claro es que Bety nunca, ni aún en sus más setentosas épocas, fue seguidora de los Pistols ni de la cultura punk; donde los escupitajos vuelan como hurras, en cualquier recital.
También me llama la atención la costumbre de los intelectuales opositores que como Sarlo, utilizan el recurso de arrogarse saber que estarían pensando los fundadores y otros referentes del pensamiento nacional, del cual son detractores; para esmerilar las políticas del kirchnerismo o las visiones históricas. En ese sentido Sarlo se toma esta atribución de dudoso gusto (sobre todo porque habla de muertos) de decir que a Evita por ser una mujer de su pueblo le gustaría o le dejaría de gustar tal o cual cosa; que Hernández Arregui se tomaría las cosas en serio porque era un tipo aburrido; o que mengano se mataría de la risa, etc.
¿Tanto tiene que conjeturar públicamente cosas que son, de manera perpetua, incomprobables, y que en caso de ponerlo a consideración creo que pocas personas estarían de acuerdo con Sarlo en que los homenajeados odiarían a sus homenajeantes y estarían de acuerdo con una persona que se encarga de combatirlos enérgicamente como ella?
O sea: ella pretende hacernos creer que referentes de nuestra tradición política estarían descontentos con los que los reivindicamos; pero estarían chochos con ella; que pertenece a otra tradición. (¿Se reconoce en alguna tradición política Betu Sarlo..?)
En fin.
Violencia política en la Argentina del bicentenario: del fusilamiento de Dorrego al “Tírele al gorila”.
Ahora digo; busqué copiosamente en google, y no encontré ningún artículo de la señora Sarlo, hablando del mágico episodio en que la diputada Camaño, presidenta de la comisión de asuntos constitucionales de la cámara de diputados de la Nación, le pegó una trompada en vivo y en directo (¿sociedad del espectáculo?) al diputado (si, digámoslo: ultrrra K) Carlos Kunkel.
Pienso: tirarle una pelota en un juego a un gorila aparte de tonto y aburrido (lo digo yo) es, para Bety, una prefiguración reveladora de la clave violenta con la cual está atravesada la ideología del movimiento gobernante. Para peor, motorizada desde las propias entrañas del monstro: una secretaría de Estado!
Ahora, pegarle un sopapo a un diputado ante las cámaras de todos los medios nacionales, en el lugar democrático por excelencia de la vida política del país, el congreso; eso no amerita ninguna nota ni mucho menos ninguna indignación; ni aun una denuncia histórica del tipo: “sopapos eran los de antes! Sopapos eran los cadenazos que te pegaban los CdO en los setenta; y sin subsidio estatal; no el bife siome que le pega una diputada que cobra su salario de las arcas estatales.”
Ni eso, Bety…
Ni buenos ni malos; incorregibles.
Y para ir concluyendo, Sarlo dice: “Con un gesto burocrático, que sólo puede hacerse desde una secretaría de Estado, no sólo se cuenta la historia argentina como epopeya de un único pensamiento nacional…”
Primero, de paso cañazo, demoniza al Estado como si fuera un lugar desde donde solo pueden emanar atrocidades privativas de la libertad de los individuos; nunca derechos ni medidas protectoras de los derechos de los pueblos. Pero fundamentalmente, con bastante de cinismo, desde las páginas del diario fundado por Don Bartolomé Mitre!!! El autor que escribió (macaneramente) la historia argentina; olvidada de genocidios varios, entre otros muchísimos olvidos; le hecha la culpa al gobierno de contar la historia con un “único pensamiento nacional”: el pensamiento nacional, que históricamente fue acallado, reprimido, torturado, viene a ser acusado de privativo de otras miradas! Como si no fuera que desde hace 200 años el relato histórico viene siendo narrado maniqueamente por una clase social y sus promotores y propagandista en la Argentina! Pero el ladrón, cree que todos son de su condición; y la señora Sarlo cree ver en cada actividad cultural del gobierno, lo que ellos hicieron toda la vida de nuestro país.
Bienvenida.
Por último arriesgo: creo ver una fascinación por parte de Bety sobre nuestro movimiento. Ahí van los indicios: se queja de que le decimos gorila, pero no nos espera y sola saca una nota escudándose por lo que cree le vamos a decir; pero luego se toma el gusto de propiciarle ese mismo calificativo a otros, tanto mas y de hecho estrictamente gorilas, nos enseñará Bety contradictoriamente con su reto inicial. (Esto es perdonable: creo que ningún argentino debería perderse el derecho de poder enrostrarle gorilismo a otro. Debería ser un derecho consagrado en la carta magna. Y Bety se da el gusto.)
Primer guiño.
Después se anticipa nuevamente y responde por nosotros, “que los peronistas siempre somos políticamente incorrectos”; lo dice hasta orgullosa pareciera.
Segundo guiño.
También se da el lujo de halagar de alguna manera, a muchos movimientos de liberación, históricamente hermanados con el peronismo; incluso menciona a montoneros en particular en esa tímida pero iniciática alabanza.
Tercer guiño.
Conclusión.
Bety; compañera, las puertas del peronismo siempre estarán abiertas para todos  los que se decidan a aportar a la construcción de la felicidad del pueblo y la grandeza de la patria; vengan de donde vengan; incluso lo dijo la Presidenta en huracán hace muy pocas semanas. Y como nos patentizó genialmente el maestro Teodoro Boot en su insuperable artículo “Ser peronista”: acá nadie te pide el carnet; no hay que llenar ninguna ficha de afiliación; no hay que rendirle examen a nadie. Para ser peronista solo hay que sentir al peronismo.
Y creo que; con el mayor de los respetos compañera Sarlo, no le vendría nada mal, a estas alturas, sentir un poco de peronismo.
Además; los peronistas siempre recibimos de muy buena gana a las mujeres lindas de todas las corrientes.
Aunque hay algo que tengo que decirte, querida Bety; desde Evita hasta Cristina, mi presidenta; las chicas mas lindas fueron, son y serán siempre peronistas. (Agencia Paco Urondo)

14.04.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La Asociación Argentina de Especialistas en Estudios del Trabajo (ASET) y la Fundación Friedrich Ebert tienen el agrado de anunciar la realización del Ciclo de seminarios: El modelo sindical en debate. La actividad tendrá lugar los días jueves 28 de abril y 5 de mayo, de 15 a 20 hs., en el Salón Auditorio del IDES, Aráoz 2838, Ciudad de Buenos Aires.

El objetivo general es contribuir a una reflexión acerca de las dimensiones sociales, culturales, históricas y legales del modelo sindical en Argentina, a la luz de los principales debates planteados en la actualidad. La existencia de una o más centrales sindicales es, sin dudas, uno de los temas de debate acerca del modelo sindical; pero no es en absoluto el único. Simultáneamente existen divergencias respecto de la forma que debería adoptar la organización sindical argentina para enfrentarse a los cambios políticos, económicos y sociales, para fortalecer la representación gremial y garantizar la unidad de los trabajadores en sus luchas.
Participarán en los seminarios reconocidos especialistas en las temáticas planteadas y actores sindicales que puedan dar cuenta de sus experiencias. Se buscará reflejar la pluralidad de posiciones existentes, que den respuestas diversas a las preguntas planteadas.
El ciclo de seminarios está estructurado en cuatro paneles sobre diferentes temáticas. En cada panel, las propuestas para el debate estarán a cargo de un expositor, proveniente del ámbito académico, quien presentará previamente un breve artículo que sirva, a la vez, para disparar la discusión y para ordenar el debate en torno a una serie de preguntas. Además, se invitará a algunos comentaristas, tanto del ámbito académico como del sindical o político, para que expresen sus opiniones y reflexiones sobre el tema.
JUEVES 28 DE ABRIL
Panel 1. Sobre la vigencia del modelo sindical argentino. ¿Continuidad, reforma o cambio? Propuesta para el debate. Sebastián Etchemendy (UTDT). Comentaristas: Héctor Recalde (Diputado Nacional, CGT). José Tribuzio (CTA). Moderador: David Trajtemberg (ASET).
Panel 2. La representación sindical en la empresa. ¿Un concepto desactualizado? Propuesta para el debate. Agustín Santella (IIGG-CONICET). Comentaristas: Victoria Basualdo (FLACSO). Horacio Meghira (CTA). Rubén Cortina (FAECYS). Moderadora: María Rigat-Pflaum (F. F. Ebert)
JUEVES 5 DE MAYO
Panel 3. El sistema de obras sociales y la complementariedad con el sistema público. ¿Modelo vigente o necesidad de cambio? Propuesta para el debate. Claudia Danani (UNGS). Comentaristas: Eugenia Barbieri (Academia Nacional de Medicina) (a confirmar). Jorge Yabkowski (Federación Profesionales de la Salud). Daniel Santoro (UOM Quilmes) (a confirmar). Néstor Perrone (Maestría en Salud Pública UBA). Moderador: Mariana González (ASET).
Panel 4. ¿El sindicalismo argentino está preparado para un mundo global? Propuesta para el debate. Héctor Palomino (Ministerio de Trabajo). Comentaristas: Pedro Wasiejko (SUTNA). Gerardo Martínez (UOCRA) (a confirmar). Moderador: Achim Wachendorfer (F. F. Ebert). (Agencia Paco Urondo)
 

11.04.2011

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por Juan Ciucci) Casi al cierre de la muestra Homenaje al pensamiento y al compromiso nacional le llegó el turno a John William Cooke. Se organizó una charla, en la que disertarían el director de la Biblioteca Nacional (entre tantas cosas que podríamos decir de él, elegimos este presente militante) Horacio González, y el periodista e historiador Hernán Brienza. Tarea ardua la de homenajear al Bebe, no por la justicia que merece el homenaje sino por su formidable vida revolucionaria.
 

Brienza se encargó de contarnos al hombre, en un recorrido por sus pensamientos y acciones. Y seguirlo a Cooke siempre es difícil, porque nos enfrenta a la historia y al presente con todas sus complejidades expuestas. Las tramas de nuestra realidad aparecen en el quehacer de este argentino que fue diputado del primer peronismo, que se retiro a una trinchera de apoyo critico durante el segundo gobierno peronista, que peleo revolver en mano en la Plaza de Mayo del ´55, que armó e incentivó la resistencia, que peleo en Playa Girón para defender a la revolución de sus queridos Castro y Guevara. Pero que también interpeló como nadie a Perón, y estructuró un pensamiento y un proyecto para y con el peronismo que aún perdura por su ambición y necesidad histórica de consecución.
Brienza lo homenajeó como “el último Sancho Panza”, por el arrojo de exigirle a su Quijote que no termine claudicando de sus verdades ante la muerte . Que con su compañía obligaba a aquel otro a proseguir, a profundizar, a batallar. La heroicidad de sostener la coherencia, pero también de ver en esa realidad construida una promesa de superación histórica. En su exposición se encargo de historiarlo, explicando procesos y sucesos que lo llevaron por distintas ideas y destinos. De la lectura de Cooke del peronismo como la mayor toma de conciencia de la clase obrera en la Argentina, Brienza encuentra el corazón del pensamiento cookista: “no se puede ir más allá del realismo político desde donde se debe analizar la historia. No se puede pedir más de lo que el pueblo esta dispuesto a dar”. (En esto disentimos: creemos que Cooke lo que hace es marcar una base desde donde partir, de esta realidad que estamos viviendo. No para pedir menos, sino para saber desde donde partir). Y entre disculpas que fue pidiendo por aseveraciones que podían molestar a algunos ortodoxos; se despidió con la duda sembrada de qué hubiese pasado si Cooke no hubiese muerto, tan joven en ese temprano 1968.
González acometió al auditorio (de quien recibió una estruendosa ovación) con una exposición de múltiples pensamientos. No es sencillo seguirlo a Horacio, siempre nos obliga a estar atentos y dispuestos al largo río de las asociaciones. Esta vez decidió comenzar el recorrido por el Cooke escritor de cartas. Se internó en el epistolario que mantuvo con Perón, un intercambio desde el cual podemos pensar toda nuestra historia. Las disputas que sostuvieron, los planes generales que van esbozando, las citas que deciden arrojarse el uno al otro, los centros de pensamiento desde donde se erigen; fueron sólo algunas de las líneas trazadas a partir de ese cuantioso patrimonio nacional que son esas cartas intercambiadas. Que le permitieron razonar sobre las diversas implicancias de esa apuesta a la palabra en forma de epístolas: no sólo los correos entre ambos, sino sobre todo aquella famosa carta en la que Perón dice “Su decisión será mi decisión, su palabra, mi palabra”. Darle la palabra, un gesto que González apunta como fundamental, trascendente. Nuestra palabra cedida a un otro que la utilizará, que dirá aquello que podríamos decir. Es quizás el legado en vida más importante que partiera de Perón. Y que complejiza nuestra lectura de esa relación tajante y conflictiva, ambigua entre dos maneras de entender la política y la argentinidad. Y que lo lleva a particularizar esta relación por encima de las otras presentes en la muestra, por la profundidad de lo tratado y lo amplio de sus acciones.
Se hizo un tiempo para analizar las lecturas de Cooke en los primeros ´60, lecturas modernas y anticipadas en la Argentina, aun a los sectores de izquierda clásicos: Lukacs, los manuscritos económicos y filosóficos de Marx, Sartre. Una mirada sobre el militante político en formación constante, con una capacidad de investigación y aplicación de teorías y conceptos que le permitieron analizar con profundidad la realidad. Y todo esto en relación con los surcos profundos que transita nuestra historia, sin ahogarse en “la chiquitografía de los diarios”. La Historia que va transcurriendo a la par que nuestra existencia. Cooke como un ser conflictivo, que nos obliga a repensar nuestras categorías, por la incapacidad que tienen de abarcarlo. (Agencia Paco Urondo)

09.04.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La Familia Argentina es la única obra teatral que escribió el director Alberto Ure, a finales de los años ochenta. Con dirección de Cristina Banegas y actuaciones de Luis Machín, Claudia Cantero y Carla Crespo, se presenta por primera vez en Buenos Aires, en el Centro Cultural de la Cooperación.
Tolstoi decía que todas las familias se parecen en su dicha pero se singularizan en sus tragedias. ¿Qué tragedia singulariza a La Familia Argentina? Una arquitecta cuarentona descubre que el psiconanalista que fue su pareja durante diecisiete años y del que se acaba de separar, tiene un romance con su única hija, una muchacha de veinte, a la que además deja embarazada. Bajo esta mirada, la familia argentina es presentada como una familia incestuosa.

Ahora bien, una historia incestuosa puede ser motivo de escándalo o resultar verdaderamente corrosiva. Ésta última es la dimensión que adquiere el incesto en la obra de Ure, porque muestra cómo la “familia argentina” se carcome por dentro. Esa corrosión es el trayecto que va de las desdichas más o menos “comunes”, que los personajes dicen cargar sobre sus espaldas, a una serie de actos desmesurados que son indicativos de que se ha tocado un umbral. Pero una vez trasvasado el límite del incesto, los personajes sobrellevan de manera ambigua su vínculo con la familia, a tal punto que se aferran a la institución después de haber hecho todo lo posible para ponerla en crisis. Así, aunque separados, Carlos y Laura nunca dejan de comportarse como marido y mujer, y Gabriela nunca deja de ser la “hijita” que desde París envía a la madre fotos de su hija –cuyo padre es asimismo su padrastro-. Por eso la “Sagrada Familia” se sostiene a rajatablas, con la misma pasión con que se violan sus reglas.
De esta manera, lo que corroe no es el conflicto que se desata entre madre, padrastro e hija/hijastra, sino más bien su negación, lo que da lugar a una violencia incontenible: “todo el mundo grita, pero al final el olvido llega” –dice, ni bien empieza la obra, el psicoanalista. La frase dice bien que la violencia emerge del hecho de actuar como si no se hubieran violado las reglas. Por eso, si en palabras de Ure “violencia es jugar a que una herida no duele”, los personajes que transitan el escenario se han convertido en expertos jugadores.
Es justamente en esta dimensión donde los conflictos familiares permiten leer los conflictos políticos argentinos. De hecho, la pregunta “¿qué pasó para que la “familia argentina”, inicialmente feliz y compuesta por individuos más o menos exitosos, haya devenido una familia incestuosa, es decir, haya tocado lo intocable?”, está en sintonía  con una pregunta central de los años ochenta: ¿qué tuvo que pasar, en un país que solía pensarse como excepcional y cuyo destino de grandeza creía garantizado, para que sus trabajadores y sus jóvenes sean enviados masivamente a los centros clandestinos de detención? Pero si la trama de La familia Argentina dialoga con las preguntas de la “transición democrática”,  también dialoga con el modo en que esa sociedad pretende desembarazarse rápidamente de las preguntas que, por otra parte, no cesan de irrumpir. Así, si la dinámica del conflicto familiar le permite a Carlos recordar el caso de un paciente que era militante del ERP –llegado al consultorio porque comenzó a tener sexo con su hermana justo en la noche previa a un operativo militar (¿Monte Chingolo?), al que finalmente llegó tarde-, esa dinámica pretende ser prontamente neutralizada por esos mismos personajes. “¿Qué le dijiste?” –pregunta Laura a su marido, en referencia al paciente. “Simplemente –responde él- que alguien con ese tipo de sexualidad no puede ser analizado”. La expulsión del conflicto –“abortá”, le pide Laura a su hija- es el reflejo que los personajes mantienen intacto a lo largo de la obra.
El hecho de que Carlos violase al interior de su familia la regla por la cual expulsa del consultorio al militante no sólo es índice de que lo que pasa en la familia ocurre también en la sociedad sino que también reproduce su comportamiento respecto a las reglas familiares: las avala sin querer ser alcanzado por sus efectos. No muy distinto del comportamiento de importantes sectores de nuestra sociedad respecto a la dictadura; consentimiento con el golpe sin hacerse cargo de los efectos que ello suponía: la tortura, el secuestro y la desaparición.
Esa doble moral es atribuida en la obra a un sector específico de la sociedad argentina: nuestra clase media. Pero no se trata de una clase media clerical ni tradicionalista, sino de una clase media profesional y presumiblemente progresista. Así, La Familia Argentina pone en cuestión a ese tipo de “familia”, cuyos integrantes son los mismos que pagan la entrada por ir a ver la obra. Por eso no queda claro si las risas extendidas en el público son producto del patetismo de algunas escenas, o de la incomodidad que genera ese ambiente tan “familiar”.
Hecha no para producir identificación sino para instalar un cuestionamiento, La Familia Argentina exhibe a través de una historia familiar el itinerario de una clase social que se comporta en tiempos democráticos reproduciendo patrones propios de los años de la dictadura. Con una dirección perfecta, donde los silencios, las palabras y los movimientos duran exactamente lo que demanda la obra; y con actuaciones que van a fondo representando a personajes que no van a fondo, la obra de Ure impacta, en términos arltianos, como un cross en la mandíbula. (Agencia Paco Urondo)
 

07.04.2011

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) En el marco de la muestra Homenaje al pensamiento y al compromiso nacional, que se realiza en el Palais de Glace (Posadas 1725), este viernes 8 y sábado 9 se podrá asistir a diversas actividades sumamente interesantes. El viernes a las 18:45 se proyectan un grupo de documentales realizados durante el primer peronismo. Son partes de noticieros de la época, como el Bonaerense o el Panamericano; como asi también pequeños documentales realizados especialmente para propaganda y difusión de medidas del gobierno. Podemos ver allí Ya son Argentinos, de 1948, donde retratan la nacionalización de nuestros ferrocarriles y pueden observarse los festejos multitudinarios que se realizaron. La mujer puede y debe votar, donde además de la información del proceso que permite la participación femenina en las elecciones, podemos ver una breve ficción que representa la aparición de la mujer en la discusión política publica. Quizás el documento más importante que puede verse en esta recopilación sea …Y la Argentina detuvo su corazón, de 1952, dedicado a la memoria de Eva Perón. Allí podemos observar el monumental sepelio filmado en technicolor, imágenes que han sido poco difundidas, y quizás permitan tomar dimensión de lo que se vivió en esos días.
 

De todo este material surgen conflictos y discusiones sobre y desde el peronismo. Enmarcados en la muestra, estos documentos entran muchas veces en conflicto con lo que pensaron y combatieron los hombres y mujeres elegidos para homenajear. Sobre todo por lo poco revisionista que fue en su lectura histórica ese primer peronismo (pensemos en los nombres que les asignó a nuestros ferrocarriles, por ejemplo). Incluso, quien se acerque al Palais de Glace podrá ver a Bartolomé Mitre sindicado como prócer en alguno de estos noticieros. Contradicciones del movimiento, que nos permiten releer la historia, y discutir nuestro presente.
En tanto que el sábado se realizarán sendos homenajes a dos de las personalidades más importantes del pensamiento nacional. A las 17 hs, y a cargo de Horacio González y Hernán Brienza, le tocara el turno a John W. Cooke. Para quien pudiera desconocerlo, Cooke es la figura fundamental para entender aquello que dio en llamarse izquierda peronista, tanto por sus teorizaciones como por su accionar militante. Diputado durante el primer peronismo; militante de la resistencia y delegado personal de Perón (único indicado por él como su sucesor); combatiente en la Revolución Cubana. Una de las personalidades políticas más importantes del siglo XX, su legado aun no ha sido abordado con la profundidad que merece.
A las 19, el homenajeado será Rodolfo Ortega Peña, por su compañero Eduardo L. Duhalde. Abogado y militante, Ortega Peña es un ejemplo de entereza política y moral. Asesinado por la Triple A durante su mandato como diputado nacional (puesto al que asumió jurando “La sangre derramada no será negociada”), fue abogado de presos políticos y siempre combatió la justicia burguesa. Además, incursiono en la historiografía con trabajos que retomaron lo mejor del revisionismo, internándose en hechos y personajes olvidados de la historia. Son fundamentales sus trabajos sobre Felipe Varela y sus montoneras, que escribió junto a su compañero Duhalde. (Agencia Paco Urondo)

06.04.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) confirmó que el paro total de actividades llevado a cabo hoy, tuvo un “amplio acatamiento”. La medida de fuerza se cumplió con un alto nivel de adhesión en las universidades nacionales de Santiago del Estero, San Luís, Córdoba , La Plata, Mar del Plata, Rosario, Formosa, Chilecito, Noroeste de la Provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, Río Cuarto, Nordeste y UBA.

Carlos De Feo, Secretario General de CONADU, destacó que “el acatamiento a la medida de fuerza da cuenta del malestar que ha generado entre los trabajadores docentes universitarios la falta de definiciones por parte de las autoridades del Ministerio de Educación, ante una discusión que había sido minuciosamente analizada por los gremios de base de la Federación”.
La última propuesta salarial del Ministerio de Educación de la Nación fue recibida como una mejora respecto de las ofertas anteriores, y como tal fue puesta a consideración de los trabajadores docentes universitarios. Cada Asociación de Base de la Federación analizó si esa propuesta era conveniente para el sector, teniendo en cuenta las perspectivas inflacionarios para el año en curso.
Con el mandato de cada asamblea, el Plenario de Secretarios Generales con representaciones de las 13 universidades nacionales federadas en CONADU, analizaron los resultados de la consulta y resolvieron por mayoría aceptar la oferta salarial. Similar camino recorrieron las demás Federaciones Gremiales llegándose con mucho esfuerzo a la elaboración del borrador del acta respectiva.
En ese marco, la conducción de CONADU considera necesario que “las autoridades del Ministerio revisen su posición para hacia el reconocimiento de un reclamo legítimo”. La recomposición salarial, que viene a tratar de revertir el proceso de amesetamiento que sufrieron los salarios de los docentes universitarios en el período 2009-2010, es una reivindicación que intenta sostener el proceso de mejora en la calidad y cantidad del salario de los docentes universitarios y profundizar definitivamente ese camino. (Agencia Paco Urondo)

06.04.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) En el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI) que se llevará a cabo del 6 al 17 de abril, habrá un documental danés dirigido por Ole Bendtzen llamado "Football Is God". La novedad del film, que tendrá una duración de 53 minutos, es que se centra en la vida de tres hinchas fanáticos de Boca, entre ellos la conocida "Tía", que cuentan su pasión por los colores azul y oro. El amor de los xeneizes por su club es reconocido en todo el mundo. De allí el mote de "mitad más uno" y "Jugador Nº 12". Ahora, esa pasión tendrá una película.

 
(Agencia Paco Urondo)
 

05.04.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Domingo a la noche, y buscando los clásicos programas políticos en la teve, uno se topa con “Chiche” Gelblung en canal 13. Ese “Chiche” que fue jefe de redacción en la revista Gente desde 1976 a 1978; años de plomo y militancia a favor del genocidio de Estado. Y de ya tantas otras cosas más. Sigue ahí, en el universo televisivo.

Hoy, este sujeto le entrega a sus televidentes la reaparición de Zulma Lobato, luego de su internación en un psiquiátrico. Internación producto del brote que sufrió en vivo y en directo gracias a la mala fe y los pocos escrúpulos de algunos productores y conductores de Crónica TV. Y “Chiche” se regodea en ese dolor ajeno y cercano, para difundirlo como espectáculo. Y le pasa a la protagonista de esta historia, invitada este domingo al programa, las imágenes de su brote en la televisión.
¿Hasta dónde estamos preparados para aceptar este tipo de contenidos en la televisión abierta? ¿Qué placer como espectadores nos provoca ese sufrimiento televisado? Una persona, Zulma, nos es presentada en un estado de vulnerabilidad extrema. Y en favor de sus intereses ligados al rating, son capaces de envolverla en una fantasía perversa que degrada su existencia. Porque juegan con sus sueños, sus deseos, sus realidades. “Soy una segunda Eva”, dijo esta noche de domingo. ¿Dónde esta Zulma? ¿Quiénes la impulsan y la empujan a esta realidad televisiva? Cuando mañana la dejen a un lado, cuando se apague la luz de esa cámara, ¿con quien se va a encontrar?
 
En el marco de la amodorrada ley de servicios audiovisuales, este caso es uno de los que nos impulsan a empezar a discutir qué contenidos queremos en los medios masivos de comunicación. Si no es un límite jugar con la psiquis de una persona, ¿dónde encontraremos ese límite? ¿Cómo podemos construir esos límites? ¿Puede el afán de lucro llegar a estos extremos? Podríamos pensar que en la realidad por fuera de los medios, ese afán de lucro que gobierna este sistema de producción produce aun mayores aberraciones. Pero esos son espacios en donde aún no hemos llegado como sociedad a intentar implantar una idea de justicia que compartimos. Y que incluso, cuando llegan a la pantalla comienzan a ser desbaratados: podemos pensar en las numerosas imágenes de trabajo esclavo que han aparecido últimamente y la clausura de esos espacios de esclavitud. En este caso, es frente a cámaras que se consuma esta acción deplorable. Es en los estudios de televisión donde se vulnera la integridad de las personas.
 
El articulo 3° de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, establece para los servicios de comunicación audiovisual y los contenidos de sus emisiones, entre otros, estos objetivos:  “La defensa de la persona humana y el respeto a los derechos personalísimos”; “La actuación de los medios de comunicación en base a principios éticos”; “Promover la protección y salvaguarda de la igualdad entre hombres y mujeres, y el tratamiento plural, igualitario y no estereotipado, evitando toda discriminación por género u orientación sexual”.
 
Todos estos objetivos han sido embestidos por el accionar que prácticamente todos los canales han llevado adelante respecto a la vida y la historia de Zulma Lobato. Especialmente, Crónica TV y “Chiche” Gelblung. Mientras seguimos sin novedades respecto a la Comisión Bicameral de Promoción y Seguimiento de la Comunicación Audiovisual, que debería designar al titular de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual; este tipo de practicas de la información continúan ligadas a los intereses particulares de los empresarios multimediáticos y no al interés social.
 
Desde aquí, le mandamos un beso a Zulma y a la luz de sus sueños; una victima de la realidad multimediada. Y el más profundo desprecio a aquellos que viven del dolor ajeno.(Agencia Paco Urondo)
 

04.04.2011

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Fue el poeta Atilio Castelpoggi, porteño y gangoso, que cantaba tangos y recitaba sin pudor alguno, el que calificó a Osvaldo Guglielmino como ítalo mapuche. Sin duda al vate, que suponía que al cruzar la General Paz las naves caían al vacío, le sorprendía el indigenismo de este gringo del oeste bonaerense.
Osvaldo nació pehuajense, aunque fue parido en French a unos pocos kilómetros, y como tal, cercano geográficamente al linqueño Jauretche, con quien tuvo tanto en común. Guglielmino sigue siendo hombre de su patria chica, aunque viva en el Barrio Norte porteño y aunque  sea uno de los visionarios de la Patria Grande. De esa Patria Grande que se va consolidando en nuestros días, cuando el metalúrgico Lula De Silva dijo, en presencia del aymara Evo Morales, de la militante de la JUP de los setenta Cristina Fernández, del milico patriota Hugo Chávez y del tupasaurio Pepe Mugica, aquello de que antes éramos enemigos y ahora estamos unidos.

Hijo de panadero, parece que su apellido gringo se origina en un Wilhelm tedesco. Fue a la  escuela primaria de pantalón corto y sabañones producidos por los helados vientos sureros, en épocas en que –recuerda- “la birome no existía”. De esos años, cuenta que le pasó “como le suele ocurrir a mucha gente, como le pasó al gran Dante Alighieri- había faltado la maestra de otro curso, y trajeron a los chicos al mío. A mi lado sentaron a una rubiecita que me llamó la atención y no pude dejar de mirarla. Y sentí que algo pasaba dentro de mí. Era ese sentimiento nuevo, seguramente, a pesar de ser tan joven en que empieza la diferencia de los sexos en la vida, pero pleno de espiritualidad y belleza. No podía sacarle la mirada. Eso quedó prendido en mí.” Más adelante, su espiritualidad se inclinaría a una morocha, Nelly la compañera de su vida.
Se recibió de maestro en la Normal pehuajense, y su padre, a quien no imaginamos como aquellos maestros de pala anarquistas que elaboraban irreverentes cañoncitos, vigilantes y bolas de fraile, le pudo costear estudios superiores. Se graduó en Letras en la Universidad de La Plata, la que la leyenda supone creación de Joaquín V. González, y que Osvaldo demostró que fue fundada por Rafael Hernández, el hermano menor de Martín Fierro.
Profesor y rector de su Colegio Nacional de Pehuajó, fue convocado por el ministro Anglada para ocupar la Dirección de Fomento y Estímulo Cultural a mediados de 1955. Osvaldo aceptó con poco sentido de la oportunidad. Buenos Aires había sido bombardeaba heroicamente por aviadores argentinos, y el gobierno de Juan Perón cayó en septiembre del mismo año. No faltó quien creyera que el maestro pehuajense era uno de los principales sostenes del tirano prófugo y, si había ganado sus cargos docentes por concurso, los perdió por bando militar.
Continuó entonces, desde una pequeña librería de su pueblo, la larga lucha por  una revolución cultural. La que había levantado banderas de soberanía política, independencia económica y justicia social, y que debía proyectarse hacia una integración de los pueblos hermanos de esta parte de América. La integración de una infinidad de Pehuajós, que sumara a gringos y a mapuches, a nietos de Martín Fierro, que después de la derrota de Pavón habían debido dejar la lanza, pero luchaban en los nuevos tiempos, con huelgas y sabotajes. Así habían de lograr, luego de dieciocho largos años, que volviera “algún criollo” –que penaba a quince mil kilómetros- “en esta tierra a mandar”.
Su pasión por Martín Fierro, lo llevó más allá de la literatura, que sin embargo nunca abandonó. Autor de poemas, como Ida y vuelta de Juan sin ropa (1949), Canto fundamental (1967), Poemas de la tierra (1987), y de ficciones y ensayos como una biografía de Rafael Hernández (1954), Las leguas amargas (1972), Perón, Jauretche y el revisionismo cultural (1998), sin descuidar la dramaturgia. Durante la tercera presidencia de Perón fue subsecretario de Cultura de la Nación.
Comprometido con el rescate de la identidad argentina enfrentó la falsa dicotomía sarmientina y publicó, en los años ochenta, un periódico de corta tirada y más corta vida que ostentaba orgullosamente el título de Barbarie. Luego cayó, como tantos, en la trampa del candidato que se disfrazaba de Facundo, y que le prometió una recuperación de nuestra identidad cultural, así como prometía una revolución productiva. Naturalmente, desengañado se apartó rápidamente. El embaucador debería agradecer la edad provecta del poeta, porque su santa furia daba como para degollarlo a la criolla.
Hombre de tierra adentro, no por ello desconocía el alma de la ciudad en que vive. Así escribió, con el seudónimo de Sotero Barroso, con el que se disimulaba durante la tiranía criminal del 76, su Canto a la vida rante:
Ha de volver la rante, la querida
Con los viejos laburos de la yeca
Y habrá de ser varón a cara y seca
Pa pitar ese faso de la vida
 
Durante los años oscuros colaboró activamente en el semi clandestino Pueblo Entero, que publicaba su gran amigo Fermín Chávez.
Siempre creyó que la educación era una parte de la cultura, por eso le sacó al farsante de Anillaco la promesa incumplida de convertir al organismo del Palacio Sarmiento en ministerio de Cultura, con Educación como una rama subordinada. También soñó, alguna vez, con la creación de una universidad inspirada en el pensamiento nacional, para formar los técnicos, los profesionales y, sobre todo, los pensadores, que se inspiraran en la identidad de nuestro pueblo. Que miraran el mundo desde aquí, y que de ese modo fueran instrumentos de la recuperación nacional.
Sus taitantos años no le han quebrado el espíritu ni la iniciativa, y sigue impulsando proyectos que bajo otras formas, son nuevas iniciativas para recuperar nuestra identidad cultural, gringa y mapuche, además de hispana y de todos los orígenes que han formado esta patria mestiza. Dios ha querido darle larga vida y pudo ver en estos años una Patria que, seguramente no hubiera esperado ver después de demasiados desengaños. Tanto ha sido el entusiasmo que lo mantiene vivo, que sigue produciendo como en su juventud. Acaba de dar a conocer La voz, obra sobre el Morocho del Abasto en la que junta lo literario con lo histórico, ya que desarrolla una teoría que vincula al zorzal con Pehuajó. Su amor por el gran poema nacional lo ha llevado a escribir, una versión para niños: Martincito Fierro.
Cuando el 28 de mayo de 2006 nos dejara el gran historiador nogoyaense, escribió su despedida en sentido soneto:
 
Fermín Chávez, tal vez con estos versos
Pueda llegar a vos donde arribaste,
A ese mundo distinto, y te olvidaste
De estos afanes nuestros tan diversos.
 
Ahora andamos, hermano, en Universos
Diferentes los dos. Vos te alejaste
Pero igual yo te escribo aunque dejaste
De estar aquí, y andamos muy dispersos.
 
Mas sigues con nosotros todavía
En tus libros de lucha compañera
Del bien, de la Verdad, de la Poesía.
 
Estás aquí en tu casa justiciera
Por el Pueblo y la Patria y por el Día
De ser nosotros según Dios lo quiera.
 
 
 
 
(Agencia Paco Urondo)
 
 

02.04.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) resolvió convocar a un PARO total de Actividades en las Universidades Nacionalespara el próximo martes 5 de abril. La última oferta del Ministerio de Educación había sido aceptada por un plenario de secretarios generales, pero 10 días después – y sin mediar explicación alguna – las autoridades siguen sin convocar a la Mesa de Negociación Salarial para la firma del Acta Acuerdo que regulará la mejora salarial de los docentes universitarios durante 2011.

Si bien desde el año 2005 se registró una importante recuperación de los postergados salarios de los docentes universitarios, nuestra Federación denunció el amesetamiento de este proceso entre 2009 y 2010, llegando en algunas categorías a registrarse una pérdida del poder adquisitivo. Aunque la oferta era inferior a la demanda por CONADU, luego de una largo debate que puso en consideración también el contexto político y social de la Argentina, nuestros afiliados decidieron por mayoría aceptar la propuesta presentada por el Ministerio de Educación en presencia del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
Una decisión difícil
La última propuesta salarial del Ministerio de Educación de la Nación fue recibida como una mejora respecto de las ofertas anteriores, y como tal fue puesta a consideración de los trabajadores docentes universitarios. Cada Asociación de Base de la Federación analizó si esa propuesta era conveniente para el sector, teniendo en cuenta las perspectivas inflacionarios para el año en curso.
Con el mandato de cada asamblea, el Plenario de Secretarios Generales con representaciones de las 13 universidades nacionales federadas en CONADU, analizaron los resultados de la consulta y resolvieron por mayoría aceptar la oferta salarial. Similar camino recorrieron las demás Federaciones Gremiales llegándose con mucho esfuerzo a la elaboración del borrador del acta respectiva.
Final abierto
Sin embargo y a diez días de recibida esta propuesta el Ministerio de Educación de la Nación demora inexplicablemente la convocatoria a la firma del acuerdo, poniendo en duda la culminación del proceso de negociación salarial en curso.
En defensa de la educación pública, entendiendo que la educación superior tiene un rol central en la construcción del Proyecto Nacional, y sabiendo que la dignidad de los trabajadores del sector es fundamental para tamaña tarea, consideramos inaceptable esta situación que nos obliga a recurrir a la acción gremial.
En reclamo de la inmediata convocatoria de la Mesa de Negociación Salarial para la firma del Acta Acuerdo respectiva, la Mesa Ejecutiva de CONADU - de acuerdo al mandato conferido por el último Plenario de Secretarios Generales- resuelve convocar a un PARO total de Actividades en las Universidades Nacionales para el próximo martes 5 de abril, instando al Ministerio de Educación a respetar la palabra empeñada en tiempo y forma.
Secretario de Prensa de CONADU - Federico Montero: 15 5 839 0087 (Agencia Paco Urondo)

01.04.2011

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Terminó el Festival Internacional de Cine Político, que se realizó en la Ciudad de Buenos Aires. Una primer entrega que tuvo como principales aportes posicionar este nuevo espacio de reflexión sobre/desde el cine; y retomar una vieja y actual discusión respecto al arte y su relación con su contexto histórico y social.

Buenos Aires se ha convertido en un espacio de variados y dispares festivales. Una capital en la que la cultura y el turismo han comenzado un perverso romance. No por nada el ex Ministro de Turismo, Cultura y Deporte de De la Rua, Hernán Lombardi, es el actual Ministro de Cultura y titular del Ente de Turismo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La unión entre la cultura y el turismo, dicen, sirve para vender de un modo sustentable diversas practicas estéticas. O lo que es decir, esteriotipar los rasgos culturales de un pueblo para el disfrute del viajante extranjero. Del festival del tango, al festival de cine independiente, o la noche de las velas que no paran de arder. Eventos culturales, ocasiones organizadas para el paseo y el disfrute.
En ese marco, este festival recuperó la veta critica y polémica que permiten los encuentros culturales que intentan no ser regidos por lógicas comerciales. El cine como acto político, como herramienta de discusión política. Ya el planteo del festival supera las pequeñas discusiones respecto al papel del arte con/en la sociedad. Y organiza un espacio de reflexión, de militancia. Sin intentar acallar la referencialidad política, transvertida tantas veces en la terminología de cine social. Cine político recupera el concepto de acción sobre la realidad, de ingerencia en ese espacio en disputa que son nuestras organizaciones sociales y su sistema de producción.
En este festival pudimos acceder a un cine que discute las practicas culturales y políticas hegemónicas, que permite difundir otros pensamientos posibles. Porque además, por político entendemos aquel cine que se enfrenta y denuncia un estado de cosas dado. Aunque el cine hollywoodense sea sumamente político también. Pero aquellas rubricas que intentaban menoscabar en el pasado las opciones culturales contra hegemónicas, hoy se transforman en los elementos estatutarios de definición y de identidad. Este cine tiene una opción política, una voluntad de poder.
Como primer encuentro, corrió con las falencias de un proyecto que comienza a construirse. Era de esperar una programación más plural, sobre todo en la competencia oficial. Y no pudo desmarcarse de ciertas lógicas festivaleras, tan impuestas por el mercado que aun no hemos puesto del todo en discusión. Presentaciones, brindis, lunchs, premios; que poco aportan a una modificación del espectador que buscada este cine. Tenemos que encontrar estrategias que posibiliten que el visionado del material audiovisual sea también un espacio de disputa, de transformación.
Y ADEMAS, FAVIO
Quien apadrinó el festival fue Leonardo Favio. Su obra alcanza a esta altura de su vida y de nuestra historia, un lugar preponderante en nuestra cinematografía. Pocos realizadores pueden nombrarse que alcancen su nivel estético y su compromiso político. Volver a ver tan siquiera Aniceto (2007), que abrió oficialmente el festival, alcanza para admirarse de las capacidades técnicas y poéticas superlativas que ha desarrollado Favio. Un renovador del cine, un creador que continua interrogando su propia obra, y con ella su historia y formación. Pudo ser la oportunidad ideal para relanzar en el marco del festival su formidable Perón: sinfonía de un sentimiento (1999). Obra polémica y fantástica, que permanece aun ocultada. Quizás el próximo festival pueda servir para desenterrarla.  (Agencia Paco Urondo)

26.03.2011

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Se cumplieron 35 años del golpe de Estado de 1976. De ese día a esta parte las interpretaciones sobre las causas, consecuencias y el sentido mismo del hecho variaron según el momento histórico y el grupo político que sostuvo cada visión.

La primera lectura sobre el golpe se produjo en el mismo momento en que se gestaban los hechos. Fue expuesta por las Fuerzas Armadas y por extensión la asumieron los grandes medios de comunicación, varios integrantes de distintos partidos políticos y la mayoría de las cámaras patronales. En este relato el golpe vino a frenar la subversión apátrida y restaurar en el país los valores occidentales y cristianos. Los militares constituían los guardianes últimos de la Patria para evitar que el país cayese en las garras del comunismo materialista y ateo que el enemigo “subversivo”, imbuido de ideologías foráneas disruptivas con el ser nacional amenazaba con implantar en todo el territorio argentino. Las Fuerzas Armadas sólo iban a admitir excesos y errores en esa lucha “justa” por defender los valores de Dios, Patria y Hogar.
Esta visión expresa el consenso inicial que tuvo el golpe en algunos sectores de la sociedad argentina. Sin llegar tal vez al grado de sofisticación paranoica del relato, muchas personas creyeron que la única manera de salir del “caos” que afectaba al país era que las Fuerzas Armadas asumiesen el poder. Actualmente esta interpretación es marginal y apenas es sostenida en algunos círculos trogloditas y retrógrados.
En forma paralela al retorno de la democracia ganó terreno una segunda interpretación, la teoría de los dos demonios. Desde esta visión, el país sufrió el enfrentamiento entre dos bandos autoritarios mientras la sociedad indefensa quedó a merced del fuego cruzado de los dos grupos. Quien primero formuló acabadamente esta visión fue el ministro del interior de Raúl Alfonsín, Antonio Tróccoli, en un programa emitido en julio de 1984 por Canal 13. Según Tróccoli: en las playas argentinas la irrupción de la subversión y el terrorismo alimentado desde lejanas fronteras terminó desatando una orgía de sangre y de muerte” mientra que la sociedad “se vio conmovida y sorprendida por esta violencia” reclamando a intervención del Estado". Sin embargo “lo menos que podía presuponer era que el propio Estado iba a adoptar metodologías del mismo signo, tan aberrantes como las que acababa de impugnar y que habían sido utilizadas por la subversión y el terrorismo”.
La formulación más paradigmática es el prólogo al Nunca Más: “Durante la década del 70 la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda." El enfrentamiento entre los dos demonios es presentado con un matiz: “… a los delitos de los terroristas, las Fuerzas Armadas respondieron con un terrorismo infinitamente peor que el combatido, porque desde el 24 de marzo de 1976 contaron con el poderío y la impunidad del Estado absoluto, secuestrando, torturando y asesinando a miles de seres humanos”. En este relato, a diferencia del de Tróccoli, se muestran un gran demonio y un pequeño demonio según sus grados de perversión. Aunque igualmente los dos sectores están “endiablados”. Este enfoque es complementado por el silenciamiento de la militancia política de los desaparecidos y la construcción de la imagen de la víctima inocente: “… porque se sabía de tantos que habían sido tragados por aquel abismo sin fondo sin ser culpable de nada”; “todos, en su mayoría inocentes de terrorismo o siquiera de pertenecer a los cuadros combatientes de la guerrilla”. En el fondo lo que se está cuestionando es el grado de aberración en la violencia empleada por la dictadura y no el fin último de erradicar la “subversión”.
Es evidente que este relato es funcional a la idea de la democracia como la panacea de todo. Bajo esa mirada la violencia desatada fue una degeneración de la falta de fe en el sistema democrático porque “únicamente la democracia es capaz de preservar a un pueblo de semejante horror”. En esta visión el conflicto no tiene cabida como tampoco la idea de que existen intereses objetivamente enfrentados en la sociedad. Todo enfrentamiento será una construcción artificiosa de los contendientes. Lo único permitido es un consenso insípido vaciado de contenido. Probablemente esta mirada siga siendo la que más recepción tenga en el grueso de la población, aunque ha perdido aceptación en importantes franjas de la sociedad argentina.
La tercera interpretación cobra fuerza e impulso con el vigésimo aniversario del golpe. Ejemplo de ese cambio lo refleja la amplia acogida que alcanzaron libros como “La Voluntad” de Martín Caparrós y Eduardo Anguita, “El presidente que no fue” de Miguel Bonasso, “No dejés que te la cuenten” de Ernesto Jauretche y la película de David Blaustein “Cazadores de Utopías”. El espíritu que está detrás de estas obras y de los actos en repudio al golpe es la reivindicación política de uno de los bandos enfrentados junto a la restitución de la identidad política y militante de los desaparecidos. Ya no se trata de presentarlos como víctimas inocentes sino como militantes comprometidos con un proyecto de país. Si se hace una crítica a tal o cuál metodología es a partir del reconocimiento de un espacio común compartido. No hay posibilidad para una postura equidistante en la antinomia entre el pueblo y los sectores dominantes. Quiénes adhieren a este relato se sienten parte de una fuerza derrotada, a diferencia del Nunca Más que se para desde una “indeterminada sociedad argentina”.
En su discurso de asunción Néstor Kirchner institucionalizó esta mirada. La reivindicación política que durante los años de resistencia al menemismo se hizo a favor de los desaparecidos cobró un nuevo impulso a través de la propia figura presidencial. El máximo mandatario se reconocía como parte del campo popular derrotado: "Formo parte de una generación diezmada, castigada con dolorosas ausencias; me sumé a las luchas políticas creyendo en valores que no pienso dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada." Soñé toda mi vida que éste, nuestro país, se podía cambiar para bien. Llegamos sin rencores, pero con memoria. Memoria no sólo de los errores y horrores del otro, sino también es memoria sobre nuestras propias equivocaciones.”
Lo que no está esbozado en el relato de Kirchner es el proyecto que encarnaron los militantes de los 70. En aquellos años, importantes sectores del campo popular lucharon por la Patria Socialista. La dictadura aniquiló todas las organizaciones que pelearon por esa perspectiva. Sin embargo el golpe no se agotó en ese punto También barrió con los patrones de equidad entre el Capital y el Trabajo que existía en Argentina y para llevarlo a cabo atacó los factores de resistencia que intentaron frenar la instauración del nuevo modelo. La intervención de la CGT y cientos de sindicatos y el asesinato y desaparición de miles de delegados sindicales son testimonio de ello. Cristina Fernández de Kirchner lo expuso claramente en el acto del 14 de septiembre del año pasado en el Luna Park: "La dictadura que vino a terminar, realmente, con el modelo industrial y de generación de trabajo ya que fue el 24 de marzo de 1976 donde se vino a destruir específicamente la matriz industrial de clase media y generadora de valor agregado que había significado el primer y el segundo gobierno peronista”.
Ese plan necesariamente avanzó contra los logros obtenidos en materia social por el FREJULI hasta por lo menos la muerte de Perón. En palabras de Cristina: “… en marzo de 1976 habíamos alcanzado eso que dijo el Cuervo, Juan -no me acuerdo cuál de los dos, el 50 y 50- éramos prácticamente el 50 y el 50 la participación del Producto Bruto entre trabajadores y empresarios y nadie puede creer, obviamente, que ese grado de participación se había hecho en apenas los tres años de gobierno que hubo del ‘73 al ‘76. Es que, pese a las dictaduras y a los gobiernos de facto, el modelo industrial, el modelo de generación de valor agregado, no lo habían podido destruir.”
Muchas de las medidas aplicadas por el FREJULI a partir de mayo de 1973 significaron un avance en las condiciones de vida de los sectores populares. El plan apuntaba a construir un proyecto de liberación, un capitalismo nacional o de bienestar, el nombre no importa tanto. Lo importante es que los ejes rectores del modelo pasaban por encuadrar y disciplinar al capital para que cumpla una función social, como bien lo expresa la filosofía peronista.
El kirchnerismo retomó ese proyecto frustrado. Por eso intenta construir, no la Patria Socialista como soñaron muchos militantes, sino un modelo de crecimiento con inclusión como estaban en las bases programáticas del FREJULI. Un proyecto cuyo primer intento de destrucción lo encarnó Isabel con el Rodrigazo en 1975 y cuya demolición definitiva estuvo a cargo de la dictadura y posteriormente del menemismo. Un plan que se valió de instrumentos de gestión estatal que hoy retoma el kirchnerismo como la intervención en los mercados agopecuarios, la regulación de capitales, el control de precios y otros que están en agenda para ser aplicados como la regulación del crédito bancario. Si al kirchnerismo cabe caracterizarlo como setentista es por estas razones y no tanto por su condición de continuador de la Tendencia.
En su primer discurso como presidente Néstor Kirchner lo planteó claramente: "En nuestro proyecto ubicamos en un lugar central la idea de reconstruir un capitalismo nacional que genere las alternativas que permitan reinstalar la movilidad social ascendente." Está en nuestras manos consolidar y profundizar este modelo para beneficio de millones de argentinos. Ese será el mejor homenaje que se le pueda realizar a los 30.000 compañeros-desaparecidos. (Agencia Paco Urondo)