Política //// 29.03.2016
"Se van a dar muchos movimientos dentro del peronismo, en el PJ y afuera"

El politólogo Nicolás Tereschuk analizó los primeros 100 días de gestión de Mauricio Macri. El gobierno de Cambiemos, la oposición del peronismo y la visita de Obama. 

Por Boris Katunaric y Josefina Figueroa
APU: ¿Qué balance se puede hacer de estos 100 días de gestión macrista?
Nicolás Tereschuk: Partiría de algunas premisas. Por un lado, entender el contexto de su asunción. Es el primer presidente desde el 83 que no proviene ni del radicalismo ni del peronismo. Además, forma parte de una familia que era dueña de un grupo económico. Es el primer mandatario elegido en una segunda vuelta. Tiene un voto muy localizado espacial y socialmente. Tiene la particularidad de no haber ganado en provincia de Buenos Aires, ni en el norte ni en el sur del país. Pero también acumula mucho poder, dado su dominio en Nación, PBA y Ciudad, el apoyo de los grandes medios de comunicación, un sector importante del Poder Judicial y en materia de política internacional, el apoyo de los países industrializados. Hay que ver cómo utiliza esos recursos para afrontar sus debilidades, cómo puede ser la debilidad que tiene en el Congreso. Por esas contradicciones están marcados estos 100 primeros días.
APU: ¿Cómo analiza la incorporación de CEOs de grandes empresas?
NT: Tiene que ver con consolidar un recurso que tiene, como es el apoyo de los grandes empresarios. El gobierno de Cristina tenía una tensión fuerte con esos empresarios. Vamos a ver cómo utiliza esos recursos que cuenta a favor para avanzar sobre sus debilidades. Por eso está pensando en implementar el Plan Belgrano para tratar de mejorar su performance en las provincias de norte, donde no ganó. O ahora esta noticia que trascendió en torno a dividir Lomas de Zamora y La Matanza. Es solo una idea pero puede pensarse en esta lógica de fortalezas y debilidades que te proponía.
APU: Hablaba del apoyo de los grandes medios. Tanto Clarín como La Nación están llevando adelante una doble estrategia, de apoyo al macrismo por un lado y de estigmatización contra el kirchnerismo por el otro. ¿Lo ve así?
NT: Podemos verlo en relación a lo que veníamos planteando. Es un gobierno que tiene una particularidad: la población tiene una opinión dividida sobre lo que fue el gobierno anterior. Por eso Macri tiene que explicar algo que no está muy claro para toda la sociedad. Además, se vio un cambio en estos 100 días. Han crecido las críticas al kirchnerismo porque las políticas económicas no están dando las buenas noticias que esperaban desde el gobierno nacional.
APU: ¿Cómo ve al peronismo de la oposición?
NT: Miro lo que pasó en la década del 80, donde al peronismo le tocó estar en la oposición, incluso en los primeros años también perdió la provincia de Buenos Aires. Lo que ves es una atomización muy grande. Al principio del gobierno de Raúl Alfonsín, Carlos Menem se pegó mucho al gobierno nacional. Después marcó diferencias. Se van a dar muchos movimientos, dentro del PJ y por afuera. No hay un liderazgo claro. Esos movimientos se dan también en el sindicalismo, donde hay dirigentes que estuvieron muy cerca en algún momento de Macri y ahora marcan más distancia.
APU: ¿Cómo ve lo que está ocurriendo en el Congreso?
NT: En Diputados el Frente para la Victoria mantuvo un buen número de legisladores, más allá del bloque que se fue con Diego Bossio. Finalmente en la votación mantuvo bastante cohesión. En Senadores es diferente pero también más previsible. Desde el 83 para acá, el PJ ha tenido mayoría en el Senado. Hoy tiene una mayoría muy importante, casi como nunca. Pero desde siempre el PJ no ha tenido una estrategia de obstaculizar. Prefiere negociar. Dejar que el Ejecutivo puede llevar adelante su plan de gobierno y negociar obras (u otras cosas...) para las provincias.
APU: ¿Cómo analiza al macrismo en el contexto regional?
NT: Está la visita de Barack Obama: es un presidente que se va este año y que quiso dar un mensaje claro con su visita. Cuando asumió, hace 8 años, la región estaba en pleno giro a la izquierda. Ahora, Obama quiere mostrar como un éxito de su política hacia la región lo que sería un giro a la derecha. Es un momento delicado para la región, por el fortalecimiento del dólar, la baja en los precios de las materias primas, los problemas que tienen los BRICS, la crisis en Brasil. En ese contexto queda por ver lo siguiente: si se le está complicando gobernar a las administraciones de izquierda (como puede pasar en Venezuela o Brasil) o si está complicando para cualquier gobierno, también de derecha. Cuando tuvimos problemas en el frente externo tuvimos mucha inestabilidad política, y eso lo sufrieron gobiernos que no eran revolucionarios ni mucho menos.