Política //// 31.01.2019
Patagonia Rebelde: ¿Qué se pone en juego en las elecciones de Neuquén?

El 10 de marzo, se desarrollará en la provincia patagónica la primera elección del año. Peronistas y kirchneristas buscarán hacerse un lugar frente al poderoso Movimiento Popular Neuquino.  

Por Emanuel Gimenez

La Patagonia es una inmensidad hermosa de apreciar, pero a la contracara del turismo social y mediático, el costo de vida aumenta desproporcionalmente al resto del país y su riqueza codiciada por las multinacionales convirtieron sus tierras en un centro de una disputa geopolítica de recursos y por ende en un comodín para el gobierno nacional. Con el clima electoral acercándose se abre una esperanza unificadora del peronismo y el campo popular en las provincia que busca hacerse del poder federal para enfrentar al neoliberalismo. Este año las fechas son disruptivas: para Neuquén el 10 de marzo ¿Cuál es el desafío? ¿Cuáles son las esperanzas y sus límites? ¿Cómo afectó el modelo propuesto por Cambiemos a la vida común? ¿Qué intereses representan los gobiernos locales? En este año que propicia a ser una de las bisagras históricas para el futuro de la Argentina, y hacia el sur... 

Neuquén, país, país 

El 10 de marzo son las elecciones en Neuquén, la primera de importancia para el país. Ante este panorama el peronismo neuquino se presenta bajo la plataforma de Unidad Ciudadana en una coalición con el Frente Neuquino, de impronta local, con una fuerte participación de organizaciones populares y partidos de centroizquierda que lleva años consolidando la figura de Ramón Rioseco. El dirigente es actual parlamentario del Mercosur y exintendente de la ciudad de Cutral Có, pueblo petrolero que se volcó a las calles cuando YPF fue extranjerizada y cientos de familias se quedaron sin trabajo en los furiosos 90’.

De aquella militancia nacida de la urgencia construyó su figura pública, es estimado por Cristina Fernández, aunque armó su política por fuera del peronismo kirchnerista provincial tras la derrota en 2015. En estas elecciones de nuevo la urgencia los volvió a juntar. Él es candidato a gobernador y su mayor anhelo es ganarle al histórico partido provincial Movimiento Popular Neuquino (MPN), aliado del gobierno nacional, que hace 58 años está en el poder. “Nosotros estamos trabajando hace mucho tiempo para construir un espacio político y una propuesta alternativa para toda la provincia, que tiene que ver con cambiar el paradigma de un gobierno que entendemos que es parte del pasado”, aseguró. 

Está acompañado por el actual diputado nacional por el FpV Darío Martínez, presidente del PJ neuquino y uno de los que más ha exhibido las problemáticas patagónicas en el Congreso frente al neoliberalismo que se expande como un virus incontrolable. Además, en la capital neuquina Unidad Ciudadana-Frente Neuquino busca revancha para enfrentar a Horacio “Pechi” Quiroga, un histórico radical alistado en Cambiemos, intendente de la ciudad de Neuquén desde el 2003 hasta la fecha, salvo en el periodo 2009-2011 en el que fue diputado nacional, máximo representante de la derecha neuquina. 

Por último, destaca en el armado Soledad Saraburu, secretaria general del Movimiento Evita, vicepresidente electa del PJ y candidata a quinta diputada provincial. Destaca dos puntos estratégicos: la soberanía de los recursos naturales y la importancia del feminismo en la construcción de un frente político que ofrece una alternativa a todo paradigma político y cultural adverso. 

Feminismo popular: agenda y desafíos

“El feminismo tomado por el peronismo es una obligación, siempre se caracterizó por tomar las demandas de la sociedad y hacerlas bandera. Nosotras bregamos por el feminismo popular que se hace con y para las mujeres de a pie, que de hecho muchas no se consideran feministas y sin embargo hay un abrir los ojos en el empoderarse, en darse cuenta que es fundamental para sensibilizar en las desigualdades que nos afectan, y se percibe que siempre las mujeres es mucho más difícil", recordó Saraburu. 

"Inclusive la política, la ley de cupo que nos permitió tomar la responsabilidad y salir de la militancia de base a la toma de decisiones, sin embargo  visibilizarnos y discutir otro modo de la política, es todo un desafío sobre todo en organizaciones mixtas. Por ello el feminismo que peleamos no es sólo por el cupo, es por la verdadera igualdad de género en los espacios del Estado y en la sociedad toda", insistió. "Muchas de las mujeres que conformamos el frente venimos encontrándonos, somos de diferentes espacios y estamos convencidas de que debemos hacer un trabajo sostenido. En ese sentido la ley Micaela, que plantea capacitación en género en todos los áreas del Estado como un requisito fundamental para acceder y ascender a todos los puestos del Estado, es sin duda es algo que vamos a motorizar”, resumió.  

La unidad 

La unidad se ha convertido en un buen negocio para muchos opositores continuadores del ciclo liberal-conservador, para los medios hegemónicos y las consultoras del sistema financiero. Sin embargo la unidad siempre está presente en el imaginario popular y en la acción política de la sociedad, más en situaciones de crisis, bajo el lema de “la unidad de los argentinos” o “la unidad del pueblo” se prometen distintas salidas. 

Respecto a ello Saraburu aclara: “La característica que tiene esta unidad es que venimos de lugares muy diferentes, entonces esto nos obliga a pensar los acuerdos, pudimos ver que la contradicción principal es que el macrismo sigue avanzando y tanto Gutiérrez y Quiroga, los dos candidatos a gobernadores  representan las políticas neoliberales acá en la provincia. Se pelean para sacarse la fotos con Macri”.

En esta realidad volátil la unidad para enfrentar el ajuste sucede cuando se va trasladando la crisis de la nación a las provincias y cada territorio incorpora los conflictos en su agenda, los enfrenta o convalida según las identidades políticas en juego. Por ello las elecciones provinciales tienen su propio tinte, son grandes nudos a desenredar por el poder, dan muestras sobre el comportamiento social frente a los modelos económicos y políticos vigentes, canalizan expectativas, liberan incertidumbres y preparan escenarios nacionales.

Vaca Muerta, ¿vaca atada?

En Neuquén todo está claro, la ruleta del G20 apuntó al gas y petróleo de Vaca Muerta, que es la nueva joya argentina del siglo XXI ofrecida a las multinacionales mientras el gobierno busca trazar la nueva “conquista del desierto” y colocarla como fondo de garantía. Desde que el autoabastecimiento energético pasó a ser una prioridad del Estado con la Ley de Soberanía Hidrocarburífera y recuperación de la mayoría accionaria de YPF en 2012 se incentivó la exploración y la inversión en la cuenca neuquina con la empresa nacional a la cabeza, en el tema energético los subsidios fueron en aumento de un 2% a un 10% del gasto público durante todos los gobiernos kirchneristas que buscaban alivianar el costo energético de las familias. 

Desde que Cambiemos ocupa el gobierno las políticas macroeconómicas mutaron bruscamente, se eliminaron los subsidios para cumplir con los requerimientos del endeudamiento externo, se eliminaron las retenciones a las exportaciones de crudo, se fueron liberando las trabas a las exportaciones de gas, así como los precios del combustible y se dispuso la cotización internacional del barril como precio interno, básicamente en un esquema tendiente a la apertura de mercado y la desregulación. 

El sector muestra una fuerte concentración, son 10 empresas las que controlan las operaciones: Total, francesa, Exxon, estadounidense, Shell, anglo holandesa, Vista Oil & Gas, mexicana son las 4 empresas que más concentran mayor superficie, seguidas están las nacionales, YPF, Pan American EneRGY (PAE), Tecpetrol, Pluspetrol, Pampa Energía y la provincial Gas y Petróleo del Neuquén (GyP). Mientras estas empresas aumentan sus balances, su comportamiento rentista ha ganado en los últimos años frente a las inversiones necesarias, junto a ello las reformas jurídicas y laborales buscan flexibilizar los contratos y reducir los costos en los salarios son parte de la agenda del con la que el gobierno y las empresas trazan el destino energético del país. 

Una cuestión importante es el conocido método de la fractura hidráulica y su impacto ambiental y social. Posee una alta mortalidad laboral, en lo que va del 2018 murieron 5 obreros en la cuenca neuquina, esto se ve agilizado por el régimen laboral firmado en “acuerdo por Vaca Muerta”. También ha dado las primeras muestras de contaminación con derrames de varias hectáreas, que como último suceso está la detención el 7 de enero del fotógrafo alemán Stefan Borgnardt por pasar a enfocar esa realidad, fue liberado tras 4 horas de maltratos en la Comisaría 10 de Añelo, además se investigan los fuertes temblores en Sauzal Bonito, paraje aledaño a los pozos del yacimiento Fortín de Piedra, una zona que por sus condiciones geológicas naturales es libre sismos . Sumado a ello en Loma Campana, la zona dentro de Vaca Muerta que explota YPF-Chevron está sobre la comunidad mapuche Campo Maripe, quienes vienen denunciando la situación de usurpación de tierras y el procesamiento a dirigentes de la Confederación Mapuche de Neuquén por la Justicia Neuquina. 

Vaca Muerta además de ser la  gran esperanza del macrismo para mostrarse al mundo como una economía atractiva, pregona una matriz energética que representa aún 87% de nuestro consumo y que trae consigo altos niveles de conflictividad ambiental y social. ¿Como se trata esta situación? Esto se realiza con control del Estado, que hoy no está, lo que se produce se debe invertir para mejorar la calidad de vida de la gente no para seguir concentrando la riqueza en algunos grupos. No hay que esquivar la discusión del medio ambiente, los gobiernos peronistas en la Patagonia debemos plantear el tema del control sobre la explotación del petróleo porque es una manera de cuidar nuestros recursos.