Política //// 24.04.2018
¿Intratables intervino el PJ?

El estudioso en peronismo Pablo Vázquez analiza la intervención del PJ por la jueza María Servini de Cubría. "Más allá de futuras decisiones judiciales, el rol del peronismo -que excede el aparato partidario- debe ser una voz de alerta ante el proyecto recesivo, en todos los aspectos, de Macri y ofrecer una alternativa valedera".

Por Pablo Vázquez*

Lo que días atrás parecía otra muestra de abulia institucional en la conducción del Partido Justicialista, ante la continuidad de José Luis Gioja, se transformó día atrás en un torbellino de denuncias, gritos y empujones por cortesía de Luis Barrionuevo y amigos, ante una intervención ordenada por la jueza Servini de Cubría, dando pie a los medios concentrados para que machaquen por la continua “barbarie” peronista.

Medio flojo de papeles al inicio del siglo XIX, entre la impronta de mando de hecho de Néstor Kirchner y la intervención en las sombras de un tal Ruiz, el PJ anduvo como apéndice del gobierno del citado Néstor y de Cristina Fernández sin darle mucha autonomía, ya que los sectores más conservadores y anti K del peronismo campeaban a sus anchas entre los vericuetos del “gigante invertebrado”.

Aun siendo un mero “instrumento electoral”, más a nivel nacional, ha sabido tener una mejor vida interna. De hecho son los PJs provinciales y distritales quienes contienen una mayor participación de la militancia y la dirigencia, mientras la casa de la calle Matheu sirve de marco para las puntadas finales de las “roscas” más elevadas.

Que Luis Barrionuevo sea la voz de la unidad en el peronismo, y que sume a Carlos Campolongo y Julio Bárbaro, “viejos vinagres”, habituales opinadores de Intratables y otros programas televisivos de igual calaña donde despotrican como onanistas contra Cristina y “los K”, como sus adláteres provoca risa y estupor a la vez, no dando muchas esperanzas de pluralismo.

Dicha intervención aparenta poner “en caja” a los PJs provinciales con alguna inclinación K (Santa Fe, Buenos Aires y el PJ porteño), pero no intervenir la sede cordobesa, quienes sueltos de cuerpo declaran “no participar del PJ nacional”, lo que sería para cualquier partido excusa de intervención más que fundada.

Así, por la sede barrionuevista, discurrirá la flor y nata de la rosca improductiva de diletantes, con vientres prominentes y tinturas varias,  que aúllan como posesos el recitado de las “20 Verdades”, mientras esperan algún conchavo de los Ceos amarillos.

Mientras tanto Gioja apela la decisión judicial ante tribunales de alzada y se ampara en el apoyo del justicialismo bonaerense, y en otras autoridades partidarias provinciales, desconociendo lo que pueda realizar Barionuevo, esperanzado en sumar a Massa, Randazzo, Duhalde, Urtubey, De La Sota, Pichetto y demás peronistas anti K de la juntada de días atrás en  Gualeguaychú, más al gusto y paladar de Cambiemos.

¿Estrategia electoral macrista o simple oportunismo de resentidos ante la conducción de Gioja? Asemeja más un armado de un PJ, con miras cortas y pene flácido, que garantice un triunfo oficialista y obligar al peronismo k a recostarse en Unidad Ciudadana.

Más allá de futuras decisiones judiciales, el rol del peronismo -que excede el aparato partidario- debe ser una voz de alerta ante el proyecto recesivo, en todos los aspectos, de Macri y ofrecer una alternativa valedera, encarnada en un proyecto superador y con una dirigencia a la altura del desafío histórico actual.

* Politólogo: Docente en la UCES; Miembro de los Institutos Nacionales Eva Perón y Juan Manuel de Rosas.