Patria Grande //// 09.03.2018
“Todos somos Venezuela”

Bajo ese nombre se llevó a cabo en Caracas, entre el 5 y 7 de marzo, una Jornada Mundial de Solidaridad con la Revolución Bolivariana. El legado de Chávez, a cinco años de su muerte. Los desafíos actuales. Las elecciones del 20 de mayo. El ALBA y una moneda para sortear la hegemonía del dólar.

Por Geraldina Colotti, desde Caracas (*)

“Cuba y Venezuela, una sola bandera”. La sala del Teatro Carreño aplaude, de pie. Entre el público y en el podio, más de trescientos delegados, provenientes de los cinco continentes. El presidente Nicolás Maduro condecora con la Orden de los Libertadores y una réplica de la espada de Ezequiel Zamora a Víctor Gaute, coordinador general de las misiones cubanas en Venezuela. Se concluyen así las jornadas de solidaridad internacional tituladas “Todos Somos Venezuela”.

Bajo la misma sigla se presenta también un nuevo movimiento, que hará su debut electoral en las presidenciales del 20 de mayo. En su dirección, la presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente, Delcy Rodríguez, presente en la mesa de la jornada final junto a la docente mejicana Ana Esther Ceceña, el ministro de Cultura Ernesto Villegas y Adán Chávez.

Constituyente, vicepresidente de Relaciones Exteriores del PSUV, Adán es hermano del ex presidente Hugo Chávez, desaparecido el 5 de marzo de 2013. A cinco años de su muerte, Venezuela recuerda también así la figura del Comandante y renueva su herencia. “No debemos recordar a Chávez con llantos y tristeza, le haríamos un agravio –ha dicho Maduro–. Chávez era energía, alegría, profundidad, lealtad al socialismo como único camino hacia la humanidad”.

Jornadas de mucho trabajo y reflexión –ha dicho Delcy Rodríguez– que abrió una brecha en la campaña de linchamiento mediático desencadenada por los grandes medios contra la Venezuela bolivariana.

Cinco fueron las áreas temáticas afrontadas en forma de seminario: una dedicada al género y la libertad de las mujeres, en vísperas del 8 de marzo; una segunda concerniente a la juventud y a las nuevas banderas antiimperialistas; una tercera sobre el trabajo y sus trabajadores, vanguardia en la lucha anticapitalista; la cuarta giró en torno a la Constituyente y el diálogo; y una quinta refirió a la comunicación y las estrategias para combatir la ofensiva de las grandes corporaciones y las estrategias que responden al complejo militar industrial.

De la discusión nació la Declaración de Caracas, suscrita y aprobada por los participantes. Ana Ceceña la leyó durante la jornada conclusiva. Éste es el propósito:

Nosotras y nosotros, ciudadanas y ciudadanos de diversos países, movimientos y organizaciones sociales, partidos políticos, mujeres, jóvenes, trabajadoras y trabajadores, creadores e intelectuales, campesinas y campesinos, religiosas y religiosos, reunidos en Caracas los días 5,6 y 7 de marzo del 2018, reafirmamos nuestra solidaridad y apoyo militante al pueblo venezolano, a la Revolución Bolivariana y a su gobierno popular, dirigido por el compañero Nicolás Maduro Moros”.

En quince párrafos, que pueden leerse en este enlace, el documento repudia “enérgicamente” el gravísimo incremento de agresiones contra la democracia y la soberanía de Venezuela por parte del gobierno guerrista de Donald Trump, de las grandes corporaciones globales y del complejo militar industrial y se denuncian sus intentos.

El ataque a Venezuela -manifiesta– se encuadra en una estrategia global de neocolonización de América Latina y el Caribe, para tratar de someter nuevamente a los pueblos que han alzado la cabeza: resumiendo, “la vergonzosa doctrina Monroe”, ya en marcha en diversos países del continente.

Una operación que busca destruir la integración latinoamericana llevada a cabo desde Fidel a Chávez con la creación del ALBA y de otros organismos regionales basados en los intercambios no asimétricos. La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América se reunió en Caracas el lunes, acompañando las jornadas dedicadas a Chávez. Una presencia concreta y simbólica en un momento en el que el imperialismo quiere apretar la cuerda de la horca alrededor de Venezuela, tratando además de involucrar a algunos gobiernos de la región en “operaciones políticas, diplomáticas y también militares contra la República Bolivariana de Venezuela”, como ha denunciado la Declaración de Caracas.

Los países del ALBA han reafirmado el apoyo a Venezuela y propusieron San Vicente y Granadinas como sedes de la Cumbre de las Américas: desde la próxima, que se desarrollará en Perú el 13 y 14 de abril, los países neoliberales del llamado Grupo de Lima quisieran expulsar a Venezuela y han declarado a Maduro persona no grata. Pero el presidente de Venezuela reafirmó su firme voluntad de participar. Es más, llevando la espada de Bolívar, el Libertador que difundió el sueño de una Patria Única para América Latina. Los países del ALBA han apoyado el propósito de Maduro y rechazaron con una declaración conjunta las injerencias y las sanciones impuestas por los Estados Unidos y Europa.

En las próximas semanas, el ALBA realizará una reunión para decidir un plan económico unitario en el que se discutirá la adopción y uso del Petro, la criptomoneda inaugurada por Venezuela para sortear las sanciones y para desvincularse de la hegemonía del dólar. En la jornada conclusiva de “Todos Somos Venezuela”, Maduro ha confirmado la voluntad de ir a Lima, confiando en los movimientos sociales y sindicales que han organizado para aquellos días una movilización.

Dice la declaración de Caracas:

Las impresentables élites regionales guían el saqueo de sus pueblos, entregan la soberanía a las multinacionales, incrementan la pobreza, la desigualdad y violan los derechos humanos, les falta toda autoridad moral y política para criticar la democracia venezolana”.

Después de advertir “al imperialismo y sus lacayos” que no deben agredir a Venezuela porque de lo contrario la Patria de Simón Bolívar, como más de 200 años atrás, “será nuevamente la tumba del imperialismo”, el texto de los internacionalistas apoya las decisiones del ALBA y las elecciones presidenciales, regionales y de consejeros comunales, fijadas para el próximo 20 de mayo.

Elecciones que las derechas rechazan luego de haberlas pedido a viva voz, puestos a raya por el deseo del padrino norteamericano. Elecciones que los Estados Unidos y la llamada “comunidad internacional” quieren desconocer.

“Venimos de la lucha armada, pero en un cierto punto, también fuertes de aquella experiencia, hemos decidido de retomar el camino de la paz”, ha dicho Adán Chávez, recapitulando la historia que ha llevado a la Revolución Bolivariana: que llega a la vigilia de la elección número 25.

(*) Traducción a cargo de Gabriela Pereira. Original en italiano, publicado en Faro di Roma, de Roma, Italia.