fbpx “Estados Unidos no soporta que tomemos nuestras propias decisiones” | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Patria Grande //// 24.01.2018
“Estados Unidos no soporta que tomemos nuestras propias decisiones”

Ante una multitud que se movilizó a Porto Alegre contra la condena en segunda instancia, Lula brindó un discurso de fuerte contenido geopolítico. “Yo sé lo que costó derribar el ALCA”.

Por Santiago Gómez
Desde Porto Alegre

Un día antes que el Tribunal Federal Regional Nº4 absuelva o mantenga la condena que el juez Sérgio Moro dictó contra Luiz Inácio Lula da Silva, el ex dirigente sindical junto 70 mil personas que se movilizaron desde distintos puntos del país hasta Porto Alegre para brindarle su apoyo. El ex mandatario señaló que lo que está en juego no es su candidatura sino la soberanía nacional. “Nunca se aguantaron que tomáramos nuestras propias decisiones, la integridad latinoamericana, por eso derribaron a Dilma”.

Acompañado de la ex mandataria Dilma Rousseff, el líder del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), João Stédile; el secretario de la Central Única de los Trabajadores (CUT), Vagner Freitas; la presidenta del Partido de los Trabajadores, Gleisi Hoffman y el joven líder del Movimiento de Trabajadores Sin Techo, Guilherme Boulos, entre otros dirigentes del país, Lula dio un discurso centrado en un análisis geopolítico sobre el momento que vive el país.

Comenzó anunciando que no hablaría del juicio ni de la justicia, “porque tengo abogados competentes que ya probaron mi inocencia y porque creo que aquellos que van a decidir deberán atenerse a los autos del proceso y no a las convicciones políticas de cada uno. Vine para hablares de Brasil, de la soberanía nacional, de la integración latinoamericana, del fortalecimiento del Mercosur, contra la destrucción de la legislación laboral y la barbaridad que quieren hacer con el sistema previsional”.

El ex Presidente colocó el eje de su discurso en el derecho del Estado a decidir sobre el destino de sus recursos naturales, destacó la posición estrategia que ocupa el país en el continente, recordó que comparte frontera con 10 estados, así como advirtió sobre el  interés extranjero en las tierras del Amazonas y los recursos petroleros. Lula resaltó una y otra vez la injerencia de los Estados Unidos en los asuntos locales y regionales.

“Yo sé lo que fue el sueño de construir una Patria Grande en América Latina. En Mar del Plata acabamos con el ALCA y fortalecimos el Mercosur. Yo sé lo que significaba la creación de los BRICS, fortalecer nuestras relaciones con África. Ellos nunca aceptaron que Brasil fuera soberano. Yo sé lo que fue crear la CELAC y del coraje de hacer una reunión sin Estados Unidos y Canadá, pero con Cuba, que había sido echada de la OEA”, destacó. Además, el ex mandatario se ocupó de recordar que tras el descubrimiento de las reservas petroleras del pré-sal, Estados Unidos reinstaló la Cuarta Flota y puso sus buques frente a Brasil.

Lula recordó la primera reunión que tuvo con George Bush siendo presidente electo, en la que el mandatario de los Estados Unidos lo invitó a participar de la guerra contra Irak. El ex presidente brasilero señaló que sabía que era  mentira que el gobierno de Sadam Houssein tenía armas químicas, porque el diplomático brasilero José Mauricio Bustani, era responsable de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas. “Mi país queda a 14.000 km de Irak, no conozco a Sadam Husein y la guerra que quiero hacer es contra el hambre”, le contestó.

“Soñamos y probamos que era posible construir un país diferente, que generase empleo formales, que las personas pudieran tener un aumento salarial y que los trabajadores que menos ganaban tuvieran aumentos mayores que los otros. Conseguimos probar que era posible asegurar en este país que todos pudieran desayunar, almorzar y cenar todos los días. Ese país lo construimos y es por esas conquistas que estamos viviendo lo que estamos viviendo ahora”, afirmó Lula.

Mercado y medios

Ante la incertidumbre de saber si Lula podrá competir o no en las elecciones, y las diversas operaciones mediáticas al respecto, el ex dirigente sindical de los metalúrgicos se ocupó de transmitir un mensaje al sector económico. “Yo no necesito del mercado, necesito de empresas productivas, de la agricultura familiar. Dicen ¿El mercado tiene miedo de Lula? Cuando la crisis es en Estados Unidos ellos no tienen el coraje de dar ni un palpito”, aseguró, para luego agregar: “No me conformo con una élite subalterna que habla grosero con Bolivia y como un gatito con los Estados Unidos”.

Lula señaló que siente pena de los periodistas que trabajan en Brasil, que salen a hacer las coberturas con la orden de lo que no puede decir y “ay de ellos si no cumplen”. Pidió la democratización de la prensa y llamó la atención sobre el hecho de que para acceder a ciertas informaciones es necesario leer periódicos extranjeros.

“Veo a los medios tratando de hacer pasar un crecimiento económico que no está ni en el salario de los periodistas. Intentan vender una estabilidad que sabemos que no existe, porque la estabilidad depende de la credibilidad del gobierno. Le recomiendo a las élites que lean New York Times o El País de España para ver la falta de coraje de nuestros medios de comunicación”, dijo el ex mandatario.

Autocrítica

“Ellos saben que si hay alguien que sabe cuidar de Brasil y del pueblo somos nosotros. ¿Hicimos todo? No. ¿Erramos? Sí. ¿Por qué ellos están destruyendo y nosotros no estamos reaccionando como deberíamos? Porque inventaron una enfermedad grave: Dilma, PT y la izquierda. Anestesiaron, contaron mentiras, destruyeron el imaginario de la población brasilera. Tiraron a Dilma y el PT del gobierno y continuamos anestesiados. Ahora estamos reaccionando”, destacó.

Lula anunció que en febrero retomará sus caravanas, que continuarán por Rio Grande do Sul. Manifestó su interés de juntarse en la frontera con Uruguay para conversar con el ex presidente José Mujica y llamó a la población gaúcha a recuperar la participación. “La primera vez que estuve aquí me dijeron que esta era la región más politizada del país, me hablaron de la conciencia política de Porto Alegre. Lamento decirles que las cosas han cambiado, que este pueblo se volvió muy conservador y así fue que eligió a Ivo Sartori como gobernador. Es hora de que reaccionen”, afirmó.

Después de repetir que seguiría luchando todo el tiempo que le quede de vida, dio por finalizado el  acto.