fbpx Crisis fronteriza entre Venezuela y Colombia, lejos de una solución
Patria Grande //// 02.09.2015
Crisis fronteriza entre Venezuela y Colombia, lejos de una solución

Luego del revés en la OEA el Presidente Juan Manuel Santos desiste de acudir a Unasur y Nicolás Maduro busca una reunión “cara a cara”.

En su alocución para todo el país, Santos lamentó la situación que se registró con la Organización de Estados Americanos y dijo que acudirán a nuevas instancias multilaterales para proteger los derechos de los connacionales que están siendo vulnerados por Venezuela. “Pudieron más la ideología y los intereses monetarios que las razones humanitarias”. Por esto anunció que la canciller colombiana, María Ángela Holguín, acudirá ante el Presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Así mismo pondrá el caso a consideración del Secretario General de Naciones Unidas, ante el Alto Comisionado de Derechos Humanos en Ginebra, y ante la Organización Internacional de Migraciones. El presidente Santos anunció que además que se divulgará lo que ocurre en la frontera con Venezuela “ante la opinión y los medios del mundo, que no pueden desconocer esta tragedia humana”. El mandatario confirmó frente a Unasur que se pidió una reunión de urgencia que nunca se dio, “por lo tanto, desistimos de esa reunión”.
Reveló además que en comunicación con el fiscal general de la Nación, Eduardo Montealegre, “me comunicó que –en el marco de su autonomía– está considerando seriamente presentar una denuncia ante la Corte Penal Internacional”. La denuncia sería “contra miembros de la cúpula civil y militar del Gobierno venezolano que podrían ser responsables por crímenes de lesa humanidad consagrados en el Estatuto de Roma”.
En tanto que el Congreso en pleno envió una carta de rechazo a actuación de la OEA. “Lamentablemente no acompañó al continente ni a Colombia a analizar profundamente los atropellos contra miles de colombianos por parte del Gobierno Venezolano. Definitivamente lo que está ratificando es su inoperancia, pereza e inactividad para no asumir lo que debe hacer como organismo multilateral para la defensa y la promoción de derechos de los latinoamericanos”, señaló el senador Guillermo García Realpe. La misiva firmada por todos los partidos reitera el malestar del gobierno por la actitud de los países que se abstuvieron de votar, considerando que primó el interés por el petróleo venezolano por encima del drama humanitario que se vive en la frontera.
El presidente anunció ofensiva diplomática para seguir denunciando y reclamando por la dignidad y los derechos de los colombianos:
1. Respetamos las profundas diferencias políticas y económicas con Venezuela, pero no podemos ser pasivos ante la violación de los derechos humanos de nuestros compatriotas.2. Las deportaciones masivas y arbitrarias aplicadas por el gobierno venezolano, sin respetar el debido proceso, la dignidad, los derechos de los menores, la unidad de las familias violan el derecho internacional.3. Acudimos a la OEA porque fue conformado para preservar la paz basada en el respeto por los derechos humanos. Tiene un sistema Interamericano de protección a los derechos humanos, con una Comisión y una Corte.4. Confiábamos en que en este escenario nadie iba eludir un debate sobre una situación urgente de derechos humanos, pero pudieron más las ideologías y los intereses monetarios.5. A pesar de este revés, la razón nos acompaña. Tocaremos todas las puertas e iremos a todos los escenarios posibles: a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ante el Secretario General de las Naciones Unidas, el Alto Comisionado de Derechos Humanos en Ginebra y ante la Organización Internacional de las Migraciones.6. No se dio la reunión de urgencia que pedimos ante Unasur, por lo tanto, desistimos de esa reunión.7. El Fiscal está considerando presentar una denuncia ante la Corte Penal Internacional por la deportación o traslado forzoso de población de colombianos, quienes fueron objetos de actos violatorios del derecho internacional.8. Ni un solo día ministros y otros miembros del gobierno han dejado de estar en la frontera, velando por la situación de nuestros compatriotas9. Es evidente que la estrategia del Gobierno venezolano es culpar a Colombia de todos sus males, pero los problemas de este país son hechos allá, no en Colombia.10. Es absurdo acusar a niños o ancianos de paramilitarismo o afirmar que con la anuencia de mi gobierno se está planeando atentar contra la vida del presidente Maduro.11. Voy a convocar mañana a un Consejo de Ministros en Cúcuta y voy a invitar al cuerpo diplomático y a los representantes de los organismos internacionales para que constaten lo que está sucediendo.12. Los pueblos se crecen en circunstancias difíciles, y Colombia debe salir más unida que nunca de esta situación13. Seguiremos adelantando una diplomacia firme y serena, que exija el respeto de la dignidad humana. Diplomacia no es pasividad.
Por su parte, Nicolás Maduro manifestó que llamó “al presidente Juan Manuel Santos a que hagamos una reunión cara a cara, face to face, pronto (…) y busquemos con la verdad, en base al diálogo, el respeto, no a la promoción del odio que se promueve contra mí, busquemos canalizar y resolver de raíz este tema”.
Durante la edición número 38 de su programa Contacto Con Maduro, realizado desde el Salón Hugo Chávez de la Embajada de Venezuela en la República Popular China, instó a las autoridades colombianas “a que cesen una campaña de mentira contra Venezuela y contra mí como presidente de la República, y en base a la verdad, el respeto, busquemos soluciones profundas, estructurales y radicales, que es lo que nuestros pueblos quieren”.
Maduro insistió en que en Bogotá “deben recobrar la sensatez, debe haber un cese a la campaña de odio donde llaman a asesinarme públicamente, de odio contra Venezuela. Recobren la sensatez y busquemos un punto de equilibrio, de entendimiento para una nueva frontera”. Agregó que Venezuela siempre apoya el proceso de paz en Colombia y le pidió al presidente Santos la ayuda para pacificar la frontera.
El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela exigió al Gobierno colombiano tomar medidas de autoridad y de gobierno para prohibir el ataque a la moneda venezolana, que se “hace vulgarmente en la ciudades fronterizas y en Bogotá”. A su juicio, “ningún país del mundo puede aceptar que en la frontera inmediata del país vecino y en la capital de esa nación se pretenda colocar el precio de su moneda y el sistema cambiario de la moneda, dentro de una política criminal de ataque de un elemento fundamental, como lo es el valor de la moneda nacional”.
Indicó que en Colombia tiene que haber un compromiso y acciones concretas para corregir todo el contrabando de extracción, que viene desangrando la economía de la frontera y golpeando las cadenas de logística y suministro del sistema económico venezolano. Por otra parte, denunció que diariamente por el paso fronterizo Puente Internacional Simón Bolívar “ingresaban a Venezuela 40 mil vehículos, muchos de estos, entraban y en una operación especial les cambiaban todo: cauchos, baterías y otros componentes del vehículo. Luego pasaba al lado colombiano y en un circuito perverso de extracción les quitaban todo eso y regresaba, el otro día, a Venezuela con cauchos usados, viejos”.
Maduro reiteró su compromiso para la construcción de una nueva frontera con Colombia basada en la paz, el trabajo y el respeto entre ambas naciones. Dijo que la responsabilidad del Gobierno Bolivariano es “establecer y construir una frontera de paz, de trabajo, libre de paramilitarismo, de chantaje, de guerra económica, de violencia. Una nueva frontera, es una responsabilidad de parte y parte”.
Rechazó que desde el territorio colombiano “dirigen bandas paramilitares y de narcotraficantes, nos hacen guerra económica, atacan la moneda”. Maduro señaló que por el contrario, en Venezuela debe prevalecer otra realidad “porque ya se estaban apoderando del territorio y la población venezolanos, estableciendo un suerte de película de terror para las familias del lado tachirense y otros lugares de nuestra frontera”.
Recordó que en Venezuela viven actualmente más de 5 millones 630 mil colombianos, quienes han sido incluidos en los diferentes programas sociales impulsados por la Revolución Bolivariana. Añadió que los colombianos que llegaron al país huían de la guerra, de la violencia, de las bandas de narcotráfico y paramilitarismo, lo que generó “una oleada de crisis humanitaria severa. Lo que más corresponde para la responsabilidad histórica debe ser reconocer esa realidad y no caer en el juego de una campaña de manipulación, de mentiras que los pueblos no creen”.
Fuente: AVN/Nodal