Henrique Capriles ganó recientemente las internas organizadas por la oposición venezolana para definir quién debe enfrentar a Hugo Chávez en las presidenciales del 7 de octubre de 2012. ¿Qué se sabe de este empresario de 39 años?

Al principio del primer mandato chavista, Capriles se había mostrado afecto al nuevo gobierno pero luego giró a una oposición virulenta, al igual que la alta burguesía venezolana. En 2002 participó del golpe contra Chávez, fue detenido, pero finalmente la justicia lo absolvió. Según su propio sitio de internet: “fui encarcelado injustamente por unos eventos vinculados con la Embajada de Cuba en Venezuela”.
A diferencia del empresario Pedro Carmona, que presidió el golpe de 2002, no fugó a Miami, sino que continuó haciendo negocios y política en Venezuela. En 2008 fue electo gobernador del Estado de Miranda. Con 3 millones de habitantes, resulta una de las divisiones administrativas más grandes del país. Representa el 10,5% del PBI venezolano.
Miranda tiene otra peculiaridad. Es un Estado extremadamente inseguro en una sociedad de por sí violenta. Según informes realizados por The Guardian y Le Monde Diplomatique, Venezuela tiene la quinta tasa de homicidios más alta del planeta. Este récord ominoso no podría sostener sin la criminalidad de la gobernación de Capriles, que explica por sí sola el 17,1% de los asesinatos.
Se podría esgrimir que la inseguridad es problema estructural de la sociedad bolivariana. No es el caso. Mientras otros estados redujeron índices (Distrito Capital, por ejemplo), los homicidios en Miranda crecieron un 16%.
Los datos surgen del informe anual de homicidios que provee el propio Estado venezolano y utilizan criterios y fuentes distintas a los europeos. Pero de descontarse la gestión Capriles en materia securitaria, Venezuela llevaría su performance al octavo puesto, por debajo de Belice y Guatemala.
No se puede prever cómo sería una hipotética gestión presidencial de Capriles, pero considerando su pericia en materia de criminalidad, Venezuela tendrá todas las chances de superar a Honduras y El Salvador en el escalafón de la muerte.