Opinión //// 06.09.2018
Peronismo en crisis en La Pampa: el riesgo de una carnicería, o de una oportunidad

La renuncia del gobernador Verna a toda candidatura en 2019, por razones de salud, abrió un nuevo escenario en la provincia. El peronismo pampeano, que en los últimos tiempos había tendido puentes hacia un frente de centroizquierda, se enfrenta ahora con los riesgos de la disputa interna.

Por Juan Pablo Gavazza (*)

A las 10.42 horas de este jueves, una buena porción de la dirigencia peronista empezó a probarse nuevos trajes. Así es la política: al minuto siguiente de que Carlos Verna anunció que no será candidato, se dispararon las ambiciones internas, sectoriales y personales. Es lógico y legítimo. Incluso imprescindible para que esa rueda siga girando.

El impensado e inevitable paso al costado de Verna pone al peronismo en crisis: la puja feroz por los lugares de poder, que estaba cantada para el año que viene -después de que pasara la elección de “la unidad”- se desboca.

Solo el tiempo demostrará si la dirigencia consigue un freno para esa carrera.

Hasta ayer nomás, el peronismo repetía como convencido la idea de una “unidad”: la figura de Verna, el ganador irremplazable -el que se puso al hombro la campaña del año pasado para remontar la cuesta- juntaba las partes, incluso aquellas que parecían tan difíciles de unir.

De alguna manera, el PJ pampeano paga ahora los efectos de la perpetuación en el poder y la falta de renovación: sus líderes están fuera de la carrera electoral y no han marcado un camino para la sucesión.

En ese panorama, y si a falta de conductores no practica la inteligencia colectiva, el peronismo corre el riesgo de entrar en una carnicería en la que el “todos contra todos” asegure una derrota ante la opción de derecha que se referencia en Cambiemos.

En los últimos tiempos, y sobre todo porque la vereda de enfrente la ocupó el neoliberalismo, el peronismo pampeano tiende puentes hacia lo que antes desechó: un “frente de centroizquierda”.

Ya se sabe que los chinos ven a la crisis como una oportunidad. Habrá que ver cuánto de chino tiene el peronismo pampeano. A grandes rasgos, tiene distintas opciones para salir. Puede elegir una salida con las viejas formas, que lo volcarían otra vez a la derecha (el privilegio de la chequera, la transa dirigencial, el peso de las patotas sindicales más burócratas); o puede apostar a la recuperación de las banderas de la justicia social y la soberanía económica, ampliando su base de representación hacia otras fuerzas y organizaciones, tomando más en cuenta los movimientos que se han vuelto protagonistas de lo nuevo, y que desde ya incluyen especialmente a la juventud y al feminismo.

(*) El artículo también fue publicado originalmente en los medios pampeanos Radio Kermés y El Diario de La Pampa. La foto corresponde a este último medio.