Opinión //// 30.05.2015
Agresión de De Narváez a Casalongue: una nova estrellada

Conrado Yasenza reflexiona sobre la golpiza que el candidato a gobernador bonaerense por el massismo le dio al responsable del portal Agencia Nova. 

Por Conrado Yasenza*
Los hechos nacen y ya son noticia, o son noticia aún antes de nacer. Allí el drama del periodismo, llegar a desentrañar un hecho, definirlo, encasillarlo, cuando en realidad se trata de retazos de hechos, de jirones entrelazados con creencias, recortes, intereses, ideologías, que más que definirlo o precisarlo tienden a oscurecerlo, ocultarlo, o por lo menos, dejarnos con la vaga impresión de que el periodismo es la religión de una época sin corazón.
Pero acotemos, hagamos ese intento ilusionista, de simulación aparente, del cual es portador el periodismo moderno y circunscribámonos al detalle, al pliego más visible del acto en cuestión: Martes 28 de Mayo, ciudad de La Plata. Oficinas de redacción de la agencia de noticias Nova. En esa agencia (notable aspecto éste, agenciar, o como lo definió George Steiner, cubrir un hecho como “una manera de asistir al desenvolvimiento de los hechos y narrarlos por voluntad de una agencia específica destinada a lidiar con la complejidad del tiempo y su periodicidad, es decir, periodismo”) se publica una nota sobre la vida íntima y sexual de una pareja. No es cualquier pareja; se trata del precandidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el Frente Renovador, Francisco de Narváez y su mujer, Agustina Ayllón. La nota es agraviante no por su carácter moral que incurre en juzgar apetencias eróticas o internas de una relación amorosa. Es injuriante porque no se trata de otra cosa que de una forma de ejercer el periodismo que se reduce a la destrucción simbólica de la vida de las personas mediante la utilización de técnicas del chantaje y la calumnia. Se discutirá si esto es o no periodismo. Quien escribe afirma que sí, que es una de las variantes del oficio en su acelerado proceso de degradación. En ese proceso intervienen elementos históricos en el desarrollo de las tensas relaciones entre periodismo, política y mercado.
Volvamos entonces al intento de apresar ese instante, aquel hecho: Como resultado de la agresión física propinada por De Narváez al director de la Agencia Nova, Mario Casalongue, surge la necesidad de dar un debate sobre las vinculaciones entre medios de comunicación y política, relaciones siempre tensas, inestables y económicamente complejas.
Nace entonces la pregunta: ¿Debe atenuarse la acción violenta de De Narváez ante un operador político, de corte extorsionador, como lo es Casalongue, director de una, en términos de idea monumentalista, pequeña estructura difusora de operaciones políticas subterráneas y residuos tóxicos, digamos en la lengua del ejercicio, la representación de las peores prácticas periodísticas; o se hace foco en la agresión en sí, no olvidando lo expuesto antes y condenando el acto del precandidato que podría haber recurrido a la denuncia judicial antes que a la golpiza?. Límite y dilema.
A la mafia no se la defiende (salvo el grado de compromiso o inmersión en ella) ¿Y a la violencia física que de privada pasa a pública por la relevancia institucional del precandidato?
La biblioteca se divide y realiza su aporte a la discusión: Un sector define lo ocurrido como un problema entre mafiosos. Otro, condena la violencia premeditada de De Narváez a Casalongue, un operador de residuos políticamente tóxicos. El problema está en el acto. En la golpiza, en la violencia, en el hecho pensado de un funcionario público que predica lo contrario en sus aspiraciones de alzarse con la gobernanza de la provincia. Y este no es un detalle de color porque si todo se reduce a no condenar a NOVA- Casalongue porque representa esa matriz periodística de catacumba, no menor aunque furtiva y comprendida dentro del campo periodístico establecido y aceptado - y habrá que definir entonces si NOVA es o no técnicamente un emisor periodístico, si reúne o no esas condiciones – tampoco son execrables entonces las ofensas sistemáticas, las falsas denuncias, el agravio constante, la mentira y la nota plagada de fuentes que luego no son tales, además del uso abusivo de potenciales, la falta de ética para el pedido de disculpas y el reconocimiento - imposible- del error, porque no es un error desde su concepción misma sino facetas más de las operaciones o “carpetazos” que deambulan entre las redacciones de diarios y estudios de radio y televisión; o el poder corporativo trasnacional de grupos financieros que cotizan en bolsas de valores, como los medios masivos de comunicación o la cooptación de fiscales, jueces y camaristas como tampoco las tapas de injuriantes Perfil-Noticias sobre el ex presidente Néstor Kirchner, la Presidente Cristina Fernández y su entorno.
En definitiva, el hecho, ese acto que nace ya como noticia, es la golpiza pensada y ejecutada por De Narváez. Esto es lo repudiable.
No se trata de minimizar la predilección cloacal de NOVA- Caselongue. Hay elementos como para confirmar ese gusto por el rancio olor discriminatorio, ofensivo, lesivo. La periodista de Página 12, Soledad Vallejos, escribió sobre este aspecto en su nota “La noticia que viene con discriminación incluida” (Página 12, 31 de Agosto de 2011), donde se describe como el portal noticioso de Internet de NOVA-Chaco informó sobre el nacimiento de los hijos de la actriz Florencia Trinidad: “Nacieron Paul e Isabella Goycochea, los ‘hijos’ del trolo chaqueño Flor de la V”. Los responsables del contenido del portal no son otros que Mario Casalongue y Daniel Veloso.
Casalongue/NOVA tramó vincular también a la decana de la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata, Florencia Saintout, a Horacio Braga, uno de los asesinos de José Luis Cabezas. El hecho se produjo cuando en noviembre de 2014 Saintout presentó en el Consejo Deliberante una propuesta para que un cupo del tres por ciento de la planta de empleados municipales se destinara para ex convictos con libertad condicional. Allí apareció de forma confusa (se le atribuyó la invitación a partidarios del intendente de La Plata, Pablo Bruera) Braga, aplaudiendo desde las gradas la iniciativa. A partir de esa nota de NOVA, el hecho/noticia escaló en trascendencia para ser tomado y reproducido por los tanques comunicacionales como los diarios Clarín, La Nación, Perfil y el canal de televisión por cable, TN, quienes lo difundieron a nivel nacional. Tras esta operación comunicacional-extorsiva, Saintout quedó envuelta en un manto de sospechas y su proyecto debut en su rol de concejal se vio malogrado.Además fue Nova quien hizo circular una foto trucada del ex Jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina consumiendo cocaína bajo el título "Lo que el gobierno quiere ocultar: Abal Medina es un cocainómano".
Entonces, y una vez más, volvamos a hacer foco en lo central ya sabiendo la calaña que encarna NOVA. Francisco de Narváez es una persona pública con responsabilidades públicas e institucionales, posee deseos de ser el próximo gobernador de la Provincia de Buenos Aires (este dato tampoco debiera ser pasado por alto) y además cuenta como recurso con un conjunto de elementos para defenderse de la micro-constelación GASTRE-NOVA antes que recurrir al uso de sus puños y en compañía de patovicas. Esa acción da la pauta de una posible conducta de aquel que siente que el poder del dinero otorga derechos que los comunes no poseemos, o que de incurrir en ellas, como antaño los matones orilleros, seremos juzgados con todo el peso de la ley.
El foco es el golpe, la agresión física, la violencia sobre todo por su condición de persona pública con capacidad de ejercer algún tipo de influencia social a través de este condenable acto de pugilato unilateral.
Nada me une a Casalongue. Nada, tampoco, a De Narváez.
*Periodista. Director de la Revista La Tecl@ Eñe http://lateclaene6.wix.com/revistalateclaene