fbpx Lanzamiento La Corriente: "Ser revolucionario es ser kirchnerista"
Militancia //// 19.05.2011
Lanzamiento La Corriente: "Ser revolucionario es ser kirchnerista"

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La Paco Urondo charló con los militantes Marcelo Koening y Lorena Pokoik sobre el lanzamiento de la Corriente Peronista Nacional, mañana en Ferro. Etapa política, revolución y la necesidad de unidad del campo popular.

 
 
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APU: El Viernes es el acto de lanzamiento formal de la Corriente Peronista Nacional ¿Cuál es el concepto que inspira a armar a este nuevo frente?
LORENA POKOIK: El lanzamiento de la Corriente Peronista que estamos realizando este viernes en Ferro tiene que ver con conformar una fuerza de unidad, que es una síntesis de la JP Descamisados con La Corriente Peronista. Fundamentalmente es no solo lanzar una nueva fuerza sino la política que sustenta esa fuerza que es donde nosotros estamos centrando el acto, y la organización que nos estamos dando. Tiene que ver con la profundización del modelo y con aportar desde nuestra organización con vocación frentista, y con el conjunto de las organizaciones hermanas, a construir un gran frente por la profundización del modelo.
APU: ¿Cuáles son los espacios que componen ese frente?
MARCELO KOENING: Primero un poco de lo anterior. Nosotros queremos dar testimonio de la unidad. De que si alguien viene de la misma expresión política, tiene que ser capaz de juntarse porque nosotros vemos que muchas veces hay mucha declamación sobre la unidad pero los egos personales, las mezquindades, una especie de liberalismo que nos atraviesa a todos, nos evita juntarnos con aquellos que queremos lo mismo y que venimos de una misma historia política. Por eso superando eso es que construimos esta unidad que abarca dos organizaciones nacionales: uno es el MPR de JP Descamisados y la otra es la Corriente Peronista Nacional. También hay otras organizaciones a nivel provincial que se integraron a este mismo proceso. Para poner el ejemplo está la Corriente Andresito de Misiones y el Movimiento Peronista Sabrino Navarro de Entre Ríos. Que en realidad forma todo parte del mismo proceso porque la confluencia se da no a partir de la negociación y de una idea de acuerdo, sino a partir de la construcción de una política común que tiene que ver con impulsar la idea de la profundización, con una vocación esencialmente frentista. La política de la profundización no alcanza con esta unidad pero que aporta su particularidad, la que tiene que ver con cómo concebimos la forma de encarar esta etapa. Por lo pronto nosotros no queremos ser una organización social sino una organización política, es decir que forma políticamente a sus cuadros, no solamente en términos de la formación histórico-ideológica sino también en la cuestión de la práctica de la construcción del Estado. Nosotros como peronistas creemos fundamental formar un Estado desde y con vocación y al servicio de la organización popular
APU: ¿Cuál es la coyuntura que permitió que en este momento se construyera esa unidad?
LP: Desde las dos fuerzas preexistentes entendemos que Argentina está en un momento histórico junto a otros países del sur del continente, que abre nuevas oportunidades, nuevos desafíos y que también incluye sus riesgos. En ese marco nosotros entendemos que lo que hay que construir es una política capaz de crear esa correlación de fuerzas necesarias para profundizar el modelo. Venimos de experiencias de diferentes armados nacionales y entendemos que hay diferentes cuestiones de la coyuntura, de las herramientas, de diferentes cuestiones que fueron atomizando el campo popular y a las organizaciones que hoy acompañan y protagonizan este proceso histórico y que es necesario volver a ratificar estos títulos, en estos tiempos, con Cristina 2011 y los próximos cuatro años, y que hay que volver a redefinir los objetivos estratégicos, y que hay que construir una gran fuerza militante para cumplir esa estrategia. La herramienta, las diferentes organizaciones y las diferentes banderas deben ser secundarias en esta organización o en todo caso sean parte del sostén de esa política. Desde La Corriente Peronista, desde el Frente de Juventud, JP Descamisados, estamos convencidos que lo que nos guía es la política y no la herramienta en sí misma. La herramienta es un aporte que hacemos desde nuestra organización, como el conjunto de otras organizaciones que caminan en la misma dirección para sostener este proyecto de país. Que implica organizar para profundizar, como dijo Cristina.
APU: Las organizaciones preexistentes a esta nueva unidad ya han participado de otras uniones u otros frentes. ¿Qué es lo que cambió, qué los hace enamorarse nuevamente de la idea de unidad?
KOENING: Dos cosas. Primero esta cuestión que hay una coyuntura política que permite los procesos de integración y no de dispersión. Esto tiene que ver centralmente con los dos grandes legados de Kirchner, que son la organización de la política como herramienta de liberación. Y lo otro que es central para nosotros es la cuestión de la unidad, que así como nos devolvió la política, nos devolvió el orgullo de ser peronistas. Esta idea es central para un proceso de unidad. Por eso yo decía que aquéllos que veníamos de la misma tradición política, que nos reivindicamos en la historia del peronismo revolucionario. Entonces, teníamos una raíz común. Al mismo tiempo tenemos una práctica en los años común. A lo largo del tiempo nos veníamos encontrando en esos intentos de articulación que se fueron sucediendo desde la resistencia de los ’90 hasta lo que fue la Corriente Nacional de la Militancia. Entonces cuando uno participa junto, se va reconociendo con el otro. Va viendo cuáles son sus metodologías, sus prácticas, los anhelos, cómo forma a sus militantes. Entonces, cuando uno encuentra dos fuerzas con tanta similitud, lo único que podría impedir la unidad son los vedetismos personales. Si se expresa el mismo andarivel político, existe una convicción con el apoyo al gobierno nacional, existe un acuerdo en la estrategia de cómo debe intervenirse en el proceso político, realmente lo único que hay que tener es un poquito de grandeza y ponerse a la altura de las circunstancias y hacer una fuerza de carácter con mayor nivel de incidencia. Lo que nos ha pasado –a mi principalmente- casi me queda viejo hablar de proceso de unidad. Los nuevos militantes que hay en todo el país y los que se han incorporado en estos seis meses que son parte de lo nuevo, no se identifican con las organizaciones precedentes. Basta con ver cualquiera de las movilizaciones nuestras para ver quién viene de qué organización. Es absolutamente imposible. Esto tiene que ver con casi una necesidad que tienen los compañeros de construir una gran fuerza política. Esta es nuestra aspiración. Pero tenemos un carácter frentista, sabemos que no somos el ombligo del mundo. Sabemos que con lo que estamos construyendo no alcanza para lograr la gran profundización. En este sentido nosotros para el acto del próximo viernes 20 hicimos un gran esfuerzo por que estén presentes no solamente los ministros o los funcionarios del gobierno que nosotros bancamos sino también los dirigentes y referentes de las organizaciones sociales que consideramos compañeras o hermanas. Aún con nuestros matices, remarcamos nuestra tradición.
APU: Mencionaron el problema del vedetismo político. ¿Cómo lograron resolver u organizar las cuestiones jerárquicas o las referencialidades dentro de la organización nueva?
LP: Una de las cuestiones es que ya nos queda viejo esto de hablar de la unidad de las dos organizaciones preexistentes. De lo que venía diciendo Marce, tiene que ver con la grandeza que pudimos poner en esta etapa. Pusimos mucha grandeza y mucha humildad en comprender que somos una parte de la gran cantidad de organizaciones que tenemos el mismo sueño, el mismo horizonte, pero que también tuvimos que poner algo más: recuperar el valor de la humildad y de la grandeza, sobre todo. Ninguno de nosotros desde su individualidad es garante de ningún proceso de liberación. Somos peronistas revolucionarios en la medida en que somos capaces de enfrentar esos intereses. Los intereses no se sintetizan solamente con personas. Los intereses son colectivos y tienen al frente a algunos hombres o algunas mujeres que tienen diferentes virtudes, historias que han podido expresar y contar con la legitimidad de cada uno de sus compañeros. En ese marco se dio este proceso de unificación. Actualmente hay una mesa ejecutiva nacional donde están sentados cuatro compañeros, donde está Marcelo, donde estoy yo, el compañero Carlos Oviedo y el compañero Fernando Gómez. Es una mesa nacional representada por compañeros de las diferentes provincias a lo largo y ancho del país que está funcionando, que ya tuvo su segunda reunión y que también es producto de la fusión de las dos organizaciones preexistentes, que como decía Marce, de otros grupos de otras provincias que también venían llevando adelante trabajos de organización en otras provincias como el caso de Paraná, Salta, Misiones, Chaco, que hemos confluido todos en esta organización.
APU: ¿Cómo se compatibiliza el peronismo revolucionario dentro de un movimiento que tiene actores que distan mucho de ser revolucionarios? ¿Cómo se puede ser kirchnerista y peronista revolucionario?
MK: Yo no lo veo en términos contradictorios. Tiene que ver con cómo uno define la palabra revolución. Qué es lo principal en esa definición de peronista revolucionario. Nosotros somos peronistas y en este sentido tenemos nuestra propia definición de la palabra. En nuestro caso ser revolucionario es la disputa por el excedente. Ser revolucionario es disputar la conccepción de una sociedad más justa y no solamente en términos teóricos sino también de construirla. Nosotros en este sentido creemos que Kirchner va a pasar a la historia. Va a ser uno de los tipos que haya transformado la historia argentina. Kirchner pone las condiciones para que podamos generar el proceso de transformación de Argentina. Me parecería contradictorio ser peronista revolucionario y no entender todo lo que se avanzó en este período histórico. Ser revolucionario no es una metodología de cómo se toma el poder. A lo largo del tiempo el movimiento nacional y popular ha tenido diferentes metodologías de cómo se accede a la disputa por el poder y esta instancia, vuelvo a decir es la disputa por el excedente, la disputa por cómo se reparte la riqueza que el país produce. Ahí nosotros no podemos pensar que solamente algunas de esas etapas fueron revolucionarias y otras reformistas. Hasta entre nosotros esa es una discusión bizantina, tanto como la idea de izquierdas y derechas en determinada etapa histórica. Parece que ser peronista revolucionario es saber apreciar todo lo que se hizo y al mismo tiempo estar dispuesto a disputar todo lo que hace falta hacer. Sino uno puede ser peronista ortodoxo, conservador –porque nosotros entendemos que en todas las etapas del movimiento nacional hubo sectores conservadores-. La Revolución de Mayo sería impensable sin un revolucionario –hasta podemos decir un peronista revolucionario- como Mariano Moreno. Pero también se hizo con Saavedra, que era un conservador, que formaba parte del movimiento nacional, pero era un conservador que representaba a un sector que fue decisivo para esa gesta. Saavedra fue presidente de esa Primera Junta y el secretario fue Mariano Moreno. Particularmente yendo al peronismo, el peronismo revolucionario es tan viejo como el peronismo y el peronismo conservador también. Son dos fuerzas antagónicas que forman parte de un proceso de liberación.
APU: ¿En algún lugar el peronismo revolucionario se para dentro de la izquierda del kirchnerismo?
LP: No, de ninguna manera. Ahí ratifico, como decía Marcelo, nosotros entendemos que ser peronista revolucionario hoy, es ser kirchnerista. No hay ninguna línea difusa entre la definición de peronismo revolucionario y sostener, acompañar y profundizar junto con Cristina el modelo. No vemos ningún esquema de confusión y no entendemos que haya izquierda de Cristina. Ella está representando en todo caso para los que sintetizan la izquierda, una posición de redistribución de la riqueza y con ese país que soñamos, hoy lo sintetiza y lo representa Cristina.
APU: ¿Cómo se ven en el día después del acto?
MK: En un punto estamos superando nuestra propia fantasía. Cuando empezamos a discutir el acto en pleno proceso de nuestra unidad. Decíamos ‘bueno, hagamos un acto donde podamos conseguir que todos los compañeros de todas las provincias donde estamos puedan venir. Donde hagamos la presentación de una fuerza militante'. Y la verdad que el nivel de acompañamiento que recibimos de ministros del gobierno popular, el nivel de entusiasmo de la militancia, supera a los tiempos y las expectativas que pensamos en que esto se daba. ¿Cómo nos vemos en el día después? Tenemos vocación de ser una fuerza militante en serio en Argentina. Nos parece que soñamos que vamos a poder plasmar esa política que pensamos lanzar en ese acto de Ferro, que es una política que se condice con lo que nosotros pensamos sobre lo que es profundizar el modelo. Que es hacer una campaña militante, que sea no solo apropiada por los militantes sino por un montón de esas mil flores que florecieron con Néstor y Cristina y que de alguna manera puedan ponerse la camiseta de protagonista y construir la victoria del pueblo de cara a octubre. Nosotros creemos que en octubre se da una disputa central por el proyecto de país, creemos que va más allá de la disputa electoral. Ese proyecto de país es una disputa que hay que construir para que sea una victoria del pueblo. En nuestro sueño imaginamos que esa construcción se va a dar en términos de una victoria popular. Que la patria que soñamos sea un camino más cierto.
LP: En realidad el 20 es un punto de partida y no de llegada. Es el escenario que nos permite juntar a los compañeros a lo largo y ancho del país con los compañeros que desde la función pública –el Congreso, el Senado o los ministerios- representan ese kirchnerismo que claramente va por la profundización del modelo. La posibilidad de darle una expresión política a este espíritu de hacia adónde creemos que tiene que ir el rumbo que Cristina está llevando adelante ya nos parece un objetivo más que cumplido. Pero fundamentalmente entender que el 20 de mayo es un punto de partida y no de llegada, y desde ahí apuntamos con un montón de otras organizaciones al triunfo en octubre.
 
 
 
(Agencia Paco Urondo)