fbpx La despedida a Néstor Kirchner, por Fernando Sierra
Militancia //// 01.11.2010
La despedida a Néstor Kirchner, por Fernando Sierra

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Un mar de gente se volcó en estos tres apara despedir a Néstor Carlos Kirchner, el hombre del sur, el pingüino, nuestro compañero. El primer día cerca de las 20 horas comenzaron a llegar de diversos lados de la cuidad y de la provincia de Buenos Aires para despedir a su conductor, o simplemente al que les había devuelto un poco la dignidad y los había sacado del infierno.  La paredes que se encontraban a la vera de la Autopista del Oeste decían “¡Hasta siempre querido Néstor, Fuerza Cristina!” y estaban firmada por Mario Ishii, el que prometió buscar uno por uno a los traidores que jugaron en contra el 28 de junio pasado.
Ya en las inmediaciones de Avenida de Mayo se completaba el escenario de la despedida. Miles de personas se acercaban con celeridad a la Plaza de Mayo. El Frente Transversal, Movimiento Evita, Descamisados, MUP, Peronismo Militante y el Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella dijeron presentes en esa primera noche. También llegaban familias completas a una situación inesperada en ese día del censo 2010. Algunos se agarraban la cabeza en un claro gesto de no poder creer que ese flaco anti-protocolo, se haya ido de este mundo.
Centenares de personas acamparon para esperar a las 10 horas del 28 de octubre para ingresar a despedir a Néstor. En la puerta de Balcarce 24 se encontraban funcionarios de segundas líneas aguardando el ingreso. Algunos empleados de la Casa Rosada que querían pasar a trabajar obviando la terrible situación y pérdida que afrontaba el país y la militancia peronista. Fuertes reclamos al secretario general de la presidencia por el estricto protocolo de seguridad.  Uno de los colaboradores de Kirchner decía: “Lamentablemente no está Néstor. Si él estaría entraríamos todos, es orden de Parrilli, no podemos hacer nada. Esperen un poco a ver  qué pasa” decía.
Con el correr de los minutos aumentaba la temperatura. Las calles se colmaban y la fila para entrar al Salón de los Patriotas latinoamericanos cubría Avenida de Mayo hasta 9 de Julio y Rivadavia hasta diagonal Pte. Roque Sáenz Peña.
El último día el cielo gris se consustanció con el sentimiento del pueblo que lloraba al Lupo y pedía fuerzas para Cristina. Si hasta el cielo lloró.
La caravana avanzaba a paso de hombre por Alem. Una Bandera gigante de La Cámpora se movía con celeridad por un camino paralelo para estar al frente de la procesión. La gente alrededor lloraba, no había consuelo. Muchos jóvenes no lo podían creer.   Quienes supieron custodiar a Néstor Kirchner lo acompañaron en esa caravana. Un militante le decía a Randazzo que: “no es momento de sacar los pies del plato” El ministro hablaba por teléfono y lo saludaba tomándole la mano.
Sobre un balcón de la avenida Córdoba se pudo observar al ex secretario de Medios de la Presidencia, Pepe Albistur que no paraba de llorar. Minutos después, cerca de las 14 horas, el TC 55 de la Fuerza Aérea Argentina se llevaría a Néstor Kirchner a la ciudad que lo vio nacer. Néstor Kirchner se fue a Rio Gallegos pero definitivamente entró en la historia, no solo de nuestro pueblo argentino sino en la historia Latinoamericana. (Agencia Paco Urondo)