fbpx ¿Duhalde (el malo) fue perseguido en los 70? El caso Turner
Militancia //// 12.05.2011
¿Duhalde (el malo) fue perseguido en los 70? El caso Turner

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por Daniel Chiarenza) En un reciente acto en el Luna Park, el candidato del Peronismo Federal Eduardo Duhalde se proclamó "perseguido político de los 70". A continuación, un testimonio militante de Lomas de Zamora.
Pablo Turner fue el primer y único jefe comunal de la "Tendencia revolucionaria", representativa del peronismo de izquierda. También el único intendente de Lomas de Zamora perseguido y víctima del terrorismo de Estado. Trabajador gráfico, delegado gremial de base de la CGT de los Argentinos –creada por su compadre Raimundo Ongaro y el epítome del Cordobazo, Agustín Tosco-. Turner fue uno de los más relevantes militantes del movimiento peronista. Su gestión frente al gobierno municipal, entre 1973 y 1974, es recordada por el trabajo conjunto entre los dirigentes y la comunidad.
Turner nació en el Chaco en 1940. Desde adolescente vivió en el barrio lomense de Ingeniero Budge, allí creció su figura como militante y político. En ese barrio de Cuartel IX lideró la agrupación Eva Perón. Su compañeros de militancia lo recuerdan como “el encargado de la difusión” del peronismo, pues iba con un viejo grabador “Geloso” llevando la voz de Perón a las bases. El Frente Justicialista de Liberación (Frejuli), que aglutinaba a todos los sectores del peronismo, de cara a las elecciones del ´73 reservó para Turner la posición de primer concejal lomense en la lista que llevó a la presidencia de la Nación a Cámpora. Había “alguien” que siendo recién recibido, era el abogado del sindicato de trabajadores municipales y, además, fue director de Asuntos Legales de la Municipalidad de Lomas de Zamora en la época del dictador Lanusse, oportunidad no desaprovechada para armar una estructura política que le permitió acceder a segundo concejal en la lista del Frejuli y hacerse de una red de contactos políticos cívico-militares. Se llamaba Eduardo Alberto Duhalde, el hombrecito. El intendente municipal electo fue Ricardo Ortiz.
Aclaremos que este doctorcito Duhalde que logró introducirse 2º en la lista, tuvo una afiliación tardía al justicialismo, pues provenía de la democracia cristiana y había “trabajado” para algunos gremios de las 62 organizaciones (los más reaccionarios). Ortiz, como jefe comunal, estuvo poco tiempo. Sólo cinco meses, acusado de corrupción por el concejo deliberante se lo desplazó del cargo. En octubre de 1973, Pablo Turner, que además de ser primer concejal era presidente del concejo deliberante, asumió como nuevo intendente municipal.

Turner, rodeado por su familia, en el momento de asumir el cargo de intendente municipal de Lomas de Zamora.El cambio instaló en la ilusión de los militantes de la JP la sensación de que, a partir de allí, era el pueblo el que tendría la conducción del municipio. Su gestión, signada por la concreción de obras públicas en los barrios más postergados, puede ser definida como la unión entre la comunidad y los dirigentes a través del trabajo en conjunto.
La recién creada Universidad de Lomas de Zamora en apoyo del intendente municipal Pablo Turner.Un exconcejal de la bancada peronista definió a la administración del joven intendente municipal como "una etapa en la que el pueblo y sus representantes trabajaron codo a codo para mejorar la realidad cotidiana de los vecinos".
Pablo Turner (hijo), quien sigue pidiendo justicia
Las necesidades nacían de los derechos de los vecinos humildes de cada barrio, que presentaban sus proyectos ante el concejo. Los dirigentes, a través de la estructura municipal se encargaban de conseguir los materiales y las maquinarias, mientras que la mano de obra provenía de los mismos humildes vecinos y de los militantes.
En el "Operativo Chacho Peñaloza” se realizaron mejoras en la infraestructura urbana en la zona de Provincias Unidas; los arreglos del viejo Camino Negro en el “Operativo Camino Blanco”, con el tendido de luminarias en toda la traza –terminaron la obra en un acto donde hablaron “el Negrito” Turner y el dirigente lucifuercista Oscar Smith, también desaparecido- y el tendido de la red de agua potable hacia Villa Albertina, visibilizado en el tanque de la plaza de Santa Marta, con el cual se habilitó el servicio para más de 5 mil personas.Pero las cosas no fueron tan fáciles en la política interna del peronismo. A imagen de la lista que los llevó al triunfo, las secretarías del gobierno municipal fueron divididas entre los diferentes sectores del peronismo que conformaban el Frejuli. La JP tomó el control de Obras Públicas, Salud y Gobierno, la derecha del movimiento mantuvo bajo su poder a la secretaría de Hacienda. Es decir, los muchachos, a los que les sobraban los proyectos, sin presupuesto no podían hacer nada. No obstante la gestión Turner terminó con un superávit de 500 millones de pesos.La primavera juvenil lomense comenzó a trastabillar a mediados de 1974. El fin llegó con una denuncia por presunta malversación de fondos en la compra de 4 mil ladrillos donados a una sociedad de fomento y la concesión de la recolección de residuos en la que Turner aparecía como responsable.La derecha peronista, representada por la mayoría de los concejales de entonces –algunos de ellos se arrepentiría años más tarde-, fue depositando en el abogado Duhalde todas las esperanzas de retomar la gestión y tuvo la inestimable ayuda de Victorio Calabró, gobernador de la provincia por renuncia de su verdadero titular, el auténtico peronista Oscar Bidegain. Finalmente, en mayo de 1974 Turner fue destituido de su cargo y reemplazado por quien casi 28 años después llegaría a la presidencia de la Nación a través de otro golpe palaciego.En vísperas de su asunción, Duhalde declaraba a la revista “El caudillo” –pasquín vomitivo de las Tres A- que “existe una masa minoritaria contagiada por el infantilismo revolucionario, bien a las claras el General Perón ha puesto fuera del Movimiento a quienes se automarginaron del proceso”. La destitución de Turner puede encontrar su “culpogenia” en la misma edición de “El caudillo” (Nº 29, del 31 de mayo de 1974), donde se lo menciona como “perfecto burócrata marxista”, y se lo acusa de haber convertido a Lomas en “un aguantadero de cuanto guerrillero y delincuente se hallase prófugo”.Luego de la muerte de Perón, los militantes de la JP sufrieron persecuciones y la mano terrorista desatada de la Triple A comenzó a hacer estragos en las filas de los sectores pensantes y los de la juventud. El más emblemático, en el sur del Conurbano, tuvo lugar durante la gestión comunal de Duhalde: “La Masacre de Pasco", en el que nueve militantes de la agrupación opositora a Duhalde fueron secuestrados en la localidad de Temperley, luego fusilados y sus cuerpos posteriormente dinamitados en un terreno baldío de José Mármol, en el distrito de Almirante Brown. Allí estaba Héctor Lencina, concejal de la JP, archienemigo de Duhalde.Terreno donde se materializó la "Masacre de Pasco", antesala del terrorismo de Estado.¿Qué se había hecho del querido compañero de Budge? Si bien no volvió a ocupar un cargo dirigente en el municipio, se mantuvo activo en la militancia política del territorio. Hasta que con el golpe de 1976 partió hacia la provincia del Chaco. Sólo estuvo cinco días, lo fue a buscar la policía provincial chaqueña, la bonaerense y un grupo de la Triple A. Aunque no lo encontraron, Turner se presentó por propia voluntad en la comisaría y les dijo con tranquilidad que estaba en Campo Bermejo. Estuvo preso un mes y medio, y su causa en manos de la dictadura (PEN). Su cadáver fue encontrado en Avellaneda el 16 de mayo, con muestras de torturas. Aún permanece en una fosa común. Quedó el certificado de defunción en manos de sus hijos y un cuerpo irreconocible –pero que no vieron- en aquel zanjón de Avellaneda y ni el derecho a enterrarlo cristianamente. Oscar, uno de sus cuatro hijos, recuerda: “Sólo recibimos el certificado de defunción por paro cardiorrespiratorio y nunca tuvimos acceso al cadáver […] Lo que nosotros queremos saber es qué pasó con el cuerpo y cómo aparece muerto si fue detenido legalmente y puesto a disposición del PEN”. Esta es la denuncia de Oscar Turner, que cuando sólo tenía 12 años, se vio obligado a cuidar de su hermano menor y abandonar el colegio. Ya, sin hogar sin escuela, se las rebuscó vendiendo cartón y hierro. Luego partió a Suecia, donde se había refugiado parte de su familia. Recuerda el día en que Duhalde se quedó con el poder municipal lomense, cuando le arrancaron la legitimidad a su “viejo” y “nos tuvieron chupados en un sótano hasta que mi viejo dejó el cargo, después nos largaron”.En estas “vidas paralelas”, el exitoso Duhalde nació en la primavera del ´41. Fue dos veces intendente municipal de Lomas de Zamora, diputado y senador nacional, dos veces gobernador de la provincia de Buenos Aires, vicepresidente y presidente legal, pero ilegítimo, pues no fue elegido en elecciones populares y democráticas sino por una asamblea asustada y deslegitimada popularmente por el “que se vayan todos”. No hay dudas que Duhalde fue un “maestro” en detentar cargos ejecutivos sin haber ganado la elección, como en Lomas de Zamora en el ´74. (Agencia Paco Urondo)