fbpx Humor: Lo que Sarlo no se atrevió a contar, por Patucho
Más información //// 25.07.2010
Humor: Lo que Sarlo no se atrevió a contar, por Patucho

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Un día peronista) Un día como hoy pero hace unos días Kirchner ha logrado el procesamiento de Mauricio Macri. Fue demostrado por los testimonios de las víctimas de esta burda operación política, judicial, familiar, mediática y de inteligencia a la que asistimos con indignación los ciudadanos de bien. La claridad con la que los hechos se manifiestan es extrema. Recapitulemos: Kirchner convenció a una serie de soldados ultra kirchneristas para que se infiltren en el gobierno porteño. La condición de ultra fue absolutamente necesaria, en la medida en que la participación en la operación traía consigo un resultado colateral sólo apto para convencidos. Estos soldados de la causa del matrimonio consorte debían demostrar niveles de compromiso muy superiores a los de, digamos, un Guillermo Moreno: eran Ciro James y los dos jueces de Misiones (Horacio Gallardo y José Luis Rey) encargados de imputar ilegalmente a ciudadanos para ordenar escuchas que, luego, eran enviadas a James. Los tres montaron una operatoria de inteligencia por pedido de Néstor Kirchner y la llevaron hasta las últimas consecuencias. Para que la operación contra Macri tuviera éxito, estos hombres debían desconectarse absolutamente del autor intelectual de los hechos, asumiendo un costo gigantesco: necesitaban caer ante la justicia, entregarle a la causa su trayectoria, sus empleos y hasta su libertad ambulatoria.
Despedirse, sin saber hasta cuando, de sus seres queridos, sus mujeres y sus hijos. Hay que respetar la convicción de estos muchachos, capaces de despojarse de todo para cumplir fielmente las órdenes impartidas. Alegarán algunos que la dispersión geográfica de los involucrados va en detrimento de la versión “macrista” de los hechos. Pero la presión que Kirchner ejerce sobre gobernadores y jueces provinciales es vox populi. Los mismos incrédulos agitan el argumento de que es imposible que Kirchner le plantara un cuñado a Macri. Y es verdad. Pero las más encumbradas fuentes afirman que en realidad Kirchner le plantó una hermana a Macri, que eventualmente se casaría con el Médium Leonardo para que el plan maestro funcionara. Es sabido que Leonardo fue al jardín de infantes con Claudio Uberti y espera, como premio por los servicios prestados, entrar al directorio de Telecom como representante de las acciones del Estado Nacional. Palacios también habría actuado por indicación o presión o bajo amenazas de Kirchner. La obstinación de Macri por ratificarlo en su cargo al frente de la Metropolitana es inexplicable, y por eso se habría auto flagelado a golpes su ojo izquierdo con un pupilómetro.
En el entramado K hay un hombre clave que se llama Narodowsky. Él -que comparte con el ex-presidente en funciones la misma letra en sus apellidos, aunque ubicadas en distinto lugar- habría provisto a la opereta de las herramientas legales para insertar a James en su ministerio, para que desde esa pantalla operara con el objeto de perjudicar a Macri. Oyarbide puso la causa armada luego de que Burstein -que tuvo el tupé de divorciarse de su mujer antes de que ella fuese víctima del atentado a la AMIA- funcionó como la cara pública que denunció la supuesta estructura de inteligencia macrista. Algo habrán hecho los tres jueces de Cámara que confirmaron esa causa trucha de Oyarbide. El macrismo -con gran razón- afirma que esa yunta de juristas se habría limitado a confirmar el fallo de Oyarbide sin aportar nuevas pruebas. Quienes arguyen que los Jueces de Cámara pueden sólo revisar lo ac tuado por Oyarbide y no pueden agregar elementos probatorios a la causa, olvidan que fue Néstor Kirchner quien, en el año 89, rosqueó fuertemente para aprobar el Código Procesal Penal de la Nación sabiendo que, 21 años después, necesitaría que la justicia funcione así para que su plan contra Macri funcionara. Toda esta discusión es igualmente superflua, cuando es sabido que Kirchner -por su personalidad y sus atributos de gran jurista- fue quien escribió, desde la primer hasta la última letra, las setecientas páginas del fallo de Oyarbide.
Se lo mandó a su casilla de correo personal (juezkomprado@gmail.com) antes de ir al Mapping del Cabildo durante los festejos del Bicentenario. El mail rebotó porque el attach era muy pesado y al volver a Olivos Kirchner lo imprimió y dispuso que el Tango 10 lo acercara por autopista hasta la casa del polémico juez. El círculo de la operación se cierra con lacooptación K de los dirigentes opositores Elisa Carrió, Felipe Solá, Pino Solanas, Francisco de Narváez y Ernesto Tenembaum. Los últimos 7 años de oposición acérrima y descontrolada de los mencionados personajes habría sido un acting, una falsa postura pactada de antemano. Las dolorosas declaraciones de Franco –que es Kirchner- y la afeitada de bigote que le propinara mientras Mauricio dormía la siesta una tarde dominguera de visita en la casa del septuagenario empresario, confirman el amplio alcance de la operación. Fue así como Kirchner ha logrado el procesamiento de Mauricio Macri. (Agencia Paco Urondo)