fbpx Galasso: “La Revolución de Mayo fue un momento de la revolución hispanoamericana”
Más información //// 10.09.2012
Galasso: “La Revolución de Mayo fue un momento de la revolución hispanoamericana”

Por Telémaco Subijana en Iniciativa Popular I Entrevistamos en exclusiva a Norberto Galasso, reconocido historiador y militante de la izquierda nacional. Director del Centro Cultural Enrique Santos Discépolo, es autor, entre otros libros, de: “Imperialismo y pensamiento colonial en la Argentina”, “Raúl Scalabrini Ortiz y la lucha contra la dominación inglesa”, “Los Malditos” y “La compañera Evita”, de reciente publicación. En esta edición presentamos la primera parte de esta interesante entrevista.
En esta oportunidad, explica cuáles eran las facciones que se disputaban durante la Revolución de Mayo -que destaca como un momento de la revolución hispanoamericana-, reflexiona sobre cómo se llega a la declaración de nuestra independencia, el 9 de Julio de 1816, y afirma que el actual proceso de integración regional reaviva el proyecto político de San Martín y Bolívar. También analiza los rasgos más importantes de lo que ha denominado “El ciclo de Roca” -1880-1904- y lo diferencia del proyecto pro británico que expresaba Mitre. Leer más.
¿Cuáles fueron las ideas y proyectos que se disputaron durante la Revolución de Mayo?
En 1810 se enfrenta al viejo mundo expresado por las viejas ideas que predominaban en el núcleo de monopolistas españoles -gente de abolengo, dueños de esclavos, de escudos nobiliarios, de apellidos altisonantes y títulos de nobleza. Es decir, se enfrenta a todo ese mundo que en Europa se había acabado con la Revolución francesa a partir de ideas que proclamaban los derechos del hombre, la libertad, la igualdad y la fraternidad -con todas las limitaciones que eso va a tener después ya que eso va a ser utilizado por la burguesía francesa, se distorsiona y se convierte en privilegios de la nueva clase burguesa que asciende en Europa en el siglo XIX. En ese momento estas ideas significaban un gran progreso con respecto a las ideas predominantes, que eran sumamente oligárquicas y reaccionarias. Esas ideas revolucionarias se habían extendido en Europa, puntualmente enla Revolución Española que estalla el 2 de mayo de 1808, y los liberales españoles de aquel tiempo -que lo eran enserio, a diferencia de nuestros Alsogarays- plantean que ellos, como liberales, no podían tener colonias. Es así que en la declaración dela Junta Central de Sevilla afirman que las colonias tienen que pasar a ser provincias. Esas ideas, que tuvieron en Flores Estrada su mayor exponente- alcanzan a Hispanoamérica y sostienen toda una corriente democrática y popular que tiene su base en la ciudad de Buenos Aires, particularmente en un grupo de abogados cuyo hombre más claro, a mi juicio, era Mariano Moreno. Y este sector, que también lideraban Belgrano y Castelli, encuentra una vinculación con los sectores populares acaudillados por French, Beruti y Donado, hombres del pueblo que trabajaban como cartero, el primero; empleado del Estado, el segundo; y tipógrafo, el tercero. Este sector, que en ese momento enarbola las banderas democráticas, cabe destacar que al principio no tiene una intención separatista sino que la idea era desplazar al Virrey por una junta popular. Incluso esto era pedido por algunas juntas de España, que en América se terminaran los Virreinatos y las autoridades fueran elegidas por el pueblo. Eso se produce en el poder ejecutivo, el Virrey es reemplazado por una junta, pero inicialmente no se toca al poder judicial ni tampoco al Cabildo chico -cosa que recién ocurre cuando estas instituciones empiezan a conspirar y los cabildantes son desterrados al igual que los hombres de la audiencia. Es así como la revolución trata de extenderse y, en este sentido, consideramos que la Revoluciónde Mayo es un momento de la revolución hispanoamericana, tal como lo afirmaba Juan Bautista Alberdi. En toda Latinoamérica se producen movimientos de pequeñas burguesías revolucionarias influidas por la lectura de los enciclopedistas franceses -como d´Alembert o Rousseau- y de algunas figuras españolas. Entonces, el enfrentamiento se da entre los democráticos y los monárquicos absolutistas. Hubo un triunfo inicial de los democráticos pero no dura mucho: al año algunos están muertos, como Moreno y Alberti; otros desterrados, como Rodríguez Peña, Vieytes, French y Beruti; y porque surge un enfrentamiento con un sector que no es exactamente el de los monopolistas pero es muy conservador, el saavedrismo. El saavedrismo fue un grupo usado por una burguesía comercial en ascenso, con gran influencia inglesa, que buscaba convertir ala Revoluciónde Mayo en un movimiento dirigido a usufructuar el libre comercio y la relación con los ingleses. Eso se da en 1811, en el Primer Triunvirato, y luego el proceso se hace independentista, en 1814, cuando en España se reestablece el absolutismo. Fernando VII traiciona todo lo prometido y se hace necesario romper. Es ahí que deviene el separatismo y la política independentista. Esto confunde a los chicos en las escuelas porque parece que la patria nació 2 veces. Y la patria, como independiente, empieza a nacer en 1814, cuando empiezan a reclamar el Congreso de Tucumán, y se materializa el 9 de julio de 1816, con el antecedente de la Revolución del 25 Mayo de 1810 -que fue una revolución importante, democrática y popular, pero no independentista.
Finalmente, ¿cómo fue el proceso que desencadena la declaración de la independencia en 1816? ¿Qué correlación de fuerzas expresaron los gobiernos que la sucedieron?
En 1816 la burguesía es una burguesía comercial anglo-criolla muy fortalecida y para 1820 controla todo el sector comercial y financiero de la ciudad. En ese contexto, los sectores monopolistas derrotados, las familias de apellidos distinguidos -para aquel tiempo los Martínez de Hoz, los Basualdo, los Quintana-, se van adecuando a la burguesía comercial para conformar, después, en algunos casos, grupos extranjeros importantes o directamente vincularse a la burguesía comercial. Ante esta situación, los pueblos van a reaccionar a través de caudillos -inicialmente los caudillos del litoral. El más importante fue Artigas -declarado dos veces traidor por la gente de Buenos Aires-, que contaba con una base popular muy importante de pueblos originarios y esclavos libertos que jugaron un papel destacado.
Por su parte, el morenismo empieza a decaer luego de la muerte de su líder. La Asamblea del Año XIII es el programa dela Revoluciónde Mayo, participaron los morenistas, pero la cuestión es que a esa altura querían hacer la revolución desde arriba -para el pueblo y no con el pueblo. En ese momento hay una especie de desplazamiento iluminista de parte de estos hombres que estaban expresados por Carlos María de Alvear. Cabe aclarar que Alvear no era la oligarquía sino parte de una burguesía pretendidamente ilustrada que es derrotada por los hombres del golpe de 1815. Y el último resplandor del morenismo resurge con Monteagudo, con la Sociedad Patriótica. Por eso no es extraño que San Martín, estando en Mendoza, pida la colección de “La Gaceta”, de 1810, y se convierta no solo en el militar que dicen que fue en los colegios sino también en un político capaz de movilizar la economía de Cuyo, obtener apoyo para sacar de la nada -sin la ayuda Buenos Aires- un ejército y tener una concepción hispanoamericana. Él era más hispanoamericano que argentino: a los 6 años lo habían llevado a España, había vuelto a los 32 y tenía una visión de lo que el llama “el evangelio de los derechos del hombre”. Fue un hijo de la Revolución francesa igual que Bolívar, con lo que esto implicaba en la construcción del Estado nacional: terminar con el feudalismo, con los ducados, con la inquisición, el reconocimiento por lo menos nominal del derecho de expresar las ideas. En definitiva, considero que hay un curso que es el de Moreno, Artigas, San Martín, y es el curso de la revolución.
Ese mundo se da conjuntamente con el proceso por el cual el librecambio de Buenos Aires va carcomiendo las estructuras de las economías provinciales. En ese contexto, van surgiendo, a partir de 1820, los caudillos. En algunos casos son estancieros -o de familias de estancieros-, como Facundo Quiroga; en otros casos son hombres del ejército, como Juan Bautista Bustos; en otros casos son hombres de importante desarrollo cultural, como Alejandro Heredia. Y este fenómeno de los caudillos va, a través del tiempo, conformando dos países. Del otro lado se encontraba el país del centralismo porteño, que es el producto de la deformación o tergiversación de la Revolución de Mayo y está expresado sustancialmente por Bernardino Rivadavia.
¿Qué ocurre con las ideas de estos revolucionarios de Mayo y América del Sur durante la segunda mitad del siglo XIX cuando se da el denominado proceso de formación del Estado argentino?
Quien prosigue la política de Rivadavia es Mitre, como la expresión de una alianza que se iba a dar en la segunda mitad del siglo XIX entre los grandes estancieros y los grandes comerciantes que estaban con los ingleses. Es así que se va a conformar una oligarquía bonaerense. En este sentido, aquí es donde tenemos una vieja disidencia con el viejo revisionismo, porque si bien Rosas defiende al país en la Vuelta de Obligado, también favorece la conformación de una oligarquía. Los hombres de Rosas -en los que se incluían extranjeros- eran parte de la gente más distinguida -como los Anchorena, que llegaron a tener un millón de hectáreas en el país. Incluso Rosas llega a decir, en sus últimos escritos, “goberné según ellos me indicaban, goberné para ellos”. Entonces, la conformación de esa provincia -lo que Alberdi llamaba la provincia metrópolis-, con un puerto propio, con la renta de la Aduana, con un banco con poder de crédito y con poder militar, juega un rol importante frente a los levantamientos de los caudillos. Por su parte, en el litoral aparece el urquicismo: estancieros poderosos con una provincia floreciente como la de Entre Ríos, que vacilan en apoyar al interior -de Facundo Quiroga, Chacho Peñaloza, Felipe Varela- y finalmente se entregan. Cuando esto ocurre, en Pavón, se produce el punto de partida para que la oligarquía se consolide y se extienda al sur de Entre Ríos, sudeste de Córdoba y sur de Santa Fe. Entonces, esa oligarquía, que se va a consolidar en el gobierno de Mitre, traza los ferrocarriles como un embudo hacia Buenos Aires, crea el país semi-colonial, instala bancos ingleses, aumenta la deuda externa y comete el genocidio de la guerra del Paraguay.
Sin embargo, hay algo así como una contraofensiva del interior. Aquí las cosas se complican un poco y algunos revisionistas hacen centro en Sarmiento -esto porque el revisionismo nació muy ligado a la iglesia y de algún modo u otro es la expresión de la ley de Educación Común 1420 y de la concepción de “civilización o barbarie”. Sarmiento dice cosas horrendas y, al mismo tiempo, cuando estaba en el gobierno, trata de desarrollar la minería, intenta un desarrollo de la industria y respecto a la guerra del Paraguay dice que “la victoria no da derechos”. Es combatido por Mitre, que incluso se levanta en armas cuando Sarmiento le va a entregar el gobierno a Avellaneda. Al mismo tiempo el mitrismo para ese entonces prácticamente había destruido a los caudillos: había degollado al Chacho Peñaloza, perseguido a Varela -que se exilia en Chile-; y le queda a Sarmiento pelear contra el último caudillo, López Jordan.
Ha señalado que la mayoría de los historiadores -pertenecientes tanto a la Historia Oficial como a la Historia Social e incluso al Revisionismo nacionalista católico- coinciden en personalizar esta época en la figura de Roca. ¿Cuáles son los rasgos más importantes de lo que usted llamó “el ciclo de Roca”?
Considero que la historia oficial entra en un vacío porque no se explica qué pasa con todos los federales que apoyaban a los caudillos y reaparecerán con Yrigoyen -treinta o cuarenta años después. Creo que eso se debe a que no se tuvo en cuenta la función del Partido Autonomista Nacional, que es la liga de los gobernadores y la última expresión con la cual se intenta desbaratar ese país con una macrocefalia porteña. Y la historia lleva a esas cuestiones curiosas: Roca es el que termina la campaña del desierto pero no es el que la inicia. Había comenzado con los españoles, había seguido con Rivadavia -con el Coronel Rauch que se ufana de haber ahorrado balas al degollar indios-, con Rosas -que en un informe afirma haber matado 3600 indios. Por eso creo que hay que ser sinceros. Hubo un genocidio sobre los pueblos originarios pero de ese genocidio no solo es culpable Roca sino toda la sociedad blanca. De hecho en ese momento no se levantaron voces condenando a Roca sino todo lo contrario; Roca llegó a la presidencia porque había hecho la campaña del desierto.
Entonces, Roca, que aparece como el gran genocida, es el hombre que en el ´80 termina la campaña del desierto, pero por otro lado enfrenta a la oligarquía porteña que estaba a punto de crear un país con Buenos Aires -como ya lo había hecho en 1852- que hubiera taponado la salida al Océano Atlántico a todo el resto del país. Al mismo tiempo, Roca cubre el ciclo que va de 1880 a1904 pero tampoco se puede afirmar que es consecuente en esas políticas. Se termina haciendo estanciero y en 1904 le entrega el poder a Quintana. En ese sentido, Eduardo Wilde, que era una persona muy lúcida, en ese momento señaló que “el PAN se había mitrificado”. Es decir, se había vuelto mitrista -como también el yirigoyenismo se iba a volver alvearista o el peronismo menemista en determinado momento.
En relación a los rasgos más importantes del gobierno de Roca, este periodo es interesante porque se terminan las monedas provinciales, se crea la ley 1420 de Educación Común, se crea el Registro Civil, se llega a enfrentar el vaticano, se hace una política interesante en el sur en materia de los derechos sobre los recursos naturales y la Antártida. Y aparecen personajes interesantes, ocultados por la historia, como Osvaldo Magnasco o el mismo Eduardo Wilde. Este último escribe un artículo que se llamó “Los descamisados” en el que afirma: “nosotros somos los descamisados, somos los descamisados porque los mitristas nos robaron la camisa”. Wilde también fue proteccionista en materia económica, hablaba contra el capital, contra la oligarquía mitrista, y después termina en la diplomacia y siendo un muy buen escritor. Incluso durante el segundo gobierno de Roca hablaba de nacionalizar los ferrocarriles. Cabe destacar que durante este periodo se traza el único ferrocarril que no forma parte del abanico, que es el ferrocarril que va de Rosario a Bahía Blanca, como forma de equilibrar.
El roquismo pone en marcha la ley de residencia, que fue muy grave, y al mismo tiempo también pone en marcha el cable carril de Chilecito -34 kilómetros de construcción que todavía existen como una especie de espectro de lo que pudo haber sidola Argentina. También se destacó el proyecto de Código de Trabajo de Joaquín V. González. El mismo se basó en el informe denominado “El Estado de las Clases Obreras Argentinas” que Roca le solicitó a Juan Bialet Massé para relevar las condiciones laborales y la población obrera. Entonces, no faltaban las contradicciones. En definitiva, nuestra historia es muy confusa. Y al mitrificarse, el Partido Autonomista se quiebra. La cúpula del partido se hace mitrista y las bases se van a hacer yrigoyenistas y radicales. Eran los hijos de los montoneros y la migración -que también cambia el país. Se trató de un país que al mismo tiempo que destruye a su población originaria incorpora 200.000 personas por año de distintas nacionalidades.
La historia oficial ocultó personajes e ideas de avanzada que aún siguen siendo actuales, como la visión de unidad de América del Sur. ¿Qué opina al respecto?
San Martín, en Mendoza, confisca caballos, haciendas, propiedades para hacer oficinas para su ejército y, en este sentido, la historia escolar -hecha por la clase dominante- no podía poner como Padre de la Patria a un confiscador porque venía con él el cuestionamiento a la propiedad privada. Entonces, figuras como San Martín, Moreno, Castelli, Guido -que fue muy importante aunque desconocido- o Monteagudo -que fue hombre de San Martín y de Bolívar- tenían ideas muy actuales, como la visión sobre América del Sur o el respeto por los pueblos originarios. Y actúan en ese mundo que, como decía anteriormente, se da conjuntamente con el proceso por el cual el librecambio de Buenos Aires va carcomiendo las estructuras de las economías provinciales. Surgían los caudillos y del otro lado se encontraba el país del centralismo porteño, que es el producto de la deformación o tergiversación de la Revolución de Mayo y estaba expresado sustancialmente por Rivadavia. Este sector estaba directamente vinculado a los ingleses y a la Baring Brothers, y por eso se explica el intento de hacer bancos privados emisores de dinero con la mayoría de los accionistas ingleses, como fueron el Banco de Descuento o el Banco Nacional. En definitiva, tenían esa política hacia fuera, que en realidad es la que caracteriza a casi toda Hispanoamérica. En ese momento, en América del Sur, los países, en vez de unirse -como se produjo en el norte, en Estados Unidos-, se revientan o se despedazan en varios países mirando unos a Europa -como se podía observar en Buenos Aires o Montevideo-, mirando otros al pacifico -como en Valparaíso, que es casi una ciudad inglesa- y desentendiéndose de encontrarse a ellos mismos; proceso que después de 200 años se está dando en la actualidad a partir de la profundización de la integración latinoamericana que están llevando adelante estos gobiernos nacionales y populares. Es como si después de 200 años San martín y Bolívar volvieran a cabalgar juntos liderando ese viejo proyecto de unidad continental.