Internacionales //// 05.12.2018
Lo que dejó el G20: ¿Trump y Macri hablaron sobre la triple frontera?

Desde casi siempre, a Estados Unidos le interesa hacer pie en la triple frontera que comparten Argentina, Brasil y Paraguay. ¿Trump volvió a insistir sobre el tema en la reunión que mantuvo en privado con Macri? Por Nicolás Adet Larcher. 

Por Nicolás Adet Larcher

Poco se sabe y poco dijeron los medios de la reunión entre Donald Trump y Mauricio Macri en la cumbre del G-20. Apenas sobrevolaron perlitas, gestos y chistes entre los mandatarios, pero de los temas abordados no se supo mucho más que un par de títulos. Una nota de Infobae adelantó que uno de los tópicos que le interesaba tratar a Trump tenía que ver con la Triple Frontera y la posibilidad de convertir esa zona en “un campo de batalla”. Esto entendiendo a esa zona bajo la lógica de Estados Unidos de que ahí operan “células terroristas” y frente a eso se debe hacer algo.

En el 2002, el general James Hill fue claro y contundente respecto a los deseos de Estados Unidos frente a nuestra región. Apenas había pasado un año de los atentados del 11 de septiembre, pero el comodín de “el terrorismo” como mancha venenosa que se extendía por el mundo ya estaba incrustada en el discurso norteamericano.

Hill dijo que había un interés de parte de su nación de realizar ejercicios militares en Argentina, más precisamente en la zona que comprendía la frontera entre nuestro país, Brasil y Paraguay, la llamada Triple Frontera. Un informe del ejército mencionaba que en la Triple Frontera era un refugio de células islámicas y que era un caldo de cultivo para la extensión del terrorismo por toda Latinoamérica.

En ese momento, los ejercicios militares en nuestro país quedaron en suspenso por los intentos de Estados Unidos de pretender que sus soldados tuvieran inmunidad en el exterior, frente a la reciente existencia del Tribunal de Justicia Internacional que podía juzgar cualquier crimen de guerra, genocidio, etc.

Desde ese día, Estados Unidos consideró a esa zona como el centro del crimen organizado y el núcleo del narcotráfico en todo el continente, como buscando motivos para presentar sus herramientas de “seguridad”. No es para menos, la Triple Frontera es una de las mayores reservas de agua dulce de todo el planeta.

Con el tiempo y la llegada del kirchnerismo al poder, el conflicto por la Triple Frontera devino en una disputa por una película que se había comenzado a gestar en el 2009 bajo el sello de la directora Kathryn Bigelow y que iba a llamarse “Triple Frontier”. Bigelow, quién acostumbra filmar productos que presentan de forma épica las intervenciones militares de Estados Unidos en otros países, tenía la intención de rodar su nuevo proyecto por estas tierras. Eso provocó molestias en Paraguay, Brasil, Argentina e incluso Uruguay, por considerar que la única intención del film iba a ser la de justificar cualquier intervención del país del norte.

El proyecto se fue diluyendo de a poco, hasta que cayó en las manos de Netflix, que tiene pensado distribuirla desde el año que viene. El guión de la película se enfocará en una red de crimen organizado que trabaja en la Triple Frontera y tendrá en su elenco a Ben Affleck, Oscar Isaac y Pedro Pascal, entre otros.

La reunión entre Trump y Macri trae de nuevo a la luz un tema que siempre estuvo en la agenda norteamericana. En principio, el gobierno argentino ya abrió un expediente sobre posibles células de Hezbollah en la Triple Frontera con el objetivo de determinar si considera que es una organización terrorista o no. Eso se podrá saber recién el año que viene.

El interés y los pronunciamientos de autoridades norteamericanas sobre el tema siguen siendo explícitos, aunque la información llega a cuenta gotas. Vale recordar al brigadier general, Rubén Montenegro, presidente del Centro Aeronáutico de Estudios Estratégicos cuando explicaba en el libro “Territorios Vigilados” de Telma Luzzani que en julio de 2005, Estados Unidos desembarcó en la zona de Paraguay llamada Mariscal Estigarribia “con el fin de acondicionar sus instalaciones para probables futuras operaciones desde ese lugar. La elección de ese lugar, como punto de apoyo para el poder del Pentágono, podría estar vinculado al monitoreo de Bolivia, el Acuífero Guaraní y la Triple Frontera…”, una versión que negaron los gobiernos de Paraguay y Estados Unidos en varias oportunidades.

Las noticias sobre las “células terroristas” en la Triple Frontera no abundan, apenas aparecen unas pocas detenciones de miembros de Hezbollah en los últimos diez años. Sin embargo, esa es una preocupación que desvela al gigante del norte.