Internacionales //// 20.12.2018
Entrevista a un "chaleco amarillo" francés: "Las clases medias están empobrecidas"

AGENCIA PACO URONDO charló en exclusiva con Arnaud Porra, un trabajador francés que participa de las movilizaciones de protesta en el país europeo. "Este movimiento es apolítico y representa a todos los franceses, de derecha o de izquierda", señaló. 

Por Enrique de la Calle

Hace unos meses, surgió en Francia un movimiento de protestas denominado "chalecos amarillos" (todos usan una pechera que es obligatoria llevar en Europa en los autos para situaciones de accidentes). En principio, su principal reclamo tenía que ver con un impuesto a los combustibles, que impactó sobre el bolsillo de las clases medias-baja y los trabajadores, sobre todo, del interior del país galo. 

Con el paso de las semanas, el movimiento ganó masividad en las calles y fue sumando otras demandas (entre ellas, el pedido de renuncia del presidente Emmanuel Macron). ¿Quiénes son y quieren los "chalecos amarillos"? AGENCIA PACO URONDO dialogó con Arnaud Porra, un trabajador de 28 años de Perpiñán, en el sur de Francia (cerca de la frontera con España), que participó de las diferentes movilizaciones. 

APU: Cuéntenos de usted: ¿De qué trabaja? ¿Por qué se sumó a los "chalecos amarillos"?

AP: Acabo de obtener un master con especialidad en turismo y gestión cultural. Estoy buscando ahora mismo trabajo en mi dominio de estudios. Participé en la mayoría de las movilizaciones de los "chalecos amarillos". Hay un agotamiento de los franceses con la política de Macron. Pagamos muchos impuestos, somos los campeones de Europa en este tema. Hay un empobrecimiento de las clases medias. Pagamos muchos impuestos y no ganamos mucho. De ese modo, mucha gente no tiene plata para llegar a fin de mes. La situación económica es muy mala. Tenemos un sentimiento de injusticia. Vamos a seguir reclamando porque nos asiste el derecho a hacerlo. 

APU: En Argentina (supongo que ocurre así en muchas partes del mundo) sorprende el tenor de las protestas, teniendo en cuenta que Francia es uno de los Estado de Bienestar más sólidos del planeta, más allá del impacto de las políticas neoliberales de los últimos 30 años. ¿Decía que a mucha gente le cuesta llegar a fin de mes?

AP: Un salario básico en Francia es de 1200 euros (53 mil pesos, al tipo de cambio actual) al mes. Si tenés que alquilar, cuesta mucho dinero. Si eres propietario, igualmente debes pagar muchos impuestos por los distintos servicios. Pagamos muchos impuestos, alrededor de las tres cuartas partes del salario. Así se hace difícil llegar a fin de mes. Después están los jubilados o los estudiantes, que no tienen trabajo de calidad o están desocupados, que están en una situación todavía peor. Muchas personas están con deudas con los bancos que son infernales. Al día 15 del mes, ya estás en rojo en tu cuenta. En Europa está pasando lo que pasó en otros lugares: ricos de un lado y muchos pobres del otro. Además, tenemos las migraciones desde países musulmanes, que nadie tienen que ver con nuestra cultura cristiana. Se dan agresiones de los migrantes y situaciones de racismo por parte de franceses. 

APU: Tanto la derecha, como Le Pen, como la izquierda de "Francia Insumisa" han apoyado las protestas. ¿Qué opina de esa situación?

AP: Tanto Le Pen como "Francia Insumisa" se quieren aprovechar de este movimiento para obtener un rédito electoral, sacar más votos. Nada más que eso. Pero este movimiento es apolítico y representa a todos los franceses, de derecha o de izquierda. También a los que no votan. Manifestamos para nuestro futuro, para poder vivir dignamente. Estamos cansados de trabajar para pagar gastos e impuestos.  

APU: ¿La protesta va a seguir? ¿Hasta cuándo?

AP: La protesta va a continuar y parará cuando el Gobierno francés escuché a la voz de los franceses. Ahora estamos luchando también para un "Referéndum de iniciativa ciudadana" (el sistema permitirá aprobar o derogar una ley, remover a un funcionario o, incluso, reformar la constitución), para que sea escuchada la voz del pueblo francés. Queremos ser los franceses los que definamos nuestro futuro. Queremos que nos escuchen.