Géneros //// 09.08.2018
Un triunfo callejero ante la casta política

La revolución de las hijas sigue conmoviendo estructuras, que en su resistencia no hacen más que demostrar su fragilidad. La amenaza de Michetti, el feminismo peronista de Cristina, y el medioevo campechano e ilustrado. Por Juan Manuel Ciucci. 

Imagen de Cobertura Colaborativa #8A*

Por Juan Manuel Ciucci 

El contraste no termina nunca de aceptarse, al menos ante tamaña multitud en las calles y del cúmulo de intereses retrógrados que representa el Senado. Sabemos todas y todos lo conservadora que puede ser la "cámara alta", pero esta vez se ha excedido en demasía. Después de mucho tiempo el Congreso Nacional tenía la oportunidad de dar una señal política clara de cara a la sociedad y dejó pasar la oportunidad. En tiempos de crisis y de un discurso antipolítico creciente, la clase política acaba de desligitimarse aún más. Y de un modo preocupante, ante una generación que en muchos casos por primera vez toma las calles por un reclamo que siente propio y urgente. Quizás algo bueno haya en todo esto: el trasvasamiento generacional se dará "con unos cuantos viejos tirados por la ventana". Como si fuera poco, el feminismo está liderando la purga definitiva a la democracia vernácula. 

Temprano, a la tarde, ya se charlaba en los pasillos del Senado la imposibilidad de que tuviéramos Ley. Ya el trabajo previo en comisiones así lo había sugerido, y terminó por confirmarlo la falta de un despacho de mayoría. El impulso social determinó que esta jornada llegara hasta esta votación de madrugada, y es un triunfo sobre la voluntad por ocultar una agenda de reclamos y mantener en la clandestinidad al aborto. Eso ya no podrá pasar y más temprano que tarde tendremos Ley. Pese a los argumentos del medioevo que escuchamos en el recinto, pese a las movilizaciones organizadas por la ultraortodoxia católica y pastoral, pese al patriarcado que intenta de todos modos posibles evitar su caída.

Actualización doctrinaria: nacional, popular y feminista 

Se esperaba mucho su discurso, como siempre pasa. Es un tanto divertido ver en el recinto como todos y todas se predisponen a hacerlo, con una atención que no recibe ninguna/o de las/os integrantes del Senado. Pero esta vez tenía un interés especial, dado el que tema que se estaba tratando. La interrupción voluntaria del embarazo no había aparecido en la agenda gubernamental del kirchnerismo durante 12 años, y Cristina se había manifestado en contra más de una vez. Se sabía ya que acompañaría esta vez el proyecto, pero interesaba saber qué diría, cómo expresaria este cambio de parecer.

La última vez que recuerdo que se haya referido al tema fue en las entrevistas de campaña del año pasado, donde, si bien se prestó a pensarlo, decía creer que la sociedad no estaba preparada para debatir el tema. Ahora, quienes le hicieron ver su error y cambiar su posición fueron "las miles de chicas que se volcaron a las calles". Esa revolución de las hijas es la que viene pisando fuerte y transformando nuestra realidad, para siempre.

Pero lo que nos resonó con especial interés fue su redefinición del ideario peronista que impone esta nueva oleada en la lucha por los derechos de las mujeres. Así pudimos oírla decir: "a lo nacional, popular y democrático que caracterizó al peronismo, vamos a tener que incorporarle el feminismo". Una actualización doctrinaria que se torna evidente y urgente y que sin embargo es sutil o abiertamente resistida dentro del movimiento. Que la conducción haya elegido esta jornada histórica para explicitarlo, sumando un término a su léxico al que le había escapado más de una vez, demuestra el contrapoder que estan construyendo las pibas. Y la necesidad imperiosa de escapar al dogmatismo en el que ciertos sectores reaccionarios pretenden agazaparse. 

La democracia empobrecida

En medio de una votación histórica, la vicepresidenta tuvo una inverosímil franqueza donde expresó el nudo profundo de este gobierno autoritario y represivo. Michetti avisó casi en la cadena nacional que estaba siendo en ese momento la transmisión, que "las fuerzas de seguridad" le pidieron que termine la sesión "antes de las 22 hs por cuestiones de seguridad".

Sin más, amenazó desde el Senado no sólo a sus integrantes, sino a quienes estaban en las calles reclamando y manifestando su posición. Como si el Estado, pasada esa hora mágica, no pudiera garantizar ya la seguridad de sus ciudadanos. Un hecho que demuestra con meridiana claridad, además, el modo en que la Alianza Cambiemos entiende la democracia: las fuerzas de seguridad estarían en condiciones de manejar los tiempos en que trata una ley el Poder Legislativo nacional. 

Alarma ver la impunidad con que se maneja el oficialismo y cómo nos vamos acostumbrando a diversos atropellos sobre las "instituciones de la República" (como tanto les gusta declamar) y nuestros derechos. Es fundamental remarcar este triste episodio que se dio en el marco de una votación histórica. Un botón de muestra del estilo autoritario y represivo que caracteriza a esta nueva Alianza, tan similar a su predecesora.

*La cobertura colaborativa #8A convocada por Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito fuimos Emergentes, Matria, Mujeres Audiovisuales, Revista Cítrica, Agencia Paco Urondo - APU, Radio Presente, La Retaguardia, Marcha, Revista y Editorial Sudestada, Hamartia, Resumen Latinoamericano, La Garganta Poderosa, ANRed - Agencia de Noticias RedAcción, La tinta, Ancap, Diario Tiempo Argentino, Mídia Ninja, Pulso Noticias, AMARC Argentina, FARCO, revista crisis, Anccom - Agencia de Noticias Pandilla Feminista, Revista Reviradas, 404 Comunicación Popular y decenas de colaboradorxs más.