Géneros //// 18.03.2019
Profesionalización de fútbol femenino: "Es un logro de todas, es lo que merecíamos"

La futbolista Macarena Sánchez celebró la decisión de la AFA de profesionalizar el fútbol femenino.  "Creo que mi caso empujó bastante. No soy la única que empujó, esto viene hace muchísimos años", explicó. 

La futbolista Macarena Sánchez habló con la prensa tras conocerse la profesionalización del fútbol femenino y festejó lo logrado. En el marco de una entrevista radial con El Destape, señaló: “Creo que mi caso empujó bastante. No soy la única que empujó, esto viene hace muchísimos años”.

Además, Sánchez enfatizó que “es una semiprofesionalización, pero es un paso adelante” y afirmó que “es un logro de todas. Es lo que merecíamos, pero merecemos muchísimo más”. En este mismo sentido la jugadora de fútbol explicó que “el embarazo no está en el reglamento, no hay una clausula, pero en la realidad lo toman como si fuese un jugador lesionado”. 

Cabe recordar que en declaraciones al diario Perfil, Sánchez había asegurado: “En el ambiente del fútbol femenino hemos avanzado más en el último mes que desde 1991, cuando empezó el fútbol para mujeres. Deportivamente no sé si logramos mucho. Sí, logramos mucha visibilidad. Alzamos nuestra voz. Todo se logra con cuentagotas porque es un ámbito muy machista. Si hay algo que sobra en el fútbol femenino, es mucho miedo, porque toda nuestra carrera depende de otro que maneja todo el poder.”

Asimismo, la jugadora y militante feminista explicó: “El feminismo me cambió la vida, un poco me la cagó, porque me tuve que deconstruir y me di cuenta de que todo lo que estaba pensando estaba mal, lo que me hicieron pensar de chica. Entonces me la cagó para bien, porque hoy soy otra persona. Tengo otro pensamiento por más que no estoy cien por ciento deconstruida. Volviendo al fútbol, es indispensable formar una nueva identidad, fuera de este ambiente machista y misógino en el que estamos.”

Desde otra perspectiva, Sánchez señaló: “Creo que es fundamental que haya educación sexual integral (ESI) en las escuelas. Fui a un colegio público y en el secundario fui a uno católico, y en ninguno de los dos obtuve información al respecto, algo que me parece indispensable. Yo tuve la suerte de tener una familia abierta al diálogo en estas cuestiones, y lo que aprendí fue porque mi mamá me llevó a la ginecóloga; con mi papá también lo podía hablar, y con mis amigas”.