Géneros //// 13.03.2019
Políticas públicas de género: ¿Qué pasa en el Gran Buenos Aires?

Un informe de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) analizó qué pasa con las intervenciones estatales en el conurbano bonaerense. El 73% de los femicidios ocurridos en Buenos Aires tienen lugar en GBA. 

Por Enrique de la Calle

Un estudio del Observatorio del Conurbano de la Universidad Nacional de General Sarmiento analizó, en el marco del pasado paro de mujeres, qué pasa con las políticas de género en los 24 municipios del Gran Buenos Aires. "En la actualidad todos los municipios del Conurbano cuentan con algún organismo dedicado a la problemática de género, lo que da cuenta de un notable involucramiento de los gobiernos locales en este campo", resumieron los cientistas sociales Adriana Rofman y Liliana Puntano. 

Sobre 24 municipios existen en la actualidad 32 organismos municipales (todos los organismos, municipio por municipio). Los distritos tienen al menos una Dirección municipal. Por su parte, Avellaneda, Lanús, Almirante Brown, San Miguel, Merlo y Moreno, tienen más de un espacio institucional referido a las temáticas de género. En algunos localidades, esa capacidad estatal tiene una antiguedad de más de 15 años. En otras, su creación más reciente responde a las movilizaciones ciudadanas de los últimos años. 

"(Esta situación) Habla de un valorable nivel de institucionalización en el organigrama municipal y además, permite prever una sostenibilidad interesante (...) Algunos municipios cuentan con más de un organismo, dependiente de otra área o con funciones más precisas, es decir que la preocupación por el tema atraviesa varios ámbitos de gobierno", resumieron las investigadoras. 

Según la UNGS, la mayoría de las acciones públicas están dedicadas a la prevención y a la asistencia de víctimas en casos de violencia de género. "Brindan asistencia integral a mujeres víctimas de violencia, esto es: asesoramiento legal, apoyo psicológico, e incluso intervienen en la atención directa, ofreciendo hogares- refugio para casos más vulnerables, interviniendo en el proceso judicial contra el victimario", describieron. El estudio no da cuenta de los presupuestos municipales destinados a las políticas de género.  

Que la prioridad sea la violencia de género tiene lógica. Según el Observatorio de Políticas de Género del Senado de la Provincia de Buenos Aires, en el año 2017 se registraron 98 víctimas fallecidas a causa de femicidios, de los cuales 72 se perpetraron en 21 partidos del conurbano bonaerense. Es decir, los femicidios registrados en el GBA equivalen al 73,5% del total provincial. Las estadísticas de los próximos años sumará elementos para analizar si las políticas públicas tienen impacto sobre la problemática. 

El informe de la UNGS destaca además la generalización incipiente de áreas dedicadas a la diversidad sexual. De cualquier modo, todavía falta para que las políticas públicas en materia de género logren desarrollar una agenda más amplia que vaya más allá de las situaciones de violencia. "Son muy escasas las actividades que se inscriben en otras líneas de trabajo: algunos municipios ofrecen capacitación para el trabajo para las mujeres, lo que podría favorecer una mayor autonomía económica; otros pocos implementan dispositivos de atención a varones con comportamientos violentos; y en menor medida algunos avanzan en la producción de  conocimiento y datos estadísticos sobre violencia de género. Pero son iniciativas en general incipientes, presentes en pocos casos", analizaron desde la UNGS.

De cualquier modo, los especialistas destacaron el "avance significativo en materia de género en la agenda municipal del Conurbano Bonaerense, aunque por ahora solo recortada al problema de la violencia". Aunque reconocieron el tamaño del desafío que los estados locales deben enfrentar: "Pero esto es solo la punta del iceberg, que deja sin tocar las bases de desigualdades que marcan la vida cotidiana de varones y mujeres (economía, trabajo, cuidados, derechos sexuales y reproductivos, participación política, ciencia y tecnología, etc). Asimetrías que tienen su origen en el sistema patriarcal y cuya máxima expresión violenta es el femicidio y los crímenes de odio contra las identidades disidentes".