fbpx Caso Johana Ramallo: “El Estado abandonó a mi hija” | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Géneros //// 24.10.2017
Caso Johana Ramallo: “El Estado abandonó a mi hija”

Familiares y amigos de la joven desaparecida hace tres meses pintaron un mural en la escuela donde el 22 de octubre debería haber votado. Durante la jornada, Marta Ramallo, mamá de Johanna, y Flavia Delmas, Secretaria de Género de la Facultad de Periodismo de la UNLP dialogaron con AGENCIA PACO URONDO.

Por Soledad Allende

Johana Ramallo desapareció el 26 de julio de 2017. Desde ese momento, su familia, amigos y amigas han visto cerrarse las puertas de la justicia patriarcal  y de los organismos de aplicación de la Ley de Violencia de Género. También han sufrido los aprietes de una fuerza de seguridad que debería haber ejecutado las medidas probatorias y cautelares que ordena un poder judicial que desconoce la gravedad del caso. Una fuerza de seguridad que por acción y omisión se rebela impunemente comprometida con los intereses de quienes se llevaron a Johana. Su familia ha decidido abrir una causa por Trata de Personas en el Juzgado Federal Nº1, ante la desidia del Juzgado de Garantías nº 5.

Mientras tanto, la sociedad va naturalizando que una piba de barrio, que es hija de madre soltera y madre soltera de una hija, sea eyectada a la zona roja platense por la mano invisible del mercado. Esa mano invisible que se mete en tu bolsillo bajo el amparo de un Estado Neoliberal, que también es un Estado desaparecedor. Esa mano invisible que también, hizo del cuerpo de Johanna una mercancía. Porque se sabe, que existe y se construye una demanda todos los días que aliena la sexualidad de nuestras hijas en el mejor de los casos, y que en el peor de los casos las reduce a la esclavitud sexual, en condiciones inimaginables de tortura sexual y cautiverio.

Ante ésta situación la familia, amigos, amigas y organizaciones que exigen justicia para Johanna realizaron un mural en la Escuela N° 84 de Villa Elvira, donde ella debería haber votado el domingo. Para dar cuenta de que en la República del fraude electoral y las desapariciones forzadas, el Estado de Derecho es una ficción. Para hacer frente a ese mensaje mafioso que se escribe en el cuerpo de nuestra juventud.

Marta Ramallo, madre de Johana, y Flavia Delmas, Secretaria de Género de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, conversaron con AGENCIA PACO URONDO durante la jornada de visibilización.

APU: ¿Cómo surgió la iniciativa de pintar este mural?

Flavia Delmas: El mural por Johana en la escuela donde tendría que haber votado el domingo surgió porque en las PASO, muy tempranito, yo pregunte en la Dirección Departamental de Investigaciones de la policía bonaerense (DDI) qué estaban haciendo, qué medidas iban a tomar esa semana y que habían hecho durante el fin de semana. Ellos me dijeron que durante el acto eleccionario iban a estar en la mesa para ver si Johanna venía a votar. Entonces, en esto que nos pasa en estos aprendizajes que vamos haciendo, vemos que hay una compañera que no está pudiendo votar. Entre todos los derechos que le cercenan, está la libertad de poder venir a decidir democráticamente. Y esta vez nos apropiamos de esta situación y después de conversarlo en el grupo que nos reunimos para hacer acciones políticas en relación a la desaparición de Johanna, decidimos venir a pintar un mural en la escuela y que la gente cuando venga a votar mañana sepa que está faltando alguien a votar porque hay gente que se lo está impidiendo.

Marta Ramallo: Éste domingo mi hija no va a poder entrar conmigo de la mano como hacíamos hace 5 años. Y esto me entristece y me duele muchísimo, porque yo sé que hagamos lo que hagamos -y hemos hecho de todo en estos dos meses y medio-, a mi me sigue faltando Johana. A mi me sigue faltando la alegría de mi hogar, a mi nieta le sigue faltando su mamá, a mis hijos una hermana, mi mama hace dos meses que dejó de ser abuela. A mi hija le sacaron el derecho a ser una chica libre, a ser mamá, ellas eran re compañeras, jugaban juntas, hacían las tareas, se pintarrajeaban, corrían. Me parte el alma.

Yo me subo al colectivo y mire donde mire está la foto de mi hija. Me hace bien saber que la gente me apoya. Pero hace más de dos meses yo a mi hija la tengo que ver en una fotocopia pegada en una pared. ¿Por qué hay gente con esa maldad? Por el sólo hecho de que una es mujer le sacan todos los derechos. Espero que el domingo yo pueda volver a entrar por ésta puerta con mi hija

APU: ¿Cómo recibió la comunidad educativa la iniciativa?

MR: Lo del mural hoy nos costó, los directivos hasta recién no habían podido lograr la firma de otra gente de la institución.

FD: Nos recibieron muy bien, pero le costó un poco al director aceptar que lo hagamos. Parece que si venís con una propuesta armada con un grupo organizado aparece la desconfianza sobre quiénes somos, si lo que vamos a pintar es político. Y si, esto es profundamente político pero somos una multiplicidad de organizaciones y está la mamá, que es la que encabeza todo esto. Finalmente, después de mucha negociación la institución dio el sí, y acá estamos llevando la propuesta adelante.

APU: Marta, vos te transformaste en la madre de muchas pibas, por tu fortaleza, porque has podido dar un mensaje a la sociedad, sobre un tema que no se hablaba con seriedad.  ¿Qué te gustaría decir a las familias de tantas pibas como Johana?

MR: Yo viaje al Encuentro Nacional de Mujeres que se hizo en Resistencia Chaco. Este encuentro lo quería hacer sí o sí para visibilizar más el caso, para que la gente sepa que en la Ciudad de La Plata desaparecen las chicas, y nadie las ve. Que el Estado es quien las abandona. El Estado abandonó a mi hija, como abandonó a tantas chicas que hoy están en la lista de Ni Una Menos.

El otro día me junté con los jueces federales y los fiscales. El juez me dice “siéntese señora, ¿cómo está pasando esta situación, cómo la lleva adelante, cómo está su vida?“. No sé cómo estoy llevando adelante esto. Lo único que sé es que yo no me tengo que caer en esta lucha, porque se lo prometí a mi nieta y se lo prometí a mi hija, que la voy a encontrar, y así va a ser. Yo ya no tengo vida, mi vida es salir a la calle, a la lucha, mi vida se paralizó ese 26 de julio cuando me sacaron a mi hija. El dolor éste ya nadie me lo va a curar, es el daño más grande para una mamá. Yo no sé si a mi hija me la están alimentando, espero que no me la estén maltratando, que le estén dando comer, que la tapen a la noche.

El día jueves 26 de octubre, entre las 17 y las 21, en Plaza San Martín, ciudad de La Plata, se llevará adelante una jornada político cultural a tres meses de la desaparición de Johanna.