Géneros //// 05.07.2017
Acoso sexual: Corte Suprema de Mendoza falló contra una mujer que denunció a su jefe

La Sala II de la máxima instancia judicial de la provincia sentenció en contra de una mujer que denunció a su jefe por acoso laboral y sexual. Los jueces Adaro y Valerio declararon que no se puede comprobar el hecho.

Por Ludmila Sueiro

El pasado 12 de junio, la Sala II de la Corte Suprema de Mendoza conformada por los jueces Mario Adaro, José Valerio y Omar Palermo, pese a la disidencia de este último, fallaron en contra de una mujer que denunció a su jefe por acoso laboral y sexual. En la polémica resolución los magistrados afirmaron que no tenían suficientes pruebas para demostrar el hecho. 

Adaro dijo en su sentencia: "advierto que la actora ante la proximidad del vencimiento de la licencia paga por enfermedad -recordemos que era una licencia prolongada- denunció ante su empleadora (la empresa) los supuestos actos de acoso de su jefe". Y por último, culpó a la mujer de no poder comprobar el acoso: "al haber afirmado un hecho relevante -acoso por parte del jefe- pesaba sobre ella la carga de acreditarlo, lo que no ocurrió."

En junio de 2009, la víctima entró a trabajar en un shopping, donde se encontró con un jefe que la comienzó a acosar de inmediato. "Me decía cosas pretendidamente eróticas como 'qué linda que estás', me hacía subir a las escaleras y se ponía debajo para mirarme (las chicas usamos vestido en esa empresa). Cada día iba un poco más lejos, pero yo no decía nada; no podía perder ese trabajo".

Con el tiempo estos acosos aumentaron y la denunciante dio cuenta de que su jefe estaba obsesionado con ella: "Él conocía los rincones de la empresa y siempre los acosos ocurrían donde no había cámaras de seguridad". Al rechazarlo el hombre comenzó con los maltratos y abusos laborales. De esta forma, la mujer se presentó en Recursos Humanos pero nunca aceptaban su renuncia. Un médico laboral le firma un parte de enferma por una semana al decir que la mujer estaba deprimida y le indica clonazepam. 

En el 2011, sufró una descompostura y la envían a su casa. El médico laboral le extiende por varios días (sin necesidad) el certificado por enfermedad y ante la falta de respuestas de la empresa la mujer se da por despedida. Por esta razón comienza a asesorarse legalmente. Dos años más tarde, en 2013, sus abogados Javier Torres y Daniel Ávila, presentaron una demanda en la Justicia Laboral. Finalmetne, el juicio se llevó a cabo el 4 de diciembre de 2015. Después de un año, en febrero de 2016, la Cámara deja sin lugar las demandas de Maria y falla a favor de la empresa y la ART.

Ante esta situación los abogados denunciantes se presentan en la Sala Segunda de la Suprema Corte local, con el objetivo de comprobar que el juicio de la Cámara 6 de Trabajo había sido "arbitrario". Sin embargo, el pasado 12 de junio, la Suprema Corte Justicia de Mendoza, pese a la disidencia de uno de sus integrantes, vuelve a fallar en contra de la mujer. Por su parte Omar Palermo, el magistrado que se diferenció de sus colegas, afirmó: "La Cámara incurrió en arbitrariedad al no tener en cuenta ninguna de las pruebas esenciales". Y terminó: "La dificultad en la acreditación del acoso sexual se presenta porque estas conductas son llevadas a cabo por el acosador desde la oscuridad, con hostigamiento verbal aún sin contacto físico".