Hugo Moyano
12.10.2012

 
Por Horacio Bustingorry
El Movimiento de los Trabajadores Argentino (MTA) conducido por Hugo Moyano fue uno de los principales focos de resistencia al neoliberalismo. La organización impulsó un variado repertorio de luchas y planteó importantes propuestas con la intención de generar una alternativa a la política implementada en los 90. Si bien no pudo impedir la derrota del movimiento obrero, si logró evitar la implementación de las reformas más duras y constituir un planteo alternativo cuyos ejes centrales  retomaría el kirchnerismo.
Una de las primeras acciones realizadas por el MTA fue la Marcha Federal. Junto a la CCC y la CTA marcharon durante 10 días del mes de julio de 1994 en cuatro columnas regionales, provenientes de la Patagonia, el Litoral, el Noroeste y Cuyo y convergieron en Buenos Aires en un acto central realizado en Plaza de Mayo, con la presencia de 50.000 personas. El eje de la convocatoria fue el repudio a la política económica, la flexibilidad laboral y el pacto fiscal. También ese año el MTA y la CTA lanzaron una huelga en contra de la política económica que fue declarada ilegal por el gobierno. En ninguna de estas manifestaciones se hizo presente la cúpula de la CGT.  
En  1995 el MTA y la CTA lanzaron una huelga conjunta con la adhesión de la  Unión Obrera Metalúrgica. La medida no sólo fue para cuestionar la política económica nacional sino también para repudiar la muerte de Víctor Choque, obrero de la construcción asesinado en Ushuaia por las fuerzas policiales de Tierra del Fugo. La cúpula de la CGT estuvo nuevamente ausente pero si se sumó a la Marcha del Trabajo convocada por la CTA y el  MTA contra la política económica, el desempleo y el buen funcionamiento de las obras sociales.
El año 1996 también fue de fuerte resistencia obrera al menemismo. En agosto se lanzó un paro conjunto del MTA, CTA y CGT de 24 horas con ollas populares en contra de la reducción de las asignaciones familiares, la política impositiva y el pago de sueldo con tickets. Al mes siguiente se decidió una medida similar con  movilización a Plaza de Mayo donde se juntaron alrededor de 70.000 personas para repudiar la política económica y la flexibilización laboral.
La fuerte ola de resistencia obrera impidió que el menemismo avance con los denominados planes de flexibilización laboral de segunda generación. La amenaza de huelga por tiempo indeterminado y la unidad lograda por las diferentes organizaciones  sindicales fueron un freno al paquete de leyes que tenía en carpeta el gobierno nacional.  
Al año siguiente las protestas continuaron con actos, cortes de ruta y ollas populares. El MTA se mantuvo firme en la lucha junto a la CTA, la CCC  y la UOM a diferencia de la cúpula de la CGT que nuevamente decidió apartarse de los reclamos obreros. La represión gubernamental, los choques con la policía y el incremento de heridos y presos se hizo cada vez más frecuente.Cabe recordar que 1997 fue el año en que se multiplicaron exponencialmente los piquetes de desocupados y en el cual fue asesinada Teresa Rodríguez en Cutral Có. El MTA  se sumó a la Marcha de Congreso a Plaza de Mayo en repudio a la represión y criticó la Jornada Nacional de Duelo dispuesta por la conducción de la CGT  planteando la necesidad de una huelga de 24 horas.
A partir del triunfo de la Alianza en las elecciones legislativas de ese año, la protesta obrera aminoró y hubo que esperar al gobierno de De La Rúa para una nueva entrada en acción del MTA.En el año 2000 el MTA estuvo a la cabeza de todos los reclamos obreros. En abril realizó varias movilizaciones, una de las cuales terminó con una dura represión policial. En mayo lanzó una huelga general y convocó a una marcha contra el FMI, con el apoyo de la CTA y la CCC y la indiferencia de la cúpula de la CGT.  La discrepancia se mantuvo en el paro de 36 horas convocado en noviembre por el MTA (en ese entonces CGT disidente) y apoyado por las otras dos organizaciones, frente a la huelga de 24 horas dispuesta por la CGT.
El año siguiente fue más todavía más intenso. La CGT disidente junto a la CTA y la CCC lanzaron una huelga de 24 horas en marzo. El agrupamiento también participó de una marcha de desocupados, repudió el ajuste de Ricardo López Murphy que derivó en su caída y se sumó a la huelga general de julio convocada esta vez si por la CGT oficial.
En 13 de diciembre se lanzó una huelga general unificada. Participaron  la CGT (Daer), la CGT (Moyano), la CTA, la CCC y partidos de izquierda. Ya el día 12 la CGT disidente venía realizando algunas concentraciones.  Los reclamos  eran por la renuncia  del ministro de economía Domingo Cavallo, el repudio a las medidas económicas del gobierno, la bancarización de la economía y  la imposibilidad de retirar de los bancos los sueldos y depósitos. Esta huelga fue el puntapié inicial para los hechos que desencadenarían las jornadas del 19 y 20 de diciembre.
El MTA no pudo impedir la derrota de los 90 pero si limitar los planteos neoliberales más radicalizados. Junto a otras organizaciones constituyó un polo de resistencia que puso un freno a los planes de flexibilización laboral más osados del menemismo. Cuando la Alianza logró aprobar ese paquete, sobornos mediante, fue el principio del fin de ese gobierno y de la larga noche del neoliberalismo en Argentina. El gobierno asumido en 2003 convirtió en políticas públicas muchas de las propuestas del MTA como la revitalización de las PYMES, el crecimiento del empleo, la recomposición de los salarios mediante la reapertura de paritarias y la convocatoria al Consejo del Salario. La pérdida de rumbo de su principal mentor no invalida los años de lucha y el significativo aporte realizado al proyecto kirchnerista.

12.07.2012

"Moyano expresa lo más combativo del sindicalismo. Pero es inaceptable su ofensiva contra la conducción del campo popular, la presidenta CFK".