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Entretenimiento //// 03.01.2020
“You” y la empatía por un femicida

Según Netflix, la serie sigue la historia de un joven "obsesivo y peligrosamente seductor". En realidad, se trata de la historia de un femicida, contada desde su perspectiva.

Por Diego Moneta y Agustín Mina

Spoilers: esta nota, inevitablemente, revela pasajes de la serie

En diciembre, Netflix estrenó la segunda temporada de You, la serie creada por Sara Gamble y Greg Berlanti; basada en el libro homónimo de Caroline Kepnes. Desde que apareció en 2018, generó polémica por su posicionamiento ante la violencia de género. 

Con lo primero que nos encontramos es con la sinopsis que Netflix ofrece: “Un joven profundamente obsesivo y peligrosamente seductor mueve cielo y tierra para instalarse en la vida de aquellas por quienes se siente cautivado”. De ahí en más todo cae en picada. 

La “polémica” se forja desde el comienzo. La forma de presentar una serie sobre un acosador y femicida cómo “un joven obsesivo y seductor” nos da la pauta de que estamos ante una romantización de la violencia de género. El hecho de que el protagonista sea el victimario, y que la historia esté contada desde su perspectiva, sólo empeora la situación. 

Durante la serie, podemos escuchar los pensamientos de Joe (Penn Badgley),  este "joven seductor". Si bien es un buen recurso narrativo, también es una buena forma de ver cómo el machismo aparece desde el primer momento. En la historia,  cualquier gesto de una mujer es interpretado por el protagonista como una provocación. Para Joe, que la mujer haga ruido con sus pulseras es un claro intento de llamar la atención, y que no lleve corpiño es la prueba de que “busca algo”; argumentos que se escuchan a diario en redes sociales, charlas con amigos y medios hegemónicos, donde la culpa recae sobre la mujer.

El protagonista comienza acosando a Beck (Elizabeth Lail), situación que escala rápidamente: desde revisar redes sociales, seguirla en la vida real, hasta adueñarse de su celular y monitorear contactos y conversaciones. El joven acosador llega al punto de masturbarse mientras la mira por la ventana, para después pasar a crímenes aún más violentos. 

Todo esto podría ser pensado como una forma de visibilizar una triste realidad. Podría ser una denuncia al respecto; pero todas las actitudes y crímenes de Joe son contrastados con imágenes de su dura infancia, de sus buenas actitudes para con otros personajes y con la representación de sus víctimas a lo largo de cada capítulo, justificándolo. 

Entre sus víctimas tenemos, cómo se menciona antes, a Beck, presentada como una chica muy superficial; a Peach (Shay Mitchell), la amiga de clase alta “obsesionada”, que interfiere en su relación; y a Candace, la “ex novia loca” del protagonista que no le permite llevar a cabo una nueva vida. La serie muestra todos lugares comunes, a través de los cuáles se juzga a las mujeres y se justifica al hombre. 
Otro punto clave en el “lavado de cara” que se le hace al personaje de Joe es su relación con su vecino, Paco (Luca Padovan), de apenas diez años. El protagonista le lleva libros y se siente identificado con él. Joe también intenta ayudar a la madre de Paco, que sufre violencia de género. Esto resalta lo ambivalente que es la presentación del personaje. 
Joe se ve asimismo como “un caballero romántico y enamorado” (en sintonía con lo que sucede con muchos casos de violencia de género en la vida real). “Sabía que tenía que hacer todo lo que fuera por amor”, es una de las frases que repite para justificarse. El privilegio masculino que se muestra en la serie es algo clave, ya que Joe es consciente de que ser un hombre blanco heterosexual le concede “el beneficio de la duda”.

Las justificaciones hacia las actitudes de este personaje no sólo suceden dentro de la serie. Fuera de la pantalla, Badgley, el actor que representa al femicida, siempre se mostró "conflictuado" respecto al camino que había tomado la historia. Desde el inicio, se "preocupó" por la idealización que sufría su personaje. De hecho, poco después del estreno de la primera temporada, Netflix sacó una serie de videos con los protagonistas, que formaban parte de una campaña llamada "No seas un Joe". De esta manera, la plataforma está reconociendo, implícitamente, que su serie es por demás problemática, y que responde a las críticas lavándose las manos con una campaña en la que dice: "no hagas lo que te estamos mostrando". 

Sin embargo, a pesar de todo lo sucedido, ya estrenaron una segunda temporada que continúa el camino de la primera, dejando las "preocupaciones" planteadas anteriormente como palabras que se llevó el viento. Sin ir más lejos, Netflix dio a conocer un resumen de su primera temporada en versión Joropo, un baile caribeño, para promocionar la serie. De esta manera, banaliza su contenido; es decir, la violencia de género. 

En esta segunda temporada, Joe se repite, una y otra vez, que puede cambiar. Nos presentan a un protagonista que lucha consigo mismo. Sin embargo, a pesar de mudarse de ciudad y cambiar de identidad, todo sigue igual. 

La serie no pone sobre la mesa en ningún momento el grave problema de machismo, misoginia, acoso y femicidio que hay en nuestra sociedad. Por el contrario, juega a meterse en la cabeza de un asesino y mostrarnos que "no todo es blanco o negro", que él también "hace cosas buenas", que tuvo una vida difícil y que, para rematar, es un pobre hombre conflictuado. Para lo cual, en el camino, juega con la idea de que, si bien no es “un hombre perfecto”, está enamorado. Continúan romantizando la idea de "hacer todo por amor".

En You, encontraremos el abuso disfrazado de amor y el acoso disfrazado de romance; pero eso sí: los responsables de la serie nos aclaran, fuera de la serie, que no se trata de amor, sino de obsesión. ¿Todo está perdonado entonces? Nos dicen: Vayan ver esta hermosa –para nada tóxica (ni peligrosa) – representación de una realidad que aqueja a las mujeres de todo el mundo; una realidad por la que luchan por cambiar. Y de la que parece que Netflix no está muy al tanto.