Educación //// 26.10.2018
"Desde que asumió Macri, las obras de nuestra universidad están paralizadas"

AGENCIA PACO URONDO dialogó con integrantes del Centro de Estudiantes de la Escuela de Política y Gobierno de la UNSAM, participantes de la organización La Marea – Unidad PyG, sobre el impacto del recorte presupuestario en materia educativa y las consecuencias de más ajustes en el 2019. 

Por Manuel Izraelson

AGENCIA PACO URONDO (APU): Según un informe del Observatorio Educativo de la Universidad de Pedagógica Nacional, la educación será en el año 2019 un 20% más pobre que en el 2016. ¿Cómo advierten la realidad de estas cifras en la UNSAM?

Natalia Magnetico (NM): Nuestra universidad y quienes aquí estudian tienen una realidad específica, como todas las universidades del conurbano. Para los y las alumnas que llegan a estas universidades significa mucho para sus propios procesos de sociabilización, y cuando se ajusta, se recorta parte de sus vidas, de la formación y el desarrollo que atraviesan. Hay compañeros y compañeras que por agarrar alguna changa tienen que dejar de estudiar, esto significa dejar de habitar espacios que conformaban sus vidas. Podemos ver cómo las políticas del macrismo llevan a que nuestras vidas se vean desestructuradas.

Iván Pizarro (IP): Las cifras son por demás preocupantes, pero quizás a veces son difíciles de reflejar en la vida cotidiana de los estudiantes porque tienen una aplicación que tienden a formar parte de procesos largos. Pero en los últimos tres años, desde que asumió Macri, advertimos que las obras que tenía nuestra universidad proyectadas para el campus están paralizadas. La universidad tenía proyectado construir un edificio para la Escuela de Economía y Negocios, que hoy en día está separada del campus, y ese proyecto está congelado. Lo mismo se ve con la porción del terreno que hoy está en disputa con el Ministerio de Transporte de la Nación, en el cual estaba proyectada la construcción de una escuela secundaria técnica que iba a funcionar como una ampliación de la que ya funciona en José León Suárez e iba a integrar la vida del secundario con la universidad. Hasta que no se resuelvan ambas cuestiones, el conflicto por los terrenos y el presupuesto, el proyecto está también totalmente paralizado. Por otro lado, hemos visto durante este año que hay mucha demora con la asignación de la cuota presupuestaria para que la universidad pueda ejercer sus funciones básicas, como el pago de servicios y salarios. Estos fondos siempre se transfieren a cuenta gotas y lo hemos sentido como una presión política.

Florencia Porro (FP): El recorte presupuestario y la política de ajuste, que vemos como se materializa en la UNSAM, está enmarcado en un proyecto político nacional en donde toda la educación es avasallada. Podemos tener obras paradas en la universidad, docentes que tuvieron una paritaria muy conflictiva y lo mismo con los pagos del personal de mantenimiento, pero nos preocupa que eso sea moneda común en todo el sistema de educación y no solamente en nuestra universidad, que es una más de las tantas que formó parte del movimiento de lucha que se viene llevando a cabo. Defender la educación no es solamente defender un derecho individual, sino preocuparse en que las instituciones públicas sigan existiendo y brinden una educación de calidad. Cuando suceden estas cuestiones, sentarse a estudiar a veces pasa a un segundo plano.

Mario Bedosti (MB): También hay otra problemática grave vinculada a nuestro Instituto de Ciencias de la Rehabilitación y el Movimiento (ICRM), funcionando actualmente en la Comisión Nacional de Discapacidad, y desde el año pasado les avisaron que cesaban el acuerdo sin negociar ningún tipo de alternativa. Lo único que les ofrecieron es un ultimátum que se prorrogó a fines del año pasado y hasta el momento la situación es que a fin de año deben abandonar el predio. La migración sería un trastorno para quienes estudian allí y ese lugar es específicamente importante para su formación ya que pueden trabajar directamente con personas que reciben rehabilitación.

IP: Argentina en los últimos años ha vivido un proceso ascendente en relación a la matrícula universitaria en todo el país y la estructura universitaria actual fue pensada para responder a esta demanda. Si se recorta el presupuesto, inevitablemente nos podemos enfrentar a un cuello de botella donde las estructuras edilicias y presupuestarias de todas las universidades no puedan respuesta a las demandas de las nuevas generaciones.

APU: La UNSAM estuvo en el foco de la agenda pública a raíz del intento del Ministerio de Transporte de la Nación por privatizar parte de sus terrenos. ¿Cómo se involucraron en el conflito y cuál es el estado actual de la situación?

IP: El conflicto se inició cuando la Agencia de Bienes del Estado, en complicidad con el Ministerio de Transporte Nacional, sin previo aviso ni diálogo con la comunidad universitaria decidió sacar una resolución que establecía que una hectárea y media del Campus de la UNSAM pase a ser de usufructo de una empresa privada llamada Nuevo Central Argentino S.A. No es una empresa menor, está dentro del conglomerado de la Aceitera General Deheza, que otros productos fabrica la mayonesa Natura. El proyecto inicial fue que se instale un emprendimiento ferroviario de carga y descarga, con lo cual el problema fue doble, porque no solamente se perderían terrenos sino que también calidad de vida de los y las estudiantes, porque el impacto ambiental que significa tener camiones de larga distancia recogiendo material a menos de 100 metros de nuestras aulas era un impacto sumamente negativo. A raíz de esta resolución, la comunidad universitaria se organizó de manera transversal, estudiantes, docentes, autoridades y agrupaciones del Partido de San Martín. Hemos realizado una serie de actividades, cuyo evento más importante fue el abrazo masivo que se hizo en el edificio Tornavías del Campus, donde asistieron más de 5.000 personas entre estudiantes y vecinos que entendieron la gravedad de las prioridades que estaba teniendo el gobierno nacional, los negocios de una empresa privada con los terrenos del Estado sobre la educación universitaria. Con el apoyo del Municipio de San Martín, quien emitió un decreto que establece que estos terrenos sólo pueden tener fines educativos y culturales, se ha logrado frenar la resolución momentáneamente.

MB: Este problema de los terrenos es una muestra más de la concepción política que tiene el macrismo sobre la universidad pública y en particular sobre nuestras universidades del conurbano. Ya conocemos las expresiones de diferentes referentes de Cambiemos sobre el significado de la multiplicación de las universidades en el Gran Buenos Aires, entendida como el derroche de recursos. La movilización que se generó en torno al reclamo refleja un logro en cuanto al sentimiento de pertenencia que se ha generado en la gente que habita la UNSAM, es un logro colectivo a destacar.

FP: Fue muy interesante el proceso de construcción y concientización con los compañeros y compañeras, que a veces es tan difícil de lograr. También fue muy importante que, a partir de este conflicto, se hayan abierto las puertas a las organizaciones sociales y políticas. Cuando las universidades abren sus puertas a otros actores es un hecho muy importante del marco político general. Vamos a defender esos terrenos en pos de la unidad de cualquier actor que tenga como valor la defensa de la educación pública. En el caso del macrismo, no podemos invitar a quienes promovieron esta situación. Ver a Marcos Peña diciendo que “la cuestión de los terrenos está casi cerrada” fue muy grosero, sobre todo después de todo lo que pusimos en este conflicto como espacio político, significó un desgaste para muchos compañeros y compañeras.

IP: Si bien la defensa de los terrenos fue muy grande, la situación de conflicto sigue abierta. En este campo de negociación entre las autoridades de la universidad y el gobierno nacional sobre el futuro de los terrenos, los y las estudiantes debemos tener siempre una posición alternativa a cualquier tipo de consenso entre las partes y que sea inamovible: que los terrenos tienen que ser de la UNSAM. Nuestra comunidad tiene que estar preparada por si esa negociación no es favorable. Por otro lado, hemos avanzado en la presentación de una medida cautelar ante el Juzgado Federal de San Martín para que se revoque la resolución, para no depender completamente de dicha negociación, que si no es favorable, tanto el gobierno provincial como nacional se encontrarán con los estudiantes en pie y organizados.

APU: Otra de las situaciones que llevó a la UNSAM a los grandes medios de comunicación fue el caso de Dante Palma, cuta cesantía por casos de acoso a alumnas de la institución fue promovida por el Consejo Superior de la universidad. ¿Cómo atravesaron esta situación desde el Centro de Estudiantes?

NM: Desde el Centro de Estudiantes, pero también fuera, como estudiantes, participantes y comprometidas en toda materia de géneros, nos atravesó directamente. Que un docente de la casa se tome atribuciones, que directamente vienen asociadas a la violencia machista y a la autoridad que tienen por el rol que ocupa es algo que vemos todo el tiempo. El caso de Dante Palma es un caso que logró salir a la luz, pero estas prácticas se repiten todos los días en las aulas. Claramente hay una cultura arraigada en la sociedad que significa ejercer la dominación de esta forma y a nosotras nos interpela continuamente. Lo favorable de esto, si se puede decir así, es que salió una cesantía a Dante Palma por parte del Consejo Superior de la UNSAM y que el hecho tomó bastante revuelo, eso también significó una muestra hacia el afuera y hacia las otras universidades. Un dictamen favorable para las compañeras también significa limitar el abuso de poder que tienen estas personas y sentar un precedente. La decisión de nuestro Consejo Superior estuvo bajo la mirada de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), cuyas autoridades estaban esperando el resultado para accionar en consecuencia. Hay dos ejes; un poco de alivio para nosotras porque estas violencias existen en nuestras vidas cotidianas en todos nuestros ámbitos y también con la doble responsabilidad de acompañar a las compañeras. Desde nuestra agrupación sentimos como el feminismo nos atravesó la vida y nos construyó distintas, haciendo que nuestra comunidad se construya bajo otros términos y lazos. Nadie sabe muy bien cómo pararse ante compañeras que tienen este tipo de problemas, pero también son nuestros problemas porque alguna vez nos pasó y se generan estos lazos de sororidad, que son otra manera de pararse frente a los vínculos con los demás y también es una decisión política. Entendemos que son batallas que se dan todos los días y cada vez que haya que darlas vamos a estar más fuertes, porque tenemos la convicción de cómo deben ser las cosas y qué cosas no pueden pasar más en los ámbitos universitarios.

MB: Cuando participamos de la decisión sobre la situación de Dante Palma fuimos por la exoneración, que implicaba que no pudiera tomar cargos públicos durante cuatro años desde que se decretara esa medida. Finalmente se terminó resolviendo por la cesantía, que afecta de la misma manera pero por dos años. Si bien es una victoria parcial, también evidencia el arraigo que tiene la cultura machista y patriarcal en las instituciones, porque la cantidad y la gravedad de los abusos que cometió este personaje, realmente ameritaba una medida más fuerte, por falta de consenso mayoritario en el Consejo. De todas formas, es un orgullo que haya sido la UNSAM quien tomó una medida ejemplar respecto de la violencia de género, cuando generalmente se mira a la UBA como referencia. Como Centro de Estudiantes de Política y Gobierno tenemos que seguir profundizando propuestas en relación a los géneros y disidencias. La UNSAM tiene una dirección de géneros y diversidad que también es ejemplar y una experiencia nueva en las universidades, pero nos parece que también tiene que complementase con la auto-organización estudiantil. Por eso necesitamos que hayan consejerías hechas   por y para estudiantes conformadas por compañeras y disidencias sexuales. Esta es otra lucha que está muy relegada en la comunidad educativa,  lesbianas y homosexuales hemos ingresado a las universidades, con todas las dificultades que conlleva, pero las compañeras trans no acceden a la educación y es una deuda pendiente de toda la comunidad educativa.

FP: Nuestra agrupación no se llama La Marea por cualquier cosa, tiene una lógica simbólica de algo que nos atraviesa y ya no puede soslayarse. El movimiento feminista nos atravesó, lo militamos y creemos que ese movimiento es parte de generar igualdad en la sociedad y hablar de géneros es hablar de justicia social. Para quien se tome el tiempo de leer esta nota, creemos que se va a caer.