fbpx Universidad Di Tella: "Proyecto para repartir ganancias no cubaniza"
Economía //// 24.09.2010
Universidad Di Tella: "Proyecto para repartir ganancias no cubaniza"

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Ámbito Financiero, por Florencia Lendoiro) «El proyecto de ley para que las empresas distribuyan parte de las ganancias con los empleados lejos está de cubanizar la economía argentina, como dijo el presidente de la UIA. Varios países de la región tienen esquemas de reparto de ganancias con distintas modalidades, como México, Chile, Brasil, Perú o Venezuela», aseguró Guido Sandleris, director del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella.En diálogo con Ámbito Financiero, Sandleris explicó además que «las estadísticas poco creíbles tienen el efecto de forzar al Gobierno a postergar un diálogo básico con el Fondo Monetario como el que mantienen todos los países miembros del G-20. Y sin este diálogo se hace muy improbable llegar a un acuerdo con el Club de París, una situación casi ridícula a 9 años del default». Aquí lo destacado de la entrevista:
Periodista: Las tasas que paga la Argentina siguen siendo altas.Guido Sandleris: La tasa que paga el Estado argentino está muy por encima de la que pagan otros países de la región. Brasil ha emitido deuda a 30 años a tasas que superan en menos de dos puntos a las de Estados Unidos. P.: ¿Cuál es el problema?G.S.: La Argentina tiene un déficit de credibilidad en los mercados financieros internacionales. Distintos factores han contribuido a esta situación. Estadísticas poco creíbles desde la intervención del INDEC, desapego por el respeto a las instituciones, volatilidad en la toma de decisiones en el Gobierno y falta de continuidad en sus políticas son algunas de ellas. Las estadísticas poco creíbles tienen además el efecto indeseado de forzar al Gobierno a postergar un diálogo básico con el Fondo Monetario como el que mantienen todos los países miembros del G-20. Y sin este diálogo se hace casi imposible llegar a un acuerdo con el Club de París, una situación casi ridícula a 9 años del default.
P.: ¿Cuándo podrá accederse a los mercados internacionales?G.S.: El canje ha sido un paso adelante. La Argentina podría sin mayores problemas emitir deuda en los mercados internacionales. Si miramos los rendimientos de los bonos a 5 años del Gobierno vemos que el país podría emitir a tasas inferiores a dos dígitos ya mismo. Pero estos elementos negativos que comenté son los que impiden que la Argentina emita a tasas comparables a las de sus vecinos de la región que tienen indicadores macroeconómicos similares.P.: ¿Cree que el proyecto de ley para que las empresas distribuyan parte de las ganancias con los empleados «cubanizará», como dijo el presidente de la UIA, a la economía argentina?G.S.: Lejos está de tener ese efecto. Varios países de la región tienen esquemas de reparto de ganancias de las empresas con los empleados con distintas modalidades, como México, Chile, Brasil, Perú o Venezuela. En todos los casos, el objetivo manifiesto de estas leyes es mejorar la distribución del ingreso. Sin embargo, como muchas veces sucede, medidas destinadas a regular sistemas complejos terminan generando efectos muy distintos. P.: ¿Lo considera adecuado entonces?G.S.: El nuevo proyecto contribuiría a introducir un componente variable en la remuneración que reduciría automáticamente las remuneraciones totales frente a shocks negativos y las aumentaría frente a los positivos. Esto podría permitir reducir los despidos frente a shocks negativos ya que los salarios caerían automáticamente. También, puede generar un impacto positivo en la productividad de una empresa al alinear los incentivos de los trabajadores con los de los accionistas según muestran distintos estudios empíricos en las últimas dos décadas. El efecto negativo tiene que ver con que los trabajadores pasarían a absorber un mayor riesgo, lo cual puede no ser óptimo. P.: ¿Cuál será el primer cambio que se observaría?G.S.: El proyecto redistribuiría ingresos desde los empresarios y accionistas hacia los trabajadores formales, y generaría además una caída en el empleo formal y en las inversiones. Es importante enfatizar que los beneficiados serían los trabajadores formales, pero no así los trabajadores informales o los desempleados, que son los más pobres y vulnerables. La CGT, que impulsa el proyecto, no parece preocuparse demasiado por estos últimos.P.: ¿Cuál sería una medida adecuada para la distribución de los ingresos?G.S.: Si uno está dispuesto a asumir el costo en término de inversión y empleo que genera sacarles un 10 o un 20% adicional de las ganancias a los empresarios, y se preocupa en serio por la distribución del ingreso, entonces una medida mucho más progresiva sería subirles el Impuesto a las Ganancias a las empresas sujetas a la norma según el proyecto, y destinar lo recaudado a entregar subsidios a los más pobres. (Agencia Paco Urondo)