Economía //// 28.08.2018
¿Lluvia de inversiones? Desde que gobierna Macri se fugaron 52 mil millones de dólares

La salida de dólares empeoró en 2018, donde será récord. Razones para entender una crisis que empeora cada día un poco más.  

Cuando asumió Mauricio Macri la presidencia de la Nación anunció el comienzo de una "lluvia de inversiones" que llegarían al país luego de la larga noche del populismo. Sin trabas estatales sobre la economía, todo sería inversión, crecimiento y creación de empleo. 

La realidad, como se sabe, fue por otro lado. Desde diciembre de 2015, la economía no deja de mostrar malos rendimientos prácticamente en todos los rubros. Este año la actividad retrocederá al menos 1% del PBI, según las estimaciones del propio Gobierno. Para las consultoras y los especialistas la caída será mucho peor y así lo hacen prever los meses de julio y julio con retrocesos interanuales del orden del 6% promedio. 

¿Qué pasó? Lejos de la lluvia prometida, la economía argentina no deja de perder dólares desde que Cambiemos llegó a Casa Rosada. El modelo macrista solo entusiasma a los fondos de inversión financieros, que buscan rentabilidades extraordinarias en el corto plazo. Prueba de esto es el número que da cuenta de la fuga de divisas: en dos años y medio, salieron de la economías 52 mil millones de dólares. Así, no hay modelo que pueda soportar el mediano plazo. 

Para tomar una comparación, vale observar lo que pasó entre 2003 y 2015: en 13 años, se fugaron 100 mil millones, el doble que durante el macrismo, en sólo dos años y ocho meses. Por mes, la economía macrista pierde casi 2 mil millones de dólares. 

Pero hay indicadores aún peores: en 2017 y en lo que va del 2018, salieron 42 mil millones de dólares, a razón de 20 mil millones por año. Todavía el 2018 terminó y nadie duda de que será un año récord en la materia. En los últimos meses, salieron 3.000 millones por mes. Las cifras dan cuenta del problema de dólares que tiene el Gobierno, de nuevo apurado por buscar más financiamiento en el exterior. En menos de un período de Gobierno, el macrismo recibió un país desendeudado y lo puso al borde de un default.