fbpx Ivan Heyn: “Hoy lo que se discute es la puja distributiva”
Economía //// 22.02.2011
Ivan Heyn: “Hoy lo que se discute es la puja distributiva”

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Cada 17, el periódico de Espacio Abierto Peronista) El crecimiento económico ha sido fenomenal en los últimos años. De 2003 a 2010 la riqueza argentina creció un 70%. La política económica tuvo como objetivo multiplicar la riqueza nacional pero además la creación de esa riqueza tuvo como fuente la participación gigante de los trabajadores y es por esto: en 2003, 20 de cada 100 argentinos no tenía trabajo y hoy 7 de cada 100 no tienen trabajo. Sin embargo la creación de empleo no es condición suficiente para mejorar esta situación. No es lo mismo tener una changuita en la construcción que ser oficial albañil, la calidad del trabajo es central para mejorar los ingresos de los trabajadores y la base de esta calidad es qué tipo de estructura productiva tiene un país.
Las políticas económicas de este periodo siempre plantearon como objetivo central desarrollar y diversificar la estructura productiva logrando que la industria se desarrolle y la calidad del empleo sea cada vez mejor, por lo que se tomaron políticas como las de tipo de cambio, los subsidios y la defensa de la industria nacional como ejes para favorecer este tipo de actividad que permite que el trabajo se convierta en productos de alto valor agregado y, por lo tanto, permite mejores condiciones laborales y mejores salarios.
En el período, el empleo que se creó fue empleo en blanco y, si bien falta mucho, el empleo en negro pasó del 50% al 35%. En nuestro país entonces se crea más riqueza debido a que existen condiciones generadas por la política económica que favorecen las actividades productivas que generan empleo, pero el mundo no es un cuento de hadas y es esperable que los dueños de las empresas en donde se genera la riqueza a través del trabajo quieran quedarse con el total de esta riqueza. Entre los mecanismos redistributivos que existen en la Argentina y, en todas partes del mundo, está el salario mínimo que garantiza a todos los trabajadores un nivel de ingreso que les permita la subsistencia. En esa materia el presidente Kirchner al inicio de su mandato subió por decreto el salario mínimo y reactivó el consejo del salario mínimo vital y móvil, permitiendo una suba del 820%. También se reactivó el otro mecanismo que permite la redistribución que es el sistema de paritarias en el cuál trabajadores y empresarios discuten los niveles de salarios en función de la situación de cada sector. Esto permitió que a pesar de que los sectores empresarios tuvieran ganancias mayores a las de la convertibilidad los trabajadores aumentaran su participación en la riqueza nacional de 34% al 43% y que la diferencia entre los más pobres y los más ricos bajara.
Sin embargo este proceso no es un proceso amable, se discuten ganancias, se discuten recursos, se está discutiendo la distribución del ingreso, la famosa puja distributiva. La puja   distributiva es el corazón de la discusión que vive hoy nuestro país, el conflicto con los propietarios agropecuarios, la utilización de reservas que fue bloqueada por un presidente del BCRA, la recuperación de los fondos de las jubilaciones, las críticas al aumento de la participación del estado, en realidad están encubriendo que lo que no quiere el poder económico es que este proceso continúe. El debate por la inflación encubre la misma discusión.
Dijo la presidenta en el lanzamiento de la política de mercados concentradores: “Entonces creo que ha llegado el momento de debatir en serio estas cuestiones. Si realmente la puja distributiva vía demanda salarial es una cuestión que se agrava, discutamos entonces sobre la rentabilidad de ganancias, si no se quiere discutir sobre rentabilidad de ganancias discutamos entonces cómo se forman los precios.” ¡Más claro, échele agua señora!
El autor es Lic. en Ciencias Económicas UBA. Presidente de la Corporación Puerto Madero. (Agencia Paco Urondo)