fbpx Heller: "El Estado debe regular la rentabilidad de los bancos"
Economía //// 31.03.2011
Heller: "El Estado debe regular la rentabilidad de los bancos"

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) El diputado nacional, presidente del Credicoop y candidato porteño por Nuevo Encuentro, Carlos Heller, charló en exclusivo con La Paco Urondo sobre la actualidad del sistema bancario argentino y sobre una ley que pueda sustituir la actual de Entidades Financieras. Esta última, fue sancionada durante el gobierno militar de Jorge Videla bajo la órbita del ministro de economía José Martínez de Hoz, y representa la arquitectura jurídica de lo que sería llamado la Patria Financiera. Los 90, rentabilidad de los bancos y, por supuesto, su otro pasión: Boca Juniors.
 

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APU: El proyecto de ley es “Nueva ley de Servicios Financieros para el Desarrollo Económico y Social. Uno de los puntos centrales de la ley es que establece regulación sobre el destino de los préstamos ¿Qué diferencia tiene con los proyectos que había en los 70 sobre estatización de los ahorros? No de los bancos pero si del destino de los ahorros.
CH: No había estatización de los ahorros. Lo que había era un manejo centralizado de los depósitos. Las entidades captaban por cuenta y orden del Banco Central. Es como si el Banco Central fuera un gran banco con muchas ventanillas en todo el sistema financiero. Todos captaban depósitos por cuenta del Banco Central. Pero seguían siendo titulares de los depósitos los depositantes. No había apropiación de los depósitos. Luego el Banco Central le asignaba a los bancos redescuentos por destino, por región, por ejemplo tanto para prestarle a las pequeñas empresas, tanto para vivienda o tanto para la economía regional de tal zona. Entonces el crédito era absolutamente dirigido porque los bancos no tenían capacidad de fondeo propio. En este caso nosotros estamos planteando una orientación de una parte del crédito. Estamos diciendo en nuestro proyecto, el 45 % de la capacidad prestable de cada entidad financiera debe estar orientado a dos destinos. O a prestarle a los micro, pequeño y medianas empresas, o préstamos para vivienda de uso familiar. Es decir, estamos planteando que una porción considerable de los recursos que administra nuestro sistema financiero tenga, a partir de que ese proyecto se convierta en ley, un destino determinado. Los bancos igual que antes seguirán eligiendo a los deudores porque el riesgo es de cada una de las entidades pero el 45 % del total de lo que prestan tendrá que estar direccionado hacia esos dos destinos que nuestro proyecto define.
APU: La presidenta decía que ni siguiera están hechas las estadísticas en el conjunto del sistema financiero de cómo prestan los bancos pero si tenemos del Banco Nación cuáles son el destino de los préstamos. Por ejemplo el 65 % de los créditos hipotecarios son fondos del Banco Nación o ahorros que administra. Si el Banco Nación, quien es quien más dispone de más ahorros dentro del sistema financiero argentino, hace un gran esfuerzo para cubrir el sistema de vivienda ¿Existen los recursos en el sistema financiero para avanzar más fuertemente en el tema de vivienda?
CH: Hay varias cosas planteadas. En primer lugar algo que hace a la necesidad de la ley. El Banco Nación puede ejecutar políticas que hacen a los planes que establezca el Poder Ejecutivo y orientar el crédito en función de esos planes. Los bancos privados, si no tienen una ley que los obligue, eligen a su libre albedrío el destino de los créditos. Y obviamente que se inclinan siempre por aquellas operaciones de mayor rentabilidad, que no es justamente ni el crédito a la vivienda, ni el crédito a los sectores productivos. Principalmente el crédito al consumo, donde las tasas de interés son considerablemente más altas. Mientras el crédito no esté regulado es muy difícil que el sistema privado oriente el crédito en función de intereses que no sean el de la máxima rentabilidad posible a obtener con aquellos segmentos que están dispuestos a pagar tasas más altas. Primera cuestión. Segunda cuestión. En el tema de la vivienda la financiación es uno de los problemas. En realidad hay un problema que es más grave que es la distorsión que se genera porque el precio del metro cuadrado de vivienda en general ha aumentado más que lo que han aumentado los salarios. En la medida que ha habido una enorme cantidad de fondos ociosos, especulativos que se han volcado a inversiones inmobiliarias ha habido un aumento del precio de la construcción que no se compadece con el aumento de los ingresos de los sectores de ingresos fijos. Entonces la brecha de cuanto sueldo necesita un trabajador para pagar una vivienda se hizo más grande. De cualquier manera hay mucho que se puede hacer porque hay una franja a la que si puede resolvérsele el problema a través de financiación. Pero ahí aparece una segunda cuestión. Un crédito para vivienda es necesariamente un crédito a largo plazo. Y el crédito a largo plazo necesita fondeo de largo plazo porque sino se hace muy difícil. Los bancos captan depósitos a la vista que se pueden retirar al ratito que se depositaron o a plazo fijo. Y el promedio de los plazos fijos no llega a 60 días. Cuando uno con ese fondeo tiene que dar préstamos a 10 años tiene que ser muy prudente. Hoy hay posibilidades que habrá que explorar, por ejemplo de qué manera con el fondo del Anses se crea un fondeo para por ejemplo, plantes de vivienda a largo plazo. Los fondos del Anses son fondos de garantía de un sistema que debe sustentarse en la generación de empleo, en la mejora de los sueldos de los trabajadores y los ingresos corrientes del sistema para pagarles a los jubilados, esa es la base del sistema. El fondo es de garantía, que ese fondo esté invertido en proyectos productivos, en proyectos que hacen a la generación de puestos de trabajo, como es el desarrollo de la construcción y que a la vez sirvan para resolver problemas de un sector del Pueblo argentino, parece una manera más que indicada de utilización de esos recursos.
APU: Y son fondos de largo plazo…
H: Claro, ahí se resuelve el problema del fondeo y eso debería instrumentarse con bancos que sean quienes canalicen la operatoria. Así, como con el Fondo del Bicentenario hay un fondeo de largo plazo que el Banco Nación y los demás bancos del sistema se lo estamos ofreciendo a los tomadores, virtualmente, al mismo costo que se nos dan los fondos a nosotros y de esa manera hay un beneficio que le llega directamente al tomador del crédito. En el caso del Fondo del Bicentenario, se trata de préstamos productivos, son préstamos que deben reunir una serie de requisitos, porque tienen que estar aprobados por un organismo oficial que califica la aptitud de ese crédito en función del proyecto. Tiene tres o cuatro requisitos que debe cumplir el proyecto, como ser generar puestos de trabajo y ayudar las exportaciones. En el caso de cumplirse esos requisitos, la empresa se hace acreedora a acceder a ese financiamiento. Son todos instrumentos novedosos que el Gobierno ha ido implementando y que, obviamente, salen de las reglas del mercado, y tienen que ver con un sistema regulado, porque son todos segmentos absolutamente regulados que van creciendo dentro del sistema financiero.
APU: Considera que la Presidenta se dirigió a los bancos en algo que podemos llamar "retó", me refiero a si le llamó la atención al sistema financiero…
CH: Retó es un término periodístico. Considero que la Presidenta hizo una reflexión, señalando y describiendo un cuadro de situación. Diría que a ese cuadro de situación le falta la invocación a avanzar en la reforma de la ley que regula el sistema, porque creo que con la reflexión sola de la cuestión y con un pedido que los bancos sean buenos, no alcanza. Hace falta la reforma. A ver, el Banco Nación lo puede hacer, porque si el Poder Ejecutivo decide que Nación le dé préstamos a las pymes (por ejemplo) lo va a hacer, porque cumple instrucciones del Ejecutivo. Pero un banco privado no lo va a hacer. Nuestro caso es muy particular, ya que por ser una entidad cooperativa destinamos, esencialmente, nuestro financiamiento a las pymes, estoy hablando de más del 60% de nuestra cartera es crédito a la mediana y pequeña empresa.
APU: Por encima del promedio del Banco Nación…
CH: Muy por encima. Porque somos la entidad que más proporción de su cartera destina a la pequeña y mediana empresa.
APU: Entonces, podemos decir que el discurso de la Presidente sería una plataforma a partir de la cual el proyecto de ley prospere
CH: Sí, posiblemente. Si bien, la Presidente no hizo mención a la ley en cuestión, al describir el problema, creo que llamó la atención sobre la necesidad de que este tema forme parte de las cuestiones que se discutan y se resuelvan. La Ley de Entidades Financieras vigente, es como la Ley de Medios, una de las leyes emblemáticas de la Dictadura. Hay que leer un poco lo que decía Martínez de Hoz en su momento, afirmaba que esta era la Ley más importante que sancionaron durante su gestión y que no habrá otra más importante y agregaba que iba a marcar el destino económico del país por lo que resta del siglo. Es decir, él tenía claro lo que estaban haciendo. Ahora, si nosotros queremos un país distinto, inclusivo, si hablamos de profundizar el modelo hay que desarmar lo que queda del andamiaje jurídico que la Dictadura dejó, que se construyó en la década del 90 y hay que crear las condiciones, justamente, para construir –como dijo la Presidente- otro modelo de acumulación. Cristina habló de otro modelo de acumulación y de otro modelo de distribución con inclusión, porque de eso se trata. Estoy absolutamente de acuerdo, de eso se trata. Ahora bien, para construir eso, es necesario crear los instrumentos legales que lo hagan factible.
APU: ¿Cómo ve el escenario en el Congreso? ¿Cree que puede prosperar el proyecto?
CH: Nosotros, cuando lanzamos el proyecto, dijimos que íbamos a trabajar en dos planos, en el legislativo y en el de la sociedad. Estamos convencidos que este proyecto genera resistencia, estamos convencidos que los lobby se mueven para que esto no prospere. Los lobby siempre actúan en silencio, no se ven, pero existen y actúan. Para contrarrestar ese lobby, necesitamos que haya un accionar de los sectores interesados en que la ley se modifique y sea cambiada por otra, se expresen. Hemos lanzado una campaña de firmas, ya hay más de 700.000 que apoyan nuestro proyecto de ley. Hemos lanzado una campaña que está dirigida a las entidades intermedias, tenemos ya varios miles de pronunciamientos, que incluyen cámaras, pueblos, ciudades, sectores. Tenemos muchísimos pronunciamientos de distintos Consejos Deliberantes que nos piden que hagamos esfuerzos para seguir adelante con este proyecto, pero que además apoyan y piden al Congreso que le de tratamiento. Tenemos legislaturas provinciales que se han pronunciado en un mismo sentido. Todo eso, lo vamos a poner arriba de la mesa para decir: acá está el aval de nuestro planteo, no es una cosa hecha por un número reducido de diputados que propiciamos un proyecto, sino que acá hay una iniciativa que cuenta con un gran respaldo popular.
APU: ¿Cómo puede ser que en un modelo productivista como el actual, el sector financiero gane más que en la década el 90?
CH: Bueno, hay una razón muy sencilla. Los bancos tienen una gran proporción de sus activos en bonos del Estado. Esos bonos, estaban sumamente devaluados por el default, la crisis y todo lo que ya conocemos. Han tenido una recuperación muy grande, producto de que el país ha cancelado gran parte de la deuda, ha hecho la negociación, tuvieron los dos canjes, el 92% de la deuda se regularizó. Todo esto, si uno mira, se puede ver que hay un exponencial crecimiento del valor de esos bonos, entonces esa cartera que los bancos conservaron durante todo ese tiempo, ahora están expresando esa rentabilidad, que en realidad es una recuperación de rentabilidad que corresponde a otra época, no es de la operatoria de los créditos, sino que es en gran medida de la revalorización de los títulos públicos. También, una parte viene de lo que explique anteriormente. Como el sistema financiero dedica el 70% de su cartera a dar préstamos personales, por ejemplo para comprar LCD, ahí la tasa de interés es más alta y la rentabilidad es mayor. Si uno compara la rentabilidad del Banco Nación y de un banco como el Credicop con los grandes bancos privados, va a ver que los privados ganan mucho más porque el tipo de cartera que tienen es una cartera con más rentabilidad, con una tasa de interés mucho más alta. Si se le da un crédito a una pyme para comprar un torno, se le cobra menos de la mitad de lo que paga un particular cuando saca un crédito para comprar un electrodoméstico.
APU: ¿El Estado debería regular las tasas de rentabilidad de los bancos?
CH: El Estado debería, pero para eso necesita instrumentos legales que hoy no tiene. Otra razón, por la cual se necesita un nuevo marco legal. En el proyecto nuestro ponemos límites a las tasas de los sectores más débiles. Los créditos personales de hasta 100.000 pesos, dice nuestro proyecto y los créditos para micro y pequeñas empresas, allí ponemos una regulación. En los demás, entendemos que ya estamos hablando de jugadores de porte equivalente. Una empresa mediana o grande tiene capacidad de negociación con el banco para discutir la tasa de interés.
APU: ¿Qué opina de la gestión de Amor Ameal en Boca?
CH: No me gusta personalizar. Creo que toda la gestión que Hay en Boca, desde Macri para acá, más allá de los éxitos deportivos, es institucionalmente muy mala. Se han desaprovechado estos éxitos deportivos. Ha habido durante todo el tiempo demasiados negocios particulares mezclados con la institución. Me parece, que en la actualidad, se agrega que hay un conflicto dirigencial muy importante, falta de coherencia interna. Mucho de lo que sale en los diarios hoy sale del propio seno de la Comisión Directiva. Hay elecciones este año y hay muchos candidatos a presidente. (Agencia Paco Urondo)