Economía //// 10.01.2019
El 2018 cerró con 248 pymes santafecinas en procedimiento preventivo de crisis

Son datos de la Federación Industrial de Santa Fe. Además hay otras 60 esperando que el Ministerio les permita ingresar en el procedimiento. En 2017 sólo 20 empresas se habían acogido a ese paraguas legal de emergencia.

La crisis en el sector pyme de la región santafecina se multiplicó de un año para el otro, según los registros de la Federación Industrial de Santa Fe. Mientras en todo 2017 hubo veinte pequeñas o medianas empresas que se acogieron a la figura del Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), el 2018 terminó con 248 empresas en esa situación.

El vicepresidente de Fisfe, Víctor Sarmiento, reveló además que hay unas 60 empresas en espera de inscribir su PPC ante el ministerio de Trabajo.

“El panorama no es muy aliciente para la industria. Nuestro sector este año en la agenda política nacional y provincial debería ser prioridad. La regresión de las pymes es insoslayable cuando somos las que generamos entre 70 y 80 por ciento de la mano de obra ocupada. Si no miramos para este lado será un año poco productivo y poco feliz para el sector industrial y la economía en general. El 80% del PBI y del consumo interno depende de la industria y cada vez más se retrae y la gente piensa en sostenerse y en sobrevivir nomás”, analizó el empresario industrial.

El año terminó y los sectores más sensibles a la recesión terminaron siendo el de calzado, textil y línea blanca, todos con índices negativos de actividad que se reiteraron mes tras mes, señaló Sarmiento.

“No hay política industrial. Estamos subsidiando trabajo indio, chino, norteamericano. Con la gran cantidad de stock que apareció cuando liberaron las importaciones es muy difícil seguir produciendo nacional”, advirtió en declaraciones al mismo medio local.

Para colmo, “las tasas de quiebra que hace al crédito inaccesible” abren más la brecha, dijo. “El sector financiero ha sido el gran ganador, de 7 mil millones en 2017 pasaron a ganar 27 mil millones en 2018. Este modelo estruja la rentabilidad de la industria y el bolsillo del asalariado”, concluyó.