Economía //// 02.07.2010
De Vido afirmó que a fin de año el 41% de la energía estará en manos del Estado

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en prensa. medios.gov.ar) En declaraciones a la TV Pública el ministro De Vido aseveró que la inauguración de la central Atucha II será un punto importante en la historia energética argentina y destacó las inversiones del gobierno para diversificar la matriz de energía del país. Aseguró que esto nos da mayor soberanía.
El ministro de Planificación, Julio De Vido, aseveró que la próxima inauguración de la Central Atómica de Atucha II "va a marcar un punto importante en la historia" de la energía en Argentina. En declaraciones a la Televisión Pública esta mañana, el ministro destacó la finalización de la línea de transmisión NEA-NOA, y la importancia de la energía eólica con proyectos "de los más importantes en Latinoamérica”.

Al respecto, remarcó que el gobierno nacional ha impulsado inversiones que implican la "diversificación de la matriz energética". Explicó que "no depender de una sola matriz, hace a la soberanía de un país en materia energética". El ministro de Planificación Julio de Vido defendió la política oficial de nacionalización de la matriz energética argentina que le permita al país "mantener un equilibrio racional y sustentable y definir qué combustible usar". "Hemos tratado de nacionalizar nuestra matriz energética", explicó De Vido, y añadió que "hoy sólo el 35% está en manos privadas extranjeras". Enfatizó que es necesario “un equilibro racional y sustentable para que la Argentina sea soberana y tenga autonomía para decidir sobre su matriz energética. El modelo es importante, pero el modelo y lo nacional van de la mano. El Estado no podía tener el 26% de la generación, no puede tener menos del 41% de generación”, aseguróAl respecto, adelantó que a fines de este año, la generación energética estará “en un 41% en manos del Estado y un 27 en manos privadas nacionales”. Advirtió De Vido que un país que carece de autonomía para determinar su matriz o hacerlo “dependiente de otro para generar energía, no es totalmente soberano”. El funcionario agregó que quienes vaticinaban la crisis “eran los que de alguna manera habían dejado la bomba preparada para que estallara". Venezuela - Caso SadousEn otro orden, el ministro fue consultado por el testimonio del ex embajador Sadous, quien habría denunciado irregularidades en el comercio bilateral con Venezuela. De Vido criticó a la oposición por su "oportunismo político" en relación con el testimonio de Eduardo Sadous y sostuvo que le gustaría saber "quién le hace decir lo que dice"."Más allá del oportunismo político que pudiera tener la oposición en función de los comentario de Sadous, a mí me gustaría ver las terminales de Sadous o sea, quién le hace a Sadous decir lo que dice", sostuvo el funcionario en la misma entrevista con Canal 7.De Vido recordó que en ese momento Redrado, por entonces secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, "participó técnicamente en la redacción de estos convenios en el marco de las instrucciones" que provenían del entonces presidente Néstor Kirchner y del venezolano Hugo Chávez. Además, comentó que, por "lo que uno veía de cómo se movía" Sadous en Venezuela, estaba "claro que tenía claras relaciones con la oposición y con el sector golpista. Esto era vox populi en Venezuela, a tal punto que él mismo se jacta de haberle armado al ex presidente (Néstor Kirchner) una reunión con la oposición".Más adelante, el ministro consignó que el acuerdo con Venezuela -que incluyó la creación de un fideicomiso- surgió en 2004, luego de que el presidente de esepaís se ofreciera a "ayudar a resolver la crisis energética" argentina."En ese momento éramos víctimas de la presión de las petroleras que trabajaban acá para subir los precios del mercado interno", afirmó el ministro. Asimismo, De Vido valoró los favorables términos de intercambio del comercio de Argentina con Venezuela.Indicó al respecto que "del universo de sus importaciones, por cada tonelada la Argentina paga 1.700 dólares", mientras que "por cada tonelada que la Argentina exporta al mundo, el mundo le paga 390 dólares", lo cual implica "un gran desafío a equilibrar, y eso se hace con conocimiento y desarrollo tecnológico"."En el caso de Venezuela, no sólo es inversa la relación sino que en promedio están en 420 dólares por tonelada el combustible que compramos y las ventas argentinas a Venezuela son del orden de los 2.500 dólares por tonelada", informó el funcionario. Detalló De Vido que incluso en el caso del intercambio comercial entre el país y Venezuela, "la relación de empleo es de 1 a 100. Es decir que por cada empleo que nos venden los venezolanos en esos 420 dólares, Argentina está en los noventa y pico de empleo". De todas maneras, aclaró que eso no implica que exista una "posición dominante" o de "opresión" de Argentina hacia Venezuela producto de estos términos del intercambio, sino "todo lo contrario, es con transferencia tecnológica" porque el país no pretende "vender producto terminado", concluyó. (Agencia Paco Urondo)