Economía //// 23.01.2019
Balanza comercial 2016 - 2018: otro fracaso macrista

Tanto las exportaciones como las importaciones están por debajo del promedio del último gobierno kirchnerista. De tres años, el macrismo acumuló déficit comercial en dos, por un total de 12 mil millones de dólares. 

Por Enrique de la Calle

Miente, miente, que algo quedará. En la campaña de 2015, el entonces candidato Mauricio Macri prometió muchas cosas. En lo referido al intercambio comercial con el mundo, Cambiemos cuestionó al kirchnerismo por no "alentar" las exportaciones. Aseguró que el supuesto cierre de la economía generaba menos importaciones pero también menos ventas al mundo. Por eso, era necesario abrir la economía al mundo. Los resultados llegarían solos. 

¿Qué pasó en estos tres años de gestión amarilla? En primer lugar, el intercambio comercial total (las compras y ventas con otros países) está por debajo del promedio del último gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Entre 2012 y 2015, Argentina comercializó con el resto del planeta por 138 mil millones de dólares de promedio por año.  

Sin embargo, la cifra cayó notablemente a un promedio de 120 mil millones de dólares en los tres años macristas, donde supuestamente la apertura comercial generaría grandes frutos. El liberalismo y sus mitos. 

Con respecto a las importaciones: ¿Qué economía estuvo más cerrada, la kirchnerista o la macrista? Durante la última administración K las importaciones anuales promediaron los 65 mil millones de dólares, contra los 62,3 mil millones del macrismo. Por su parte, las exportaciones promediaron los 70 mil millones de dólares por año, lo que bajó a 59 mil millones durante el período macrista. 

¿Qué pasó en 2018? La lógica deficitaria que arrancó en 2017 se mantuvo aunque se redujo notablemente: pasó de - 8300 millones en 2017 (récord argentino) a - 3820 millones en 2018 (en dos años tuvimos pérdida por U$S 12 mil millones). La caída menos pronunciada del año pasado se explica en buena medida por los últimos tres meses, donde impactó la brutal devaluación que el macrismo llevó entre abril y septiembre (del 100%). Los macristas se entusiasman con un buen 2019, donde vuelva el superávit comercial, pero habrá que ver qué pasa con el dólar, que lentamente vuelve a estar retrasado (el Gobierno busca plancharlo para contener la inflación). 

Tal vez el único dato alentador que se mantiene desde la gestión kirchnerista tenga que ver con las características de las exportaciones. Si bien cayó el volúmen exportado, siguen teniendo peso las manufacturas, tanto de origen agropecuario (37%) como las de procedencia industrial (33%). Ambas representan el 70% de nuestras ventas al mundo.