DDHH //// 26.11.2018
Preocupación por la salud del marido de Milagro Sala, Raúl Noro 

El Comité por la Libertad de Milagro Sala expresó inquietud por la salud del esposo de la presa politica de Mauricio Macri y Gerardo Morales. 

Por Comité por la Libertad de Milagro Sala

Raúl Noro, marido de Milagro Sala, ha sufrido en los últimos meses un deterioro acelerado de su salud. En este momento se encuentra cursando un cuadro de trastorno mixto ansioso depresivo que opera como factor de riesgo a una condición preexistente de síndrome de asperger. Hace pocas semanas debió ser internado producto de un cuadro gastrointestinal que persiste en el tiempo.

Además, tal como está acreditado tanto por sus médicos particulares como por profesionales del Poder Judicial de la provincia, padece dolores de cabeza, pérdida de memoria y desatención, no puede fijar interés por mucho tiempo, lagunas mentales y pérdida de orientación espacial, epoc leve, palpitaciones y dolor en el pecho y hernia de hiato en el estómago, entre otras patologías. El hecho de tener que vivir en la localidad de El Carmen, lugar donde arbitrariamente fue privada de su libertad Milagro Sala, quien es su único sostén, dificultan la atención médica que debe recibir.

El incumplimiento de la medida provisional de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ratificada por unanimidad por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, mantiene a ambos a más de 40 kilómetros de distancia de San Salvador de Jujuy, donde se encuentran los centros médicos a los que Noro debe ir de forma regular a realizar los estudios de salud y los tratamientos.

En este sentido, expresamos nuestra preocupación por la integridad tanto física como psicológica de Raúl Noro, y exigimos una vez más el cumplimiento cabal de lo dispuesto por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y el máximo órgano de Justicia de la Nación y se efectúe la prisión domiciliaria en su hogar en el barrio de Cuyaya en San Salvador de Jujuy para la diputada del Parlasur. Esto permitiría a Milagro Sala acompañar a su marido, con quien comparte la vida desde hace más de 20 años, en un lugar en el que pueda acceder adecuadamente a los tratamientos que requiere por su deteriorado cuadro de salud.