DDHH //// 23.03.2018
Marcha del 24 de marzo: “No puede haber personal policial a menos de cinco cuadras de la Plaza”

El Defensor Adjunto del Pueblo de la Ciudad, Gabriel Fuks, dialogó con Agencia Paco Urondo sobre la seguridad prevista para la movilización por el Día de la Memoria. 

Por José Cornejo y Malena Ambas

Agencia Paco Urondo: ¿Imagina un escenario represivo para la movilización del 24 de marzo?

Gabriel Fuks: La Defensoría del Pueblo viene trabajando con los organismos en la convocatoria. Además hubo algunas reuniones con el Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires donde se estableció un mecanismo de garantías. Este mecanismo lo establecimos para la marcha del 8 de marzo y la del 21 de febrero del movimiento sindical. 

Hasta aquí lo que se ha logrado es que no se rompan estos acuerdos que establecen varias cosas, entre ellas la no presencia policial directa en el perímetro. No puede haber personal policial a menos de cinco cuadras de la Plaza de Mayo que es el epicentro. Sabemos que la convocatoria principal va a ser sobre 9 de julio. Ese compromiso está establecido y funcionó en la marcha del 8M que fue una marcha bastante compleja por las características de la convocatoria. 

Yo aspiro y espero que funcione. Hay que decir también que hay preocupación porque no hay una sola marcha sino que hay dos. Hay preocupación para que no se genere, en ese contexto, ninguna situación que pueda dar lugar a lo que vimos en diciembre del año pasado. Por supuesto que estamos todos lejos de esa situación. De cualquier manera, las garantías ya las ha establecido el Gobierno de la Ciudad y esperamos que el gobierno nacional también se sume.

APU: ¿No puede haber policías hasta a cinco cuadras del acto?

GF: Claro, no hay presencia policial salvo en lugares que necesitan de una custodia permanente. Estos son los lugares donde la custodia no es de la Policía de la Ciudad sino de la Policía Federal. Estos acuerdos se han ido labrando con mucho esfuerzo, atentos a lo que pasó entre el 8 de marzo de 2017 y 18 de diciembre de 2017. Los hechos entre esas fechas han generado, por parte de la Defensoría del Pueblo, un mecanismo de intervención. En este caso habrá 11 o 12 puestos en toda la zona de la marcha. Estos puestos que son de observación del cumplimiento de las directrices de Naciones Unidas sobre estos temas: el uso de la fuerza, presencia policial, la no presencia de armamento en contacto con la movilización social, identificación del personal policial que estuviera en contacto con la movilización (Siempre y cuando hubiera personal,  aunque en este caso no debería haber).

La Defensoría también va a tener un equipo para atender situaciones que pudieran generarse en la marcha que incluyen rescatistas, ambulancias, presencia del propio personal del organismo en los puestos que van a estar dando vueltas. 

APU: Si las violaciones las cometieran fuerzas nacionales como Gendarmería, ¿la Defensoría podría intervenir igualmente?

GF: La Defensoría interviene en todo el territorio de la Ciudad buscando salvaguardar los derechos de los ciudadanos.  No es una fuerza de seguridad ni tampoco puede suplir el rol del Estado. En los últimos tiempos se ha ido ampliando su participación porque muchas de las organizaciones sociales, políticas, de derechos humanos que van participando de las distintas marchas, van pidiendo también esta presencia que actúa como cierta garantía. Digo cierta porque no puede dar garantía absoluta. 

APU: ¿No es paradójico que para velar por la seguridad de los manifestantes tenga que sacarse la policía?

GF: En general las recomendaciones sobre este tipo de cuestiones no indican que la policía deba estar en el medio de una movilización social, en ningún caso. Si indica que la policía hoy tiene muchos mecanismos para que, en el caso de que existiera alguna necesidad de intervenir, lo pueda hacer en escasos minutos o segundo a través de otros mecanismos de observación que hoy existen y que son absolutamente rápidos. Pero no hay ninguna recomendación de que sea necesario que la policía esté en el medio de un proceso de movilización social. Más bien esto genera una situación ríspida que puede provocar algún tipo de situación no deseada.  No es paradójico, es lo que debe pasar. 

Durante toda la década anterior, estas situaciones se dieron mucho. Movilizaciones sociales o políticas en las cuales la presencia policial o no estaba o estaba reducida al mínimo para garantizar determinadas situaciones.