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DDHH //// 24.11.2015
Lesa humanidad: primera cita tras el balotaje

La primera sentencia en un juicio de lesa humanidad con Macri electo se pronunciará en Bahía Blanca e involucrará a viejos conocidos de la nueva familia presidencial. Veintidós represores aguardan en el banquillo. El TOF deberá resolver además un pedido de la fiscalía en torno a La Nueva Provincia.

Por Diego Kenis
Mañana miércoles 25, Bahía Blanca vivirá la primera cita importante en una causa por violaciones a los derechos humanos desde que Mauricio Macri se convirtió en el presidente electo del país. Se trata de la lectura del veredicto contra veintidós miembros de la Armada, el Servicio Penitenciario, la Prefectura, la Policía Bonaerense y el Ejército, y llega después del editorial del diario La Nación que sus propios periodistas repudiaron, lo que no deja de ser un signo interesante de la maduración de una sociedad en temas sensibles de su agenda.
El juicio, que comenzó en julio del año pasado, es el tercero de la jurisdicción desde 2011 y el primero en que se examina el accionar criminal estatal perpetrado bajo la órbita de la Armada, lo que resulta de especial relevancia para la ciudad dada su identidad naval, forjada por el enclave de la Base más importante del subcontinente y la edición del diario La Nueva Provincia, cuyo director Vicente Massot está imputado en etapa de instrucción como instigador y coautor de dos de los casos que comenzarán a tener justicia mañana: los de obreros gráficos y delegados gremiales Enrique Heinrich y Miguel Ángel Loyola.
El Tribunal que conforman los jueces Jorge Ferro, José Triputti y Martín Bava deberá además resolver en torno a un pedido de los fiscales Miguel Palazzani y José Nebbia: que la parte resolutiva de la sentencia sea publicada, obligatoriamente y en espacio central, en el matutino bahiense. El pedido, presentado como “derecho a réplica colectivo”, busca honrar la memoria de las víctimas, presentadas como delincuentes por el diario, y asegurar un relato veraz de lo ocurrido a las futuras generaciones, de modo que cuarenta años después cesen los efectos de la “comprobada campaña de desinformación y de propaganda negra”, como la llamó el propio Tribunal en 2011.
Por esos aportes comunicacionales y filosóficos al plan criminal del terrorismo de Estado, que los fiscales consideran “esenciales”, también se encuentra imputado Massot. Palazzani y Nebbia realizaron una exhaustiva investigación, que incluyó la lectura y análisis de cada ejemplar del matutino en la década de 1973 a la recuperación democrática definitiva. Por esa tarea, que los especialistas juzgan “única en el mundo”, y el trabajo en conjunto de la Fiscalía desde la reapertura de las causas de lesa humanidad es que Palazzani, Nebbia y su antecesor Abel Córdoba han sido propuestos para el premio “Rodolfo Walsh” de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata.  
El veredicto afectará a varios personajes de fama, aunque el más conocido no llegó al debate: el dictador Jorge Videla, imputado en la causa elevada, murió en 2013, un año antes del comienzo del juicio. Sí escuchará su condena el vicealmirante retirado Eduardo Fracassi, que en 1973 y como secretario general de la Armada abrió a Franco Macri el primer conducto a la Patria Contratista y el poder cívico militar, según cuenta Gabriela Cerruti en su libro El Pibe, volumen biográfico que refiere que Macri padre llegó a Fracassi a través de Licio Gelli y José López Rega, líderes de la logia Propaganda Due y la autodenominada Alianza Anticomunista Argentina, respectivamente.
Otro de los represores que oirán su veredicto mañana será el escurridizo teniente coronel Alejandro Lawless, que se fugó en dos ocasiones. En una de ellas, a pie y esposado, en una inexplicable parada de la camioneta penitenciaria que lo trasladaba a los Tribunales porteños. A los nombres famosos se suman los del capitán de navío Oscar Alfredo Castro y el prefecto principal Francisco Martínez Loydi. Castro fue tapa y reportaje central del diario Página/12 en 2012, cuando demostró al periodista Diego Martínez su desinterés por sus dos hijos desaparecidos, Alfredo y Luis, secuestrados en Campo de Mayo mientras el capitán revistaba en Punta Alta. Martínez Loydi fue protagonista de otro reportaje, más breve y esquivo, en que el cronista lo consultó sobre el informe de inteligencia sobre Heinrich y Loyola que la sección que dirigía confeccionó antes de sus secuestros.
El comisario mayor retirado Víctor Fogelman, imputado en este juicio por el secuestro de una víctima, también tuvo sus momentos de fama nacional: Fogelman fue el primer encargado de dirigir la investigación por el crimen del fotógrafo José Luis Cabezas y su tarea fue denunciada como un intento de desviar la atención hacia una banda de delincuentes comunes encabezados por Pepita la Pistolera. La Cámara Federal interviniente calificó la investigación de Fogelman como “siniestra, propia de la dictadura militar”.   
Además de Fracassi, Lawless, Castro, Martínez Loydi y Fogelman, mañana el Tribunal resolverá las situaciones de los marinos Eduardo Núñez, Gerardo Pazos, José Luis Ripa, Tomás Hermógenes Carrizo, Luis Pons y Leandro Maloberti, los prefectos Pedro Pila, Néstor Nougués y Luis Ángel Bustos, los miembros y ex miembros del Ejército Carlos Stricker, Felipe Ayala, Guillermo González Chipont, Raúl Otero, Raúl Domínguez y Víctor Aguirre, y el ex jefe penitenciario Héctor Selaya. Stricker y Ayala ya han sido condenados a prisión perpetua en el juicio anterior, mientras que Selaya fue sentenciado a diecisiete años y medio en el primero. Durante el presente debate se vieron beneficiados con la impunidad biológica el aviador naval Domingo Negrete y el capitán de navío Félix Botto, quienes murieron, y el contraalmirante Manuel García Tallada y el prefecto Félix Cornelli, apartados por razones de salud. García Tallada era el jefe del Estado Mayor del Comando de Operaciones Navales. Cornelli, el máximo responsable de la Prefectura de la zona Atlántico Norte.  
Los fiscales y las querellas pidieron penas de entre diez y veinticinco años de prisión para Fogelman, Selaya, Lawless y Pila y condenas a perpetuidad para los restantes imputados. El veredicto será leído desde las 15 horas, en el Aula Magna de la Universidad Nacional del Sur, en el céntrico edificio de avenida Colón 80. Desde las 13, los organismos de derechos humanos bahienses realizarán distintas actividades culturales, recreativas, conmemorativas y de homenaje a las víctimas.
 
(Foto: Luis Salomón)