fbpx Fernández Wagner (I): "Hay que pensar el concepto de justicia espacial"
DDHH //// 10.08.2011
Fernández Wagner (I): "Hay que pensar el concepto de justicia espacial"

El docente e investigador de la Universidad Gral. Sarmiento, Raúl Fernández Wagner es un especialista en temas urbanos. La Paco Urondo charló con él sobre la problemática de acceso al suelo, que en estos días ha tenido dos nuevos capítulos, en Jujuy y Tucumán. En esta primera parte, el experto analiza las recientes tomas, describe a las familias que ocupan terrenos y propone el concepto de "justicia espacial".

 

Agencia Paco Urondo: Hablábamos antes de la entrevista, y vos decías que hay que incluir un nuevo concepto para pensar la problemática de acceso a la tierra. Decías que en algún momento se pensó el de justicia social, en los años 40, 50, ahora habría que trabajar el de Justicia espacial. ¿Cómo es eso?
Raúl Fernández Wagner: Este problema es mundial. Hay un problema, sobre todo la especulación financiera a nivel global -lo que hoy de alguna manera está en crisis- ha generado y generó grandes demandas de suelo por la actividad económica, por burbujas inmobiliarias, lo que fuera, que ha generado una escasez en todos lados de suelo importante, también por un aumento demográfico importante. La población del mundo se ha duplicado en los últimos 50 años y el suelo es el mismo para todos. Hay una razón también demográfica para eso. Bueno, y eso lo que provoca es que el suelo aumente todo el tiempo. Entonces, las penurias de la población en el acceso al suelo se han acrecentado en todo el mundo. Se vive más en asentamientos informales, en cuartos alquilados, hacinados, distintas formas. Eso es generalizado. Y aparte, lo que es generalizado también es el aumento de los conflictos en torno a eso. Hay ciudades que son famosas por sus asentamientos informales: las favelas de Río o muchas ciudades de ese tipo. Entonces, ya hoy en día eso es complejo y hay que afrontarlo con política pública con mayores instrumentos y con mucha voluntad política y con mucha negociación también con estas poblaciones, ¿no? Por ejemplo, hoy se discute mucho técnicamente en nuestro campo la urbanización de villas y es complejísimo como proceso. Por eso siempre es mucho mejor que el Estado planifique y produzca suelo y produzca la ciudad de cero y no tenga que ir después a arreglar la ciudad que el sector informal construyó, que siempre hay que destruir la mitad para volver a hacer. Y es un gran problema. No se respetan medidas, ventilaciones y todo lo demás.
APU: En ese marco se produce una ciudad expulsiva...
RFW: Ahí estamos hablando que estos procesos de incremento de los valores y de los conflictos en el acceso al suelo han llevado a que hoy todo el análisis de los urbanistas, en general, se concentre en cómo se profundiza la desigualdad en las ciudades. Y nosotros hablamos de una desigualdad espacial. Y Buenos Aires es un ejemplo clarísimo de eso. ¿Quién puede explicar que Buenos Aires, siendo el territorio más rico de todo el país, teniendo el presupuesto más alto, tiene un fenómeno que es único: su población no crece? Buenos Aires tiene los mismos 3 millones hace 60 años. En el censo del 47 ya había 3 millones. La población no crece y si miramos, por ejemplo, los últimos 20 años no ha crecido nada y sin embargo el problema de la vivienda se ha vuelto más y más complejo. Entonces, ¿qué es lo que pasa? ¿Por qué? Supuestamente poco o mucho, algo se construye, pero la población es la misma. En la etapa macrista se construyó poco, pero antes se habían construido más viviendas. Entonces, ¿cuál es el problema? El problema es que el espacio se distribuye de manera más injusta. O sea, hay alzas de valores que desplazan poblaciones o impiden que ciertas poblaciones puedan vivir en ciertas áreas y tienen que ir a vivir en otras áreas, tienen que ir a ocupar tierras para vivir porque no pueden alquilar un departamento. Es muy sencillo. Hoy en día el 40 % de Buenos Aires, a valores de fin del año pasado, gana menos de 4.000 pesos. No puede comprar nada. Un matrimonio joven, una pareja, no pueden resolver el tema de la vivienda. Y eso; por otro lado, el mercado informal, un cuarto en alguna de las villas importantes de Buenos Aires vale de 1.200 a 1.500 pesos. ¿Cuánto hay que ganar para pagar eso en estos hogares? Y el cuarto es un cuarto en el segundo, tercer, cuarto nivel de una villa que se están densificando para arriba, con baño compartido. O sea, pésima calidad. Entonces, eso es lo que pasa. Entonces, lo que pasa es estas relaciones de mercado, estos valores, esta relación valores del suelo - ingreso de la población, o salarios, ingresos monetarios, etc. Digamos, ¿qué puede comprar como espacio para vivir la gente? Bueno, desplaza. Desplaza gente. Hay unos pocos que tienen muchos departamentos, departamentos grandes o departamentos vacíos. En Buenos Aires hay casi 500.000 personas, se estima el déficit bruto de vivienda. Eso sería unos 120, 130.000 hogares y se sabe que hay, por lo menos, 120.000 departamentos vacíos. Entonces, estamos hablando de una distribución mucho más injusta del espacio construido. Nada más. Con la misma población, incluso agregándose un boom de construcción muy grande en Buenos Aires en este momento. O sea, agregando más vivienda igual crece la penuria. Entonces, ahí estamos hablando de este concepto nuevo que estamos usando, que ya no sólo tenemos que luchar -digamos, los sectores progresistas, los que nos gustaría una ciudad más justa, una sociedad más justa, más igualitaria o resolver los grandes problemas-, no sólo tenemos que hablar de justicia social, sino hoy que tenemos que hablar también de justicia espacial por esta razón.
APU: A partir de lo que viene ocurriendo en Jujuy, en Tucumán, ¿cuál es el perfil de quiénes son los que demandan suelo, quiénes son los que se organizan para tomar un terreno, quiénes son esas poblaciones que se están organizando para demandar acceso al suelo?
RFW: Yo te diría que hay dos procesos de estos demandantes. Un proceso que se suele dar en lugares, en barrios más periféricos o en tierras no tan importantes -no adentro de las villas generalmente-, que son familias que se organizan. Tradicionalmente la villa se iba formando por adición. Iba llegando alguien, bueno, ponete acá, construís algo, mientras había tierra. Cuando se densificó, por ahí se fueron para arriba, pero era por un proceso de llegada a la villa. Eso es para nosotros mercado. Es mercado informal, todo el mundo te cobra por eso. Los asentamientos informales, los asentamiento del conurbano, en general son grandes tomas de tierras generalmente organizadas. Casi siempre se hacían el día de una fecha patria o un feriado o algo así. En el pasado era así. Ahora, yo creo que es tan importante esa demanda social y es tan importante, tanta la presión social y la gente que le cuesta pagar bastante dinero por eso, que lo que han aparecido son, digamos, desarrolladores inmobiliarios informales. Mucho. Y entonces ahí ya la cosa empieza a tomar otro sentido, otro rumbo, digamos. Por ejemplo, en estos momentos…cuando ocurrió lo del Indoamericano a todo el mundo sorprendió. A nosotros no nos sorprendió porque un año antes había una toma más grande que el Indoamericano ahí nomás, cerca, del otro lado del Riachuelo, en Lomas de Zamora, 15.000 personas. Estaban ocurriendo otras tomas en el conurbano totalmente invisibilizadas por la prensa en general. Hay toda una franja en el partido de Moreno que están tomando poblaciones. Y ahí sí te aparecen entonces unos tipos que te venden lotes a la gente. O sea, aparece una especie de loteador pirata, como le llaman en Brasil, ¿no? Y entonces, lo que vimos en la densificación de varias villas…
APU: Entonces, tenemos como dato nuevo, la emergencia de loteadores informales
RFW: Aparecen unos tipos que están ya definitivamente -generalmente son los que llegaron primero a un lugar, etc-, que son los que generan, los que empiezan a regentear el negocio. Entonces, digo, gran parte de esas villas que vos ves que empiezan a crecer dos pisos, tres pisos, cuatro pisos, todo eso es para alquiler. El Indomaericano -y el “Pitu” Salvatierra lo dice- fue un hito porque fue, como nosotros lo llamamos, el grito de los inquilinos de las villas. Ya no daban más y cuando vos escuchás los relatos como los del “Pitu” Salvatierra está clarísimo. Se iban acumulando personas en las cosas y entonces saltaron porque no pueden más por los valores de los alquileres. Y, por ejemplo, a mí me tocó ver un caso en Ciudad Oculta. Toda una toma nueva y cuando uno miraba la toma se habían construido todos cuartos. Pero esos cuartos uno los miraba bien y tenían unas estructuras -que yo creo bien hechas, porque eran gente de la construcción que sabe hacer- con dimensionamiento del hormigón y los hierros como para cuatro o cinco pisos. Que no se van a caer, porque es gente que sabe construir. Son muchos obreros de la construcción. Hay entonces una cantidad de procesos que están pasando que ya son definitivamente especulación en el mercado informal. Digamos, si vos querés podés decir guerra de pobres contra pobres, explotación de pobres contra pobres, distintas cosas. Pero ocurre.
APU: Vos, junto a una serie de urbanistas, especialistas, están dialogando con diputados y senadores nacionales para legislar sobre nuevos instrumentos legales en la temática. ¿Cómo es eso?
RFW: En el Senado, en Habitar Argentina, no. Están las fuerzas que suelen ser sensibles al problema porque en sus distritos suelen tener un problema relativamente serio.
APU: ¿Qué fuerzas son?
RFW: Están los Senadores fueguinos, por caso.
APU: Ah, no por fuerza política, sino más por lugar.
RFW: Sí. Pero bueno, son fuerzas políticas que están ahora con Sabattella, digamos. Hay Senadores del Frente para la Victoria. Está Filmus, Calcagno. Otros como Cabanchik también está, que venía del ARI anteriormente. En Diputados hay algunos Diputados con historia en el tema, pero estaba Macaluse, por ejemplo, que está terminando su mandato ahora. Lubertino, que venía también…Bue, venían también algunos Legisladores de ciudad que se han plegado al tema. Es decir, en general…Y habían algunos otros más satélite, qué sé yo. Bueno, también había un radical. Martínez, de Santa Cruz, que es radical. Es decir, realmente son legisladores que tenían preocupación con el tema, que lo comprenden un poco más porque han tenido o algún proyecto de ley o alguna relación con eso.
APU: Y en algún momento cuando uno de los tantos conflictos que se dieron en torno a los alquileres, se planteó una ley…
RFW: Un proyecto de ley de alquileres. Era una Senadora riojana la que lo planteó. Cuando lo planteó la Senadora, que no tuvo mucha difusión, Infobae sacó tres tapas seguidas con ese tema. Eso fue hace como dos años atrás. Eso marca el grado de resistencia que puede tener eso. Y esa ley no era mala. Tenía un tema un poco complicado. Ponía un valor de los alquileres como un valor fiscal, con lo cual ha habido experiencias en la historia argentina de congelamiento de alquileres, incluso en la época de Perón. Se generó un mercado negro justamente por un congelamiento de alquileres. O sea, que son figuras que a veces son complejas, pero en el fondo lo que hacía era que el Estado tocara el libre mercado, cuando hoy tenés una crisis severísima de alquileres. Está demandando, pidiendo a gritos una regulación el mercado de alquileres. Pero que es complejo. Bueno, en la época de Perón también se puso una condena a la vivienda vacía. Porque bueno, en la época de Perón se reformó la Constitución y se colocó la función social de la propiedad, que después se desarmó. Hoy hay distintas interpretaciones.
APU: La siguiente pregunta tiene que ver con el rol de los jueces, que no suele ser abordado para pensar estos temas. En general los jueces suelen optar entre el derecho a la propiedad y el derecho a la vivienda, por el derecho a la propiedad, mandan a desalojar y se acabó.
RFW: Prevalece el de la propiedad. Todos tenemos individualizados dos jueces que sólo pueden hacer que el Estado les dé respuesta…El juez no puede parar un desalojo por los procedimientos, pero puede hacer que el Estado antes les dé respuesta a esas familias, demostrando que esas familias quedan realmente en la calle. Entonces, por abandono de personas y otras figuras obligan a que suspendan por un tiempo hasta que se les dé respuesta. Es lo único que pueden hacer.
APU Hay algunos jueces que han actuado así.
RFW: Algunos están actuando así, sí. Ahora en Habitar Argentina tomamos el tema del desalojo. Lo que estamos haciendo no es una ley que suspenda los desalojos, por ejemplo, como se ha hecho en algún momento de la historia -en Río Negro estaban proponiendo una ley para suspender los desalojos-, sino lo que se está haciendo es mejorar los procedimientos. O sea, el desalojo se va a ejecutar de todos modos, pero lo que va a haber es un proceso que no va a aleccionar a la familia. Eso es lo que se está trabajando en Habitar Argentina hoy. Es decir, mejorar los procedimientos. Con lo cual es un tema tal vez más simple, más realista en términos de poderlo ejecutar que otras formas. No generaría tanto conflicto. (Agencia Paco Urondo, por Enrique de la Calle)