DDHH //// 11.10.2017
"Actúan organismos civiles paramilitares, los empleados de Luciano Benetton"

Entrevista a Liliana Alaníz, abogada querellante en una de las causas por la desaparición de Santiago Maldonado.

Por Daniel Dussex (Entrevista realizada en Radio Cultura Santa Fe)

P: ¿Cuál es el cuadro de situación que se tramita en la Justicia por la desaparición de Santiago?

Liliana Alaniz: En la causa intervienen varias querellas, entre ellas la de la familia de Santiago Maldonado. Nosotros intervenimos en representación de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos. Yo pertenezco a la Asociación de Profesionales en Lucha y desde este lugar asumo la querella en Esquel. Aquí se tramitan tres causas, la primera que es el Habeas Corpus para conocer su paradero, la segunda es la desaparición forzada como delito y la tercera por el corte de rutas.

P: ¿Vos en cuál sos querellante?

L.A. -Nosotros somos parte en la de desaparición forzada de personas, como integrantes de Organismos de Derechos Humanos. En este momento no hay un imputado, un acusado con nombre y apellido, estamos en la etapa de empezar a ponerles nombres a los responsables, entre ellos a los miembros de la Gendarmería que intervinieron, a cada uno de los que participaron en el operativo represivo que terminó con la desaparición de Santiago; a los jefes que dieron las indicaciones para seguir adelante y desde ahí hasta la responsabilidad más alta del Estado Nacional. Esto es una desaparición forzada, precisamente por esto, tenemos indicios ciertos de quienes participaron, que en principio son los cuarenta gendarmes que estuvieron en el predio.

P: ¿Solo de los gendarmes?

L.A. -Tenemos sospechas ciertas que le incumbe responsabilidad en este proceso a Pablo Noceti, el jefe de la Cartera de Seguridad a cargo de la Ministra Patricia Bullrich. Él estuvo en el lugar, él anunció la represión que iba a ocurrir en cuanto medio le prestara micrófono en la provincia de Chubut, toda esa semana previa. Tuvo reuniones con el gobierno provincial en las que prepararon lo que terminó siendo esta represión.

El pueblo mapuche viene siendo hostigado y perseguido desde mucho antes del 1º de agosto por las fuerzas del Estado en sus distintas variantes: la Gendarmería, la policía provincial. Y también actúan distintos organismos civiles paramilitares, por decirlo de algún modo, los empleados de Luciano Benetton, que cada noche que pueden pasan y tirotean a la Comunidad Mapuche. Dicho sea de paso, la Comunidad está reclamando los derechos sobre esas tierras que ancestralmente les corresponden y que hoy tienen un título de propiedad a nombre de este empresario extranjero, son 990 mil hectáreas que él tiene en toda la Patagonía.

P: ¿Cuál es el rol que juega la mediatización del caso?

L.A. -El Estado se sirve de los grandes medios de comunicación para ocultar la verdad y empantanar la investigación. Con las distintas operaciones mediáticas que se fueron haciendo buscaron responsabilizar primero a la Comunidad Mapuche, demonizarla, ponerla como el enemigo, diciendo que eran terroristas financiados por Isis, por los británicos… Después, le tocó a la propia familia Maldonado porque no brindaba el ADN. La culpa misma de Santiago por estar en el lugar. Todo esto se dijo, en vez de ir al eje de la cuestión: que Gendarmería se lo llevó, la única hipótesis que no fue rebatida. Incluso el lunes de esta semana se montó una operación que tenía que ver con la mochila.

P: ¿Cómo fue esto?

L.A. -Santiago tenía una mochila el día de la represión, esa mochila no aparece hasta el día de hoy. Ocurre que sí hay otra mochila que le pertenece y que estaba en el lugar donde él vivía, una biblioteca popular en El Bolsón. Cuando Sergio va a esa casa a buscar pistas de su hermano encuentra la mochila donde estaban las herramientas de tatuador. Allí también había un celular.

P: ¿Por qué Sergio la entrega recién ahora?

L.A. -Porque cuando se reúne con Otranto, el juez que fue recusado y finalmente apartado de esta causa, el magistrado no le prestó mayor atención. Ahora con el nuevo juez que interviene, esos elementos fueron requeridos. Pero la versión que comenzó a circular por los medios decía que era la mochila que no se encuentra y que se la habían entregado los mapuches a Sergio. Otra vez, vuelven a este círculo de acusar a la Comunidad y a la propia familia. Querían vincularlo también con esa otra versión esgrimida del presunto “sacrificio” para visibilizar la lucha mapuche. Recordarás que la frase célebre de Bullrich fue “no voy a tirar a ningún gendarme por la ventana”.

El otro día Marcos Peña, en la interpelación, dijo que estaba muy orgulloso de las fuerzas de seguridad del Estado. Ellos han ido sembrando distintas hipótesis para salvar a la Gendarmería y por ende salvarse ellos mismos. Como todas estas hipótesis se han ido cayendo y la verdad es inocultable volvieron a plantar otra duda, la de la mochila, para seguir encubriendo. Por eso es necesario que Patricia Bullrich sea apartada del Ministerio de Seguridad. Mientras esté, se servirá de los propios instrumentos que le brinda el Estado para seguir con el encubrimiento.

P: ¿Cuál es la opinión acerca del nuevo juez que entiende en la causa?

L.A. -Hay una muy buena imagen del nuevo juez, la familia lo ha dicho públicamente en los medios. Él hace poco que tomó la causa. La causa es enorme, va a tener que estudiarla profundamente y este juez va a tener algunas limitaciones, hay que reconocerlo. Los protocolos de búsqueda de una persona desaparecida no se han cumplido en las primeras horas como debían hacerse. Eso genera que sea aún más difícil. Nosotros como querella pedimos el día lunes que se secuestren los teléfonos celulares de Pablo Noceti, que se periten, porque él estuvo en el lugar. Que se sepa qué comunicaciones hubo con los jefes de los distintos escuadrones de Gendarmería para poder dar luz a la participación que tuvo.

Por supuesto, nuestra preocupación principal es que Santiago aparezca con vida, pero además de eso nosotros necesitamos que todos los responsables sean sometidos al proceso y cumplan una eventual condena que les pueda corresponder, sea el gendarme raso que cumplía órdenes como hasta el máximo responsable del Estado. No es que el Estado no haya hecho nada, hizo mucho para que no se lo viera como un hecho que tenía que ver con ellos, fue una decisión política de actuar de esta manera.