fbpx Y seguimos con ¿Fútbol para Todos?, por Enrique de la Calle
Cultura //// 13.01.2011
Y seguimos con ¿Fútbol para Todos?, por Enrique de la Calle

Capital Federal (Agencia Paco Urondo)
En diciembre pasado, el columnista (y amigo) Horacio Bustingorry (HB) propuso una nota en la discute el programa Fútbol para Todos (ir a nota). Provocadoramente, sostuvo: “Sin embargo desde mediados de los 90 comenzó una tendencia a la expropiación del derecho a alentar al equipo en las canchas. (…) Paralelamente, la oferta televisiva de partidos de fútbol se incrementó hasta completar los 20 equipos de primera. El resultado final fue más partidos televisados y menos hinchas en las canchas. Los dos hechos parecen estar interrelacionados”.
En la nota, HB propone problematizar una lógica que – según él – expulsa a los hinchas a partir de diferentes acciones, que resumo: prohibición para el público visitante en el ascenso, restricciones para la visita en primera, desórdenes en el calendario de partidos debido a la televisación masiva. Como resultado, concluye, menos hinchas en los estadios y más delante de la TV.
Por nuestra parte, futboleros viejos también, nos entusiasmamos con la discusión, mientras la promovemos con un objetivo que compartimos con HB: que las hinchadas visitantes puedan asistir a los estadios, en un nuevo esquema más respetuoso con los seguidores y el folclore de la cancha. Aceptando esa coincidencia, proponemos cordialmente algunas discrepancias para continuar con el diálogo:
1) Fobal para todos: nos distanciamos de HB en su poco entusiasmo ante uno de los principales logros del programa, a saber: la profunda democratización en el acceso a uno de los principales bienes culturales de consumo popular. Gratis y por canal 7 para todo el país. Evocamos recuerdos personales para compartir la profunda alegría que experimentábamos ante la TV allá por los años 90 cuando Canal 9 anunciaba que los partidos de Boca se emitían en directo porque se habían agotado las entradas.
2) Por la TV: tampoco acompañamos a HB en lo que parece ser el siguiente razonamiento: neoliberalismo = televisación. Entonces, enfrentar al neoliberalismo parecería ser ¿terminar con los partidos televisados? Está claro que el auge de la televisación coincide con el período neoliberal, como también lo está que ambas lógicas han confluido y se han retroalimentado. Ahora: la supremacía de las tecnologías de la comunicación se vuelve un dato que va más allá de un programa económico específico. Si aceptamos eso, sí vale la pena discutir cómo se distribuyen los bienes culturales, con qué lógicas y cuál será la discusión entre Estado y mercado.
3) En las tribunas: tampoco nos llevamos muy bien con el argumento que habla de “canchas más chicas, con más butacas, sectores de los estadios casi vacíos por los enormes pulmones que separan a los hinchadas”. A falta de estadísticas oficiales sobre la progresión en la venta de entradas en el fútbol argentino, ofrecemos nuestra reflexión, también impresionista. Desde los ochenta parece tener lugar un proceso que da cuenta de estadios mejores, más amplios, aprovechados en su totalidad. Los casos de Racing y Boca son paradigmáticos en ese punto. HB cita la campaña xeneize del 92: nosotros recordamos que en aquella oportunidad, Boquita enfrentó a Racing al final del campeonato (cuando se cumplían once años de sequía) y el estadio de Avellaneda estaba completo en un 40% por sus deficientes infraestructuras. Y contraponemos la campaña bostera de 1998, en pleno auge del fútbol por TV: la misma mereció las primeras planas de los diarios por su multitudinaria convocatoria (ver ediciones de Olé de esos días).
4) Por último, proponemos problematizar la cultura de la cancha como también la idealización de determinados personajes – que reconocemos populares - no siempre ligados con las tradiciones y prácticas más reivindicables, como se expuso en hechos trágicos como el asesinato del militante Ferreyra o en parte de los incidentes en Parque Indoamericano, en ambos casos con destacado protagonismo de barrabravas. (Agencia Paco Urondo)