fbpx "Todos los días hay un crimen, una violación, facturas impagables... son torturadores" | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Cultura //// 06.05.2018
"Todos los días hay un crimen, una violación, facturas impagables... son torturadores"

Fabio "Mosquito" Sancineto es un pionero de la improvisación teatral en Argentina. En entrevista con APU RADIO habló sobre su carrera profesional, el movimiento feminista y opinó sobre la coyuntura política y social.

Por Ludmila Sueiro y Agustín Pisani

APU: Abrimos el programa leyendo el día 777 de este año estéticamente legrandezco en tu diario íntimo público de Facebook. ¿Qué es esa verborragia que volcás en tu muro virtual? 

Fabio Sancineto: Me gusta escribir y me gusta hacerlo en el Facebook. Cosa que es rara porque es un lugar donde vos escribís y no se ve a dónde llega. Pero lo importante es que la gente que se pone en contacto con él lo hace con mucho respeto y me agrada, me hace bien. Está bueno descargar la observación que uno hace de esta la realidad también (Observa su TV) Ahora lo tenemos al Presidente hablando desde Vaca Muerta. Él está solo. Debe estar todo planificado porque ya nadie se le puede acercar. 

APU: Lo vemos con el falo perforador detrás... 

FS: Es como un símbolo de lo que se le viene. Me da urticaria escucharlo. Está leyendo muy bien. Le voy a dar una clase urgente de declamación para poder hablar con más propiedad. Que se distingan las palabras. Bien separadas unas de otras. Lo que dice es mentira, obviamente. Yo ya no le creo más. Nunca le creí, pero ahora menos. 

APU: ¿Fabio “Mosquito Sancineto” estaría cumpliendo 30 años de improvisación?

FS: Si, exactamente. En el transcurso de 2018, que es un año celebratorio, se están cumpliendo los primeros 30 años con la impro: de aquel comienzo tan tímido y divertido, allá en 1988 en un taller de improvisación en el Centro Cultural San Martín, a hoy. 

APU: De la mano del profesor Claude Bazin, ¿cómo es esa historia?

FS: Vino con la idea de hacerse la América con esta técnica. Él estaba muy entusiasmado. Justo le tocó el momento de la inflación, el gobierno de Alfonsín donde todo aumentaba. Muy parecido a ahora. Y se tuvo que volver. Pero quedamos sus discípulos que continuamos con la investigación de la improvisación. Luego continué yo en el Centro Cultural Rojas y en varios sitios más. 

APU: Lo que vos hiciste fue una deconstrucción, por tanto, una construcción de un nuevo método teatral. 

FS: Me encantaba improvisar. Era un rescate hasta personal. Yo desde chico hacía lo mismo. Jugaba. Jugaba en mi casa, solo o con mis animales, que eran como mis hermanas. Inventaba personajes y armaba historias. Y cuando me encontré con este taller de improvisación fue hacer una conexión directa con lo lúdico y con el niño que todavía tenía adentro. Que todavía está intacto. 

APU: Lo que proponía Claude Bazin era, más que nada, el formato canadiense o europeo de improvisación. Más deportiva ¿Vos lo fuiste deformando?

FS: Yo lo fui transformando. Porque somos argentinos, tenemos otra idiosincracia, otra manera. Había que readaptarnos a nosotros, a nuestro público. Y eso enganchó enseguida, afortunadamente. 

APU: ¿Podrías hacer una suerte de reflexión histórica de tu recorrido y cómo fue cambiando el escenario artístico, que siempre está ligado a la coyuntura social, política? 

FS: Casualmente, el otro día, hice una función especial en el ND Teatro y todo el hilo de la noche fue hablar de lo que fue sucediendo en estas épocas. Los marcos históricos que fuimos teniendo con la impro. Y llegamos a la conclusión de que es un círculo cerrado otra vez porque pasaron muchas cosas. Los 90 fueron años buenos en el sentido de que pude construir, armé grupos. Los primeros improvisadores, varios sitios. Fue el cambio de la improvisación. Le saqué toda esa cosa que hacía que durara un montón, lo convertí más en show. Iban terminando los 90, venía la crisis y fue cuando decidimos ir a la Calle Corrientes, al Vitral. Primero estuvimos en el Bauen y había que cobrar muy barato porque la gente no tenía plata. Como ahora. Y ahí fue el boom de la improvisación. Se llenaba la sala. Cinco funciones por fin de semana. Era una entrada económica y al mismo tiempo una forma de los jóvenes de ese momento de hacer resistencia a lo que estaba pasando. La gente nos largaba títulos donde podíamos crear. Luego vino el gobierno de Néstor y el gobierno de Cristina y todo mejoró. El público ya te podía pagar una entrada y generaba también la sala. Yo podía hacer otras obras de teatro, de texto. Me iba de una sala a la otra. Y en todas había público. Un público más abierto, más inspirado, más relajado. Ahora otra vez vamos a la gorra, vamos a empezar el 5 de mayo. Ahora hay un público que quiere salir de esta anestesia. Quiere resistir. Este presente es muy peligroso porque hay mucha necedad, cosa que antes no había. Los medios lograron su objetivo: adormecer el cerebro de muchos. Y cualquier mentira que se le aplica, la creen. Inmediatamente, sin ningún análisis previo. Y eso es mecánico. Es como estar frente a un robot de hueso y piel, porque ya ni carne tienen. 

APU: Nadie tiene carne, ya no hay acceso a la carne.

FS: Es verdad eso... Pero otros pensamos, reflexionamos, activamos. Nos unimos. Crtiticamos, denunciamos. No somos obsecuentes de estos tipos generadores de odios. 

APU: Tu labor es la de improvisar, la de estar en el aquí y ahora con el presente a flor de piel. ¿Cómo ves el oficio del improvisador? Porque fuiste pionero en un contexto de destape, de épocas locas. ¿Hoy sigue siendo lo mismo improvisar?

FS: No es lo mismo porque justamente me estoy dando cuenta de que a las nuevas generaciones les falta ese lugar de locura que antes teníamos nosotros. Faltan esos espacios de rupturas. Ojo que están empezando a aparecer otra vez, en algunos casos. Tuve la suerte ir este verano al Bolsón al X Festival por la Diversidad. Y ahí encontré a jóvenes arriba del escenario, y abajo, generadores de ideas. Generadores de quebrar estructuras. Pero también tenía que ver con esta búsqueda de libertad de la identidad. Quizás viene por ahí la cosa ahora. 

APU: ¿Por ver quiénes somos, quién nos determina?

FS: Los heterosexuales no te están ofreciendo nada. Han fallado mucho. En el feminismo están ocurriendo cosas muy potentes. Con lo del aborto se están escuchado voces muy claras Y las que se anteponen siguen siendo las mismas voces retrógradas, prejuiciosas y reaccionarias de hace siglos. Que a esta altura dan risa y hasta piedad. Pero están. 

APU: ¿Te parece que es generacional este cambio?

FS: Yo creo que sí, porque la evolución la están planteando ahora. En la cadena, la evolución se está planteando ahora. Es un nuevo eslabón que se está construyendo. Obviamente, uno ha tenido padres. Yo también los tuve. Que han luchado como pudieron, con pocos elementos. No con los que hay ahora. Y, así y todo, fueron bastante abiertos. Luchando contra sus propios prejuicios de educación. Hicieron lo que pudieron. Yo estoy notando ahora que muchas jóvenes mujeres tienen un discurso novedoso. Novedoso en cuánto a lo que se está planteando. Lo que están defendiendo y están muy bien los elementos con los que se están construyendo ahora estas nuevas voces. Y no es que se está destruyendo a lo anterior. Deviene en esta corriente nueva. Las nuevas generaciones van a ser mejores todavía, si son educadas por estas personas. 

APU: La batalla es cultural.

FS Si, siempre es cultural. Lo que pasa es que acá la derecha no es que la ganó. La derecha roba, destruye: la derecha crea los compases porque tiene aliados poderosos, que son los medios, los diarios, la televisión, los monopolios. Pero nunca la ganan, nunca la ganaron. Lo que pasa es que es muy difícil a veces crear los cimientos necesarios de unión para decir: “bueno, le ponemos un freno a estos”. Porque ahora todos los días prendés la tele y hay un crimen, una violación. Las facturas que no se pueden pagar. Una mujer que murió en una comisaría. Son torturadores. 

APU: ¿Los periodistas están a la altura de estos cambios que vos mencionás?

FS: ¨Para nada, aunque algunos sí, pero son los que menos se escuchan. Pero un Majul, ¿qué te puede aportar? Un Feinmann, ¿qué te puede aportar? Un Lanata, Mariana Fabbiani, Iúdica. ¿qué te puede aportar esa gente? Confusión, misoginia, homofobia. Estos aportan daño. Hoy durante 5 minutos lo escuche a Baby Etchecopar, porque necesito escuchar esas voces para saber por dónde andan. Es una bestia. Y tiene un micrófono delante. Y hablaba de que no se le paraba y esas cosas. ¿qué nos importa lo que a él le pasa con su miembro? El miembro del hombre, el macho quiere imponerlo siempre. Eso se tiene que terminar, definitivamente. A mi me causa escozor que Mirtha Legrand siga cenando y almorzando. El otro día lo dije en el escenario. Yo nací y esta mujer ya estaba comiendo, y todavía está. Mi familia falleció, mis padres y mi hermano, y ella sigue comiendo.

APU: Es la Nona.

FS: Peor que la nona. La Nona tiene detrás una familia que trataba de hacer lo que podía con esta mujer. Esta sabe lo que hace. Es consciente de lo que hace. Y sigue haciendo daño. 

APU: Actualmente en el Rojas, ¿uno se puede inscribir a uno de tus cursos? 

FS: Sí, volví a trabajar en el Rojas. Hoy comienzan las clases. Costó mucho que la gente se inscribiera ahí, porque es rara la inscripción en el Rojas. No es como antes que ibas te inscribías y chin, empezabas. Ahora tenés que entrar a la página, buscar los talleres, que coincida con tu horario, tener una tarjeta de crédito, se paga en cuotas. Es extraño. A parte, no hay plata.
Por otra parte, tengo a mis alumnos en Estudio Demos, que queda en Perón y Rodriguez Peña los días jueves a la noche. Con una cuota mínima. Soy de esos profesores que aguantan al alumno. Cuando te dicen, no puedo pagar ahora, puedo más adelante. Está todo bien. Porque hay que comprender que estamos en una realidad que es fagocitadora. Y uno tiene que vivir también. 

APU: Has formado actores que hoy son famosísimos. Que hoy están marcando el territorio actoral como nadie. Pienso en Osky Gusmán o en Charo López.

FS: Vanesa Strauch, Analía Coudeiro.

APU: Mucha gente que se ha formado, que ha estado en tus talleres, que ha estudiado con vos y que les has despertado esa chispa también, ¿Cuándo podemos verte en acción?

FS: El sábado 5 de mayo a las 23.30hs en el teatro El Porteño, a la gorra. Porque creo que son épocas que hay que volver a la gorra. La gente tiene que venir al teatro. El show propone un poco de diversión y también de crear consciencia a través del humor. Es un show creativo, donde todos improvisamos, desde el título hasta las historias por distintos estilos. Hay músicos en escena. Y lo importante es que la gente pueda acceder al teatro. Nosotros somos teatro alternativo en la Av. Corrientes. Y nos merecemos que el público venga también.

APU: 30 años improvisando. 

FS: 30 años y empecé a los 4.

APU: Cuando nacímos ya estabas improvisando, y queremos que lo sigas haciendo. 

FS: Como Mirtha. 

APU: ¿Estás haciendo radio?

FS: Voy a empezar con un proyecto en una radio nueva que se llama Radio Tu. Ahora las radios aparecen online. Me ofrecieron hacer un programa los martes de 18 a 20hs. Lo que tiene de bueno esta radio es que se escucha por México, por Venezuela, por Colombia. Voy a tener que meterme a investigar cosas de aquellos países porque va a ser un programa de radio que vamos a hablar de teatro, música. Tanto de acá como de allá. 

APU: Buenísima noticia que te podamos volver a escuchar. 

FS: Gracias.