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Cultura //// 08.12.2019
Reflexiones sobre Rep, Evita y los conservadores populares

El humorista y dibujante Miguel Rep, sufrió escraches públicos y amenazas de un grupo que se autodomina como “Nueva Resistencia Peronista”, en la presentación de su libro Evita. Nacida para molestar. Aquí, una reflexión sobre lo acontecido. Por Christian Adrián Dodaro.

Por Christian Adrián Dodaro

 

Me desperté un día y pensé que estaba en una distopía nac and pop. Miles de comentarios poblaban las redes exigiendo control sobre opiniones y formas de expresarnos dignas de un politburó.

Algunos compañeros varones, peronistas, inundaban las redes con cosas como estas: "Los mismos que hace unos años se escandalizaban y bravuconeaban por la tapa de la revista Noticias, donde dibujaron a Cristina 'gozando' por el poder, hoy defienden a ese Rep diciendo que es una expresión artística y humanizante el dibujar a Evita masturbándose. Ese progresismo falopa come empanada en frasco, si se puede ver".

"Rajen de acá loros y vayan a dibujar a la oligarquía masturbándose mientras hambrea al Pueblo."

"Noticias es malo y de derecha, pero Rep es bueno y de izquierda. Gorilas de derecha y de izquierda que no comprenden el peronismo".

Incluso un grupúsculo llegó al escrache concreto cuando Rep presentaba su libro Evita, nacida para molestar” y llegaron a escribir en la calle “zurdos putos”.

Basta chicos, relajen. Sáquense los mocasines y el saco marrón, el comando Herminio Iglesias de adoctrinamiento pasó de moda. Si tal como dicen, hay cosas mucho más importantes que pensar que si la palta reemplaza al asado, dejen en paz a Rep y a esas "mujeres de paja" con las que discuten. Porque si a quienes ustedes critican, tal como ustedes dicen, se referencian entre sí y se autocomplacen en su propia burbuja es obvio que no van a escucharlos.

Pero además los dibujos de Rep poco tienen que ver con el fan service pseudo feminista propio de las series de Netflix o las películas de Marvel (En Avenger las mujeres prometen cambiar el rumbo de una batalla, pero todo queda en mano de un empresario, blanco, misógino y heteronormado). Allí la industria cultural vuelve a normalizar y estabilizar lo posible de ser dicho. Amaga con una transgresión, pero te sigue cobrando entrada.

Mucho menos tienen que ver con el escarnio que producía la revista Noticias en su tapa. Porque lo que le molestaba a Noticias era que Cristina sea una mujer insumisa, poderosa y abierta a su deseo. Les molestaba lo mismo que le criticaban a Eva.

Por eso mismo Rep pertenece a otro palo. Es parte de la iconoclastia plebeya, esa que también hace propia el peronismo. Una iconoclastia que permite transformar a nuestra primera pin up girl, a una actriz (sindicalizada obvio), en nuestra primera dama. Y a la primera dama en abanderada de los humildes. Eso que Daniel James plantea como la forma carnavalesca, burlona y cuestionadora de instituciones, símbolos y normas que “cumplen la función social de transmitir y legitimar la riqueza y el prestigio social”. Las patas en la fuente son, tal vez, el símbolo que más ha trascendido de ese espíritu irreverente.

El peronismo se convirtió más en una ideología creativa, viva, contradictoria, que puede contener en su interior pensamientos, modos de expresarse y de sentir divergentes y hasta opuestos. El peronismo se abraza a las formas de lo popular, es abierto e ilimitado, escarnece y regenera, se ríe del poder, destruye y crea mientras avanza.

Y esa dimensión carnavalesca del peronismo, tal como señala el propio Rep sobre su humor: “siempre molesta algún nervio de los fundamentalismos, seguramente por los dibujos que la muestran en pleno goce de su sexualidad, y también en sus dolores, en definitiva, les molesta que se humorice con el cuerpo de quien pretenden santificar”.

Allí está el truco. Ustedes sacralizan y tratan de estabilizar el sentido de Evita. Pero Evita, como el peronismo, como Néstor, como Cristina, desborda clasificaciones y trasciende épocas y estilos. Muchachos, incluso cuando las doñas santificaban a Evita (en tiempo de proscripciones, pedazo de giles reprimidos) lo que estaban haciendo era una herejía, era trascender lo normado, lo establecido, lo posible. Evita estaba al lado de la Virgen y a veces escondida atrás. Evita es evocación, presencia, promesa de redención. Evita se vuelve símbolo pop, pero al hacerlo el pop se politiza.   

No somos nosotros los que pensamos el arte como espacio de la verdad, como reflejo. El arte nos provoca, nos extraña, nos hace un buraco en medio del ser, nos conmueve. No podemos demandar a Rep la semejanza y transparencia con lo real. Porque el arte, como el peronismo, como Eva, son desborde, transgresión, contingencia. Lo fueron siempre a pesar de los intentos estabilizadores y conservadores de la oligarquía.

Dejen de joder con la figura de Eva como sombra de Perón e imagen del discurso oficial peronista que se transforma en el espejo o reflejo transparente del ser nacional y como el puente maternal entre el pueblo y la Nación. La Evita de ustedes, muchachos, se parece mucho al arte socialista. Para separar los puros de impuros, señalar lo bueno y lo bello está el poder, nosotra/os los peronistas incluimos a toda/os.

¡Chicos! Eva los cargaría a patadas por conservadores. Dejen el onanismo en las redes y vayan a militar a un sindicato, porque los queremos adentro, pero si quieren putear y enojarse con alguien, que sea a los chetos y a los oligarcas. Para censurar están los radicales, que lo hacen y muy bien en el Consejo Superior de la UBA, con los dibujos de Langer. ¿Desde cuándo el peronismo no reivindica el derecho al goce? Eva, y cada una de nuestras compañeras tiene derecho a gozar y a hacerlo como se le cante y en la posición que sea.

No puede ser que ustedes reaccionen con el goce de las compañeras como los oligarcas cuando ven a un negro de vacaciones. ¿Ustedes no pueden ser felices si una piba goza, si Eva goza? Vamos che, tal como dice Santoro eso es el peronismo, especialista en ubicar a un negro, a una mina gozando al lado de un varón blanco que no lo quiere ver gozar.

Por eso Eva Perón pone los hoteles sindicales en el centro de Mar del Plata.

Habrá preguntado a sus asesores ¿Dónde van a gozar los blancos?
A Mar del Plata señora, le habrán dicho. Bueno ahí vamos a hacer los hoteles sindicales.

Y entonces muchachos que van a decir ustedes
¿Que a una piba le das un bombo y tocan un candombe?
¿Que le dan una parrilla y le ponen verdura?
¿Que le das un frasco de mermelada y le ponen una empanada adentro?
¿Y? ¿Desde cuándo somos nosotros los policías de la estética?