Cultura //// 17.11.2018
Laura Yasan: donde el tango y los Redondos se dan la mano

La poeta Laura Yasan acaba de presentar Principio de incertidumbre, una antología personal editada por Ruinas Circulares. Sin embargo, Fractura, suplemento literario de APU, realiza esta entrevista para indagar sobre su libro anterior: Ganado en su Ley (Editorial Palabrava, 2017), el cual tuvo muy poca repercusión.

Por Miguel Martinez Naón

Laura Yasan nació en 1960 y vive en Buenos Aires. Su vasta obra poética ha recibido numerosos premios como el Carmen Conde (España, 2011), Premio Casa de las Américas (Cuba 2008), Premio del Fondo Nacional de las Artes, entre otros. Ganado en su ley es una obra que combina sus poemas con el extraordinario trabajo de la fotógrafa Maga Paula. Indaga (tal como expresa en la contratapa) en la entrelínea del himno nacional argentino, desde una mirada actual. La búsqueda de lo social, que siempre ha estado presente en su obra, cobra en este libro una potencia inusitada.

Nos ha invitado a su casa del barrio de Caballito, y creemos imprescindible conversar especialmente sobre este libro.

No tuvo ningún eco. Lo envié a todos los medios, diarios, radios…pero no salió una sola reseña, ni una. Dice Laura asombrada. En general mis libros salen y me desprendo de ellos. Luego que se presentan ya estoy en otro proyecto pero en este caso me sentí golpeada por la indiferencia. Se inicia de esta manera una conversación que sin duda permitirá a nuestros lectores tener un mejor acercamiento hacia este libro.

Agencia Paco Urondo: Ganado en su ley indaga poéticamente sobre distintos símbolos nacionales, el Ser Nacional se podría decir.

Laura Yasan: absolutamente, esa es mi búsqueda y lo empiezo a buscar desde la letra del himno nacional.

APU: ¿Por qué el himno?

LY: Me sucede que cuando se canta el himno me emociono, me emociona cantarlo, cuando se canta en alguna escuela, en un acto, lo cantamos todos, de cualquier ideología, seas peronista, radical, de izquierda, de derecha, apolítico, lo que quieras, cantás el himno. Parece que es lo único que nos une, que nadie reclama si es mío o tuyo, si está bien, si está mal. Y me pasó que cuando hicieron la apertura pública de la ESMA...

APU: El día que habló Néstor Kirchner.

LY: Sí, ese día, y cantó León Gieco. La cuestión es que se abrieron las puertas y entramos, muchas personas, muy lentamente, sin atropellos, como quien tiene miedo de romper algo, era un lugar tremendo. Empezó a llenarse de gente, y nació un himno espontáneo. Viste que el himno lo cantás en piloto automático, sin pensar en la letra, pero ese día, cuando canté “Oh juremos con gloria morir” en ese lugar, donde la gente murió como murió, empecé a cuestionarme lo que estaba cantando. “Ved en trono a la noble igualdad”, de qué igualdad estamos hablando si hay un trono en la misma oración, ¿no?

Ese día me nacieron un millón de preguntas que nunca me había hecho y me puse a revisar las letras del himno y las canciones patrias.

Resultado de imagen para Ganado en su Ley laura yasanAPU: Allí empezaste a trabajar con el libro.

LY: Sí, es un libro muy experimental. Tiene mucho argot, lunfardo, neologismos, trabajo con la voz de la calle, también con canciones patrias que a veces cantamos sin tener la menor idea de lo que significan sus letras. Hay personajes como “la Señora con Gloria Morir de Mano Dura” que hace algunas invitaciones parodiando a los políticos. Y también está el Padre de la Patria (ya que no tenemos Madre de la Patria) y hablo de las mujeres de Cuyo, que tuvieron que ver con nuestra historia y no se ha hablado mucho de ellas.

APU: En un libro armado por dos mujeres, por Maga Paula y por vos ¿Qué sucede con las mujeres en este libro, en ese país, entre tantos personajes masculinos, que representan la autoridad, el autoritarismo?

LY: Hay muchas mujeres argentinas que han hecho mucho en nuestro país y la historia silencia.

APU: Incluso mujeres que han acompañado a los próceres.

LY: Desconozco la documentación que existe al respecto pero en la historia que estudié en el colegio no nombraban a casi ninguna.

APU: En ese sentido la aparición de este libro es muy significativa en el contexto que vivimos, con el enorme crecimiento del movimiento de mujeres. ¿Cómo fue el encuentro con la obra de Maga, el armado del libro?

LY: Cuando Patricia Severín, que es una de las editoras de Palabrava, me pide un libro inédito para publicar, yo solo tenía este, y me aclara que es una colección que une fotografía y poesía. Entonces tuve que empezar a buscar  fotógrafo/a, y muy rápidamente apareció Maga. Cuando me muestra sus fotos (que son las que están en el libro) no lo podía creer, parecían sacadas especialmente. Ella les llama fotos sucias, porque están tomadas así nomás, con un celular, sin cámara. Pero eran perfectas para el texto, como nacidas para él.

APU: Es una especie de collage lo que armaron.

LLY: Sí, y la verdad que no nos costó nada, nos encontramos dos tardes y estaba armado.

APU: Aparecen murales, arte plástica, grafitis…

LY: Sí, ella también es artista plástica. Además hay un trabajo excelente de los diagramadores, como por ejemplo las imágenes de los sobres y las cartas, es maravilloso lo que ellos hacen. Son muy detallistas y originales en lo artístico.

APU: Hay en tu obra anterior, en tus libros, una poética similar, asociada a la política ¿no es cierto?

LY: Claro, yo pienso que la ideología del poeta está a la vista en sus poemas. Y si no hay ideología también está a la vista. Hay libros que son casi decorativos, que no tienen contenido ideológico.

APU: Se puede apreciar en tu poética una actitud arriesgada, una tendencia a jugar sobre límites imprevistos.

LY: Sí, creo que yo mamé eso, en lo que he leído de poesía argentina. He leído muchísima poesía argentina y latinoamericana, y siempre me costaron los franceses, los norteamericanos, los rusos, no llegan de la misma manera que los poetas de acá, los que me identifican. A mí me influenciaron mucho los poetas del tango. La poesía del tango se da la mano con el Indio Solari. Ahí encuentro una continuidad. El Indio siempre habla de seres marginales, de estar re quemado, eso va muy al hueso de las personas. Desde lo marginal, desde lo no convencional, no habla del hombre común, habla de los márgenes, de los bordes. Es lo que me interesa, y prácticamente el eje de mi poética. Lo que está por caerse del cuadro.

APU: Hay otras influencias tal vez, además del tango y los Redondos ¿Con qué otros poetas te sentís identificada?

LY: Un libro que a mí me abrió la cabeza (después de haberlo procesado durante bastante tiempo) y después cayó su ficha en este discurso de Ganado en su ley es Conurbano sur de Ariel Williams (gran poeta de la Patagonia). Hace algo mágico, maravilloso, con un lenguaje casi inventado. El lenguaje de la mendicidad, de la villa, de la calle. Ese libro me marcó mucho. Pero mis primeras influencias fueron muy otras, Alejandra Pizarnik, Juan Gelman, Olga Orozco, Jorge Boccanera, después llegaron Roque Dalton, Blanca Varela, Antonio Cisneros, César Vallejo, hay muchísimos más, la poesía es infinita.

APU: Aparece Maradona también en este Ganado ¿Cómo se explica?

LY: Sí, aparece la “masa maradó”, que no es la masa de cualquier pueblo, sino la nuestra, la masa argentina. Digo: “Hombre medio ser masa maradó”, así, con los verbos sin conjugar.

APU: De hecho hay un epígrafe de tu yerno: “Laura , metete con el himno pero no te metas con el fútbol” ¿Cómo lo tomó él?

LY: Y sí, todo ese libro para contestarle a mi yerno (risas). Cuando me lo dijo se me terminó de armar, me dio la clave que me faltaba: un hombre que te diga con qué te podés meter y con qué no, aunque él para nada me lo dijo en ese sentido sino que fue un chiste familiar.

APU: Eso también es muy argentino, el “No te metas con esto”.

LY: Y el “No te metas” en general. Eso lo tengo grabado desde mi adolescencia. En el 76 yo tenía 16 años, estaba en tercer año, y el “no te metas”, era moneda corriente. Como “El silencio es salud”. Y eso también está en nuestro ADN. Ahora está pasando algo similar, están metiendo miedo.

APU: Como sucedió con la docente de Moreno, a quien le escribieron en la panza “Ollas no”.

LY: Eso fue mi límite. No puede ser. Se expone la miseria humana de una forma tan cruel… porque podemos estar en veredas distintas, el mundo está siempre en veredas distintas, pero eso fue tan perverso…no me sale ni la palabra para describirlo.

APU: El no te metas, y el Ollas no…

LLY: Siempre está eso, nos descuidamos durante 12 años. Esta es la clara respuesta de que nos descuidamos.

APU: El título del libro guarda muchos significados. El ganado, en relación a las vacas, como algo sagrado, y como algo ganado también, y el tema de la ley.

LY: Me gusta mucho cuando encuentro eslabonamientos de palabras que pueden decir muchas cosas. Y también aparece “El cuaderno de comunicaciones”. Yo durante toda mi educación estatal tuve cuadernos de comunicaciones. En el libro sucede que en la escuela de Patria (que también figura como personaje) le envían el cuaderno al Padre de la Patria porque no hay madre. No hay madre y el padre está ausente. El libro tiene tres ejes: los poemas, las invitaciones y el cuaderno de comunicaciones.

APU: ¿A dónde creés que podríamos llevar este libro para que lo lean?

LY: A una escuela, por ejemplo, eso sería en un plano ideal, creo que terminaría presa. Pero la verdad es que me gustaría que pudiera leerlo cualquier persona, que podamos reflexionar sobre nuestra argentinidad.

APU: ¿Y qué pensás de los poetas jóvenes? ¿Los estás leyendo? ¿Te llegan?

LY: Me llegan algunos, pero ya a esta edad me cuesta integrarme, llegar a conocerlos a ellos o a sus obras. Encuentro una poesía joven sin recursos líricos. Hay excepciones, pero en general encuentro eso. Una poesía que habla de lo cotidiano pero no busca una estética de musicalidad o metafórica o una búsqueda lírica. Son hechos aislados, sin profundidad. Como algo muy rústico. “Lo escribo a la mañana y lo leo a la tarde en el café literario, en el micrófono abierto”. Una cosa muy lavada que a mí no me provoca nada, no me emociona. Tal vez es generacional, se escuchan entre ellos y les vuela la cabeza, no sé. Igual hay una gran cantidad de jóvenes escribiendo, y eso está bien, no importa que escriban mal, ¡que escriban! porque al menos se están expresando y eso es sanidad.