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Cultura //// 04.08.2011
Hace diez años, era el último recital de Los Redondos

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por Enrique de la Calle) Hace diez años, con el estadio mundialista de Córdoba como escenario, se producía el último recital de la emblemática banda de rock Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, conducida por Indio Solari (en voz, letras y arte) y Skay Beilinson (en guitarra y composición). En principio se trató de una "misa" más, que iba a tener un nuevo capítulo unos meses después en Santa Fe. Las diferencias entre Solari y la dupla Beilinson y Poly (mujer del violero, manager de la banda) conluyeron con una historia rockera que comenzó en La Plata a fines de los años 70. En esos treinta años, Los Redonditos pasaron de ser una banda vanguardista acompañada por un puñado de seguidores al grupo más popular del país.
Cuenta la leyenda que el extraño nombre de la banda surgió gracias a la creatividad del Indio que robó la frase de una revista de moda de la época. En ella, diferentes personalidades narraban sus recetas de comida preferidas. Comentan que así emergió "Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota", aunque por supuesto existen diversas e incomprobables teorías. Como sea, en algún momento de los ochenta, circulaban en revistas contraculturales algunos textos firmados por el propio Patricio Rey, convertido en algo así como una guía espiritual de la banda. Hace dos años, después del final, el último bajista de la banda Semilla Bucciarelli argumentó que el propio "Patricio Rey los cagaría a patadas en el orto a todos" al enterarse del desenlace.
En los años primigenios, los espectáculos combinaban música, presentaciones vanguardistas, monólogos y todo tipo de personajes variados que subían y bajaban del escenario (desde la mítica desnudista Monona, hasta Mufercho). En la década siguiente, la banda fue paulatinamente dejando de lado sus componentes extramusicales para concentrarse en el rock. Al mismo tiempo, ganó en masividad. En 1985 apareció el primer disco, Gulp!, distribuido por los propios Solari, Skay y Poly. Durante toda su trayectoria la banda hizo un culto de la independencia de su producción. Luego llegarán: Oktubre, Un baión para tu ojo idiota, Bang! Bang! estás liquidado (de 1989, ¡qué nombre para una obra en las cercanías de los noventa!), La Mosca y la Sopa, En directo (el único en vivo), el doble Lobo Suelto, Cordero Atado, Luzbelito, Último bondi a Finisterre y el Momo Sampler.
La popularidad de la banda obligó a recitales en lugares cada vez más grande. Los repetidos incidentes, en gran medida responsabilidad de las fuerzas de seguridad, y el asesinato a manos de la policía de Walter Bulacio (fue "levantado" antes de un espectáculo en Obras) obligaron a shows cada vez más distanciados entre sí y alejados de Capital Federal. Así comenzó una mítica historia que incluye largos y maratónicos viajes protagonizado por miles de jóvenes, provenientes de familias marginales y también acomodadas, trasladándose por todo el país.
En 2000 apareció el disco Momo Sampler, con clara presencia en la composición musical de Solari (las letras siempre fueron escritas por él). La inclusiones de máquinas y de un sonido diferente (lo que venía desde Luzbelito), distanciaron estéticamente al cantante de Skay. Mucho tiempo después se supo además que otros temas menos elegantes (que tienen que ver con cuestiones financieras del grupo) colaboraron con los cortocircuitos. Como sea, un breve comunicado dio cuenta de lo que prácticamente era un secreto a voces.
Ya pasaron diez años de la última misa ricotera. Los Redondos son sin dudas un fenómeno social y cultural que va más allá de los acordes musicales. Por doquier se pueden ver pintadas y tatuajes que recuerdan a la banda en paredes y cuerpos. Sus poesías se encuentran en banderas en estadios de fútbol, en los títulos de los diarios, en publicidades, en múltiples referencias artísticas y políticas. El habla cotiano de muchos argentinos está contaminado por frases que provienen de las usinas ricoteras.
Después de la separación, todos los integrantes de Los Redondos continuaron sus trayectorias artísticas con recorridos bien diferentes. Aunque siempre, en cada presentación (sea de Solari o Skay, pero también de Walter Sidotti, Sergio Dawi o Semilla Bucciarelli, por citar la última formación), deben enfrentar el inmortal canto que resume un sentimiento generalizado: "Sólo les pido que se vuelvan a juntar".

Video inédito de último recital (canción: Sheriff, de Momo Sampler)
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(Agencia Paco Urondo)