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Cultura //// 02.02.2020
Edu Schmitd: con espíritu amateur

Edu Schmitd es músico y compositor. En los ’90 formó Árbol, una banda que llegó desde del oeste para sacudir y refrescar la escena rockera local. Hoy al frente de su banda Los Enroscaos prepara un nuevo material que verá la luz este año y que será el sucesor de Loco. Por Mariano Nieva.

Por Mariano Nieva

 

Edu Schmitd es músico y compositor. En conversación con el programa radial El Jardín de los Presentes (FM Zoe 107.1) y Agencia Paco Urondo recordó su paso y posterior desvinculación de Árbol y las enseñanzas que le dejó Omar Chabán. Charló entre otros temas sobre Loco, su hasta ahora última placa, los talleres de canciones con alumnos/as de colegios secundarios y de su gusto por la cocina. 

Agencia Paco Urondo: Costó encontrarte para poder conversar. Pasás mucho tiempo arriba de un escenario tocando por todas partes.

Edu Schmitd: Es cierto, pero sólo llego hasta donde puedo, por suerte ahora la tengo a Romina que me da una gran mano con las fechas. Nosotros metemos un promedio de 10 shows por mes, unos 120 al año. También hago talleres para hacer canciones y cocino además en algunos recitales. De todos modos, voy a intentar parar un poco porque estoy preparando un disco y la verdad es que termino muy cansado con tantos viajes. Me tengo que cuidar un poco más porque en las giras lo que más se resiente a veces es la salud. Igual, al tener una disponibilidad plena para la música, en vez de estar en mi casa prefiero estar siempre tocando.

 

APU: Dijiste que en algunas ocasiones cocinás para el público que asiste a tus shows. ¿Te gusta la gastronomía? ¿Cómo surgió la idea?

ES: Hice la mitad de la carrera en el IAG (Instituto Argentino de Gastronomía) pero no la pude terminar justamente por la cantidad de conciertos que hago y últimamente estoy cocinando más en los lugares donde me presento. Preparé comida en el Club Cultural Matienzo acá en la ciudad de Buenos Aires, también en el sur, en Villa La Angostura y en la localidad de Río Tercero en la provincia de Córdoba. La idea que tengo es que estos shows gastronómicos sean más íntimos y federales, que asistan no más de 25 personas y que me vean actuar desenchufado con instrumentos como el violín, la guitarra acústica o el ronroco. Que sea algo completamente distinto.

 

Haciendo canciones

APU: Otra faceta a la que le das mucha importancia y dedicación es a organizar talleres de música, generalmente en escuelas secundarias. Contanos de ese proyecto.

ES: Como soy productor artístico pensé que en cada secundario existen no menos de 10 bandas conformadas por alumnos/as, entonces, se me ocurrió la idea de ir a buscarlas a los mismos colegios. Cuando empecé a averiguar me di cuenta que los grupos que habían en general duraban un mes y luego se disolvían, así que no me servía para encarar el laburo que quería hacer. Por eso me propuse emprender un nuevo trabajo que consiste en ir armando canciones que se pueden ir haciendo en un solo encuentro con los chicos/as de una o dos divisiones juntas y que a veces llegan a ser unas 80 personas. Al principio lo hacíamos con el circuito de Orquestas Juveniles que existía en un momento.  Íbamos componiendo el tema y ya en la cuarta clase empezábamos con los arreglos de la orquestación. Agregábamos alguna composición conocida mía como “Pequeños Sueños” o “El Fantasma” que están en el disco de Árbol Guau! de 2004, los temas hechos por los pibes/as y hacíamos un recital en el colegio. Luego, el proyecto continuó en instituciones orientadas en arte hasta que en 2018, desde el Estado hicieron un feroz recorte dejando sin laburo a 40 profes entre los que estaba yo también. Pero como dicen que cuando se te cierra una puerta se abre otra,  estos talleres los estoy llevando ahora al interior del país, a Esquel, Mar del Plata, Bariloche y Córdoba. Y ahora estoy viendo en que momento retomarlo por el tiempo que me quitan las giras que hago con mi banda que son Los Enroscaos.

 

APU: ¿En qué parte de estos talleres es en las que más tenés que trabajar teniendo en cuenta que la mayoría de los chicos/as quizás no tengan una mínima formación musical?

ES: Está bueno estudiar ese fenómeno que se da cuando 25 o 30 personas no tienen una idea para comenzar a componer. Como bancarse además el fracaso que supone que no  salga nada y que encima haya un dead line (fecha límite) de entrega de material, esa presión extra que está buena que puedan experimentar también los pibes y pibas.  O al contrario, que hayan demasiadas sugerencias y que no se sepa elegir cual es la correcta. Obviamente yo estoy de moderador y productor y mi trabajo es que todo finalmente termine funcionando. Con este proyecto además, y luego de 20 años, pude volver a dar clases.

 

APU: Me imagino que se debe haber juntado mucho material en este tiempo en que estás desarrollando esta actividad. ¿Tenés pensado hacer algo en algún momento con todas esas canciones?

ES: Yo quería grabar y hacer encuentros artísticos de bandas de colegios de todo el país, pero por ahora no se pudo lograr por distintos motivos. Sin temor a equivocarme, debe haber más de 100 canciones terminadas, porque hay que tener en cuenta que hace más de 5 años que hago esto. Por otro lado, la idea siempre fue que estas composiciones hayan sido de construcción colectiva, con varias personas involucradas y que haya funcionado a modo de taller.

Por otra parte, el eslogan que repetíamos siempre con los alumnos/as es que cualquiera tiene cosas para decir, el tema es encontrar la voz para que tu obra no sea igual a la de otro/a. Eso es un poco lo que hacemos los compositores, no somos genios, simplemente queremos comunicar algo.

Loco

APU: Estás componiendo material nuevo que muy probablemente vea la luz en el transcurso de 2020, pero Loco, tu último disco, tiene momentos en la lírica donde aparece ese niño que vive en nosotros y que muchas veces nos resistimos a dejarlo ir por completo.

ES: Justamente el álbum se llama Loco porque estoy todavía buscando interiormente al “loco” mío. Muchos temas hablan de eso y es real lo que decís, porque hay algo por definición que se da cuando te convertís en profesional y cobrás tu primer sueldo, y es que dejás de ser amateur, que significa dejar de amar lo que hacés. Y un poco eso pasa. Uno lo ve en muchos colegas y entonces cuando sentí ese temor, di un paso al costado y me fui de Árbol. Por eso estoy todo el tiempo tratando de recuperar el deseo, que es lo que uno siempre busca en una pareja por ejemplo.

 

APU: Letras muy directas, optimistas y de consuelo. Escuchándolas parecen los consejos de un amigo.

ES: Te agradezco por lo que decís, es un elogio muy importante para mí, casualmente hace unos días otra persona me dijo exactamente lo mismo. Son los dos primeros que me dicen esto usando los mismos términos. Tal vez  sea un poco por el lenguaje coloquial que tienen las letras que es lo que muchos aprendimos de Javier Martínez, cuando escribía en Manal de la misma manera que hablamos los argentinos. Sinceramente a mí me dan un poco de vergüenza ajena los cantantes que hablan de tú, porque creo que la forma de hablar nos describe como somos, y al menos en nuestro país nadie se expresa de esa manera.

 

APU: Para el nacimiento de la cultura rock local y la de países como México por ejemplo, fueron muy importantes los pioneros como Javier Martínez y tantos otros que hicieron que nuevas generaciones de jóvenes empezaran a cantar en castellano.

ES: Totalmente, cuando estuve en Tlatelolco, México, me crucé en un ascensor con Armando Martínez, baterista de los Teen Tops y fue una gran emoción porque ellos fueron mis ídolos. Además, hay que agradecerles a los mexicanos el haber inventado el rock en castellano porque ellos fueron los primeros. Hacían muy buenas versiones de clásicos norteamericanos en español hasta que nosotros, los argentinos, le dimos una vuelta de tuerca más al empezar a escribir en nuestro propio idioma letras con temáticas locales.

 

APU: ¿Cómo surgió la idea de componerle una canción a Cemento?

ES: Tengo montones de recuerdos del boliche de Omar Chabán, pero cuando me hicieron la nota para Cemento (2018), el documental de Lisandro Carcavallo, me di cuenta que había una emoción muy profunda ahí por cómo me quebré cuando me preguntaron qué significó para mí ese lugar. Así que bueno, tenía ganas de hacer un tango y se lo dediqué a ese maravilloso espacio. Yo empecé a concurrir a los 14 años y a los 17 toqué por primera vez en una obra teatral que se llamaba Arte bravo con un grupo de chicas con quienes terminé viajando a Francia al año siguiente. Como fue mi primer laburo en el exterior a los 18, con la guita que me pagaron me quedé en Francia de mochilero y casi me quedo a vivir allá. Entonces, para mí todo eso es Cemento además de los recitales que hice con Árbol y de ir a ver cualquier cosa como los Festivales por la Paz y todo lo que organizaba Chabán cuando llegaba febrero de cada año. Así que recién te das cuenta cuando esos lugares ya no están lo importante que eran para tu vida.

 

APU: Un tango canción que tiene como invitados a los guitarristas originales de Edmundo Rivero.

ES: Sí, fue una idea de Álvaro Villagra, el productor, que me dijo que estaría bueno que las guitarras las toquen tangueros, entonces aparecieron Juan Carlos y Jorge Cordone, dos tipos de más de 80 años que además de haber formado parte de la orquesta de Edmundo Rivero hicieron unos arreglos para el tema. De invitados en el disco también están Jorge “Perro” Serrano de los Auténticos Decadentes y Sebastián “Enano” Teysera de la Vela Puerca. Loco es un disco lindo y al que quiero mucho porque pusimos mucho ahí.

La imagen puede contener: una persona, sonriendo, de pie

La vida después de Árbol

APU: En 2006 decidiste abandonar Árbol, una banda de la que fuiste fundador y con la que te ganaste un lugar importante en la escena rockera local. Imaginemos que estás tocando en algún punto del país y esa misma noche, en otro escenario, se presentan tus ex compañeros. ¿Te pasa algo?

ES: La verdad que sí, por más que tengo totalmente clara la decisión que tomé y de la que nunca me arrepentí. Por ahí hace un par de años te hubiera dicho que es un tema del pasado pero la realidad es que si, algo siento. Es como ver a una ex novia, no te da lo mismo. No es cualquier persona, de todos modos, me hago cargo de mi decisión así que no hay mucho más que agregar.

 

APU: ¿Te siguen preguntando qué pasó, por qué te fuiste? Viste que para los/as pibes/as que aman una banda hay cosas que al costar comprenderlas desatan todo tipo de especulaciones. Es como sentir que tus viejos se divorciaron.

ES: Sí pasa, los/as pibes/as me preguntan mucho todavía y la verdad les respondo de la misma manera como cuando un matrimonio no se separa por los hijos, es muy ridículo. El último tiempo cuando hacíamos terapia todos los integrantes de Árbol con Fernando Ulloa, discípulo de Pichon-Rivière y además terapeuta de Les Luthiers, me di cuenta que era un tema terminado, aún contradiciendo al propio analista que me decía que estaba equivocado. Pero bueno, yo sentía ese desgaste hasta a nivel corporal y sabía que si no me iba del grupo me iba a hacer mal a la salud.

 

APU: Desde afuera al menos se veía un grupo donde parecía que todos tenían su rol bien definido. ¿No creés que un poco ese desgaste pudo haber sido porque empezaste a tomar demasiadas decisiones?

ES: Claro, yo tomaba muchísimas decisiones en Árbol, desde la composición de la mayoría de las canciones, los títulos de los discos, decidía sobre los videos, daba las notas, todo. Por ejemplo, esta es una entrevista que me gusta hacer porque la elegí y porque ahora no estoy dos días seguidos contestando preguntas. Por otro lado, me daba cuenta que si no hablaba yo se decían cosas que partían desde el grupo con las que no estaba de acuerdo y en un momento se puso muy pesado eso. Y como la vida es corta no hay mucho tiempo para andar perdiendo.

 

APU: ¿Qué sentís que queda de aquella experiencia colectiva y cuáles son los nuevos desafíos que se te presentan en esta etapa como solista?

ES: Hay algo en la construcción grupal que teníamos con Árbol que era muy grosso y que lo trato de imitar con Los Enroscaos. Y si bien con un proyecto solista ahora voy a mi gusto, es muy difícil también hacerse cargo de tu deseo en todos los aspectos de la vida. Es como que de repente tenés en tus manos 1 millón de dólares y no sabés qué hacer con esa nueva situación. Y como siento que todavía no encontré la respuesta, voy probando y viendo qué pasa. Eso sí, lo único que tengo muy claro es que me gusta tocar en vivo porque me hace bien. 

 

APU: Una de las dificultades que tienen las producciones independientes es que en la mayoría de los casos son pocos los recursos humanos y económicos con los que se cuenta. ¿Cuáles son las tuyas?

ES: Entre las complicaciones que existen está el armado, los viajes, las pruebas de sonido y los nervios que te da pensar si va a venir gente a verte o no. Es como dar un pasito atrás para después salir con todo al escenario. De todos modos, sé también que tengo que regular el vivo porque después me voy al carajo haciendo 16 shows en un mes. Y termino re quemado. Sin embargo, cuento siempre con que el público viene a compartir un espacio conmigo y viene a hablar con ese amigo que tienen en los discos como dijiste vos.

APU: La gran mayoría de tus presentaciones, me consta además, son a la gorra. ¿Cómo haces, en el contexto de lo que venimos hablando, para que puedas cubrir gastos y ganar algo de dinero con esta modalidad que depende totalmente de la conciencia de la gente que va a verte?

ES: Te cuento que lo más loco de todo es que se junta más plata cuando es a la gorra que cobrando una entrada, porque todos colaboran, el que puede pagar más lo hace y todos pueden ir a verte. Igual, voy a volver a cobrar en mis shows, y eso lo aprendí también de Chabán cuando nos hizo una crítica de la obra de teatro con la que me fui a Francia.  Él nos decía entre otras cosas, que debíamos poner precio a lo que hacíamos porque la gente labura todos los días para poder pagar el espectáculo y nosotros/as teníamos que  satisfacer de alguna manera ese esfuerzo. Que si no les cobramos, parte de ese placer, ese gustito que los/as espectadores/as se quieren dar, se lo estamos sacando.

 

APU: ¿En qué parte del proceso está el nuevo material en que estás trabajando?

ES: Tengo cerca de 20 canciones para elegir y entre ellas, un par de bombas que estoy esperando terminar con letras muy personales además. Mis discos terminan siempre así. Por ejemplo Loco cierra con la canción “Navidad” que habla de una historia muy fuerte para mí y que tiene que ver con el momento en que mi familia tuvo que emigrar y me quedé solo para esa fecha tan sensible.

 

APU: La última y en cuanto a las composiciones. Contanos algo de lo que nos vamos a encontrar cuando aparezca el sucesor de Loco.

ES: Lo que puedo adelantar es que en cuanto a la composición, me lleva mucho tiempo hacer las letras porque tengo que luchar con las sílabas y las rimas hasta que van a apareciendo palabras que las siento como atajos, entonces ahí se empieza a facilitar la cosa. Ahora estoy terminando un tema un poco más autobiográfico que arranca con la historia de mis abuelos que participaron en las guerras mundiales hasta mi actualidad arriba de un escenario, y el desafío que se me presenta es que en tres minutos y medio esté todo eso contenido. Así que cuando esté esa canción terminada va a salir el disco que nuevamente quiero hacer con la producción de Álvaro Villagra.

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Edu Schmitd se presentará junto a su banda Los Enroscaos el viernes 7 de febrero en Club Cultural Matienzo a partir de las 21:00h. Pringles 1249 CABA. Entradas anticipadas a $150 por www.passline.com/sitio-evento/edu-schmitd-y-los-enroscaos