Cultura //// 23.07.2017
Construcción fija para habitación humana 

Un edificio es un cosmos de múltiples mundos simultáneos. Un gran edificio y sus habitantes son los protagonistas de este documental en el que reflexionan y proyectan sus vidas, sus frustraciones y sus sueños desde el acogedor aislamiento de sus micro universos. Hablamos con su directora Adriana Casas.

Por Miguel Martinez Naón

Agencia Paco Urondo: ¿Cómo concebiste esta película, este documental, cómo fue su proceso?

Adriana Casas: Como dice, a primera vista yo iba a hacer un documental sobre arquitectura, esa convivencia entre el ser humano y el espacio que habita. Llegué a él por dos caminos distintos, por un lado hace ocho años que colaboro en una revista de arquitectura, hice muchos reportajes relacionados con el tema, entre ellos uno que se llamaba “la psiquis y la pared” que tenía que ver con la psicología del espacio, sobre cómo nos puede afectar el espacio o no. Y después, al buscar alquiler, darme cuenta que no había lugares “habitables”, por lo menos desde mi concepción de lo que era una vivienda. Teniendo en cuenta esa subjetividad que yo después imprimo en el documental tiene que ver con que siempre había vivido en una casa, en una ciudad como México que es mucho más horizontal que Buenos Aires. Esa mirada que yo traía me hacía pensar que eran pequeños huevos, cuevas súper oscuras, yo no me imaginaba viviendo ahí.

APU: Vos además vivís en ese edificio, en el edificio donde se desarrolla el documental

AC: Yo creo que si no hubiese vivido en ese edificio no me hubiese nacido del todo hacer este documental. Era más joven, vivía sola, y hacer el documental fue una salida, una terapia para no sentirme encerrada en ese espacio. Al estar filmando los pasillos, las escaleras, el hall, la sala de máquinas, asomarme a la ventana y registrar a los vecinos me permitía recorrerlo de otra forma, de lo contrario me hubiese sentido más oprimida.

APU: ¿Cómo fue esta experiencia de trabajo con los vecinos, esa convivencia?

AC: La realidad es que me siento muy afortunada y estoy eternamente agradecida con todos los que me abrieron la puerta de su departamento, porque es su intimidad y no es fácil. Los que me abrieron la puerta tenían ese gusto por hablar, contar y también reflexionar sobre sí mismos porque al final al interpelarnos juntos te das cuenta que hay cosas que das por sentadas y hasta que no te las preguntas no reflexionas al respecto.

Fue un ejercicio también para ellos. Más allá de cualquier conversación, cualquier espacio vital, primigenio que tenemos tendría que ser ese “refugio” ¿no? que el ser humano necesita desde los tiempos de las cavernas, alimento y casa.

APU: Una de las entrevistadas, de las vecinas, habla de “proyectarse en el futuro” y “Proyectarse en la muerte”, organizarse antes de morir.

AC: Sí, ella es un personaje súper potente, encantadora, y además tenía muy claro una cosa que yo compartía y por eso le doy una espacio al final, dice también: “los departamentos son de paso, no te puedes sentir del todo en el lugar” y no le gustan por eso mismo. Antes ella tenía una comodidad (en otro hábitat) que ahora no tiene. Y habló del futuro cuando le pregunté si tenía pensado mudarse, tiene 80 y tantos años.

APU: También aparece la mirada desde afuera, de los arquitectos, el sociólogo…

AC: Sí, eso tiene que ver que lo trabajé para una maestría. Me fui cruzando con estos profesionales y decidí convocarlos. Eran líneas narrativas paralelas. Por un lado los habitantes del edificio, y por el otro los expertos que observaban desde afuera, de hecho cuando hablan ellos las imágenes del edificio son todas desde afuera, es una decisión estética. Esto fue súper necesario, porque terminaron como “explicando” lo que veíamos intuitivamente que se desarrollaba entre las personas que lo habitábamos, un juego de complementación.

APU: Incluso participa el notable arquitecto Rodolfo Livingston.

AC: Sí, a él lo conocí durante la investigación, y estoy muy agradecida, por su generosidad, su sencillez con que nos abrió sus puertas. Tiene muy claro, desde su concepción de arquitecto de familia que esto tiene que divulgarse. Porque es la única forma de tener más interés por el ser humano. Como él mismo dice: En general la formación no apunta hacia esto, lo tenemos que divulgar nosotros.

Próxima función: Jueves 27 de Julio a las 21 hs, en el Centro Cultural de la Cooperación (Corrientes 1543)