Cultura //// 21.10.2018
Científicos del Palo: "Estamos en una democracia absolutamente rara en este momento"

En la tercera entrega de Ese lugar nuevo, presentamos una entrevista exclusiva al grupo de rock marplatense Científicos del Palo, un trío que no teme posicionarse políticamente. Durante una charla previa a la presentación de su nuevo disco, "Justicialista", la banda habló de su actualidad musical y el presente social y político del país. 

APUTV

AGENCIA PACO URONDO (APU): ¿Qué nos pueden contar sobre la primera entrega del Justicialista?

Pepo San Martín – voz y guitarra (PS): Esta primera entrega de las tres ediciones que van a salir del volumen suena mejor que los discos anteriores, nosotros también nos sentimos mejores que antes.  Por otro lado, fue realizado con un presupuesto más digno que los anteriores. Musicalmente, la gran diferencia es que está tocado con más tranquilidad y más fluidez, precisamente porque como había más presupuesto había más tiempo, no estuvo el apuro que te impone el estudio de grabación. Terminó siendo un disco mucho más natural que los anteriores, que si bien nos gustan, se les nota alguna torpeza o presión debido a los límites que surgen cuando se graba con un presupuesto tan ajustado y las jornadas son limitadas. También creo que supimos resolver con más éxito situaciones que tienen que ver con las canciones y quedaron más creíbles que las de discos anteriores.

Carlos Popete Andere – Bajo (CP): Durante el proceso de grabación hubo mucha armonía y amistad entre todos los que participaron. Alguien se ponía a cocinar y el otro grababa las guitarras y otro las baterías, quizás a las cinco de la mañana se grababa el bajo o cualquier cosa que se nos ocurría en el momento, eso se nota mucho en el disco. No solo fue una cuestión de tiempo, sino también de tranquilidad mental.

APU: ¿A qué se debe el hecho de que sean tres volúmenes distintos?

PS: Hay un disco triple de The Clash que se llama Sandinista y salió en un momento donde había mucho quilombo con Nicaragua y ellos, que ya eran muy exitosos, se metieron con eso. Me pareció un buen ejemplo sobre artistas que asumen compromisos. Un día mientras estábamos haciendo una nota pasaron un tema de Sandinista y me acordé que hacía años que no lo escuchaba. Lo comenté con el resto de la banda y un poco de ahí sale El Justicialista, que sería como una versión nacional. También queríamos que fuera triple porque teníamos muchas canciones. Así que este volumen tiene doce canciones y es el primero, todavía quedan muchas canciones para el segundo y el tercero. Básicamente es un homenaje a The Clash.

APU: Más allá de las diferencias con discos anteriores, siguen manteniendo una esencia política. ¿Cuáles son los costos y beneficios de pronunciarse políticamente?

PS: La cuestión de opinar políticamente en las letras, si uno tiene tendencia a la paranoia, por ahí encuentra que nuestra llegada a los medios tiene cierto límite. Algunos medios te dicen “hagamos una nota pero no hablemos de política”. Creo que puede haber algún tipo de injerencia negativa, pero como no tenemos apuro ni el objetivo de llegar a algún lugar en particular, mucho no importa. Tocamos en lugares que nos hacen pensar que de todas formas seguimos avanzando, porque toda la gente que te viene a ver no entra en un lugar más chico y eso es muy halagador. No dejaríamos de decir nada que pensemos, de hecho al sello mucho no le gustó que se llame Justicialista. Pero también es divertido eso, negociar, que prime lo que soñaste y que lo fabriquen igual.

APU: En la letra de Somos el Enemigo, son bastante apocalípticos con la clase dirigente. ¿Hay vida después del macrismo?

CP: Si, pero va a estar difícil. Ya hemos salido de este tipo de situaciones, el problema ahora es que está todo a flor de piel. Espero que el año que viene la gente no se equivoque, que abra la heladera, mire cómo están en sus casas y reaccione a lo que está sucediendo.

APU: ¿Tienen una posición en relación al aborto?

PS: No entiendo ni siquiera cuál es la discusión, las mujeres deberían poder decidir perfectamente sobre sus cuerpos. De lo único que se trata es que se legalice y que nadie corra riesgos, porque abortos hay y van a seguir habiendo. Ahora la sociedad está regida por un sentido común que es muy peligroso, es casi el sentido común de las dictaduras. Se discute si está bien o mal que la policía mate por la espalda a un pibe y hay gente que defiende eso. Todo el tiempo estás discutiendo cosas que retroceden muchos casilleros. En relación al aborto, la Iglesia todavía tiene una gran influencia y es una vergüenza, es esa influencia religiosa la que intenta hacer pensar que al abortar se mata a un bebé. Es muy primitivo que lo sigamos discutiendo. No es solo la destrucción económica, nosotros venimos de Mar del Plata donde ganó un viejo filo nazi y ese tipo no puede administrar ni una cabina de peaje, la gente lo votó para que vuelva la mano dura y es un negligente. Todo es parte del quilombo que hay ahora, sentimos una atmósfera represiva muy sospechosa.

CP: Estamos en una democracia absolutamente rara en este momento, porque volvieron valores muy viejos, resurgieron con una fuerza increíble. De hecho, hace poco en Mar del Plata condenaron a una patota nazi y fue como un respiro. La derecha tomó un envalentonamiento groso.

APU: Este último tiempo muchas mujeres denunciaron violencia de género por parte de muchos colegas del ámbito del rock. ¿Cómo se hace para combatir el machismo dentro del rock?

PS: Uno tiene que aprender a no abusar de la situación de poder que te da ser músico. Por más de que seamos feos, padres de familia y viejos, hay personas que se sienten atraídas y es menester no usar el crédito que nos da ocupar un lugar en el escenario, uno se apropia de una situación de poder que no es de igual a igual. Creo que históricamente muchas pibas se han sentido atraídas por estos muchachos, que muchos han tomado como una bendición y es un peligro, porque te da la omnipotencia de pensar que sos un semi dios. Ese comportamiento es una vergüenza.

APU: ¿Cuándo salen los próximos volúmenes del disco?

CP: El volumen dos está cerca, será una continuidad de los tres primeros discos que hicimos y va a ser en vivo. Es un experimento raro porque las locaciones van a ser distintas y los instrumentos también irán cambiando. Vamos a grabar gente de Mendoza, Córdoba, Mar del Plata, Buenos Aires, es una cosa rara, un proyecto abstracto pero lo hablamos y dijimos que tiene que ser así.

APU: ¿Encuentran algún tipo de dificultad para difundir sus discos al estar instalados en Mar del Plata?

PS: No creo que haya una especial complicación para vivir de la música o que te pierdas de algo viviendo en el interior. Superamos la línea de la indigencia hace pocos años (risas), pero vinimos  la capital en tren o le hemos pedido a amigos que nos traigan. Siempre supimos que queríamos vivir de esto y la verdad que es raro escuchar a gente decir “en Mar del Plata no te dan bola” y quizá vamos a Córdoba y te dicen “acá es una mierda”. Está buenísimo ser músico y no tener patrón, pero hay que trabajar mucho.

CP: A veces estamos una semana sin ver a nuestra familia, salimos a la ruta mal dormidos, llegar a un lugar, hacer notas en lugares que no conoces. Esto conlleva un laburo atrás que es enorme, no es solamente ensayar y preparar las canciones. La distancia se comparte. Nunca sentimos que ser del interior sea un obstáculo, si quizá por tener una ideología política.