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Cultura //// 07.04.2019
Antes de Río Negro

Para reflexionar sobre el futuro de Río Negro, pensamos sobre su pasado. Al reencuentro de Nguenechen, la divinidad suprema de los pueblos mapuches para reflexionar sobre la subsistencia de las culturas previas a la conquista. Por Gabriela Margarita Canteros.

Por Gabriela Margarita Canteros

 

 

Antes de la colonización de América los pueblos que hoy se llaman mapuches eran uno de los grupos étnicos que habitaban el territorio de la actual provincia de Río Negro. Estos pueblos poseían una cosmovisión propia que poco a poco quedo desperdigada y sometida a la cultura cristiana. Sin embargo llegan a nosotros relatos sobre su concepción de mundo. Aquí una breve descripción de Nguenechen, para reflexionar sobre la subsistencia de las culturas previas a la conquista.

De antiguos relatos que hoy subsisten donde confluyen elementos y divinidades del mundo mítico constituyendo no un relata falso; como lo denominaban las estructuradas ciencias del positivismo y como perviven aún en los imaginarios xenófobos, sobrevive una observación científica del mundo desde una forma poética.

De estas historias, relatos y mitos prevalece Nguenechen, una deidad suprema mapuche; cuya constitución es inclusiva y antipatriarcal.

En el interior de Nguenechen coexisten (y está formado por pares de opuestos o complementarios) lo masculino y lo femenino, la juventud y la ancianidad, que se configuran a través de cuatro personajes; un anciano y una anciana; un joven y una muchacha.

Hay en la concepción cosmogónica de estos pueblos una intensa base del concepto de equilibrio, perseguida en todos los ámbitos; equilibrio con la naturaleza, equilibrio de roles, equilibrio de tiempos. Actualmente vuelven a ganar vigencia gracias a numerosas organizaciones de las comunidades aborígenes como organizaciones comprometidas con el cuidado del medio-ambiente.

Esta visión de mundo de los seres humanos como parte de la naturaleza y no como jerarca de evolución es totalmente opuesta a la visión católica de un Dios cristiano. Desde su génesis la concepción del cristianismo implica una ruptura con la naturaleza, una expulsión del paraíso. La Edad Media profundiza esa distancia hacinando a las personas en las ciudades amuralladas de occidente. La conquista de la naturaleza y de la ciencia siempre son enemistadas con las creencias religiosas cristianas

Más allá de las relaciones comparativas que podemos realizar de culturas diferentes, el objetivo de esta breve nota es empezar a mirar desde otras perspectivas, reconocer en esos que son tratados como otros sometidos a prejuicios y a un universo de visiones negativas que se pueden superar mediante el conocimiento de sus formas de pensar el mundo.

Nguenechen como principal divinidad conduce al pueblo mapuche a sus territorios de antigua ocupación, tierras que hoy reclaman. La forma de manifestarse de este ser era mediante los sueños; en donde revelaba estrictas indicaciones de las acciones que debían llevarse a cabo, todas vinculadas con la búsqueda del equilibrio; entre la humanidad y el territorio que habita.

Nguenechen en el sur para los mapuches y Pachamama en el norte para los antiguos pueblos andinos son divinidades que a pesar de las enormes distancia proponen la misma premisa del cuidado de la tierra y el respeto por los seres que la habitan, además de ser los principales protectores de estos pueblos, recordarlos nos permite diversificar nuestra mirada sobre el pasado y sorprendernos positivamente con los conceptos de igualdad entre lo femenino y masculino u otras combinaciones que hoy son motivo de persistente luchas colectivas feministas e indigenistas.